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Yo que a todos les decía “que afán voy a tener” Si soy joven y muy guapo Mucho tiempo yo tendré
Pues pensaba que la vida Mucho tiempo esperaría, Y con calma yo podría Alcanzar lo que quería
Mucho tiempo me esperaron A que yo me decidiera Dar el sí, a quien yo amaba Y esperando la dejé Sin caricias ni abrazos Con tristeza ella se fue.
Cuanto deseo hoy sus brazos en su pecho quiero estar como niño en su regazo recostarme y descansar
Pero ahora que la vida acosándome está pues el tiempo es muy corto pareciera no alcanzar
Para tantas cosas buenas que quisiera disfrutar una esposa, unos hijos y mi vida alegrar.
Ahora sé que el tiempo pasa los años no llegan solos mis manos están cansadas de tristeza y abandono
Todo aquel que hoy pretenda por la vida caminar hazlo tranquilo y con calma pero déjese acompañar de aquellos que te quieren y lejos podrás llegar.
Joseferchozamper
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Poeta
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Serpentinas que nacen en mi corazón, Recorren las entrañas de mi cuerpo. Serpentinas que me hacen perder la razón. Esas emociones, acompañadas De palpitaciones y de ilusiones. Que tú produces, cuando arrastras, ¡amor! Tu suave mano sobre el cutis de mi piel. ¡Amor!, esas sensaciones me hace vivir.
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Poeta
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TIERNO LONGEVO
Dijo: D.I.J.O: Hube escrito sueños en la neblina Con los años Palpando la dulzura musical añil Con los años Saboreando la suavidad brotando Siente Cuando la convicción palidece Siente Cuando la impresión encanece Y Aquilata la nítrica miseria Y Aquilata la densa penuria.
En el tierno longevo, la ternura. En El Tierno longevo. ¡La ternura!.
Con las emociones amotinadas. En la constelación indefinida. Del suspiro que reverdece. En la duración reblandecida. Del atardecer qué envuelve.
Tierno Cubriendo con huecos cualquier espacio Longevo Cubriendo de números los colores Con los años Ocultando la simetría del suspiro Con los años Ocultando la señal del horror.
Cuándo cambia el hambre circular, de laberínticos panteones.
¡Más allá de los límites del espacio, del silencio, del pasado, del talento!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Qué haremos cuando caiga el último querido, cuando se marchiten aquellos abrazos que nos sostenían en cada oscuridad…
Qué haremos cuando los enemigos lo sepan y preparen sus tretas y armamentos y se disuelvan como trampas en la noche…
Qué haremos cuando la espada hiera más que un montón de palabras desafiladas, y fusilen hasta el último de los poetas…
Qué haremos cuando todos tus libros no tengan la esperanza de un libro más, y sólo deshojemos poemas en tu funeral…
Qué haremos cuando el mar cubra la tierra y no quede suelo donde poder morir de pie, ni sembrar la última semilla de humanidad…
Habrá que abrazar a los queridos restantes, habrá que vigilar al enemigo próximo, y no subestimar la inteligencia de sus actos.
Habrá que afilar la pluma del tintero e inventar un abecedario nuevo y amplio, que tenga por contar lo aún no escrito.
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Poeta
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Es enemigo el temblor de tu mirada cuando no me dices la verdad. Es enemigo el remordimiento cuando acaricio un cuerpo que no es el tuyo.
Es enemigo el sol que termina con la noche y sus trampas. Enemigos los gatos que dejan de ser pardos, enemigo tu buen día con un dejo de maldad.
Necesitas enemigos para no confiarte, para abrir diez ojos en tu espalda. Necesitas enemigos en quien cultivar el odio y la soberbia.
Búscate enemigos que estén a la altura de tus miserias. Que brillen con la fuerza de tu lado más oscuro. Elige a todo aquel que hurgua en la basura que tú revuelves.
Elige bien tus enemigos, pero si aún no los tienes, permíteme ser el primero.
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Poeta
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Y cuando pasees por la vida hazlo como por el campo, despacio; permite que sus colores se mezclen y se inventen para ti, y te lleguen; que no haya lugar para el silencio y si lo hay, que sea para soñar; que no te pierdas un segundo, que la luz maravillosa puede pasar; no cierres los ojos ni tampoco el corazón, así te perderás; acepta la compañía huyendo de la multitud, persigue la belleza y busca la emoción… descansa en su paz.
La vida, de nuevo hoy se viste de fiesta para ti, mírala, aprende a decir no y vaga voluntario confiado, dejándote llevar; comparte con todos, lo que estén dispuestos a aceptar; rechaza todo lo que sobre, y lo que estorbe y lo que te impida: Ser; Cuando tengas que subir, también hasta la cima de un problema, hazlo como los viejos… sintiendo; Cuando hayas de bajar, también hasta el fondo de la solución, hazlo como los jóvenes… sin descanso, con tesón; Camina despacio, sintiendo, soñando, y si te queda tiempo, sonríe; sonríe porque ese quizá sea el mejor precio pagado jamás por ser parte de tan maravillosa escena, por ser parte de este maravilloso cuadro, que seguramente fue pintado para ti.
(Poema ganador del XXVI Certamen “Blas Infante” 2012. Cornellá. Barcelona) (Jpellicer)
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Poeta
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Solía seducir como las ciudades que brillaban en las noches. Solía mentir como el espejo cínico y duro de la pared.
Una taza de café caliente entibia sus frías manos. Todavía cuelga de sus labios el te quiero efímero de ayer.
Caminará por las calles esperando algún llamado, alguna mirada hambrienta que se nutra con su ego.
Destellos cegadores y crueles de la fama que nunca llega. Una carta en sus manos, un nuevo amor equivocado.
Sólo su nombre en anuncios y un cuarto vacío de hotel. Unas copas con extraños, un cartel de "no molestar"
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Poeta
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La casa ardía, cariño, y era lógico quemarse. El sueño duró lo que tardó la pesadilla en destruir la calma.
Las bestias tortuosas de tu inconsciente estaban pastando en mis jardines.
Vaya!, quién diría que era yo el que sufría y ahora pone condiciones. No es bueno, amor, inventar reglas si no conoces el juego.
No somos los mismos que quedaron al otro lado de esta ausencia. Es empezar de nuevo evitando la fascinación.
Pero juguemos otra mano aunque la suerte desganada sea esquiva e inconquistable. Aunque algunas cartas y estos ases en la manga nos hagan sentir solos, y no lo estemos en verdad.
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Poeta
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A veces he mentido y he dicho la verdad, amé con devoción y quise con desgano. Compuse canciones a quien no las quería, y las negué a quien más las necesitaba.
Dije nunca más, y volví a intentarlo, juré poner el cuerpo y perdí hasta el alma. Salí a perderme y siempre supe volver, compré cariños que no me hicieron bien.
Cuando me amaron, apenas si quise, cuando amé, gracias si me quisieron. Cuando me quedé sin ideas nuevas, siempre desafié una hoja en blanco.
A veces lucho y venzo, a veces me rindo, gano una batalla y pierdo diez guerras. Otras tantas te hablo y no me escucho, otras pocas puedo ser yo mismo a solas.
No siempre hice lo que dije y viceversa, fui ateo fiel, y he rezado entre lágrimas. Fui original al escribir y me he copiado, no todo lo prometido lo quise cumplir.
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Poeta
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OPACIDAD CREPUSCULAR
Hecha de allí, de allá, de cualquier parte, los pétalos al alba, la flor, el alma, al olor ido, del perfume, oído, melodía vacía del mediodía. ¡El siglo, qué aborta, cada trabajo!. Arriba oceánico, abajo, fuego, desempleado. En todas partes. Parte vientres incompletas, y pacíficas, solas, perlas, conchas.
Tal vez mañana, el sol sea diferente luna. ¡La noche sin zapatos!. ¡La estrella estalle cada polo! Astronáutico harapiento.
Otro día, menos hambre, tenga el alma. Otra semana, vaya y lo encuentre, el cuerpo, tranquilamente laborando. Pero solo hay. ¡Opalos opacos!. C.r.e.p.u.s.c.u.l.a.r.e.s.
En el mañana que no llega. En la moneda que falta. ¡El delfín por el desierto!. En la sangre que no habla.
Por Eso El cándido escándido Lenguaje.
Y Seco, eco, es, eso, así, sí, y... Del plu Maje. Plumea cada verano. Inviernoso. Opaco, copa, capa-razón. Co-razón. Ausentado. El Eco, nada y queda. Sin fónico crepúsculo.
En un atónito silencio rojo, aterciopelado, el humo, en urnas. Piernas, piedras, perlas, pardas. Las. Cenizas inocentes. Hechos. Ignorados, insepultas, lenguas. Lagos y arroyos. ¡Crucifican las arterias!. Arteramente. Cataratas opacidades crepusculares. Por la vida, vid, añeja ensigladora.
Hielos y jabones en el piso. Balas en los techos. Alambrados. Retorcidos huesos agusanados. En los bárbaros alegres. ¡Distracciones inútiles!. Caen los cántaros sedientos. En la voz, de ausentes, familias. ¡Nadie, se desfamiliariza!.
Solo hay opacidad crepuscular. En la noche, quejumbrosa huérfana. ¡Ahogada por las cadavéricas estrellas!.
En la voz de los ausentes. ¡Parados, enconos, hirvientes pestañas!. Agrio lamento, el alma, la mente, la menta. Una vez. Y muchas noches eternizadas, huidizas.
Por La... Opacidad crepuscular.
Otros muchos, más, de una vez. Las Tardes grises, azulados, amoratado Los crepúsculos, de sol, y dados. Dominó, cartas, ajedrecísticas ignorancias. Donde la luz, de la razón, ya no domina. ¡Solo, hambre, del poder, dinero y cementerio!. Crepuscu--- Lar Opa Cidad. ¡Edad, desertificada!.
La consciencia, cremada, húmeda y polvorienta. Por el vacío. Bolsillo, silla, masa mece. ¡Qué protesta, la cesta, bolsa testa!. La prueba.. Y la testea deshumanizadamente hábil. Tal vez, pensó mañana, el ayer, el futuro. Y... Dialogue. ¡Su monolítico sentido!. Con los balidos de corderos embalados y baladas.
Con Los Balidos De... Corderos... ¡Embalados y baladas!. Y ya sin balidos. Tal vez, eternamente reposen, tal vez.
¡Gota, rota, opaca, poco a poco!. La Opacidad crepuscular y catarática. ¡Bota a bota, el vaso llene con sus huesos!. La bayon etaque destruye stem udomundo.
¡Quema, la conscien mil ciencias toasdirc!. Del foutur joih en los retoños. Del ambi entehos til. Del ced ro seco, eco, inmó vil lado. Hecho, helecho. Delma ñana desventu rado. Arado este opaco crepusculorizado.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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