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La lágrima que emergió de tus ojos, Cristalina, trémula de caer. Una lágrima con el sabor a hiel. Una lágrima espejo de tu ayer.
La lágrima que emergió de tus ojos, Bajo por el cutis de tu mejilla, Dejando tras de sí la pesadumbre. Reflejando la humedad de tu llanto
La lágrima que emergió de tus ojos Con el arrepentimiento adherido, y el amargo dolor de tu hermosa alma.
ya tu lágrima sobrepasó los surcos de tu piel arrepentida y sanó tu alma. Aún así mi soledad me acecha.
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Poeta
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Cómo no besarte más, mucho más…
Sin límites, sin tiempo, con la siempre galopante ansiedad por intentar poseer tu boca plena, ávida, dispuesta, para conjugarla con la mía, con esta loca sedienta de tus delicias y manjares… que se vuelcan cual vorágine de sensaciones y sueños, de atracción y más deseos…
Cómo no perderme en ese conjunto exquisito de tus labios, dientes y tu inquietante e infatigable lengua traviesa, que cada vez, termina con lo que me resta de cordura, en esta siempre nueva y fantástica explosión de amarte más, de desbordar pasión y delirios en muchos nuevos besos…
Es que besándote, se me une el cielo con la tierra… Te siento mía, te recibo muy cerca, te deseo más… Cómo aplacar esta sed de besos, si tu inquieta boca… mi golosina, ricura indescriptible que cautiva y no da tregua. Cómo no besarte más, si besándote hacemos nuestro el universo, desaparece el ineluctable tiempo y no quedan distancias y podemos seguir pretendiendo fundirnos en uno…
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Poeta
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Toda droga é ilusionária, causa falso bem estar e se torna temerária quando te leva a matar.
Destrói pai, mãe, filho e filha sem nenhuma compaixão encravando na família a dor dessa perdição.
Eu também sou viciado e me sinto tão culpado tal o drogado matador:
consumo a tua saudade e tenho sempre - verdade! - overdoses de amor!
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Poeta
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CONMISTIÓN CONSABIDA
La mezquina espada enfila Rimas extrañas Allá Dónde tiritaba de alegría un hielo De Ventanas arrugadas, clavos y escaleras.
Consabida conmistión.
Quebrando. Al silencio abandonado. Al pie de la imponente montaña. Quebrando.
El pespunte petigris Decía: Es práctico, cuando las cadenas desesperen. Es completo, cuando el atardecer vuelve por la mañana. Es único, cuando el amanecer queda en la noche. En La obscuridad la luz camina. ¡Mejor!. Y es, lo que impulsa a llegar donde nadie llegó. Y es, del caminar las sandalias del lago soñado. Por eso. Esa tarde, dibujó al libro, libre, de la opresiva mañana. Y la tranquilidad del sillón, un carbón.
Consabida turbonada. Conmistión de guardafangos. Encima de los más profundos trueques. Y obvención anticipada. De los húmedos humos. Recónditos. Una pesadilla colorada.
Conmistión. Por los torpes colores limitados. Decía. La claridad trasciende lenta. La urdimbre hirsuta inexorable. Decía.
En cada inicio se ofrece. Un espacio. Un bloque de múltiples rúbricas. Ante los cambios. Por las descaminadas dimensiones. Consabida. En la dosificada confusión. Conmistión. En la pausada dispersión.
Lo inmundo De miserables millones Y Millonarios unos cuantos Serpenteantes Como Se expresa el ácido osario. ¡Alquitrán y alacrán!. Aún apenas. ¡Escucha, interpreta y emite!. En pedazos impávidos De Cibernética vanguardia. De Sintácticos amasijos. Conmistión. Al cerrar la noche. Consabida. Al abrir el día.
Donde Los acantilados acallan Y Al ahervorarse los suspiros. ¡Consabidos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¡Cuán hermosos son tus ojos Ellos me están mirando Y me da un suspiro Le deseamos que data
¡Cuán hermosos son tus labios Las palabras susurros de amor Soy amigo de un dulce placer Querer que te bese
¿Cuáles son sus hermosas manos Que aletean en el aire como los pájaros que viven Con sus múltiples talentos Eso me hizo sentir sensaciones placenteras
¡Cuán hermosos son tus amores Pensamiento Siempre he soñado Amor, amor eterno
Varenka Fátima Araujo
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Poeta
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Anublarse hilando
Desoladas nubes vuelan Con unos centavos Sollozantes Y después los limosneros dentro de un lobo Cultivan El cielo alado ¡Qué comparte las espumas!...
En las bóvedas de lenguas desiertas. Con las agujas de hielo. De los meteoros almendrados. Al borde del abismo clamando. Una vez clavados los clarines. Dos cucharadas de papel. Una vez quizá en exceso. De fuego amargo. De piernas cortas. En los cometas subterráneos.
Anublados crepiten los destinos Y Cultiven sesos en las ortigas Y En las hormigas inexplicables Al Estar Reclinando sombras en las memorias Intratables Hilos demenciales Tapando la boca del follaje...
Hilos anublados y telares. Recolectores sedientos de arañas. En el cántaro de tierra gris. En el murmullo desnudo. Están. Desoladas y fulgurantes. Las tormentas. Del curioso mecanismo. Tempestad. Del mercado. Viendo. La. Orfandad. Del hielo mudo...
Callando. Las faltas. Los neutrales. El. Invierno teje. ¡La tijera del otoño!. ¡La sonrisa del membrillo!. Como. Un grillo brilla cálido. En. La desgarrada realidad. La diáfana viajera. Mentira del ritmo deslumbrado. El invierno. Teje. Hambres y huesos desempleados. Azulenco el cuerno borda. ¡Las nubes en los soles!. Con la mirada fija... Del los sapos sastres.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Un día de la nada volví a la realidad, Yo creía que el amor no existía, Pero todo cambio en mi vida, Cuando vi aquella dama a simple vista, Donde sus ojos bailaban de alegría, Y los míos en ese momento revivían, Tenía ella una sonrisa tan inocente, Que hasta el soy de hoy vive en mi mente, Su rostro era un arte de belleza, Que hoy lo digo con tanta certeza, En mí siempre ha existido la franqueza, Y confieso que ese día perdí la cabeza, Por aquella dama que abrió mi alma, Que hasta el sol de hoy mi corazón reclama, Pasó ese momento y pasa el tiempo, Y aun al mirarla me quedo tieso, Grande, es el sentimiento que no lo contengo, Es ella la inspiración de mis pensamientos, Es ella la que contiene ese amor intenso, El cual me conquisto con solo verlo, Hoy tan solo lo siento pero luchare por tenerlo, Lo siento como quema aquí adentro, Pero es el amor que mis ojos vieron, Que abrió mi alma y corazón para quererlo, Con abundancia y esperanza luchare por ello. Una vez dije que no existía el amor a primera, Pero hoy digo, si existe, porque en un solo día, Se encendió el amor de la mujer que hoy me conquista.
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Poeta
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DESHABITUADAS
Las casas estaban dormidas. En lágrimas de sombras. En cielos de lejanías. Pensaban...
¡Cómo los rincones las paredes!. Siluetas errabundas. A punto de partir. ¡Cómo los ríos las vestiduras!.
Deshabituadas.
Las casas... ¡Duermen, duermen!. Ya vienen de dos después. Alegres tardes. De lo que no en vano queda. De castillo en choza. A lo largo de la impaciencia. Fértil. A lo ancho de la destreza. Frágil. ¡Las cosas estaban despiertas!. Frescas. Donde___Las velas vuelan balsas. Y el sol en las arenas. Donde___Los hilos huelen hules. Y la luna en las lagunas. Duerme.
Deshabituadas.
Porqué no valen ya lo que valían. Una a una... La carroza pedregosa. Uno a uno... El adobe recordado. Por los escudos. Del tiempo limpio. Por las espadas. Del aire turbio.
Las casas. Estaban. Dormidas y el techo en ruinas. Estaban... Las paredes recordando. Despiertas___Deshabituadas__Despiertas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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MORDAZ MOTÍN
El recuerdo, se abrió por la mejilla, amotinada, temblorosa, poco a poco, bajo la mesa templado fortín forzoso panoplia del trasoír y traspapelar en capas lisas empuñando el borde de los caminos donde se divorcian los trayectos de la manos de las lágrimas, briznas de pestañas de las numerosas emociones cansadas donde. ¡Quedó el motín amordazado!.
A Mor Da Zado. ¡Textual de tez tifón!.
Don De Se desprenden avenidas sonoras, por el rumor del verano, y la costa seca, del ilustre retiro, montaraz, y arena con blusa de pregonero, robusto dejando ver las retinas de frágiles, ataduras de una piel nueva. Matraz.
En El retorno, redondo, majestuoso de grises indolencias, fracturada fragua fragante, En el enjambre de torbellinos, llevando las rimas de gomas, lentas y disimuladas, sobre todo.
Sin fantasmas, indiscretos, sin brumas, en la piel tostada del sol, que han dejado los amores soñando, en la ventana del silencio, que ha dejado de inquietar. Sin fantasmas, indiscretos, sin brumas. Tempranal. Tenaz. ¡Del borbotón bordado!. Afable y afanoso.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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La gente en su carrera Ellos viven para el amor Para sembrar la madre tierra Los niños hacen su camino Conforme a lo dispuesto por la naturaleza Para glorificar a los antepasados
El fuego y la espada de los que luchan ¿Quién se lleva la gloria La juventud, la fuerza de la nación El respeto y la sabiduría antigua No hay lágrimas, sin dolor y perdonar Viviendo la mejor edad
Nunca deje que los demás ... Date cuenta que eres un error Descansar un poco, por último, para continuar ... Declamas sus versos en varios casos Canta con los amores sonido de la melodía Con letras que dura toda la vida
El imprudente no llegaremos a ninguna parte ¿Quién está es el polo Con su poesía embalem los amantes Nunca serás jugado al aire libre ¿Cuál es el pelo blanco en vivo y un regalo.
Varenka Fátima Araujo
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Poeta
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