Como decirte que no, si, de cualquier manera En mis pensamientos siempre estas tu Como decirte que no, si todos mis pensamientos Están llenos de ti.
Como decirte que no, si eres lo que más quiere mi corazón Con cada latido mi corazón te quiere mas Como decirte que no, si eres la ilusión de mi esperanza Ilusiones que a mi me llena de esperanzas.
Como decirte que no, si mi guitarra anhela cantarte una canción Canciones que escribe mi corazón Como decirte que no, si en mi oscuridad tú te vuelves luz Luz que alumbra a este corazón en esta soledad.
Como decirte que no, si, aunque quiera borrarme de esta historia He comprendido que tu eres mi historia más hermosa Como decirte que no, si contigo quiero llegar a viejo Pasar toda una vida contigo, Nadia.
Cómo decirte que te he escrito los versos más sinceros y te he deseado como se desea a los cerezos. Cómo decirte que te he amado todo este tiempo y te he dedicado mis últimos sonetos.
Cómo decirte que la melodía del día no se compara con tu sonrisa y que la risa del mediodía es sombría si tú no estás en mi día.
Cómo decirte que la espuma del mar baña mis noches y que la arena nocturna acaricia el nublado de anoche cuando en el sueño te sueño.
Cómo decirte que el cenit de las doce es granizo de verano comparado con la ardiente llama de tu mirada.
Sólo pienso en una manera de decirte lo que el corazón insiste.
Sólo pienso en una manera de escribirte lo que en mi alma persiste.
Solamente plasmando en la poesía se puede entender esta nocturna sinfonía.
La materia siempre fue precedida, Y de allí se hizo el mundo No de la materia sino de lo precedido Porque desde lo que nos precede Es que se origina todo.
El secreto siempre fue ese Ocultando que en todo Donde existe algo Eso siempre estuvo precedido.
Aquel débil reflejo que inició el Big Bang Ya hubo de estar precedido El homínido del cual venimos Hubo de caminar con el vigilante ángel Como el hombre del niño Y la mirada de tus ojos Ser precedida por tu majestad.
Aunque, entre lo que nos precede y lo que somos Exista un salto, un vacío, una nada Y la angustia de decidir sin precedencia alguna Se haga patente en el cosmos y en nosotros.
Entonces, criaturas extrañas emerjan de esa angustia Como Dios, los medios, el inconsciente, la sociedad La ciencia, el amor, la familia, el dinero, el poder Los sistemas, las escuelas Y así, usurpar el lugar de lo precedido.
Y será por ello que todos los niños Se enfrenten al mayor de los peligros Que jamás puedan…… Hombres devenir.
Ante un mundo no precedido Con sus criaturas extrañas adueñados de él
Y lleven a los niños a sumergirlos en sistemas Que les dicen que hacer, que pensar, Que sentir y cómo jugar Y destierren del mundo la flor más preciosa Destierran del mundo ........a la libertad.
El único y válido preceder En la pretensión del paso al hombre
No compartí tu asombro por presenciar el espectacular paso de tu estrella fugaz, no he podido mirar tu exquisita sonrisa, al disfrutar de la lluvia o del sol ponerse, despertar no es igual sin el fulgor del alba, reventando en el fondo de tus lindos ojos, clareando mi alma, inquietando mis días.
Pero mi vida sigue nutriéndose de tu voz, de tus imágenes siempre vivas y amadas, de tu ternura deslizarse, acariciando así… desde donde sea, como suave brisa no más, ahora mismo, mientras la nostalgia redobla ansiedad y desamparo o luego cuando tu risa espante mis demonios y abrigue mi espíritu.
Ahora mismo, afuera el viento arrecia feroz, amenaza tormenta y en medio del concierto de rayos y truenos, me harás falta otra vez… hemos compartido tanto, que ya no duele, no puede doler la ausencia, si amar podemos, juntándonos en la intensidad de lo compartido, con la rapidez de la espectacular fugaz estrella.
Los platos se lavan y uno que otro se parte en la cocina Unos lucen limpios y otros brillan en forma cristalina La vida está llena de oportunidades, que el peligro determina Está llena de esperanzas, de desatinos que el ser subordina
Las cocinas del infierno, están llenas de ollas con sus atractivos Miles de demonios cocinan para el deleite de sus comensales Lucifer, es el chef mayor, revisando el menú de los criminales Hacen cola por doquier, políticos y gobernantes con sus delantales Los manteles están servidos en mesas gigantes y descomunales Ver las cocinas del diablo con sus comensales, es la alegría de sus carnavales Se ven almas en pena, buscando asiento en los rincones ocasionales Unos se ven sonrientes, como si en el infierno sus accesos fueran confidenciales Se ven grupos y roscas, apartando cupo a los padrinos intelectuales
En las cocinas del diablo, proliferan ollas, llenas de explicaciones La olla de la corrupción es tan gigante, como del cielo al infierno en imaginaciones Ha hecho metástasis en infinidad de ollas, sin abrir investigaciones Lleva ingredientes como el soborno y la arrogancia de sus operaciones Sed de riqueza y del poder, de la impunidad llena de satisfacciones Llenas de lágrimas y llantos, del pobre con su desigualdad y confusiones
Proliferan en las cocinas del diablo, ollas llenas de delitos y delincuencias Llenas de maldad y crueldad, de drogas que acaban sin sentencias Sartenes llenos de crímenes, de fechorías, de falsedades con evidencias Calderos al rojo vivo, llenos de traiciones, de brutalidades con sus violencias Cacerolas que hierven violaciones de niños y feminicidios, sin brazos de resistencias Ollas a presión sin válvulas, que explotan atrocidades llenas de inocencias Marmitas del diablo, llenas de odios y rencores, de soberbias sin licencias Vaporeras que hierven delitos, de masacres sin investigaciones, ni rastros de evidencias Cocinas del infierno, que cocinan y cuecen vicios y depravación de leyes en decadencia Cocinas del averno, en tinieblas de estupores y adefesios de sus insolencias Cocinas del diablo, de tormentos de comensales pidiendo arrepentimientos e indulgencias Cocinas llenas de ollas, de terrores y espantos, la maldad de sus imprudencias Llamaradas de fuego, que arden las cocinas de lucifer, esperando corruptos y eminencias
Cocinas del diablo, con sus platos listos para servir al que hace la maldad en sus labores Cocinas, que hacen temblar a corruptos y asesinos, ladrones de sus cazadores Lo malo que se hace en la tierra, que convierte en llantos conmovedores Lo malo que hacen los gobernantes y políticos con el pueblo y sus servidores Lo malo que se hace con el pobre y con el humilde, con látigos amenazadores Las acciones violentas, las violaciones sin voz ni defensores Lo malo que se le haga al prójimo, pidiendo justicia a sus clamores No se paga en la tierra, por la justicia del hombre, usurpando el poder de sus favores Sus almas llenas de podredumbres, se cocinarán en gases y vapores Terminarán en las ollas de las cocinas de lucifer, gritando sus dolores Pero ya es tarde para remediar los daños que hicieron, con la maldad de sus horrores
Y detrás de la tramoya, laberínticos rincones, donde medra la avaricia, tramas y oscuros rumores. Cadencia de las codicias, enrejadas situaciones, y una garganta que grita, señalando los errores.
Camino de la aventura, sigue el caminante el norte, lleva en su alforja la vida, en sus ojos los resortes. El Sol sigue su andadura, fiel reflejo en sus pupilas, y un caminar sin premura, paladeando sus andares.
La mar, extendida lámina, sólido cristal de vida, un espejo cristalino, una madre que cautiva, un airado torbellino, que amamanta a la criatura. Sangre de agua, carne viva, un gigantesco latido.
Placer que el instinto acucia, instinto que se desata, placentero amanecer, entre pálpitos que hablan. Escondido entre la bruma, el instinto se soslaya, al acecho cual felino, agazapado en la nada.
Apoyado sobre el tiempo, vive el soñador sin habla, elucubrando emociones, enamorado en su magia. Entre vapores nostálgicos, pasado que le arrebata y un presente sin fisuras, emocionando su alma.
Senderos cruzan los sueños, caminos de la esperanza, netas notas que se agolpan, cúmulo de encrucijadas, atajos entre las sombras, de una verdad que se agacha. Va despertando el sentido, de la modorra temprana.
Entre bastidores quedan, enredaderas de sueños, rancias imágenes viejas, entrelazadas cordadas, diapasón de realidades, nostalgias y nuevas almas. La voz en off recitando, la conciencia de quien habla.
Me hace falta tus besos, caricias, tu sonrisa, Oír tu voz, me hace falta esa mirada indecisa, Ver tu caminar para que de mi día seas la premisa Y es que un día contigo es la cantidad precisa, Que necesito para pensarte bonito durante mis tardes. Invitarte a diferentes lugares, lejos de los bares, Disfrutando de los paisajes o contando tus lunares, Disfrutando del momento y los azares de la vida, Llegaste como caída del cielo llenando mi anheló, Apartando mis pies del suelo, si a tu lado estoy caminando, Tomado de tu mano sentír que tocó el paraíso, Y se hizo la felicidad cuando aprendí a perderme En tu mirar.[/size]
Tenemos que encontrar una razón para nuestros estados emocionales. En el extremo superior del espectro emocional, creemos que la verdadera alegría es un efecto más que una causa. Debido a esta creencia arraigada, pasamos la mayor parte de nuestras vidas, persiguiendo todo lo que causa el efecto de la alegría; puede ser una relación perfecta, un montón de dinero, la fama, un lugar perfecto para vivir. En el extremo inferior del citado espectro, el juego al que jugamos, es la culpa. Culpamos cualquier cosa, desde los alimentos que acabamos de ingerir, hasta nuestras amistades, por la razón de que nos sentimos mal.