La humildad mal entendida para no dar envidia hablar de desgracias es la cometida
Si por lo contrario te aventuras a comentar alegrías, aciertos, pasiones A la vuelta de la esquina te alimentarán con hostias benditas Bien golpeada saldrá tu barriga
La envidia mata Entonces Vamos a contar mentiras Tralara Vamos a contar mentiras Que por la pena puedo saciar el hambre y la soledad
Hagamos un nido de desgracias Pensemos que el mundo es malvado y demonos las manos para tirarnos al desánimo Eso conseguimos con no atrevernos a contar cosas buenas Que la vida tiene un precio pero que Dios no aprieta hasta los tuetanos Y que el hermano que camina cerca te echará una mano
Mal de muchos consuelo de tontos pero que levante el dedo Quién no se haya alegrado por ello Como cambiar este firmamento Sin que vendamos lo bueno para estimular al que le va mal Para que crea en un buen futuro aunque incierto o recordarle que el también tuvo de eso
Las redes sociales están cambiando el concepto Pero la envidia se ha multiplicado La imitación de lo perverso No ese tipo eh Sino El que te recuerda que hay bueno Si el puede tú tambien porque no nadie es más ni menos
Se sabe que las buenas noticias no venden Sin embargo estamos hartos de las malas No es hora de cambiar los conceptos y crear la importancia de lo bueno
Además los envidiosos sacarán su filo de serpiente por encima del sombrero Se les verá tan alto que no morderan a escondidas y por abajo Y ya no dará miedo hablar con entusiasmo de lo nuestro
Porque las maldiciones soterradas de los que habitan los infiernos están al descubierto y nadie quiere parecerse a ellos
El cuento de caperucita, el zorro sin capucha Y el de cenicienta que llegue al cielo Colorin Colorado este cuento se ha acabado
Cuanto ha crecido mi pino, un domingo decembrino lo sembré con muy buen tino, un árbol no es repentino.
Cuanto ha crecido mi pino igual que si fuera un niño siguiendo, fiel, su destino lento en calma, paulatino.
Cuanto ha crecido mi pino clorofilo, . . . matutino, con la sabia en intestino de su tronco tan divino.
Cuanto ha crecido mi pino frondoso, así, bien genuino, de ramas, de hojas de armiño, con sus frutos del cariño.
Cuanto ha crecido mi pino con un nido de inquilino, con las aves, con su trino, de flora y fauna, vecino.
Cuanto ha crecido mi pino junto al oyamel y encino, cerca del río cristalino, sobre un filón mortecino.
Cuanto ha crecido mi pino conífero, campesino, hermoso sin desaliño, picudo sin desatino.
Cuanto ha crecido mi pino que oxigena al citadino, azote de “smog” dañino salvación de orbe cansino.
Cuanto ha crecido mi pino de glorioso ser alpino, madurando como el vino brindemos con trago fino.
Cuanto ha crecido mi pino verde, brillo vespertino, sobrevivir es su sino sin talamontes mezquino.
Cuanto ha crecido mi pino en su natural camino tendrá el cielo por destino junto a Dios, con su cariño.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Municipio del Mineral de “El Chico”, Estado de Hidalgo, México, a 03 de julio del 2020 Dedicado a mi joven, ecológico, ahijado, Mauricio Avalos Osorio Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Tu infante inmadura, frágil, dentadura, muestra una ventana de manera ufana.
Blanca mazorquita un “grano” se quita, la lengua bien siente, pues, lo nota ausente.
Cuando le entra el aire silba con donaire, sonrisa temprana de risa muy sana.
Carcajada gana te falta persiana, espero no duela te dirán “chimuela”.
La burla no importa, se fuerte soporta bromas “amigueras” son tiernas, sinceras.
No te estés “chupando" porque estás dañando al futuro diente, espera paciente.
Hay que ir al dentista que pase revista, ¡anda!, sin enfado, requieres cuidado.
Tu boca no miente se te cayó el diente, como ordena el hada ponlo bajo almohada.
Ya llegará Pérez el ratón que quieres, saldrá de agujero dejará . . . dinero.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 03 de julio del 2019 Dedicado a mi nietecita, Marijose Rodríguez Ramos, como regalo de cumpleaños . . . Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
“Pachuco “Topillo Tapas” con tu ingenio nos atrapas.”
De la actuación un titán Don Germán Valdés “Tin Tan”, bisonido musical tañe el mote del carnal.
Mira al cielo, . . . al infinito, “tintanear” es exquisito con bigote estilizado busca ese sueño anhelado.
Larga pluma en el sombrero, “tacuche” de caballero le sienta de maravilla, el saco toca rodilla.
Su figura destacable luce camisa impecable color claro, luminoso, lámpara su ser glorioso.
Como genio que arrebata porta vistosa corbata de seda fina, destello que le ciñe poco el cuello.
En solapa del señor un pañuelo, linda flor perfumando los olores de sus millones de amores.
Prendido lleva el botón, bombacho su pantalón los tubos a los tobillos, bastillas pliegues sencillos.
En pies, zapato lustroso blanco, pulcro, portentoso, agujetas liga al quiebro, la suela pinta de negro.
Saliendo de aquel bolsillo la leontina del “topillo”, cadena exhibe colgando va contenta tintineando.
Sube pronta a la cintura acentuando su apostura, aferrada a una presilla, a Marcelo y “Su Costilla”.
Lenguaje tiene por credo “tatacha de otro laredo”, “si ya sabanas” cantar “paquetes d’ilo” bailar.
Cayó “la chota” mí rey, “guachar”, “el chante”, “ese”, “okey”, “simón”, “jaina”, “silabario”, “órale”, en su diccionario.
Actuar bien improvisando, enamorarse besando, todo eso, más su tonada, es darle a la “tintaneada”.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, D. F., a 12 de agosto del 2009 Dedicado a Don Carlos A. Zorrilla Regalado Reg. SEP Indautor 03-2010-032412383400-14
Semilla sembrada . . . planta brote de un bosque que encanta, en la tierra tú te fundas con raíces bien profundas.
Creces adherido al suelo, del planeta eres consuelo por naturales anhelos de llegar hasta los cielos.
Tallo de nudos, de yemas, sabia te corre en las venas, corteza de gran linaje si te dañan ¡grave ultraje!
Árbol bonito frondoso, follaje que admiro, gozo las ramas entrelazadas por el tiempo, eras pasadas.
En vida serás bendito, tu oxígeno necesito, flores, frutos, medio ambiente, copa de cima ascendente.
Has disfrutado la lluvia, contaminación te agobia, tu entereza hasta conmueve solo el aire a ti te mueve.
Con tronco fuerte muy grueso sombra brindas, más que eso por las tan fraternas hojas verde eres . . . te me antojas.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda México, D. F., a 19 de julio del 2013. Dedicado al Sr. Marcelo Moscoso Pantoja, por su gran labor a favor de la naturaleza y el medio ambiente. Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14
Cada tiempo que pasa me recuerda a ti, cada momento que no estuve contigo me hace sufrir. Con tus ojos de ternura y rostro de experiencia, encendiste en mí una fogata maternal. Envidio todo comienzo, y lamento de todo corazón tu final. Tu comienzo es vida en mí, y tu final lo que dejo de existir, dejando como herencia una ternura infinita que vivir. Llenas mi alma con tus preocupaciones, y siembras en mi persona tu sabiduría. Extraño tus momentos en la cocina, donde un pedazo de pan conmueve a un banquetee de alegría. Mis lágrimas escogen cada detalle, el quererte abrazar, el darte más de lo que nunca te di, y rescatar más tiempo para mí. Me quiero entregar a tu pasado, para adorar la niña, la joven, y la madre que me falto conocer. Me has entregado la virtud de ser nieto, para adorarme con todo tu ser. Reconozco que fuiste niña mimada por tu padre, y muñequita sentimental para tu madre, estudiante infantil y protagonista de un primer amor que vivir. Me relato a la vez, tu vida juvenil, amigas y amigos que descubrir. Ser madre por primera vez, con tu corazón entregado a tu primogénito sin mucho que saber. No tengo ojos para imaginarme tu niñez, y menos para adivinar tu infancia. Tanto te extraño y tanto te quiero, que ni el tiempo y menos tu pasado, interpretará otra versión de cuanto te amo.