|
|
|
En un delicioso lago de verde y grandiosa orilla, una ilusión encontré dormida en una barquilla.
Muy cerca de un palmeral estaba una joven bella, con su boquita de coral y sus ojitos como dos estrellas.
Sirena que sueñas dormida a la orilla de este mar, yo quiero junto a tu alma vivir por siempre y soñar.
Verte así tan tranquila ver tu piel reflejarse en el sol, verte cubierta por flores que te dan vida y color.
Me acerqué y te besé y sentí una dulce frescura, de tus labios pintados de coral que contagiaban cariño y ternura.
El aire se llenó de tu perfume y de la mano me llevaste a nadar, me mostraste tu isla secreta y allí me enseñaste a soñar.
En tus ojos se refleja el horizonte mientras nos perdemos en el mar, los peces bailan alrededor nuestro al tiempo que yo te comienzo a abrazar.
Caemos sobre las verdes algas que se funden con tu cabello dorado, tu collar de perlas se deshace y nos besamos tan enamorados.
Princesa del océano reina de labios coral, nos dormimos en la playa cansados de tanto amar.
|
Poeta
|
|
|
|
Tú eres la princesa de mis cuentos, la que inspira hermosos cuentos, la que en cada cuento me enamoro mas de ella, eres aquel cuento que nadie ha escrito, pero que vives dentro de mí, eres la princesa de este corazón que no hace mas que soñarte a cada instante.
Tú mi princesa de mis sueños, la que inspira mis canciones, la dueña de mis letras, la nota que resucita a mi guitarra, eres la melodía que silban los pájaros en primavera, eres la canción mas bonita del mundo, tú canción se escuchara por todo el mundo y todos sabrán de este gran amor.
Tú mi princesa de mis poemas, la que hace que mi lápiz escriba tantos versos, letras que se vuelven versos y después canciones, eres el poema mas hermoso que yo he escrito, en cada verso que te escribo intento describirte y cada noche me invento versos que logren definirte.
Tú mi princesa de Ensenada, vives en aquella ciudad tan hermosa como lo eres tú, eres de la ciudad mas hermosa de México, tan digna de ti, eres la princesa de una ciudad llena de gente generosa y honesta, eres la princesa que navega por los mares del océano pacifico, eres la princesa de Ensenada.
Tú mi princesa mas hermosa, la que mas me gusta a mí, la mas encantadora, la de voz tierna y dulce, mi princesa de ojos hermosos, de larga cabellera, mi princesa de la sonrisa mas linda que yo he visto, simplemente eres la princesa más hermosa y de la que yo me enamore, Vanessa.
|
Poeta
|
|
|
|
“El narcoestado de marco . . .”
Nueva Italia, Michoacán, al vino vino, al pan pan, el ejército mexicano degradado quedó enano.
Que terrible decepción al ver la persecución de nuestros pobres soldados por sicarios desgraciados.
A bordo de camionetas luciendo sus metralletas, haciendo del todo alarde ante una actitud cobarde.
Como en fuga los pollitos se escuchaban solo gritos de los del cártel jalisco que resultó ser muy listo.
Y loco, desaforado, así, arreando su ganado al son de mil exabruptos entre otros: “órale put . . .”
La escena causó pavor, ¿qué fue del orgullo-honor de “valientes” militares?, la banda de criminales.
Los dejó bien desnudados, hasta iban mejor armados; López dijo que: “cuidamos criminales pues son humanos”.
Así el infausto mensaje con el que el peje hace maje al pueblo “sabio” infeliz, Andrés anda en el desliz.
No ve, le hace a la ceguera con el Don “Mencho” Oceguera, le da abrazos, no balazos, le tiende amorosos lazos.
Viviendo un narco amasiato, ¡qué “gobierno” tan ingrato! ha entregado ya la plaza, los cacos como en su casa.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 12 de mayo del 2022 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
Yo estaré ahí cuando lo necesites, aunque tú no me veras, pero ahí estaré apoyándote, sin que tú sepas yo seré ese apoyo cuando caigas, seré las alas que necesitas para volar, cuando menos te lo esperes ahí estaré para mostrarte el camino, seré tú guía para que no te pierdas.
Cuando estés triste, yo con mi canto te hare feliz, aunque no me veas, mi canto te regresara tú hermosa sonrisa, cuando te sientas sola, yo estaré siempre contigo, aunque no notes mi presencia, cuando menos te lo esperes yo me convertiré en la estrella que ilumina tu camina en la noche.
Cuando te toque afrontar los problemas de la vida, no estarás sola pues mi espíritu estará a tu lado en todo momento apoyándote, cuando no veas la salida a los problemas, el sonido de mi guitarra te guiara a la salida, cuando menos te lo esperes yo te estaré cuidando.
Cuando quieras escapar por un momento de la realidad, ahí estarán mis poemas e historias escritas para ti, que te llevarán a un mundo donde la Diosa de mi corazón eres tú, leerás cada verso que te he escrito y cuando menos te lo esperes sabrás que yo vivo enamorado de ti, Vanessa.
Y cuando te toque soñar, me veras en tus sueños sabrás quien soy, aunque sea solo un sueño, yo siempre estaré cuidándote, apoyándote en todo momento, seré tu esperanza en los momentos difíciles, cuando menos te lo esperes escucharas ese te amo que jamás nadie te ha dicho, Vanessa.
|
Poeta
|
|
|
|
Curva macabra y peligrosa
Viajando por una carretera angosta, se me apareció de pronto, una curva peligrosa El vehículo se detuvo en forma estrepitosa, apagándose con chirridos caprichosa Un escalofrío inundo el cuerpo, con mirada desviada, desorbitada, oscura y brumosa La curva la cubría el horizonte, de naturaleza verde, esplendorosa y frondosa El cuerpo empezó a sudar a borbotones con estremecimientos angustiantes, nerviosa y muy copiosa De pronto una neblina densa, lentamente avanzaba, temblorosa y miedosa Se elevaba sobre la curva con un esplendor de una tarde miedosa y temerosa Una ráfaga de aire la envolvía, de celos raros maliciosa Avanzaba danzando sobre la vía angosta, silenciosa y algo misteriosa Rodeó el vehículo con su danza y baile, moviéndose como bailarina majestuosa Se enardecía el ambiente, con una cautela rara maléfica y espantosa La neblina se fue aclarando, dejando ver una figura brillante y luminosa Con vestimenta de enaguas de nieve, desfilando en silencio con ademanes ceremoniosa Daba vueltas en remolino, despaciosa con ritmo melodiosa La tarde caía en su ocaso con arreboles de colores, anaranjados borrascosa La curva peligrosa se tornaba en delirios, de gritos sin ecos, dolorosa La enagua blanca y transparente femenina, cubría aquel cuerpo con temores de llantos angustiosa Su cabellera larga y negra arropaba su rostro siniestro, cadavérico y horrorosa Hacía señas con sus largas y huesudas manos, como sombra en penumbras sigilosa En aquella curva peligrosa, de aquella carretera solitaria, el ambiente era de miedos escalofriantes y de pavores azarosa Salían olores a flores negras y marchitas, de conjuros y pócimas macabras, fantasiosas El ambiente se tornaba en espeluznante y macabro, de adefesios, de espantos contagiosa Un ventarrón en remolino arreciaba con fuerza, levantando aquella figura esquelética fantasmal, como burbujas espumosas Se acercó demasiado al vehículo y abrió con sus huesudas manos la puerta, con un ruido en demoníaco estrepitosa Me saco del cuello, estrujándome como muñeco en forma feroz, estruendosa y tempestuosa Abrazó y arropó mi lánguido y agonizante cuerpo, danzando en vueltas con pánico horroroso y parsimonioso Y allí en medio de la claridad del ardiente ocaso, me clavó sus afilados colmillos de su calavera fantasmagórica, luctuosa Su engendra y esquelética figura, era siniestra, escalofriante, pavorosa, de humores y olores apestosos, infecciosa Sus enaguas blancas se tiñeron de sangre manchada, del puñal traicionero facinerosa La densa neblina se fue esfumando lentamente con sus enaguas, dejando ver su esquelética y maléfica figura, despaciosa Y allí quedó abandonado con la puerta abierta el vehículo, en la curva demoníaca vertiginosa Sólo se notaban vestigios de gotas de sangre, de aquella espeluznante muerte, sin sepultura macabra y de estupores escandalosa
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla- Bucaramanga, marzo 06-2022
|
Poeta
|
|
|
|
Déjame ver su alma
Mujer, déjame ver sus ojos y apreciar en ellos el cerebro de su conciencia Déjame ver su alma y contagiarme de sus energías, la vida de mi existencia Dame sus labios y saborear en ellos, la dulzura de su hermosa presencia Palpar su pecho y escuchar los latidos de su corazón, el pálpito de su esencia Deja que su espíritu me arrope con su bondad y el respeto de su obediencia Deja en sus manos, el saludo con su delicada y bella inocencia Tocar su precioso cuerpo y adentrarme en sus fragancias, los aromas de sus esencias Chupar el néctar de sus volcanes, el pecado y la confesión de mis indulgencias Adentrarme en su selva virgen con pasión y emoción, el elixir de la supervivencia Acariciar su cabellera que arrastra la suavidad y las caricias de su resistencia Déjame caminar sobre sus pasos, que dejan la huella hacia su residencia Y descolgar las tiras de su bata transparente y dar rienda suelta a la pasión con insistencia Deja que los rayos de la luna alumbren la noche mágica, con brillantes y vehemencia Y los cuerpos húmedos y sedientos, suden acalorados de emoción al fragor de las urgencias Déjame susurrarle al oído mis poemas a la musa preciosa de mis anhelos y única referencia Y los rayos del sol mañanero, calienten la cama y destapen con su calor, las sábanas arrugadas, dejando ver la calidez de su evidencia Deja que el pabilo siga encendido y la llama de la emoción continúe con su exigencia Déjame idolatrar y venerar su ardiente cuerpo y sea el infierno de mi penitencia No dejes que el arrebato y el rubor deje espacio para el contrincante y su competencia Deja que el frenesí y la lujuria hagan su excitación, una adorable emergencia Déjame ver su alma buena y pura y me contagie con su felicidad, el bálsamo de su asistencia Déjame beber la pócima de su amor en el sopor del brebaje en el vendaval de su turbulencia Deja que me empape con su lluvia torrencial y salpique mi rostro con su inagotable efervescencia Y nadar en su riachuelo nítido y transparente y llegar hasta su nacimiento sin escrudiñar su procedencia Déjame subir a su barca, ser su barquero y navegante en el mar embravecido de su paciencia Llegar a viejo y contemplarme a su lado como el primer día y descubrir los aromas de su inocencia Déjame querer y amar su adorado corazón, sin ataduras, sin amenazas, ni advertencias Qué la vida siga rodando y la naturaleza arrope los secretos íntimos de la confidencia Déjame ver su alma y su ferviente corazón, sin pedir permiso, ni firmas, ni secretos para su audiencia Deja que emanen sus perfúmenos y las fragancias de su loción y me impregnen los olores de su cuerpo y tener en ellos su dulce y agradable presencia
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga mayo 10-2022
|
Poeta
|
|
|
|
Seu sorriso tímido, meu primeiro indicador na vida, com o qual, pude contar sempre, mesmo escondendo dores e dúvidas, vinha. Fraterno e amigo, Aconchegante e amoroso, Vinha. E nos momentos de alegria, anunciava meu dia. Agradecido e manso. ato de fé. Mesmo em sua despedida, foi escudo, para nos poupar de sofrer. Seu sorrido franco, garante e justifica meu viver. Minha querida e adorada Mãe!
|
Poeta
|
|
|
|
Vamos a perder el miedo y tomemos ese valor para conocernos, vamos a perdernos en tus sueños, pero vamos a mirarnos a los ojos para enamorarnos de una vez por todas, tomémonos de las manos para no perdernos en este camino que es la vida.
Yo no podría decirte que no, pues tú eres para mi todo mi mundo, yo no podría decirte que no pues tú eres mi mas grande amor, yo no podría decirte que no pues mi alma esta completamente enamorada de ti, como decirte que no si yo vivo solo por ti.
Serás lo que yo mas quiero en este mundo, serás mis alas para volar, serás por siempre mi sueño mas anhelado, serás mi mas grande poema, mi canción mas hermosa, seremos esa historia que los vientos contaran de siglo en siglo, serás la nota que necesita mi guitarra para resucitar.
Vamos a escribir la historia mas hermosa, te invito a que entres en mi alma para que veas que este amor es puro y sincero, vamos te invito a viajar por México para enamorarnos en cada uno de sus estados que son mágicos y hermosos, vamos a romper con las barreras y vamos a arriesgarnos a ser felices.
Serás la luz que necesito en mi vida para seguir adelante, serás mi estrella mas bonita que ilumina mi cielo, serás el manantial para mi sed, serás mi soporte cuando yo caiga, serás el oxígeno que respiro, serás el amor de mi vida que me haga feliz, simplemente eres mi más grande amor, Vanessa.
|
Poeta
|
|
|
|
“Que del cielo ya lo bajen . . .”
La fotografía no miente acerca del presidente: se ve a López desolado, desgarbado, atribulado.
Cabizbajo sin orgullo dentro del complejo suyo un hombre viejo cansado cada vez más encorvado.
La vista clavada al piso ante realidad sumiso pensando en sus otros datos los utópicos ingratos.
Ensimismado semblante de perdido “gobernante” con esa actitud sin prisa arrastrando la cobija.
De cero personalidad y toda la calamidad de unas manos en las bolsas, ¡ay, qué cosas tan fachosas!
Que implican un rasgo insano de flojera, de desgano; mal la oscura vestimenta sin planchar optimismo ahuyenta.
No va bajando del podio más parece va a un velorio a la mitad del camino sumido en triste destino.
Habla el corporal lenguaje explica el pobre bagaje que carga el otrora peje, se avizora así el despeje.
Porque esa infame postura destroza la investidura del Alto Jefe de Estado moralmente derrotado.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 07 de diciembre del 2021 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|
|
|
“De una sumisión de pena . . .”
Bien recuerdo la campaña lo atacaba con gran saña, López traía de la greña al ex presidente Peña.
Le iba a cortar la cabeza, al votante hacía promesa de que lo iba a procesar, a enjuiciar y a encarcelar.
Mas, cuando llegó a Palacio su discurso se hizo lacio, le llegó el perdón y olvido ¿de tal justicia? . . . despido.
Todas aquellas promesas en su boca quedan presas, la mentira y decepción son reglas no la excepción.
El día veintiuno de abril mal parado frente al atril dijo así, nada discreto, que: a Peña “tengo respeto”.
También “consideración”, tocándose el corazón Andrés lo ha purificado de pecados lo ha librado.
Le llamó “Señor”, ¡qué ultraje!, el pueblo “sabio” tan maje ni por eso lo critica al peje hasta justifica.
Lo lamento, no exagero, a su “mesías” populachero los chairos harto defienden aunque nada, en fin, comprenden.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 21 de abril del 2022 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
|
Poeta
|
|