|
|
Un dragón se ha enfurecido expide lava de sus entrañas veneno mortal, acaba con tus marañas se estremece la vida, estoy abatido.
Es un pantano de arena movediza que las intrigas recibe cuando tu presencia percibe el corazón agoniza.
Témpano de hielo que tu imagen no refleja un volcán en erupción me lleva a la muerte, como una maldición que no me deja quererte, eres el cielo azul que de mi vista se aleja.
Es un deseo fugaz que está pendiente en mi sueño huyendo, escapando de tus caricias, siento temor de tus avaricias por más que lo intentes, no quiero ser tu dueño.
Julio Medina 1969
|
Poeta
|
|
|
Lo que dices es mentira quieres jugar, vacilar, eres mentirosa te guillas de bondadosa con esa lengua aceitosa, resbalosa ¿no sabes que el engaño gira?
Coge aire, respira, se te nota en la mirada tu mente es un petardo, no hay quien te beba el caldo, te aguardo con mi escudo para protegerme del dardo que dejas clavado en el fardo, de embustes estás saturada.
Estás acabada ya no puedo creerte recoge la ropa y vete a buscar a un idiota, me dejaste en banca rota cargando con la derrota, vete con el compatriota a ver si él puede sostenerte.
Julio Medina 10 de septiembre del 2011
|
Poeta
|
|
|
Estoy aquí como me dijiste, quiero verte quererte, tenerte esta noche, amándote besándote, acariciándote, sigo esperándote, mami me siento fuerte, con ganas de comerte.
Oye nena ven a calmar esta pena si no llegas me desesperas, en la acera como cualquiera, pienso en tu cabellera en tus caderas con ese olor azucena.
Eres mi bombón cubierto de caramelo desvelado por haberte esperado, intrigado porque no has llegado para apagar el fuego me meteré en el riachuelo.
Pero llámame, dime cuando vendrás estaré en la puerta de atrás, vigilante he esperado bastante, ya quiero ser tu amante aquí seguiré esperando, no me rendiré jamás.
Julio Medina 17 de septiembre del 2010
|
Poeta
|
|
|
Al llamarme me dices grandpa eres la alegría de mis días juguetón, lleno de fantasías te pareces a tu papá, al salir me preguntas: ¿Adónde vas? Ojos vivarachos abundantes de emoción por las noches te canto una canción hasta que te duermes al fin, con cariño te apodamos, Chapulín nieto consentido, eres mi afición.
Julio Medina 23 de septiembre del 2010
|
Poeta
|
|
|
Varonil, sentando las pautas para vivir con un corazón indomable, muy fuerte, en un enamorado la rosa lo convierte y no sabe que con sus espinas se puede herir.
¡Una herida! Él piensa se va a morir en silencio llora la necesidad de tenerte, desesperado busca la forma de verte, ya nada ni nadie puede calmar el sufrir.
Te suplica porque el dolor no lo puede resistir jurándote que nunca dejará de quererte, te dice: “Solo fue la mala suerte”. La deuda de amor él la quiere asumir.
Julio Medina 11 de septiembre del 2010
|
Poeta
|
|
|
Lágrimas derramadas caen al vacío se pierden en el llanto perenne y seco, sin ruidos ni oídos, no existe el eco de un grito enmudecido y sombrío.
Llora el alma en la penumbra herida, desgarrada sin sentidos ni aliento. ¡Qué ironía decirte que miento! En la nada vaga la esperanza perdida.
Tristezas alumbrando en el camino, silenciadas por una vil mentira, ahora que todo el mundo gira el desamor fija mi destino.
Julio Medina 15 de septiembre del 2010
|
Poeta
|
|
|
Años de mucha experiencia has transmitido a mi vida, mi niñez fue consentida un tesoro es la herencia. Hoy traigo ante tu presencia los frutos de tu desvelo, tus enseñanzas y anhelos me hicieron un mejor ser, y te quiero agradecer lo que por mi hiciste, abuelo.
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
|
Un viejo bolero y la copa de vino vacía. Un viejo mundo y las pasiones enterradas en una fosa común. Un viejo amor y el rostro borroso del recuerdo. Unos ojos clavados en la nada, la ciudad duerme. Los mosquitos zumbando al odio como música de fondo. Las fábricas descansan, mientras la locura hace su tarea.
|
Poeta
|
|
|
|
He caminado por esas calles, caminos y callejones. He visto la miseria con la que muchas personas al igual que yo hemos tenido que lidiar. Viviendo fantasías ingenuas que nunca el ego logra llenar. Buscando una felicidad que es pasajera, pues como la niebla desaparece y me pierdo en ese vacío lleno de tristezas y crueldad. Enredado con amores que el corazón engaña y que hiere lo más sensible del ser humano. Con mi entorno cansado y con la mente agobiada por los fracasos de la vida, mientras viajaba por un sendero lleno de espinas y tropiezos, encontré una luz, una voz que me gritaba desde mi interior y me decía: “Soy Jesús, siempre he estado aquí, déjame salir y guiarte y conocerás cosas maravillosas que el padre traerá a tu vida.”
Julio Medina
|
Poeta
|
|
|
Me dejaste sin razón, triste, desconsolado no te preocupó el amor que me decías tener. El tiempo es fiel testigo, mujer de este corazón abandonado.
De tus promesas ninguna fue cumplida de la frágil relación de un amor que se ha muerto, dejaste en mi vida el abismo de un desierto desangrándome estoy por la herida.
Este querer que de la nada surgió en el aire se ha esfumado, te has ido lejos y no has regresado aquel bello sentimiento, el viento se lo llevó.
Julio Medina 23 de septiembre del 2010
|
Poeta
|
|