¡Cómo me duele la voz De mi patria querida! Donde ya los sin voz, Creíamos que la injusticia Era justicia, dolida y sentida.
Ahogada en llanto la que nos parió, Destrozada se muere por cuervos, Que en su pecho anidó. Madre, hermana, compañera eterna, No, no te dejaremos morir.
De la costa, sierra y selva, Los hombres que tu vientre albergó, Su voz de protesta levantan Gritándole al mundo, ¡Aquí estoy yo!
Con mi voz firme para defenderte, Mi corazón en el pecho para quererte, Mis brazos para levantarte, Porque nunca más patria amada, Nadie, nadie podrá avasallarte.
Más si el deber nos pide sangre, Daremos las de tus enemigos, No queremos héroes en nuestras filas, Nos harán falta soldados para cuidarte Y la pureza de sangre para pelear por ti.
Delalma 04/10/2021
Los oligopolios, hambreadores del pueblo, que engrosaron sus vientres al amparo de leyes hechas a su medida, hoy no quieren dejar gobernar en el Perú, a un hombre nacido en las entrañas del pueblo, un campesino que en base a lucha y esfuerzo se hizo profesor. Esos mismos mercenarios de la economía mundial, que bajo el manto de la impunidad gritan: ¡QUEREMOS DEMOCRACIA!, cuando son los peores terroristas y golpistas de un estado de derecho que vive en democracia. Ellos que ahora ven amenazados sus intereses, azuzan a un pueblo ignorante en políticas de gobierno, haciéndoles creer que le "comunismo" les va a quitar todo. ¿Y qué les van a quitar, si no tienen nada? Ni siquiera trabajo, porque no tuvieron educación.
Fronda, princesa serrana, árbol fresco de montaña linaloe muy oloroso tropical tronco leñoso.
De fragancia angelical fresco ayacahuite, el copal, alma pura de la tabla perfumada a rajatabla.
Técnica de los ancestros, de los prehispánicos nuestros con la influencia de Europa y de Oriente, el genio brota.
Capas de maque en la pieza obra digna de su alteza, base de aceite de chía la labor de día con día.
Mezcla de polvo y pigmento bien aplicada, talento que agrega el color de ley con espinas de maguey.
“Rayado limpio”, grabado, el relieve, el acabado, pincel de pelo de gato, todo decorado es grato.
“Dorado”, destreza, gala, arte fino nos regala el artesano se esmera, la laca cubre madera.
Mágico, tierno alhajero del Estado de Guerrero, ¡mi Dios te cuide, ojalá, Cajita de Olinalá!
Cerca de los terremotos, de los aromas ignotos, bálsamo, loción, esencia, de perfumada presencia.
Estuche guarda-secretos muchos de ellos indiscretos, dentro de ti está la clave, mi corazón es tu llave.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 03 de octubre del 2016. Dedicado al gran artesano, Don Francisco Coronel Navarro, originario de Olinalá, Estado de Guerrero, México, ganador del Premio Nacional de las Artes 2007 . . . Registro SEP Indautor No. 03-2016-070109301200-14
A veces me di tiempo para rezar... ensayé poses, creé el mejor ambiente, llegué a mi sensibilidad... reconocí mis errores que cubren mi cuerpo, vi también temores que día por medio siento: la vejez, la muerte, el destino... también he encendido muchas velas para ayudar en lo que pueda a alumbrar el mundo, acercando los candelabros a las bibliotecas. Quise ser el mejor, pero no pude. No pierdo la esperanza... tal vez, cuando caigan más hojas con leyendas que convenzan o cuando asfixien mi vista las consecuencias...
El paisaje es el mismo pero los colores son distintos el cobre mágico de las hojas cubre los mismos senderos pero su poético silencio tiene también tu ausencia será por eso que cuando vuelvo voy con mi tristeza.
En primavera escucho en los mismos arboles el canto Y pienso que los zorzales tampoco serán los mismos que su trino, el de hoy es una letanía para los presentes, para los de ayer guardan la magia de aquel momento.
Y la arena que está cerca y limita con el azul profundo tiene el viento que arremolina lo vivido y lo expulsa entonces es ahí que los de hoy y los de ayer nos parecemos nos hechiza el tiempo y las luces colgadas del firmamento.
El paisaje es el mismo y aunque tú no estés mujer estoica desde el día que te fuiste y el mundo siguió siendo el mismo por haberte tenido , por los días de nosotros, por la mística nada reclamo, de nada me quejo y a nadie busco.
Serán los años, las vivencias o simplemente la aceptación que idealizar no nos sirve demasiado pero nos ayuda a entender que cada alma que se cruza en tu camino deja huellas y paz y a veces , solo a veces deja desiertos.
Una voz atraviesa las murallas y la mirada absorta se despabila ante la extensa letanía que surge de los quebrantos de esa osada boca. Los ojos y el sonido pactan un desafiante jubilo al derrotero del mañana, pues atrás solo quedan hondos abismos de amargor, de sequedad de cielo y de campanarios oxidados. Van consolándose como los pájaros en las migraciones cuando equivocan el camino y estoicos vuelven al atardecer del intento, al crepúsculo lánguido que a veces se confunde con la dormida mansedumbre. -¡ Y vuelan, aunque no tengan la virtud alada! Vuelan planeando sobre los mantos de la mística y los amuletos paganos y en esa alquimia de tiempo, se transforman en verdes intensos, en confundidos crisoles, en la bruma y el candil que apenas asoma. Y en ese fatigado rodaje de cantaros lejanos y piedras que miran, escuchan serenas otras voces, un gorjeo de almas que pugnan por levantarse después de haber sobrevivido a otros desiertos. Aparecen ventanas donde solo existían muros oscuros. -¡y es ahí!, en esa cornisa revelada que los colores vuelven a ser la fuente y las voces y las miradas una sola historia. Hemos encontrado la salida a este laberinto gris y afuera nos esperan para poder abrazarnos , para quebrar el silencio del encierro y poder llorar en compaña a nuestros muertos.
Adiós mujer, me voy para nunca más volver Me voy buscando un nuevo día y un nuevo amanecer Perdí todo lo que tenía y ya nada tengo que perder Mi camino es polvoriento y sin fuerzas cama caminar, ni correr El amor que me diste mujer fue difícil de amar y comprender Cambiaste como la noche se oscurece al anochecer Como el día aclara con nubarrones lóbrego y frío al amanecer Adiós mujer, estar a tu lado fue difícil y en la morada permanecer Me hiciste la vida imposible, como porcelana que se cae al romper Como pabilo que apaga su ardiente llama, sin vela para encender Ya nada me detenía a tu lado, ni tenías nada nuevo que ofrecer Me envolviste en tus pócimas y fragancias y me lograste convencer Nada me diste, ni nada me ofreciste, ni de mi corazón agradecer
Adiós mujer, me voy buscando otro nido de amor verdadero Voy buscando otro querer para mi sable, mi vaina y escudero Recorriendo horizontes, donde se escuche el canto del gallo en otro gallinero Rompiendo las cadenas que me ataban de tus barrotes prisionero Adiós mujer, voy serpenteando otros precipicios y otros peligrosos senderos Voy buscando otra barca, que surquen mis aguas y sea mi timonel y barquero Otro bar que calme mis ansias y mis desvelos de aventurero Adiós mujer, de emociones de arrebato y de amores callejeros Voy buscando otra fiera y otro ruedo, donde el rey sea el torero Me voy buscando otra pasión, de emociones placenteros Voy buscando otras aguas que hiervan a rabiar en mi caldero Buscaré una chapa que se amolde a la llave de mi cerrajero Donde no se escuchen quejidos, ni lamentos, ni gritos lastimeros Donde la masa sea suave y placentera en las manos del panadero Adiós mujer, adiós arrebatos, sin frenesí, sin lujurias, sin luces, ni luceros Voy por un camino incierto, que me lleva raudo al fatídico desfiladero No habrá rama que me detenga, ni sarcófago, ni entierro, ni sepulturero Ya no escurren lágrimas en mis cuencas a pesar de la lluvia de huracanes y aguaceros Si mi vida entre tu vida se me ha ido, como todo un tonto, necio y majadero Adiós mujer, será que soy exigente y a veces de mis soberbias exagero Voy en una flota sin sillas, sin butacas y yo soy su único lánguido pasajero.
Donde la gente solo deja huellas, nosotros hicimos caminos, y susurros que hacen palidecer, las hojas plateadas de los álamos. Donde los pájaros dejaron dibujos de flechas de ébano, en ese celeste inmenso, nosotros pintamos un corazón entregado. Donde se duermen los sueños, a la vera de la vida esperando, que algún horizonte los despierte, nosotros escribimos con besos de lluvia, una alborada con nombres entrelazados. Donde nacen los arco iris, allá lejos en los verdes humedales, están nuestras noches cansadas. Todo es magia, en esa constelación de palabras. A nada me atrevo sin tu mirada, tengo mis venas abiertas, y de ellas fluyen sinceras, flores carmesí que esperan tu siembra que aguardan tu llegada. Donde el hoy es un día distinto, el mañana un forastero sin nombre y el ayer fue algo que se aleja nosotros somos lo de siempre,
La poesía cura porque es un mundo de gasas donde las heridas se van sanando mientras se transita el camino de los verbos.
Soy aquel tipo que vive ilusionado, que su esperanza muere al último, muchos m dicen iluso pero que tiene de malo si es ilusión la vida.
Pero un día tú apareciste y te convertiste en mi ilusión de vida, desde el primer día me enamoré y si se que dirás qué es tonto.
Pero soy un tonto con ilusión y aunque se que tú eres ese sueño que nunca he de alcanzar, pero siempre serás mi sueño y mi ilusión más bonita.
Soy un hombre que le gusta ilusionarse pues solo a si se que estoy vivo, se que está ilusión es real, porque siento dolor cuando eres indiferente conmigo.
Pero no importa porque a si soy feliz, podrás burlarte todo lo que quieras, pero soñarte e ilusionarme contigo es lo mejor.
Porque te escribo canciones que solo la luna escucha, canciones que el viento se lleva, pero que tú jamás escucharás.
Quizás un día notes que existo y que estoy aquí esperándote