|
|
|
Yo tenía un mundo para mi Un camino sin huellas Un lugar para reír Una casa sin promesas
Un lugar para partir Un jardín de primaveras Yo solo pudiendo vivir Sin nadie a la espera
Un corazón para latir En mi propia acera El cuento que nunca escribí Por falta de pena
Esa vida que siempre creí En continua verbena Todo era un sin fin De aventuras de tabernas
Hasta que un día sin elegir Tropecé en la meta Y mas no puede decir Solo que me rompiste los esquemas
|
Poeta
|
|
|
Gracias por guardarte a la moral ……………………………………….
[/right]
Como una montaña de rígidos peñascos, así es tu fe Corazón. Y por tus ojos yo aprendí... Aprendí a ver la belleza dentro de mí... Ahora puedo elevarme, Porque he hallado una cálida brisa… En tu respiro, contigo. Todos mis sueños se han vuelto realidad. ¡Ahora puedo brillar Tal como brillas tú, lucero de la alborada Porque tu amor es verdadero! Tú perseveraste y mi amor ganaste… Puede ser que ayer, Yo perdiera la fe… Mas tú, todo me has devuelto. Inverosímil es, pero nada más cierto. Ahora puedo sentir Un cambio prodigioso en mi interior Amor Pero algo más quisiera, para ti y para mí… Un mundo nuevo Donde sólo los dos habitemos… Sembrando de amor los campos para recibir en las manos los frutos... Delalma Domingo, 5 de enero de 2014
[/size] [/size]
|
Poeta
|
|
|
|
¿En qué me equivoque? ¿En dónde me perdí? ¿En qué momento de la vida, claudique? ¿En qué minuto fatídico, la penumbra me ahogo?
Circunstancias ajenas a la vida, Hicieron tropezar una y otra vez… Pensar que el mundo estaba a mis pies… Falacia, ironía, arrogancia, que en la mente se albergo… En ello me equivoque.
La vanidad… enfermo el alma, Negando los tropiezos, las caídas… Convirtiendo al espíritu, En errante y miserable… Que no percibía su triste realidad… En ello me perdí.
Los músculos se detuvieron, El dolor, como una cortina de bruma… Envolvió al cuerpo… Echándose en brazos, al alivio; Simplemente era un espejismo… Para percibir aun mas dolor…
Percibiendo que no había falta alguna, Que todo en este mundo merecía, Abandonando, lo importante… Aplastando lo más bello, Ignorante…! por defecto, En ello claudique.
Sintiendo los pasos, La sombra del abismo me llego… Inundado en desesperación… De vacío, zombie en la penumbra… Se volvió… Camina sin rumbo, Sin ánimo, ni deseo… Pues aquella luz que lo guiaba, Con los actos despreciables… Lo extinguió. En ese minuto, la vida se ahogo.
Autor: Miguel Ramón Fócil Jiménez
|
Poeta
|
|
|
|
roxy la piel de tus labios y tu deseo de tenerte aqui de decirte te amo te extraño te necesito por tu charisma por tu amor que es mi amor el mismo amor el mismo deseo de quererte de sentirte de pensarte ayer,hoy y siempre
|
Poeta
|
|
|
|
lety amor deseo amor amor en tus ojos y en tu piel que es mi misma piel por tusojos y mi corazon por tu deseo y mi deseo te amo te siento,te necesito por tu atraccion astral por tu deseo erotico que es aqui y ahora para siempre de quererte tanto de amarte siempre
|
Poeta
|
|
|
DESANGRADA LA VISIÓN (Visual Neosurrealista)
Los ojos de arena en el aire se cierran irritados, colgados de la luna del espejo en camiseta. Los ojos de aire en la arena se abren frescos, anudados al reflejo de nieve en saco. Los ojos de los gritos besan alarmados, caminando la noche debajo de una piedra. Los ojos de los cristales callan inquietos, nadando el mar arriba de una nube.
Desangrada, desangrada la visión se viste ciega al tacto del olfato intacto sabor luz ++ +
Con la espalda por delante como el arroz piensa al trigo con la piel de avena que la leche baña en cuatro vasos verdes tenues del otoño en la manzana por el exterior habitado del camino en el metal atardecer de piedra una palabra desprendida del dedo que calla los labios del ave en la noche interior de las pupilas que ven más allá las mariposas en el exterior que pocos ven y se desliza en el silencio con sus escamas en los colmillos de las garras en los tentáculos de las paredes que oyen por el techo de los alambres que huelen por el dedo de los incautos que piensan ser libres...
Desangrada, desangrada vístese la visión al tacto ciega del olor salado miel vil ++ + ¡Qué miran sin ver el rojo en la sangre! ¡En la sangre sin ver el rojo que miran! ¡Sin ver el rojo en la sangre que miran! ¡El rojo sin ver que miran en la sangre!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Fanfarria y el rebote cuando empiezan los sueños, emocionante incluso nocturno en marcha y puesta adorable y sencilla muy fuerte y muy agarrada así es cuando conversa; pero no estoy seguro, te digo y lo repito que ya sabe del poco valor de los adornos.
Mañana iré, negarlo no sella los locales ríos de nueva lanza; como una tienda nueva es la marca del broche, la que celebra el agua con la aliada del mar el favorito estilo del ánimo entablado, toda una temporada de tendencia delgada.
Verso al pedir prestado compra protagonista verso al comisionado vende todo el consejo; contribuye en las termas el esmalte de azúcar contenido e invitado, con suavidad enviada en las dificultades, con la marcación rápida quedan los atavíos.
A la cabeza usando el lápiz en la nueva temporada de compras; cuando se está pensando el color disponible, las esperas se acaban junto a las coincidencias en un vestido negro llamado amor temprano, es largo el primer año por lo que nos separa.
El greco contenido de las reproducciones, después la colección navega por un río, entrevista una rima y se diseña un huerto, emigran soldadores en busca de naranjas todo un día de trabas de conducción sin pausa, no digas que lo busque.
Sabes que no lo encuentro la primera mirada no vive aquí a mi lado, ¿cómo utilizar arco incluso en Londres mismo, la exclusiva metáfora de los aretes rojos? las imprevistas luces desde tus mariposas hasta mi arquitectura de las pupilas presa.
A continuación fiesta probablemente larga de suspiro y camino, de interior sin zapatos la paz labial se afirma, metido en el brillante entusiasmo de a bordo, y ella elige y afirma el rostro presentado mentado donde estaba el valor inferior.
José Pómez http://pomez.net
|
Poeta
|
|
|
Jesus veio nos mostrar que o maior poder está no verbo amar, e não no verbo “vencer”.
Jesus foi humilde. Sua riqueza era espiritual. Hoje o povo se agride pela riqueza material.
Esta é a realidade: sonhos endinheirados, sonhos pomposos...
Na verdade, na verdade, poucos serão chamados. Principalmente os gananciosos.
A.J. Cardiais 04.07.2011 imagem: google Poema do livro Prosopopeia Desvairada
|
Poeta
|
|
|
|
Vou por ai, com esta vida de poeta na testa, nos braços e nas mãos...
Vou por aí rezando frases, rogando versos e dores mil. Vou para o início ou o fim deste Brasil,
A lamentar meus sonhos, a construir paredes e descansar nas redes que a imaginação costuma esticar.
A.J. Cardiais 30.05.1985 imagem: google
|
Poeta
|
|
|
ODA AL ASOMBRO
Aquí allá en cualquier parte.
Se vende se cosecha resucitando intempestivo. Perdidas las sombras en la arboleda infernal tortura las noches han visto el tiempo andando en el reloj invisible la paz agonizante dentro de las campanas mudas las espigas del campo desangrado de amarillo gastado por el aplauso duro del esqueleto durable del trino en la corriente con asombro del silencio.
Flotando fúnebre metal con sus semillas vanas coléricas en la sangre del viento por las calles desoladas, temerosas, secas, de los apellidos que las miran viudas, huérfanos, multiplicados.
Asombrados los relámpagos el fuego pulen con abanicos de lodo de lado a lado quieren conversar embalsamados con espinas repetidas perforados destrozados muchos en las esquinas con guantes que ya no aguantan las estatuas que ríen que encubren que oprimen al corazón de la intemperie indefensa y desarmada la luz envejece por tanta vela inútil que solo nadie ve ciego muerto en el mar muerto.
Ahí donde la sorpresa solo duele repetida por el pueblo que sacude al vestir a cada una con el recuerdo con la esperanza quebrada furiosa callando cotidiana como ancla en la piedra en la vida de la luz cercenada.
Asombro...¡Oh, asombro! ¿Qué sería sin ti? Bebiendo la inquietud que mata tranquila indiferente fría de un lado a otro escribiendo al sombrero de la sombra que sobra sobre la obscuridad sobria debiendo estremecerse en las hojas de mil libros de la vida hecha añicos fragantes fragmentos frágiles del impacto adormecidos conmigo contigo con muchos a veces ninguno te evoca al día siguiente tan cotidiano te han hecho negocio...¡Asombroso!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|