Domingo la cita, lugar un estadio, fila de taquilla pesado calvario.
Estando en la grada no te importa nada que suenen cornetas, matracas, trompetas.
Disfrutamos juntos ¡el juego del hombre!, lucen los conjuntos vistoso uniforme.
Once contra once el fut es romance, la de gajos rueda en cancha de seda.
El sudor la riega en sana refriega al balón botines, puntapiés afines.
La defensa luce, la media se crece, un buen delantero encara al portero.
¡La malla se mece!, ¡la gente enloquece!, ¡la magia del fútbol se ha metido un goool!
Anotarlo es clave bendita esa llave, el tanto es pedido en cada partido.
No basta jugarlo pues hay que ganarlo, triunfar con honor no hay nada mejor.
Dura es la batalla la pasión estalla, mas, hay un principio: ¡qué se juegue limpio!
El árbitro pita principio, el final, marcará cerquita imparcial penal.
Las porras se cimbran a cada momento aplauden, corean, acción y talento.
¡Un gran cabezazo!, ¡bonito chanflazo!, ¡un tiro al larguero lance del arquero!
¡Deporte el más bello, qué ganas, qué entrega!, el fútbol se juega también en el cielo.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, Distrito Federal, a 15 de marzo del 2006. Si Dios quiere, este bello poema rodará, rodará y rodará por el mundo, . . . como si fuera un balón de fútbol Dedicado a Don Angel Fernández Rugama (QEPD) Reg. Indautor No. 03-2006-050413132300-01
Lindo rinconcito que encanta a la gente, entre ellas me cuento y asisto frecuente a ese Restaurante que es “La Poblanita”, el de estancia amable cómoda, bonita.
Tiene decorados bien tradicionales cerámica, adornos, muy artesanales, arcos en paredes, típicos motivos, ladrillos, herrajes, faroles festivos.
Cuadros costumbristas, jarrones con flores, en la talavera múltiples colores, azulejos tersos de brillo pulido le dan al recinto precioso sentido.
Desde cierto sitio se ve la cocina, presencia de humos, vapor es cortina, sobria estufa luce amarilla flama entre coqueteos la atención te llama.
Cazuelas de barro tan’ en el hervor, se tiznan las ollas, vasijas, al fervor, mujeres de empeño guisan con tesón “mueven los chimoles”, tienen gran sazón.
Tal paisaje hermoso paladar provoca síntoma espontáneo . . . “se hace agua la boca”, nunca hay que pelear con la cocinera soportemos siempre hasta que ella quiera.
Es conocedora de Cronos aliada, experta, precisa, al tiempo afiliada; la carta es concreta en viandas, en precios, los consumidores demuestran aprecios.
Al menú que es vasto por sopas, guisados, “comida casera” de estilos variados pancita, paella, chiles en nogada, chamorro, enchiladas, pollo, carne asada.
Sopes, chalupitas, los tacos, tostadas, chilaquiles, tortas tan bien preparadas, quesadillas, quesos, los postres más sanos buñuelos, pasteles, chongos zamoranos.
Flan, capirotada, ricas limonadas, refrescos deleites, también naranjadas, vistosa la jarra de agua fresca, fría, de horchata, jamaica, de limón con chía.
Trago “espiritual”, vino, aperitivos, cervezas, mezcales que son digestivos, bebidas, licores, de moderación, el exceso es malo, mesura es razón.
Café negro bueno, solo o con canela, de ese que exigente sibarita anhela calientito, hirviendo, en jarro servido, que a veces se ingiere con pan preferido.
Sentido del gusto motiva a comer, natural costumbre racional placer del gourmet humano, concurso ordinario chefs con comensales: arte culinario.
Pulcritud, limpieza, la atención es grata, el mesero diestro atento te trata, presumo de ser excelente cliente el que asaz contento espera paciente.
Un buen entremés el hambre bien mata, probé mi fideo, bebí agua de horchata, arroz exquisito con huevo estrellado, el antojo incita al primer bocado.
Como plato fuerte mole disfruté, tortillas de mano también degusté frijoles, totopos, helado sabroso, goloso apetito no tuvo reposo.
De volver muy pronto hice mil promesas, regresar cautivo a las dignas mesas de ese fiel negocio que es de tradición, yo, con mucho gusto me arrimo al fogón.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Reino de Tacubaya, Ciudad de México, a 15 de junio del 2021 Dedicado a los gloriosos fundadores, Sr. Daniel Díaz Díaz y Sra. Inés Ramírez de Díaz (QEPD) Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Cuando alguien como yo se enamora Yo que soy diferente a todas las personas que has conocido Soy una caja de sorpresas que nadie ha visto Soy esa persona que necesita de la soledad.
Cuando un introvertido se enamora, como yo En su cabeza se inventa tantas estrategias Para enamorar a su amada, aunque ella no lo sepa Cuando yo me enamoro lo hago con el corazón.
A pesar de ser diferente a todos los demás A pesar de no expresarme como todos los demás A pesar de ser una persona muy solitaria Cuando me enamoro lo hago sin recibir nada a cambio.
Quizás estés acostumbrada a cosas más comunes Lo mas probable es que estés acostumbrada a otras cosas Quizás buscas otra cosa, quizás yo no soy el remedio para tus males Solo quizás, si yo fuera diferente te fijaras en mí.
Pero no puedo negar que soy introvertido, que soy misterioso Que me enamore de ti, sin que tú lo sepas Se que por ser como soy, jamás habrá una historia entre los dos Pero de algo estoy seguro, no habrá nunca jamás Nadie que te quiera, que te ame, que te piense, que te escriba Como lo hago yo, como yo me enamore de ti, Nadia.
Se fueron, eran velas encendidas, se apagaron sus vidas prendidas dejando aspiraciones truncas, múltiples ilusiones difuntas.
Se fueron en una encrucijada muy desgraciada, tan despiadada que no pudieron dar despedida, terrible, su esencia está perdida.
Se fueron en un desplome de vía, por supuesto, nadie lo percibía, pretendiendo regresar a su hogar la muerte se vinieron a encontrar.
Se fueron en el caos del metro, por la vil negligencia retro, retrotraída casi trece años que dejó muchas víctimas, daños.
Se fueron por los “funcionarios”, “servidores públicos corsarios”, se fueron entre hierros retorcidos, por corruptos “renglones torcidos”.
¿Responsables son Ebrard, Mancera, Sheinbaum?, culpa un peritaje espera; se fueron sacrificados por todo, su inocencia deja huella en ese lodo.
Se fueron personas muy valiosas, veintiséis, todas enjundiosas, les quitaron la sana existencia, les negaron su clara presencia.
Se fueron ninguno lo sabía, qué pena nadie lo merecía, se fueron sin pensar en nada a fuerza, juntos, a su nueva morada.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Alcaldía de Tláhuac, Ciudad de México, a 04 de junio del 2021 Dedicado a los 26 muertos de la tragedia del Metro Estación “Los Olivos”, acontecida el día 3 de mayo del 2021 . . . (QEPD) Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Te necesito para vivir, eres el oxígeno de mis pulmones Eres el motivo por el cual late mi corazón Necesito de tu calor, para soportar tanto frio Eres el calor que necesita mi fría soledad.
Te necesito cercas de mi cada día, para poder vivir Eres la necesidad mas grande de mi vida Necesito de ti, para vivir Eres la esencia que necesita mi alma.
Te necesito como el día necesita de la noche Como la luna necesita de las estrellas para brillar Necesito de la luz de tu alma, para brillar Eres el brillo que necesita mi vida.
Te necesito como los peces al agua Como los pájaros necesitan al viento para volar libres Necesito el agua de tus dulces labios para hidratarme Eres el oasis que necesita mi vida.
Te necesito como la guitarra a los acordes Como la música a las notas Necesito la dulce melodía de tu voz, para despertarme Eres la dulce melodía que necesita mi vida.
Te necesito porque eres mi motivación más grande Porque siento que contigo todo será mejor Necesito de tu compañía, para seguir adelante Eres el motivo mas grande por el cual sueño.
Te necesito porque necesito ser feliz Porque he comprendido, que tú eres la única para mi Necesito de tu felicidad, para esta triste soledad Eres la necesidad de mi soledad.
Te necesito para escribirte todos los días Para inspirarme en tus hermosos ojos Necesito verte para inspirarme al escribir Eres la inspiración que necesita mi corazón.
Te necesito como las plantas al sol Como el mar a la tierra Necesito navegar por tus mares Eres el tesoro de mi mapa.
Te necesito porque me enamore de ti Porque, aunque no te conozco, te has vuelto lo más importante para mi Necesito del calor de tus brazos Eres y serás la necesidad y el amor de mi vida, Nadia.