Te sembraron junto al “Siervo de la Nación”, va mi verbo a enaltecer tu figura que se mece, allá, en la altura.
Besados por bellos vientos, centuria mil novecientos, desde el año treinta y seis viven juntos, . . . no olvidéis.
¡Árbol de clase gigante puro, magnífico y elegante!, fuiste por Dios bautizado, un lago a ti te ha regado.
Embelleciendo el paisaje de p’urhépecha linaje grueso tronco bien presumes flores que dan sus perfumes.
En tu fronda, leal follaje, el ave encuentra hospedaje sobre brazos enlazados miles de nidos formados.
Sueltas ramas, hojarascas, de Pátzcuaro huellas sacras, flanqueas diestra de Morelos que se eleva hasta los cielos.
Sigues creciendo en la cima, tu copa es lo que me anima a decirte lo que siento con alma, con sentimiento.
Al General brindas sombra con espesura que asombra, raíces, fusión, cimientos, Janitzio . . . florecimientos.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Isla de Janitzio, Pátzcuaro, Michoacán de Ocampo, México, a 22 de diciembre del 2016 Dedicado a mi compadrito grande, Don Ernesto Juan Castillo Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
Oye Judith, me muero por robarte un beso y que pierda la razón, me muero cada noche por verte en mis sueños, me muero por contarte que me enamore de ti, como la luna del sol, me muero por abrazarte y tenerte entre mis brazos, me muero y si muero que sea de amor por ti.
Oye Judith, siempre estoy pensando en ti, no existe día que no piense en ti pues tú eres mi más grande ilusión, como no pensar en ti, si todas las noches muero por ti, siempre te escribo cada noche, siempre con tanta pasión como el primer día, siempre serás lo más importante para mí, aunque tu no lo sepas.
Oye Judith, yo que pensé que la envidia era un sentimiento errado, hoy yo le tengo envidia a la luna, luna que velan tus noches, le tengo envidia a las estrellas, estrellas que iluminan tu cielo, le tengo envidia al sol que entra por tu ventana todas las mañanas, pero le tengo mas envidia al viento que te besa si se le antoja.
Oye Judith, quise comparar le belleza de una rosa contigo, pero me di cuenta ni juntando todas las flores pueden igualar tu belleza, quise comparar tus lindos ojos con las estrellas, pero no hay estrella en el universo que iguale lo hermoso de tus ojos, no existe nadie que iguale tu belleza, tú eres única.
Oye Judith, cuando escribo lo hago para ti, cuando canto mi canto es por ti, cuando duermo mis sueños eres tú, cuando despierto el primer suspiro es para ti, cuando me ilusiono es solo por ti, cuando sufro lo hago por ti, pero sobre todo cuando me enamoro, me enamoro de ti.
Oye Judith, aunque tú no me quieras, yo siempre te voy a querer, aunque tú no me hables, yo lo intentare una vez más, aunque yo no te importe, tú siempre serás lo más importante para mí, aunque tú siempre me ignores, tú siempre estarás muy presente en mí, aunque tú no lo sepas, yo me enamore y muero por ti a cada instante.
Cuando te vi por primera vez, lo primero que vi fueron esas dos lindas estrellas que tienes como ojos, esos tiernos ojos que bien podrían ser hermosas estrellas que iluminan el firmamento, tienes unos ojos muy lindos, que a mi me encantan, que me vuelven loco.
Y es que esos lindos ojos son las ventanas de tu dulce alma, cada que los veo me invitan a ver tu alma, para que me enamore de una vez por todas de ti, solo te pido que me dejes entrar para que a si yo caiga en tus manos, solo deja las ventanas de tu alma abiertas, para que mi alma se enamore de ti.
Déjame ver esos lindos ojos cada mañana al despertar, deja contarte mis motivos por los que me enamore de ti, pero sobre todo abrázame y no me sueltes, porque quiero que dormir entre tus brazos, poder sentir tu calor, poder sentir tu alma, déjame poder tenerte entre mis brazos.
Mira con esos lindos ojos que tienes mi alma, para que te des cuenta de mi amor por ti y te des cuenta de una vez por todas, que este amor que siento por ti es puro y honesto, que en realidad veas que me muero por ti, por favor mira mis ojos y date cuenta que me muero por ti.
Me quede soñando con la ilusión de tus lindos ojos, deja que ese sueño se haga realidad, dame esa oportunidad de ver tus ojos y poderte decir que quiero estar contigo, déjame decirte que sueño todas las noches contigo, deja que mis ojos cristalinos te convenzan de la verdad.
En silencio observa la habitación, cada noche, cada día, … observa a la protagonista de este cuento, de esta pesadilla.
Siete años había pasado junto a su gato, de pelo negro azabache, de ojos azules marinos, de siniestro andar y maullido cautivo.
Cada noche lo mismo, fuera llena, nueva, menguante o creciente la luna, sonaba ese ruido, golpes debajo de la cama.
Y justo cuando se iba a asomar salía el gato del oscuro, mirándola fijamente se volvía a ocultar, como quién te detiene para estar seguro.
Al principio se asomaba hasta que la detenían, unos ojos felinos al borde del abismo, ahora ya no se asoma, ignora golpe tras golpe, pues será su gato jugando consigo mismo.
Las noches pasaban hasta salir la luna del ocaso, esa noche lloraba abatida la niña, triste rogaba por su gato desaparecido.
No lo encontraba, no lo veía, se fue, desapareció como polvo en el viento, no lo encontró en ningún rincón, claro u oscuro, grande o pequeño.
Pero se percató la niña como cada noche, golpes, golpes debajo de la cama, sonrió creyendo en la vuelta de su amigo, sonrió esperando a su gato al borde del abismo.
Pero no vio su cara crespada, sus ojos azules ya no la detenían de mirar debajo, despacio se acercó al borde y planto la mirada, buscó algún rastro de su amigo con esperanza cebada.
Y lo encontró donde siempre pensó que estaba, pero no lo encontró con la misma fachada, de un salto cayó al suelo horrorizada, desmembrado entre sangre maloliente temblaba.
En sus últimos segundos miagó como nunca antes, tan fuerte que ahuyentó lejos a la niña, hasta el otro lado de la habitación, tapándose los sentidos por esta función.
Se ahogó el maullido con su último latido, en silencio se aproximó la niña para llorar a su amigo, y mirándolo de cerca la miró una sombra lejana, más allá del cadáver se movía una sombra en desgana.
Algo reptaba debajo de su cama, algo grande, pesado, largo,…, unos ojos del color de la muerte la miraron, contemplaron su presa deseada por años con odio amargo.
No se movían, se detuvieron expectantes, mirándola hipnóticos la llamaban, dejándose llevar se introdujo en la sombra, fue hacia esos ojos que la nublaban.
En el luto de esa última luna salió el sol más fuerte que nunca, en la habitación solo quedaban sombras, sombras mundanas, normales, sin muecas algunas.
Todo era una copia de la noche anterior, todo excepto la cama, vacía y ensangrentada, unas sábanas roídas, manchadas, mutiladas, sin un solo desperfecto más, sin recuerdos ni baladas.
Las puertas y ventanas, vírgenes, no se habían abierto, el aire entonaba miedo, rugidos, alaridos, la habitación lloraba en silencio, acostumbrada, sin soltar prenda, con miedo a que la observaran.
Siete años vivió la familia bajo ese techo, siete años felices, de cuento y calma, ahora espera a la siguiente familia con hambre, el horror indescriptible debajo de la cama.
En este cielo oscuro y solitario, una estrella empezó a brillar en mi cielo, era una luz muy brillante, una luz blanca y pura, que deslumbraba todo mi cielo negro, cada noche la estrella brilla con mas intensidad, brilla tanto que ya no hay oscuridad en mí.
Eres la estrella de mis noches y me enamore de ti, tanto que te tenia que escribir una canción, será nuestra canción y cada noche la cantare especialmente para ti, pues tu eres la estrella de mis noches, la que mas brilla en mi cielo, la que no se compara con nada, ni con nadie, tu brillo es único.
Eres la estrella mas hermosa que existe en el firmamento, eres la envidia de todo el universo, cada noche contemplo el cielo solo para verte a ti, pues eres mi motivo y si un día me preguntas si te quiero, solo te podría decir que no hay ningún minuto de mi tiempo que no me pasas por el pensamiento.
Eres y serás la estrella de mis noches, eres la estrella que mas anhelo, la que sueño cada noche, la que con solo una sonrisa me tiene entre sus manos y es que no existe otra estrella como tú, no existe otra mirada tan tierna como la tuya, tampoco existen otros ojos tan lindos como los tuyos.
De todas las estrellas tu eres de la cual yo me enamore, eres la que mas me gusta, eres la estrella que más brilla en mí, eres mi mas grande amor, eres esa gran estrella que mi mundo tanto anhelaba, eres la paz para mi alma, simplemente eres lo mejor para mí.