Te vistes con el color de las confesiones te sonrojas con la caricia de las pasiones te ríes corolada de inocencia te disfrazas con la alegría y las caricias siempre pareces distinta... siempre bella... siempre eres verdad mía. siempre serás mañana siempre serás vida...
Sálvate del destierro y de lo que diga la gente. Mata la caricia en vano que permaneció ausente. Guarda el perfume ilusorio que llevabas en mano. ¿De qué sirve insistir si tu cariño es insano?
Sálvate del murmullo de los pasillos aislantes, de tu castillo notorio y tu amor de diamantes. Presume lo que te falta y te diré lo que careces, al final tu destino te mostrará lo que mereces.
Sálvate de la angustia y de los malos momentos. Huye como aprendiste de tu amigo el viento. Vuélvete una ventisca que congele tus pasos. Prefiero decir adiós a que me vuelvas retazos.
Te has ido y en todo el perímetro de tu anterior dominio no se nota te fuiste sin siquiera presentarte ¿quién eras? acaso tú mismo lo ignorabas hay una caja hermética (como tú mismo eras) contenieniendo cenizas que nadie llora te has ido sin yo conocerte y tú sin despedirte un misterio impenetrable para mi fue tu vida me hubiera gustado que la compartieras conmigo sin importar lo banal o trágica que fuera (para ti nunca tuve la edad o los méritos que me hicieran digna de escucharla) yo pude sin embargo, contarla con gran pompa agregarle pinceladas de cariño improvisarte gestas y jolgorios pude darte dotes de alcurnia y heroismo como si de mi personaje favorito se tratara bastaba tu sonrisa bastaba solo tu palabra es irónico que conozcamos más de ti ahora que no estás pero no hay puente que cruce la laguna formada con tanta lágrima acumulada de tan estancada ya pestilente y cenagosa ¿Qué piensas ahora? ¿Ahora que en esa dimensión te hallas imposibilitado para volver sobre tus pasos? Existías pero la orfandad para nosotros era patente estabas entronado en ese espacio que sin ti ahora es igual a cualquier otro estabas empeñado en que los demás acataran tus designios sin remilgos ¿Has escuchado ya el eco de tu voz? ¿Has podido soportarla al sentirla penetrar en tus oídos como dagas? ¿Sabrás entonces cómo gritan las paredes? ¿Sabes que día y noche vaga el alma atormentada que nos legaste? ¿Que en los linderos de la razón hay una piedra con la cual siempre tropiezo? no es un reproche ni es un rencor calcificado (eso quedó disuelto hace mucho) es, tal vez una incertidumbre un hilo que venías arrastrando y siento también que a mi me jala ¿Qué más puedo decirte? te has ido como se va la paloma o el cuervo que se posan brevemente en un árbol y por su apariencia y sin motivo a unos enternece o amedrenta eso solo Dios lo sabe Te has ido y hemos de seguir nuestra existencia con la mancha informe de tu sombra Te has ido y hemos de incluirte con respeto en el mismo altar donde agasajamos cada año a los que vienen de visita junto a los humildes y amorosos o que por lo memos una breve reseña de su paso por el mundo conocemos
En el trasegar de nuestra enigmática existencia somos leños que a preservar el fuego aportamos, en unas ocasiones es imprescindible la presencia, sin valorar toda la esencia, excusas presentamos.
En un caluroso hogar, se realiza la primera etapa esos hermanos irradian calor en el crudo invierno, una tierna madre los profundos secretos destapa y nos exime de contribuir aportes al cruel infierno.
El control del fuego fue un logro de la humanidad, a partir de este instante inicia el intenso progreso, nunca podremos obtener una absoluta inmunidad, desde el nacimiento nuestra historia es sin regreso.
Hay un astro que provee pura energía sin condición, a melancólicos y alegres llega esta enorme maravilla, todo vicio, aunque produzca placer, es una perdición puedes experimentarlo hoy en Alejandría y en Sevilla.
Cada atardecer, el Sol gusta de acompañar, cubierto con su brillante armadura, a la indiferente lejanía. Es allí, donde se dibujan las razas de los vientos y tejen las olas sus rotos lamentos, siempre acorralados por la soledad de las distancias.
A la hora de ir a trabajar O a ponerte a juntar cartón Vender en la dura calle Peines, alfileres, zoquetes etc. Cuando vas al comedor A recibir la limosna del día ¿Te ves como dice el pregonar Que los representantes dicen de ti? Ellos hablan de ti como Pueblo Como Patria, como Nación ..............¡como poder! ¿Puedes creer en eso? ¿A esa burla?
No quiero premios ni honores, quiero sentir el perfume, de la tierra que me absorbe. La flor prendida del aire, en mis ojos recreándose y una brisa que me traiga, justicia para los pobres.
La ciudad quedó desierta, engullida en los vapores, calidoscopio embustero, del ojo que no ve todo. La boca abierta a la savia, que huele pero no llega, la verdad entre bastidores, el miedo abriendo la puerta.
Sonajeros en las ramas, de la oscilante conciencia, que va y que viene o no llega. Se van quedando desiertas, las tierras de sus cosechas y va emergiendo la mugre, de las cloacas que la infectan. Las plegarias no cosechan.
No quiero fama ni dádivas, que quebrantan las ideas, halagos ni falsas loas. Quiero lúcidas justicias, sin coloridas banderas, miradas claras y nítidas, no quiero falsas quimeras, andar con la gente honesta.
Se va quedando desierto, el culto a la Madre Tierra, al pensamiento profundo, a la cultura sin rejas, a la verdad que se añora, a quien al mirar se espanta, de ver vacío en las cabezas. Se van quedando desiertas.
No quiero auroras sin luz, ni noches sin Luna llena, no quiero amores de ensueño, quiero amor de pura cepa, aferrado al sentimiento, ensimismado entre ideas. Volcar los versos cual fuente, sin lacras que los infectan.
Se van quedando desiertas, las calles como las venas, de la sangre perfumada, que en la atmósfera se airea. Sobrenadando en la noche, el amor abre la puerta, entrando como un poseso, para llenar lo que queda.
No quiero dádivas huecas, quiero lucidez y ciencia. No quiero falsas plegarias, ni amor que se quede fuera.
Cuando actuamos para cumplir nuestros deseos inmediatos, sin ter en consideración ,el interés de los demás, desmoronamos la posibilidad de alcanzar una felicidad duradera. Si por ejemplo vivimos en vecindad con otras familias, y no pensamos ni un solo instante en su bienestar, nos privamos de la oportunidad de beneficiarnos de su compañía. Si no, imaginemos una situación en la que conocemos a una persona; es posible que vayamos a almorzar con ella, y eso nos costará un dinero. A pesar de ello, habrá una buena ocasión de cimentar una relación que tal vez, nos depare grandes beneficios en los años venideros. A la inversa, si conocemos a una persona y se nos presenta la ocasión de defraudarla y la aprovechamos, aunque habremos ganado en el acto una determinada cantidad de dinero, lo más probable, es que hayamos destruido la posibilidad de beneficiarnos a largo plazo de una interacción continuada con ella.