“La historia es un profeta con la mirada vuelta hacia atrás…” Eduardo Galeano
Y la mirada del profeta busca y se esfuerza, aunque no alcance a recorrer todo el pasado. Hacía falta preguntar a los taitas, al viento, al páramo, a los chaquiñanes y recintos… había que sumar todas las voces y paisajes, para darle más fuerza a la visión del profeta para hacer justicia a los hechos y los cambios.
Y para hacer justicia el profeta caminó, habló, preguntó y leyó todo cuanto encontró, para proclamar lo que tantos ocultaron y mintieron, de quiénes son los huesos y los hilillos de sangre que congeló el páramo; de quienes aquellos otros, que tiñeron y abonaron los recintos montubios… hay tanto por ingresar en esa mirada vuelta atrás.
En la búsqueda de esa verdad más cierta, diáfana, más de todos, también están los de la palabra hueca, los que quieren desmantelar la historia y convertirla en otra crónica fútil, sin raíces, que no sean las del discrimen, la colonización, engaño, injusticia, y contarlas como algo natural… ¡Sí, maldición! Como si fuera natural un crimen.
Y el profeta insistía abriendo pasado y camino, buscando el presente promisorio para todos, que tenga futuro, aunque sus ojos no alcancen tampoco para ver esas auroras esperanzadoras, sus fuerzas habían sido minadas por dentro y aún así, no paró de preguntar, de asentar, de…
El día de tu partida, tuvo todos los paisajes que sacaste del anonimato, sobrecogidos en el frío glacial de los taitas y mamas montañas… te dejamos ir… como tanto riachuelo juguetón que riega nuestros campos, con la promesa de reverdecer y producir más; así la historia… nuestra historia ya no será tan pobre ni vaga, ahora, tenemos por tarea tus utopías y sueños, buen viento profeta… buen descanso Jorge…
Si la mente supiera, lo que el corazón siente, corazón y cerebros, amantes para siempre, caminarían atados, con un lazo tan fuerte, que ni la misma vida, lograría deshacerle.
Corazones de piedra, de siniestra textura, mente que no madura, corazones que medran, pisando la hermosura. Poderosos que ahogan, con su poder la vida, necios grandilocuentes.
Como cambia la idea, cuando la herida es propia, cuando el dolor no es suyo, que a todos nos afecta. Como cambia el sentir, si es nuestro el sentimiento, y no cabe la duda, que es de todos la vida.
Marionetas de alambre, que vibran al socaire, del poder que las guía. Lacayos de fortuna, que como avaros priman, más la existencia envuelta, que la belleza misma, esclavos son sin duda.
El placer es legado, de la vida sencilla, y lo bello está dentro, erguido entre las tripas. El amor es el néctar, de la flor que titila, y es más dulce la esencia, cuando el poder se humilla.
Corazones de mármol, en cuerpos con espinas, esqueletos sin alma, que transitan sin vida. Marmóreos son los gestos, de roca las sonrisas, y los ojos dos piedras, talladas con aristas.
Amor de los encuentros, de pura carne viva, de auténtica materia, de goces que palpitan. Corazones de seda, de textura que brilla, de latidos que miman, de pasiones que gritan.
Allá, en Tequila fiel Municipio surgió leyenda, fui concebido, mi orgullo nace en digna senda, lugar Jalisco hermoso Estado, México aliento, tierra sagrada entre los surcos picos al viento.
Planta soñada y suculenta de la mañana que a esta patria con todo el mundo bien que la hermana, agave azul tequilana weber por Dios bendito, especie amada clasificada por erudito.
Del griego “ayaun” ídem a noble; soy un tipo de mezcal que no niega sus raíces, ya que nada sé del mal al haber sido ideado por la singular grandeza de Mayahuel, ¡ay!, que nunca acabe tanta pureza.
Llevo en el alma pencas, espinas; un leal Señor, también nombrado, por casto oficio, el Jimador, porta en sus manos fuerte instrumento llamado coa, “jima las piñas”, las corta, limpia, merece loa.
Es mi proceso, fabricación, conocimiento del triturado, por la extracción, el cocimiento, el fermentado, el destilado, pulcro filtrado, añejamiento, regio mezclado, . . . rito alabado.
La tequilera es magna industria que asaz germina en sus regiones da beneficio, es fértil mina, por Tamaulipas, en Nayarit, por Guanajuato, en Michoacán, la han apoyado desde hace rato.
Así, consciente de cualidades las que me rigen, que anuncian mi plena denominación de origen, soy el tequila muestra de esfuerzo límpido, sano, producto emblema, el rico elixir más mexicano.
El ser humano ha valorado, puntual, mi esencia, en “caballito”, en la cantina, en bar, presencia con sal, limón, roja sangrita, néctar de fruta, igual mezclado de otras maneras se me disfruta.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, D. F., a 24 de julio del 2019 Registro SEP Indautor No. (en trámite)
Colina abajo, inhóspito es el camino, habitantes liberales, de materia desleales, la destreza del oficio les permite sus vivencias, de extremo a extremo las viven promoviendo competencias.
Casi resbalo y llego, basureros pestilentes, no te quejes, de repente se te olvida, que buceaste con tus pies, fangos tan deprimentes.
Te incorporas a la acera, metros y ya al llegar ,te encuentras el enrejado, son los bloques desgarrados los que salen a buscar y los perros a ladrar... ¿almorzaste? Coge aquí, es la primera impresión, siéntate pues acabe de colar, al rato de conversar historias música alta, las otras obscenidades, voceros de alguna venta. Yo de nuevo me despido, otro día ya que pasa, ella me cuenta las cosas y otras las modificó; el desgaste y la edad se comprenden al caminar, ha dado lo mejor de sí, lo que pudo ella dio, en su mundo nada tiene, que no sea su ilusión, su herencia, su hijo, su amor, su riqueza, su desdicha, eso dio.
Ahora uno ya comprende que, no supo no se qué, mejor es algunos viernes, que ya tener la razón.
En el silencio palpita el frío Agua helada recorre el tallo de la rosa subcionando el color de los pétalos En su espina mora sangre y como el magma crea tierra a mares
La lluvia se desliza a los cántaros el firmamento de negro se cubre Aún sabiendo que amasa el barro que el sol brillará para secarlo y la sed del alma saciará
El dolor en cascadas repta No cesa de correr el tiempo El tormento del adios no cesa la tormenta del corazón en espera al campo de amapolas
Donde una cala en calma Acune el alma calentando la cama y ahuyente el mal Rescatando el malva
Tesón en la desazón Humildad para el asombro En la esquina la sorpresa Recordando la quimera El aguacero cesa
La puerta del tesoro abierta de par en par para el que sabe mirar por el brillo no se deja cegar mil aristas del prisma descubrirá
¿Qué estarás haciendo ahora que en mi ser los recuerdos se desatan? ¿Quizás apagando la luz de las auroras? Mientras en la noche los ríos me delatan.
¿Qué estarás haciendo ahora que encuentro tu imagen en el espejo? ¿Estarás hecha un demonio con la luz del sol? Mientras el hueco del colchón es mi complejo.
Y yo respirando tu vientre en el infinito soñando contigo desde la humedad. Y yo deshojando latidos tristes, sin avisos, gritándole al silencio de esta soledad.
¿Qué estarás haciendo ahora que quiero abrazarte en el sillón? ¿Quizás atrapando olas al viento encerrando el mar de la ilusión?
¿Qué estarás haciendo ahora que mi nocturno se ha vuelto frío? ¿Estarás viajando en las nubes del olvido? Y yo muriendo en las hojas secas del plantío.
Y yo incendiando el puerto de mi vida pintando los vacíos de tus cuadros en la pared, deletreando tu nombre con un cigarrillo… Preguntándome ¿Qué estarás haciendo ahora? ¿Qué estarás haciendo ahora, amor mío?
Se fue quedando sin agua, se fue quedando sin tierra, como se queda sin aire, el pecho que no respira. Las sabias palabras vuelven, como retorna la lluvia, al vientre de donde era, y va llenándose el fondo, vacío de duermevelas.
El viejo miró de frente, nebulosas las pupilas, en la mirada, presente, está el joven de aquel día. Se fue quedando sin tiempo, se fue quedando sin ira, y en su pasos se adivina, el presente que transita.
Borrones entre las hojas, como sombras entre líneas, en las páginas en blanco, del libro que el tiempo pisa, caminos intransitables, donde la trampa camina, y miradas que se pierden, entre las letras que giran.
En silencio quedo el viento, sin voz quedo el instrumento, y los torrentes callaron, al contemplar su belleza. Ribeteada la silueta, de resplandores de sueños, y hasta el aire se arrodilla, ante el brillo de su pelo.
Soñar, que el verso es la sangre, que da a los cerebros vida, que es latido y es pulsión, que restaña las heridas, soñar, que la vida es rima, plasmada en una canción. Soñar, que el verso camina, por donde pisa el amor.
Se fue quedando sin pena, sin amargura y sin ira, se hizo leve la condena, por las penas infringidas, se hizo un hueco en el espacio, para albergar sus desdichas, y se fue pasando el tiempo, sintiendo día tras día.
Amor que vive y respira, eternamente inconsciente, constantemente suicida.
Monarca del cielo preciosa alada, divina sedosa aterciopelada, hermosa longeva que inspiras poesía, gran factor de equilibrio en la ecología.
Te vistes el cuerpo de lindos colores el naranja, el negro, te rinden honores con tonos brillantes, coquetas pintitas de blanco pigmento, a admirarte invitas.
Cinco mil kilómetros viajas por el aire entre tersas nubes pasas con donaire, contra la intemperie luchas impasible no obstante que eres pequeña, sensible.
Cumples el destino, pues, fuerte resistes, tiendes al milagro por eso es que existes; de sitios distantes, de lares lejanos, desde Norteamérica sin afanes vanos.
Huyendo del invierno, otoño por marco, en tu migración cruzas cielo zarco, te alías con millones en vuelo fraterno la “matusalén” va guiando nuestro Eterno.
Al vaivén del viento mágico momento de asombro increíble de vida portento, sorprendiendo a todos llega a Michoacán y a Estado de México colonia, “huracán”.
El bosque gozoso brinda bienvenida, natura te quiere harto consentida, así que contenta sus brazos más te abre porque reina eres de la sierra madre.
Perfecta te adaptas al buen medio ambiente, innato prodigio ser noble, ferviente es tu hibernación en ramajes finos de oyameles, pinos, de cedros y encinos.
Reserva de biosfera, imperio de calma, parakata maja que encantas el alma en doce santuarios se guarda tu especie, ojalá el humano consciente bien te aprecie.
Puede visitarte respetando normas ver revoloteo cuidando las formas en Sierra Chincua, la Mesa, el Rosario, en el Capulín, muy reglamentario.
En noviembre llegas, en marzo regresas, en desfiles de hadas de sacras altezas danzando te marchas al norte, al final, tu instinto persigue el mayor ciclo vital.
La gente pregona que eres mexicana, tu hazaña y belleza la tierra engalana, mereces el rango de símbolo patrio, altar, catedral con todo y bello atrio.
Posees un valor serio, magno excepcional, reconocimiento inmenso . . . universal, ya Patrimonio eres de la Humanidad de rango Mundial con mucha dignidad.
Valorar tu esencia la moral impone vencer la ignorancia que mal se interpone, tenemos cultura para resguardarte vayamos más lejos hay que venerarte.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Municipio de Zitácuaro, Estado de Michoacán de Ocampo, México, . . . Dedicado al Sr. Homero Gómez (QEPD), gran defensor de la mariposa monarca . . . Reg. SEP Indautor No. (en trámite)