Una ocasión despertó en la madrugada con el intenso brillo de su fiel amiga. Estaba tan cerca y tan iluminada que no pudo evitar el impulso de ir a ella.
Una fuerza extraña lo llenaba de vitalidad para remar sin sentir cansancio alguno; Se sentía poderosamente atraído, como si un imán invisible lo dominara.
Atravesó un mar lleno de optimismo y una vez ante ella, bajo su resplandor, le confesó el sufrimiento en el que vivía, platicándole sobre sus penas de amor.
Deseaba y necesitaba desahogarse; decirle de la tremenda desesperación que lo invadía por no lograr encontrar a su amor de vidas anteriores.
Entonces se enteró de que aquélla, con quien se estaba desahogando, su confidente de todas las noches, era el amor de todas sus vidas.
...de aquellas reliquias de aquellos huecos oquedales de espesos vacíos donde suenan cadenas del alma... En las ascuas dormidas de un abecedario tardío y aquello no osa pronunciarse... Un eco inundado y el fuego arde apagado... En la nocturnidad amparada del miedo en una batalla perdida de un infanticidio neutral...
Acto segundo: Ofelia ofendida.
Tras el golpe, tras la certeza de la sangre... La defensa inapropiada, el uso calculado de la violencia... La lejía, el agua sucia casi negra y la ira que desata un odio reprimido... La tarde placida da a lugar a una noche limpia y en el hogar cuando todo parece en calma cuando el cuchillo afilado vuelve a su sitio y en la bañera yace el cadáver de un hombre tranquilo...
Acto tercero: Un final desesperado.
Del hueco sordo de unos pasos sobre la alfombra, en el destierro inútil donde la angustia cede paso a la locura... Cuando despertar es destruir las esperanzas y la vida rota parpadea en el vuelo oblicuo de las moscas... el teléfono descolgado, la ventana abierta y el flujo del aire que mece las cortinas... Sirenas de ambulancia como lejanas ballenas que piden auxilio... Es demasiado tarde para un final desesperado...
Si creí encontrar agua en medio del desierto O alimento entre la tundra del ártico Y cobijo en la esterilidad del mundo Es porque antes, tuve la palabra esperanza.
Esperanzado es encontrar, hallar, adoptar En medio de desiertos, tundras y esterilidades Aquello que existe antes de encontrar.
No se cuando, pero un día la perdí Por eso te pido, funda mi esperanza Aunque, para ello, debas fundarme antes Que sea alguien y pueda También generar esperanzas.
Porque las esperanzas se nutren de esperanzas No existe en el Cosmos presente ni en los posibles Mayor empatía que la esperanza Ya que emana del ser hacia otro ser Porque aquel que me mira como ser Y me contempla como tal Hace posible en mí Y genere en otros Esperanzas también.
Dame la condición de poder ser Y así creer en tu palabra Esperánzame, quita de mí Esta desesperanza que anula Lo exiguo que soy Por lo exiguo que tengo.
Ya ves, hoy no se trata de si podré comer Si tendré algún lugar para dormir O no ser molestado por los uniformados de siempre Ni ser moralizado por algún guardapolvo de turno Ni insultado, ni vituperado con el clásico “negro”.
Ya ves, se trata de esperanza Sólo tengo 12 años Y sin ella…… Estoy muriendo.
Cuanto amor hay en tu mirada y esa intensa ilusión despertando con el alba más un roce de brisa en tu piel madurada y ese rocío tierno de luna inmaculada.
El tiempo ha corrido dejando surcos en tu rostro y en tu cabello hilos de plata sudorosos es esa vida a cuestas, con virtudes y con fallas que hacen en ti, el amor dulcemente añoso.
Vuelas en calma en la infinitud de tu tiempo llevando en tus alas las marcas de tus sueños los que te han dado la plusvalía en tu hermoso verbo lo que ha hecho crecer el amor en tus suelos yermos.
Caminas despacio, aun cuando el tiempo te acosa en una vorágine de un sentimiento hambriento escalas montañas disfrutando de las rosas sin permitirle al alma que sus sentimientos sean plenos.
Vuela alto y cabalga en praderas frondosas a fin de cuentas la vida es una sola si así eres feliz, seguro tu alma al cielo adosas encontrando la plenitud que en tu espíritu libre se forja.
Vuela, vuela cual libre mariposa, encontrarás tu camino en ese horizonte ancho y dorado, donde el sol reposa y la lágrima que queda en unos parpados finos el tiempo la secará donde las estrellas flotan.
Avalancha de palabras, de sensaciones torrentes, pasiones como volcanes, de emociones cataratas y de amores huracanes. Remolinos que arrebatan, de sentimientos voraces, vertiginosas vorágines.
En el fondo de los ojos, brilla el nervio enamorado, miradas entre los párpados, reflejos que van pasando. Baten olas de nostalgia, crecen vivaces enojos, en el soñar trasnochado, de una atrevida falacia.
De la mano se concitan, rumores y algarabías, bulos y medias verdades, ensueños y fantasías, junto a realidad y verdades. Caminan junto a la ofensa, rencores y vanidades, que van pudriendo la esencia, como se enfangan amores.
Esquiva el viento la esquina, dribla la abulia el amor, escapa el necio silbando y el héroe elude el temor. Así, soslaya la vida, las penas del corazón. Valor que al miedo rodea, para vencer al dolor.
Amores que se devoran, inmersos en las pasiones, entre cánticos diabólicos, sucumben las tentaciones. Viejos tabús que hipnotizan, con finas medias verdades y mentes que se marchitan, como se ajan las flores.
Entre dudas y certezas, camina la criatura, envuelta en banalidades, en ideas deslumbrantes, andando sobre los bordes, de negruras abisales. Vértigos en las malezas, que confunde las verdades.
Como riegan las conciencias, las grietas que al aire quedan, como heridas insalvables, que supuran las esencias, de un dolor que se revela. De las verdades a medias, nace el holgazán que medra, a costa del respetable.
Colgados puentes sin nombre, para cruzar sin bagajes, ligeros de desamores, de murrias viejas que abaten. Livianos los equipajes, para caminar ligeros y que no frene el impulso, el peso de los pesares.
La sombra se va cerniendo, pero la luz la combate, con la fuerza de una lanza, que a la oscuridad traspasa, rajando de parte a parte. Una voz cruzó la estancia, afilada como un sable, que a la abulia vence y mata.
Amores en el zaguán, esperando corazones, abiertos de par en par. Amor que supera montes, con el insistente afán, del valor que le compone.
A.L. (ángel l. pérez) NO SOY LO QUE ESCRIBO...SOY, LO QUE TÚ SIENTES AL LEERME (anónimo). NO GUARDO MÉTRICA ALGUNA...SI ASÍ SUCEDE, ES PURA FORTUNA
Cuando vayan mal las cosas como a veces suelen ir, cuando ofrezca tu camino solo cuestas que subir, cuando tengas poco haber, pero mucho que pagar, y precises sonreír aún teniendo que llorar, cuando el dolor te agobie y no puedas ya sufrir, debes descansar pero nunca desistir. Tras las sombras de la duda, planteadas o sombrías, puede bien surgir el triunfo, y no el fracaso que temías, lucha, pues, por más que tengas que sufrir, ¡Cuando todo está peor, más debemos insistir!!.
López necesita, urgente, un asesor que lo oriente a que cumpla su palabra para que no se haga magra.
Daré, aquí, el antecedente pa’ que se entere la gente: el martes, por la mañana, lanzó su hablada temprana.
De que renuncia, se marcha, si en la oposición hay marcha de cien mil manifestantes, hoy, se juntaron bastantes.
Muchos más de los cien mil, cerca de doscientos mil llegaron hasta la plancha que, por cierto, es muy ancha.
Del Zócalo, hasta un Notario dio fe en el anecdotario, para la historia más pura, para que no quede duda.
El desafío, satisfecho, la condición todo un hecho, se concretizó la hazaña que exigió aquella mañana.
De tal forma, pido a Andrés que no le dé, al fin, revés, que, por favor, no se raje, que incumplir sería un ultraje.
A su palabra tan fina que merece honra genuina, que prepare su mudanza a Palenque sin tardanza.
Pero ya, cualquier día de estos que se vaya sin pretextos, hasta allá, hasta “La Ching . . .”, su Quinta tan renombrada. < Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 03 de octubre del 2020 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
De su pluma surgían versados poemas Manuscritos y notas como granos de arena Le acompañaban sus musas cada cual en su tema Y en un estante guardaba poemarios Y emblemas Nunca vieron la luz aquellos viejos poemas Se perdieron en las olas entre el mar y la arena Si tan siquiera un verso hubiese leído ella La mayor de las musas la reina la estrella
A través del cristal del universo Que separa el cielo de la tierra, Sobre la luna, yo puedo divisarte Caminando sonriente, con tu vestido Blanco y tu pelo color de las estrellas.
Ahora que estás cerca del cielo, Pienso que tu alegría ha de ser más, Escuchando la música celestial que los Latidos de mí corazón, hicieran para ti, en Tiempos que ya, de tu memoria se borraron.
Yo no estoy triste, porque puedo Disfrutar tan bien de tus alegrías, Al final, Eso era lo que yo quería, Mi alma goza contigo, con cada paso Que das, cuando atrevida pisas las nubes Y asomas tu cara, niña de ojos morenos.
San Jerónimo bendito vengo a ti, te necesito, mi existencia se desarma quiero encomendarte el alma.
Santo Patrón de Janitzio ando al pie del precipicio no he comprendido la vida, ¿cuál es su justa medida?
Docto Señor de la Biblia ¿tal desgracia quién concilia? ¿sin fe, con desesperanza, la paz interna se alcanza?
Soy fiel siervo, el más pequeño, anhelo cumplir mi sueño busco amor desesperado, dime, ¿cuento con tu amparo?
Miro la naturaleza tú cuidas esta grandeza, cuando navego en el lago pienso . . . ¿cuál será mi pago.
Para encontrarme contigo merezco duro castigo?, lacerado sangro inerte llego hincado a conocerte.
En tu templo fortaleza mi ser entero te reza, ojalá que me escucharas y a mi corazón le hablaras.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Isla de Janitzio, Pátzcuaro, Michoacán, México, a 05 de agosto del 2012 Dedicado al Señor Leonel Calderón López Reg. SEP Indautor No. 03-2013-051712171201-14