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TRANSFORMACIONES
Donde estuve, estás y habrá otros. Edificios, distancias y hormigueros, transcurriendo desde arriba.
Cementerios y llegadas, donde estuvo, él mismo. Hay otra vez, otros.
Nuevos y distintos. Castillos sudando trigo. Mina, panes y pradera.
Color de distancia y casa, de hormigas pescando ataúdes, y como entonces, edificios.
Sin herencia, borrando arena, al sol y lejana playa. Como cavando olas.
Sin duda, hombres hormiga. Como desde arriba parecen. Ciudades, bosques, sierras.
La puerta alba y calles. Donde habitamos y estamos. Estás y habrá otros.
Edificios, hormigueros después. Cementerios otra vez, otros. ¡Tiempos!... ¡Como cambia todo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
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Poeta
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Danza en la choza
La danza humilde bajo el techo Ondeando palomilla sus alas rotas Mece flama y luz de choza.
Pobre grillo y flor ignorada Entre lluvia y primavera Humilde danza.
Esa palomilla A veces quieta y posada Cobijo de choza, flama, grillo y flor...
Una sola nube... Un instante En la isla la choza Recuerda la palomilla que miró...
Alguna vez la luna Resonando y floreciendo rotas esperanzas ¡Mirad!... Mirad su sombra...
¡Cuando labres tu sueño! Y la danza humilde De la choza, isla y palomilla...
Recuerda y florece esperanza Con el sueño...
El dueño del sueño De ésa palomilla...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SUJETO A LA IGNORANCIA
Por el cuello de un argumento. Por la mano de mejor sustento. La respuesta escapa sedienta.
Un destierro de fama y camaleón. El número es sabroso y la duda tierna. El saber ignorante es necio peligroso. Como el oso de mísera riqueza.
Y abundante diferencia. Y arrogante desprecio. Y soberbia falsedad.
En la carne el grano pretende ser raíz. Y el fruto derrocado es matriz vacía. Y el sujeto todo ve su objeto. Una figura informe tiñe su lengua.
Su fervor es un pobre paje. El valor es fiero cuando cree su victoria. Sostiene normas, reglas y leyes absolutas.
Penetra y emerge continuos desatinos. Su destino es de alto nivel. Y sujeta la ignorancia por los cuernos. Así... Así objeto, cada afirmación.
Positivo absurdo sin prudencia. Ausente de cautela y sensatez. Y las lógicas son más claras.
Cuando limitan los campos. Y el hombre es, de pies a cabeza. ¡Genuino... Íntegro... Auténtico!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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LIBRE INICIO LIBRE INICIO LIBRE INICIO
Comienza, comienza la existencia. Cosa que no conduce ni supone.
Un instante espontáneo. Genuino motivo y evidencia.
Con la verdad al frente. Implicación y cinética.
Una fuerza y de eslabones. El cuestionario de la vida.
Existencia y artificio en lucha. Nacimiento solo esencia luminosa.
Dos aspectos del infinito. Indefinidos múltiples del amor.
Superior indeterminado. Fusión alegre dolorosa.
Límite del odio compasivo. Un comienzo continuo.
El mañana del pasado. ¡Rueda comentando!. Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Los dorados días
Los días corrían vestidos de sueños dorados Por las máscaras de largos vientos musicales Por las floreadas auroras de cada semana Los días seguían de prisma prisa vestidos.
Los Dorados Días
Las horas cazadoras en la sombra del amor Perecedero fuego desnudo desierto de pureza La belleza de laureles invisibles ama Perecer en un inmenso latir eterno siempre.
Los Dorados Días
El alma blanca luz qué se desgrana La piel inmaterial del alma blanca El piadoso palpitar diamantino pleno La rizada pintura partitura del amor.
Los Dorados Días
Una vez ardor efímero y perfecto Otra vez dolor prolongado y volátil Nada pierde chispa fantasmal aspecto Todo gana pleno de conciencia suave.
Los Dorados Días
Clara luce la luminosa tarde Vestidos de sueños dorados días Los latidos laureles partituras La tarde clara luce luminosa.
Los dorados días
Los días de prisa vestidos De prisma seguían vestidos Las máscaras desnudándose ¡De conciencia suave y plena!
Los dorados días
Días dorados Amor de amores Floreando aurora ¡Amor de amores!
Los dorados días
Corrían, corrían, corrían. Los días ¡Corrían dorados! Los dorados días.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Círculos de negro café, dulces madrugadas lentas… posos finos de palabras, luz del día tras tu puerta.
Agiles fluyen las miradas entre gestos y expresiones, temas frescos y recuerdos erigiendo percepciones.
Las horas se arremolinan en torno a lo dispuesto, pasan raudas, confiadas entre largos sorbos lentos.
Profusión de cafeína a deshora el verbo asoma, placer suave de la espuma molido en tu amargo aroma.
Aros de negro café dibujados en la mesa… charlas hartas de utopías, ideas de línea gruesa.
¿Otra taza…?
http://teyalmendras.blogspot.com/
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Poeta
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Caminando entre las sombras de la noche travesía detenida en la salida, inunda mi pensamiento ese infame reproche hurtándole la quietud a un ánima distraída.
Negra imagen de penumbra incierta no me abandonas ¡qué desacierto! Sufre mi alma, está desierta, el corazón herido sin latir ha muerto.
Espíritu del ocaso traes dolor agonizante, no te separas de mí ni un solo instante, indeleble silueta de tristeza caminante no compartes mi dolor, pero sigues adelante.
Asilado al desamparo y sentenciado al desconsuelo sombras nada más son el pesar que me alcanza. ¡De rodillas!, quizás logre tener algún consuelo, es la postura de un alma carente de confianza.
Percepción inocua, no se disipa la duda, efímera como el aura, no da tregua ni reposo. La desconfianza estorba al reclamar por ayuda esa intriga hace daño, ese trago es doloroso.
Sombras absolutas aparecen de la nada, son un flagelo viciado de sentimientos penosos, se lanzan en la oscuridad mientras la luz está apagada, y no me dejan vivir con sus continuos acosos.
Julio Medina 31 de julio del 2011
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Poeta
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Dicen de tu belleza que es osada, mejor diría yo,si no te viéra, que no sé por dentro,pero por fuera, lo que si estas, es muy pintoreteada.
Es tal la mano de pintura untada, que en vano, pugnar contigo pudiera un payaso con su cara de cera, y enejenado,cambiaria fachada.
Ni poco,ni mucho,ni sin medida, enorme en el afán de su estima mentida siempre,pero nunca unida.
Porque tanto encanto y tanta belleza, ni es encanto ni es tanto,¡que lástima! que sea mentira tanta lindeza.
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Poeta
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Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que sois la ocasión de lo mismo que culpáis:
si con ansia sin igual solicitáis su desdén, ¿por qué queréis que obren bien si las incitáis al mal?
Combatís su resistencia, y luego con gravedad decís que fue liviandad lo que hizo la diligencia.
Queréis con presunción necia hallar a la que buscáis, para pretendida, Tais, y en la posesión, Lucrecia.
¿Qué humor puede ser más raro que el que falta de consejo, él mismo empaña el espejo y siente que no esté claro?
Con el favor y el desdén tenéis condición igual, quejándoos, si os tratan mal, burlándoos, si os quieren bien.
Opinión ninguna gana, pues la que más se recata, si no os admite, es ingrata y si os admite, es liviana.
Siempre tan necios andáis que con desigual nivel a una culpáis por cruel y a otra por fácil culpáis.
¿Pues cómo ha de estar templada la que vuestro amor pretende, si la que es ingrata ofende y la que es fácil enfada?
Mas entre el enfado y pena que vuestro gusto refiere, bien haya la que no os quiere y quejaos enhorabuena.
Dan vuestras amantes penas a sus libertades alas, y después de hacerlas malas las queréis hallar muy buenas.
¿Cuál mayor culpa ha tenido en una pasión errada, la que cae de rogada o el que ruega de caído?
¿O cuál es más de culpar, aunque cualquiera mal haga: la que peca por la paga o el que paga por pecar?
Pues ¿para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis.
Dejad de solicitar y después con más razón acusaréis la afición de la que os fuere a rogar.
Bien con muchas armas fundo que lidia vuestra arrogancia, pues en promesa e instancia juntáis diablo, carne y mundo.
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Poeta
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De un momento al otro, pasamos de esperanza, a desesperanza, mientras sonreímos, nuestro corazon llora, poca paz tenemos, hay siempre un espino, a lastimarnos, sea por un recuerdo, sea por incapacidad de tener lo que soñamos, por un millón de cosas, de que nuestro día a día es hecho. Es bueno, meternos en cama y sentir la suavidad de las sabanas, acostar la cabeza en la almohada, blanda, estirar el cuerpo, relajar los muslos, dar las buenas noches a Dios y agradecer, el día que pasamos. Sin nos darnos cuenta viene el sueño y nos lleva, para el limbo, donde hay paz, solo por la mañana volvemos a la batalla, retempladas las fuerzas, estamos listos, para aguantar el nuevo día. Por mí, me levanto siempre, con buen humor, despierto siempre a sonreír. Pero… después, viene todo, una fechadura que se estropea, una bombilla que da corto circuito, un vaso que el viento derrumbó el suelo lleno de tierra, hojas por todos los lados, que cayeran por la noche, todo sucio, hay que volver a limpiar y lavar, una secadora que casi se incendia, sin luz toda la casa, quitarla fel sitio, antes descontarla. Un que llama por teléfono a vender no sé el qué, otra que toca el timbre del portal, para marear, con religiones que no me interesan. Entre esto todo, a hacer camas, limpiar cristales, el polvo, aspirar. Mirar de reojo el ordenador, un mensaje, mas otro, así por delante y pasa la mañana. Algunas veces me quedo acostada, un poco más, a pensar en cosas que tengo que resolver, y otras durmiendo. Quería ir para muy lejos, dejar todo, estar sola, no sentir nada, no oír, no ver, no acordar nadie ni cosa alguna. Quería olvidar que te quiero, que te necesito y tú a mí, que nos hacen la vida en un infierno, por todos los lados, me siento en un cárcel sin salida, no hay manera de arreglar nada, de modificar a nadie, parece que es mi destino. Cuando se modificaran las cosas? Cuando? Es terrible este vivir de confusiones, de estar pendiente de todo, estoy harta de tanta cosa, quiero descansar un poco. No quiero saber si la casa caí, no quiero saber si todo se estropea, ni tampoco firmar papeles, batallar con los bancos, hacer cuentas, nada, no quiero este vivir, de corre, corre, quiero sentarme en una silla y mirar los otros haciendo lo que yo hago, por lo menos era un premio, para mis esfuerzos. Estoy desilusionada, todos los días, aburrimientos, no, no puede ser. Podía estar tan bien! Cansancio, de mi, cansancio de todos, cansancio del arreglar todo, de no tener casi tiempo para ti. Si la fuerza se pudiera comprar y hacer magia, para hacer desaparecer, mis complicaciones, lo haría. Así, continuo con mis quejas, con mi triste vivir, con esta pesadilla, de tantos ojos mirándome y pidiendo sin hacerlo, que sea infinita. Un día empiezo a echar por la ventana, todos eses ojos y quedo solo con los tuyos. Oporto, 23 de Julio de 2011 Carminha Nieves
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Poeta
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