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Desangelados, sin alas, sin brillo, en las brasas de los últimos fuegos. Así hemos llegado a creernos, avanzando entre el lodo como vehículos sin ruta y sin pasajeros. Pero el ángel está en nuestros silencios, guiando nuestros desvaríos, amansándonos la fiera. Y el ángel no tiene alas: se ha plegado a la vida con nosotros, se ha rendido a las cosas (sus formas, su número y su precio), tiene sólo una oportunidad y un cuerpo que es el nuestro. Y casi nunca nos abandona. Como sueña, pesa más. Como piensa, nos confunde y nos eleva. Como siente, nos hiere. El ángel que no nos salvará tiene a ratos nuestros cabellos y muy de vez en cuando mira con nuestros ojos. Si toma prestadas nuestras manos, acaricia, crea, limpia. Cuando está en nuestros labios, sonríe y besa con ellos. Y si camina con nuestros pies, se detiene. Hay un vértigo en el ángel que no es nuestro, una curiosidad hambrienta que nos implica. El ángel miente en el espejo, ama por nosotros y ve por lo que vemos.
Cuando el tiempo, que es un mísero contable, nos doblegue con la suma de los días que ha perdido, el ángel se preguntará una vez más a quién sirve sin alas si su señor termina, por qué es traslúcido en un cuerpo que se apaga, por qué ubicuo en un viajero que no regresa. ¡Todo lo que quiso amar el ángel, la que pudo alcanzar, la que alcanzó a pensar! ¡Todos los ángeles que conoció, hablándole cautivos de otros cuerpos como se habla desde dentro, para salir hacia afuera! ¡Todas las cosas que te ayudó a imaginar cuando no había nadie contigo, la que quiso interpretar y la que estaba dispuesto a construir!
Pero entre tanto, el ángel no puede dejarte. Y al pensar en esto con sus pensamientos, el agua sacia tu sed y el pan te alimenta. Las nubes dibujan mensajes para que el ángel, que eres tú, los lea como se lee lo que nada significa y puede significarlo todo. Y en la pasión del ángel, te rindes a ti mismo.
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Poeta
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Hasta cuándo podré querer a muchos sin entregarme a nadie. Cuántos días de espontánea indefinición me quedan por delante. Él me espera y tiene mis facciones. Cuarenta años, hermano. Lo prefiero a todos: amables rostros que reflejaron el mío volátil, almas afines que completaron mi esencia fragmentada. Después de tanto errar por tantos cuerpos, doy con el mío. Por fin un hombre interesante. Soy él. No era yo dirigiendo una nave imperfecta de carne, tan firme y rotunda en su ingrata juventud. Tomad y comed porque yo soy mi cuerpo. Yo quise ser vosotros, amigos del alma, y en cada uno aprendí a quererme. Pero en mí mismo estoy mejor acomodado que en la insaciable búsqueda exterior de inteligencia y belleza. Cuarenta, hermano. Olvida el paraíso de la infancia, que muchos cuestionan: tan hermosos fueron aquellos días suspendidos de horizontes inmensos como estos de ahora, caídos y sin perspectiva. Y del amor ni hablemos pues todo lo apostado se perdió en el propio engaño. Pero me tengo al fin. Ya no me busco en el espejo. Soy el que soy.
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Poeta
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Supón que todo sigue... La voz que siempre escuchas por las tardes cuando a solas suspiras para aliviar el peso, con ganas de cambiar y miedo a las personas y cierta desazón de estar sin ellas.
Oigo la luz, más que verla, tumbado en esta cama antigua, en Almería, al filo de los treinta. Las notas del silencio, el cielo azul cansado y una torre dormida.
...que todo siga siendo tan sencillo: despenar sin heridas como en los viejos tiempos, madrugadas difusas y, a la tarde, un rato nada más en el abismo.
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Poeta
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Todo empezó cuando no quise manzana Y procuré ya olvidar el pecado original Yo era un Adán terrenal Y sin una Eva de verdad
Viví mi propio paraíso Visitando chicas de pasar Un calor de invernadero Lujuria al estilo Satán
Siempre hubo una serpiente Ofreciéndome frutos maduros Siempre fue muy convincente Pecados cometí seguro
Ellas vestidas de Zara Yo solo con hojas de parra Al final terminamos en lo mismo Sin plantas y sin vestidos
Hasta que un día comprendí Que no quería mas Dios que Cupido Ya que en este paraíso sentí Que sin una Eva no era lo mismo
Así que tiré esa ambrosía Que tantos años comí Rezando por una nueva vida Y poder llegar a sentir
Pronto criaturas del averno Salieron por mi decisión Pretendiendo que su infierno Estuviera fraguado en mi corazón
Con sus besos de seducción De desenfreno y descontrol Intentaron convencerme De que es secundario el amor
Y como ya había renunciado al paraíso Y ya habia encontado a Eva Fue un lugar donde nadie me quiso Ahora solo la quiero a ella
@IorellBrito
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Poeta
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Transformo minha visão num quadro: cachorro magro, cão vadio, animais no cio...
Uso óculos escuro para tentar enxergar de cima do muro. Isso não me diz nada...
Sigo uma coordenada, um tanto vazia, para fazer poesia. Mesmo assim faço um enrolado traço.
A.J. Cardiais
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Poeta
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ACUOSAS LETRAS
Sobre las palabras antes que pudieran opinar han sido enmudecidas en la mansedumbre del cielo que se mostraron en los callejones el agua sigue evaporándose lloviendo hombres con el dardo sutil de una ancha daga desecada cualquier consciencia como arados.
¡Ausentes de cristales!. Presentes de ventanas, techos de viento. ¡Pisos de sangre!. En su figura sonido aturdido. ¡Manantial de silencios!. Epígrafe de lagos profusa sequía en la fugitiva pincelada dónde se inundan lapidarias las mínimas palabras lloviendo lumbres, hombres, cadenas, hasta las alturas del más allá, donde... El agua. Sigue, sigue. La vestidura sobre las nubes. ¡Palabras, palabras, palabras!.
Las únicas libres son... De aquiescencia servil. De conspicuo halago. De desalbardar acoquinando. ¡Sin freno, sin falta!.
Apagándose, en las calles, en los techos, en las mesas, en los platos, con las miradas, vacías, el aliento carniseco, blandiéndose famélico, por éso, ésto y aquéllo, en cualquier parte, del musgo, avanzando, en la espesura ellos con los escritorios mutantes, los fúnebres escolios, en el amasijo de escombros, asombros y fragmentos.
Lágrimas, desposadas con las tintas, del suelo en sangre, del aire clandestino, del lacayesco ofidio.
Palabras, del clamar. ¡Aflicción y plañido!. Mar y río. ¡Luctuoso sollozo!. Por el fango del viento, lastimero latido, son sólo palabras, enrarecidas, desdichadamente.
¡Tímidas!. Con porfía arrastradas, de la cerrazón, empecinada, incomprensión, enlagrimadas, impotentes, desarmadas entarifadas. ¡Sí protestan!. Embalsamadas. ¡Sí piensan!. Encenizadas. ¡Sí hablan!. Letras. ¡Líquidas y acuáticas!. Ahogadas. ¡En la tropelía y la filfa!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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COPLEANDO
Canto mis coplas al viento
sin saber adonde irán,
si te encontrás con alguna,
es tuya, llevátela.
Si una copla tiene dueño,
por mucho que se respete,
no es copla de libre vuelo,
tan solo es un barrilete.
Una vez hice una copla.
para cantarle a mi amor,
ella recuerda la copla
y se olvidó del cantor.
Quise comerte la boca,
como a una fruta madura.
Pero al morder el carozo
me rompí la dentadura.
Qué suerte la del coplero
que te pueda enamorar.
Yo las canto en tu ventana
y te despierto nomas.
Puedo pasarme la vida
copleando sin terminar,
pero si nadie me escucha
mejor dejo de cantar.
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No silêncio, este grilo... Olho para o céu: "mundo mundo vasto mundo" *¹ As estrelas me chegam com um atraso de milhões de anos luz. E eu toco a esperá-las...
O que é que há entre o céu e a Terra? Hamlet sabe. Eu, penso. Os meus olhos combinam com meu pensamento. Então alimento minha mente com o meu olhar.
Tenho pressa. Aperto os passos... Voam movimentos e as distâncias se diluem. Mas tudo é isto: Drummond, que Bandeira! Os grilos me cantam uma canção de ninar.
A.J. Cardiais 23.10.1989 imagem: google *¹ Carlos Drummond de Andrade Em: Poema de Sete Faces
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Poeta
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[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img51d3135a7a89b.jpg[/img]Para no olvidar quien soy, siempre hago una retrospectiva, valúo el sendero en el cual voy, para no echar a perder lo que me queda de vida.
Recuerdo muchos instantes, no importando si fueron buenos o malos, pero final son pasos constantes, que el tiempo me dio como regalos.
Observo de donde procedo, la fuente de mi ser, porque el cambio en mi credo y a que se debe mi proceder.
Miro detenidamente, a quienes llamo la luz de mi ojos, pues de mi vida son el aliciente, fuente de risas, orgullos y a veces enojos.
Veo mi dolor de cabeza, la consultora y mi almohada, ese ser que me cautivo por su nobleza, la compañía ideal, mi musa amada.
Pero sin olvidar a los amigos, del presente o del pasado, aquellos que de mi caminar han sido testigos, o en en la red su hermandad me han mostrado.
Por ellos soy lo que soy, de ellos mucho he aprendido, pues me ayudaron a llegar el lugar en el cual estoy no importando si corto o largo ha sido su recorrido.
Por eso carezco de vanidad, acepto mis errores sin orgullo, pues para encontrar el camino a la felicidad, se debe despejar ruta del barullo.
No camino con altivez ya que de esta nada saco, prefiero actuar con sencillez, para no parecer un vil verraco.
Es mejor actuar con humildad, siempre presto a escuchar, para no quedar solo en la oscuridad, amigos en esta vida se deben cosechar.
Gracias Dios por darme este entendimiento, por iluminar mis tardes nubladas, por dotarme de este sentimiento y dejar acá mis ideas plasmadas.
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Poeta
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Hoje de manhã quando acordei, olhei para o céu e perguntei como seria o meu dia... Tudo pode acontecer como eu sonhei, como eu planejei...
Mas pode dar tudo errado. Tudo fora do planejado. Você só não pode dizer que sou o culpado, por que não soube sonhar, por que não soube planejar...
Não sou o dono do tempo, nem sou dono da vida. Se eu fosse tudo ocorreria sempre bem. Como não sou dono de nada sigo minha estrada enfrentando o que vem.
A.J. Cardiais imagem: a.j. cardiais
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