|
|
Yo que supe tenerte entre mis manos Que cubrí tu cuerpo con suaves besos, Ni mis manos te sienten casi huesos Convierten el calor en frio, son vanos
Los esfuerzos por retenerte, pianos Que suenan lejanos, teclados tiesos Con sones de tu cara que traviesos Me dicen que no volverás, pantanos
Helados que me queman, cirujanos Que me operan el alma veteranos De viejas guerras perdidas, procesos
De heridas sangrantes, tatuajes gruesos En mi piel marcada, ciertos sucesos Lastimaron tu amor, templos profanos.
Por Conrado Augusto Sehmsdorf (KURT)
[img width=300]https://i.pinimg.com/236x/76/46/01/764601843149f07c927a1325deece058--sweet-hearts-wild-hearts.jpg[/img]
|
Poeta
|
|
|
|
Como el diamante del color más intenso la amistad no se compra ni se vende, se siembra, se cosecha se abraza y se siente en un te quiero y más aún en un estoy para siempre.
Como de los montes nevados donde se forma las corrientes recorriendo un largo trecho para llegar al mar así es la amistad; Extenso y profundo que Abarca; el alma, el espíritu y la mente.
Como el sol en el horizonte que se muestra refulgente, así es la amistad; a la vista opimo, alegre y en la palabra, canto, poesía, prosa y vida.
|
Poeta
|
|
|
|
Resaca de bajamar abandonada en la orilla, muda sinrazón del mensaje perdido, ermitaño cangrejo que arrastra la celda de la condena pretérita, noches salobres que buscan refugio en el fondo del vidrio gastado
Resaca de bajamar, depósito de perdida y descarte. Pulso, sangre, sudor y aliento... asechando el esfuerzo para llegar extenuado al encierro, a la emboscada cobarde del conformismo, que pone bajo mi lengua la moneda de la culpa donde Caronte encalla con su barca
creado 20/10/2017 Catriel Cuestas Acosta
|
Poeta
|
|
|
Por encandilar hasta mis deseos, por hablarme así, de esa manera, volviendo a cautivar y enardecer tanto mi alma... insensata, por supuesto, cada vez que rompes mi equilibrio, el supuesto control y me extravío...
Otra vez, sin remedio en esa vorágine de encanto, de embeleso, de pasión, ¿cómo puedes sonreír así de regia... Y pretender que no provocas revuelos en este indefenso ser que te ama y que adoraría atesorar cada sonrisa tuya?
Insensata también si me miras y desarmas o si hablas y descubres en tu boca, esa gruta de manjares que es mi delirio. ¡Oh, querida mía!, cuánta más insensatez si caminas y en tu cadencia te llevas mis ansias, cordura... hasta mi locura.
Pero qué bueno que seas insensata, irreverente, provocativa, indómita... ¡benditas las aguas de tu cascada, bendito el resplandor con que me atas, bendita tú, amada ninfa de mis sueños, bendita tu vida... que da vida a la mía!
|
Poeta
|
|
|
Los recuerdos de mi madre, son tan vagos que Solo veo sombras en la penumbra del camino El destino me llevo a perderte hace muchos años Tu figura, se va alejando de mí con el tiempo.
Pero el recuerdo, sigue vivo aquí en mi alma Cerca de mi corazón, que mientras lata vivirá Ruego ciertamente que la religión, diga la verdad Así nos encontrará algún día, en otra dimensión.
Por Conrado Augusto Sehmsdorf (KURT)
[img width=300]https://www.somosdeboca.net/wp-content/uploads/2017/10/mama2.png[/img]
|
Poeta
|
|
|
|
Que el cielo ahora es gris, perdón, pero yo lo sigo viendo negro; estruendos, rayos y centellas; ¡que hastío con las visiones del pasado! hay momentos en que extraño tanto mi silencio, donde nadie dice nada ni siquiera yo.
No debo; no debe estar ahí, entre tanto ruido nadie puede escuchar… no, no puede seguir ahí, donde ni llorar se puede hacer en paz.
Quisiera que conozca mi silencio, mi silencio que es tan sólo mío y de nadie más, pero estoy dispuesto a compartirlo porque le quiero y porque ya no puedo más.
Héctor H. García
|
Poeta
|
|
|
Los amantes deslices entre eclipses, no podían ser suficientes, no, ¡jamás! y entonces, la luna buscó la aurora, instantes antes de que un nuevo día, reviente, para incendiarse completa, de pasión, luz... del calor del amado sol.
Ajustó su circuito orbital, corrió, paró... hasta que allá cerca al Ártico, esa luna, cazadora furtiva, que acechó, que buscó, alcanzó la presa, consiguió un amanecer brillar como sol, con esa compañía cierta, que la inflamaba plena... sin compasión.
¡Qué manera de hacer gala de amar!... Unidos comulgando el milagro del día, Alegran, aunque anunciando el invierno y el frío glacial, que junta más, muy cerca a quienes se aman hasta el delirio... así, como tú, homérica amante luna amazona.
|
Poeta
|
|
|
|
[img width=450]https://i.pinimg.com/564x/43/75/df/4375df95dc270e87b392e46b6c083c15.jpg[/img]
Hoy siempre, Vendré a verte y te leeré. Siempre quiero darte las gracias Te extraño.
Quiero que sepas, No veo nada Mi visión me tortura, Es difícil de ver.
Gracias por el corazón Porque el Señor me visita Todo lo que pido a Dios Es verte doctor Escribir feliz otra vez.
Gracias.gracias
|
Poeta
|
|
|
No importa cuán larga sea la distancia que nos separe, ya que es menos alegría, orfandad y ese suplicio no lo quiero, reniego de él... no hay forma de compensación válida, no hay, el amanecer no puede ser el mismo, sin su reflejo en tus hermosos ojos y... tu sonrisa...
Tu sonrisa primera, que ilumina más mis días que enciende e ilusiona mi alma, que aplaca, mis ansias y hasta los miedos que no brotan, es que es tu cercanía cierta, lo que reclama vehemente cada fibra de mi ser, de mi vida, me haces tanta falta... es que te amo tanto...
|
Poeta
|
|
|
Hay sitios que consideramos nuestros refugios más seguros, pero a veces resultan ser tan sólo castillos de papel apuntalados con nuestros sueños y esperanzas más frágiles.
Héctor H. García
|
Poeta
|
|