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Al universo con tantas flores armonizando el aire fresco, le escribo versos lleno de amores, gratos aromas ¡qué picaresco!
Del sembradío florecen bellas típico perfume encantador, sabia ternura la esencia de ellas nos va colmando de tierno amor.
No tiene el mundo flor más preciosa dentro de un nácar se ha cultivado, linda mujer, la rosa hermosa, que a los jazmines ha cautivado.
La flor prendida de la alborada agasaja el olor más seductor, rocías en la lluvia abnegada, lindeza amena con tu esplendor.
Julio Medina 8 de mayo del 2012
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Poeta
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Escrutinio del cinismo
Está ¡Dónde la voz se baña vigilante! Lo Que Escribiendo estaba precisamente En El Tiempo aquél de fluorescente decadencia En los detalles gestos indigestos En las tintas efímeras perdidas En las ranas independientes.
Escrutinio
De la red contaminada del estereotipo
En los desiertos
Cíclicos del pillaje ¡Alcabala aparvada! En los pies de las linternas ¡Zalagarda hilvanada! ¡Dónde la cueva duerme un algarrobo!.
¡El suculento despilfarro!. Tan eléctrico como un librero empastado. ¡Al descortezar disparatado!. La mínima página entre matorrales.
Cinismo Del Escrutinio, cinismo sórdido inexperto.
Allá donde marchito el suplicio anida.
El yermo destino espera ser manzano. Al sabor de las elásticas naranjas. Con la pasión hostil de celda mimosa. Entre las perversas esquinas del incienso.
Y la cintura temblorosa de las rocas. Al cerrar la culebra sus carcajadas. Con las trenzas rubias recogidas. Por el ingenio del desfile de los entierros.
Así es. El escrutinio del cinismo, del vilipendio desdoro. Zarandajas de zarpazo y zarracatería. Al zaparrastrarse zancajoso. Del fraguar los buitres la brisa. Al abrir el surco de la nada móvil.
Al exilio de los obuses dolientes. Los ardores verticales del averno dulce. ¡Por el embeleso de la langosta esbelta!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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BARATIJA TRAQUETEADA
En El Paisaje. Vaga el suplicio vendiendo aturullado atropello. En el horizonte atarugado atolladero melindroso.
Traqueteada Baratija.
Horizonte vertical del rinoceronte ingenuo núbil. Marchitas las llamas del humo hambriento granuja.
En la voz de sucios datos. Del desenredarse supurante.
En la creolina del no hacerlo. ¡Apuñalada píldora!. En la imposible pared indigna.
Baratija porque la noche se vistió vacilante. Y traqueteada saludaba el ímpetu tardío. En la embaladura del vituperio.
Hasta las recién llegadas copas ebrias. En la amojamada ignominia. Hasta las vigas piensan devorar el techo. En la puerilidad y tangencia.
Traqueteada en la doliente mañana yerta.
Está abundosa la matrería comburente. Del estupor al sobresalto confundiendo.
Está en cada calle ruleta rauda rueda. ¡Dónde se rompen las ficciones cremosas!.
Está en la sociedad de los ciruelos ojos. ¡Donde agujan los desencantos algodonosos!.
Baratija en la mantequilla ascética. Con toda la suarda pleitesía. Entre las doncellas cabalgantes.
Las uniformes diferencias retorcidas. Por las columnas codiciosas en rictus.
Hasta las costuras del jadeante surco. Del camino sucursal de las legumbres.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Y lo que no está se deja ver con los ojos de la emoción, se va creando el mundo de nuevo para ti y te sientes renacer por esa caricia impregnada de amor que en silencio preñado de susurros te recorre y te va dibujando… y sin saberlo, sintiendo, te vas descubriendo.
Y ves el mar infinito que cabe en tu mirada y que en su azul te lleva; y ves el campo que respira como si estuviera vivo –que lo está como tú pareciendo estar muerto-- y te llegan sus fragancias con su voces de color y que con su verdes –acaso de esperanzas- te llaman para regalarte otro crepúsculo fascinante donde deseas por un instante –eterno- perderte.
Y lo que no está ahora estará mañana como lo estuvo ayer, y será Elpis en su divinidad quien te colmará de flores, y sentirás la esperanza clareando en tu nuevo día.
© (jpellicer)
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Poeta
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Olvido, porque en ocasiones, es mejor no recordar. Ni tus caricias, Ni tus miradas.
Olvido. Porque hay tantas cosas, que ameritan no ser descubiertas, como tú,como tú.
Olvido, porque en ocasiones, es mejor esconderse de las personas como tú, como tú.
Y me pregunto: ¿Aún me recuerdas? Yo tal vez te recuerdo. Recuerdo no recordar, olvido que no quiero olvidar.
Y tu voz permanece en mi cabeza quebrantada, torturada, tratando de recordarme que te quiero olvidar.
Olvido, porque en mi vida no hay nada bello que amerite recordar, excepto tú.
Y me pregunto: ¿AÚn me recuerdas? Yo aun te recuerdo. Recuerdo no recordar, olvido que no quiero olvidar. ¿Te quiero recordar? ¿Te quiero olvidar?
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Poeta
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Esse título ficou “pomposo”, porque não encontrei meios de reduzi-lo. Se eu colocasse “Crônicas das Crônicas”, eu estaria me superestimando. Se eu colocasse “Crônicas Sobre as Crônicas”, eu estaria falando sobre todas as crônicas, e não das pobrezinhas que estão esperando pela minha boa vontade (que na verdade não é minha, pois eu também fico esperando por... digamos que seja a inspiração). Mas falando das “pobrezinhas”, elas não sabem que a culpa não é minha. Como eu não sei dizer o nome do verdadeiro culpado (ou culpada) e quem aparece sempre na história sou eu, então carrego esta culpa.
Mas falando das crônicas “pobrezinhas” que estão esperando pela minha vontade, eu digo que elas ficam insistentemente me perguntando quando é que eu vou posta-las na internet. Coitadas... Elas não sabem o que é internet. Elas pensam que ao serem expostas, todos irão admira-las, elogia-las... Elas pensam que as pessoas vão dizer: Você é muito boa, dona Crônica. Muito gostosa de ler. Eu me deleitei com a senhora... Aliás, é senhora ou senhorita? Elas só pensam nisso, coitadas. Não imaginam o pior. Não sabem que vão ter que enfrentar um monte de bocas torcidas, de narizes empinados, de falsos elogios, de indiferenças... E o pior é que elas não vão poder descer do tamanco... Vão ter que engolir com classe, porque ninguém é obrigado a aceitá-las.
Tadinhas das minhas crônicas... Ficam com esse assanho todo, quando eu as exponho, e elas veem a “parada” aqui fora, ficam arrependidas de terem insistido tanto para que eu as postasse na internet. Elas pensam que as coisas aqui são fáceis. Elas precisam entender que o mundo literário, não é melhor nem pior que os outros, é igual.
A.J. Cardiais
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Poeta
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Existem coisas que eu não acredito, mas evito.
Existem coisas que não dá para acreditar, mas não custa nada evitar.
É como disse Fidel: “Eu não acredito em bruxas. Mas que elas existem, existem”.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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PERFIDIA VORAZ
Asalariado. Infortunio. Porvenirse. Engañado.. En el mirar atrás las lámparas eslingas esmaltadas. en la sangre seca, qué salpica el vidrio analizado. en el tiempo dejado, con el rastro de las cadenas. en la marejada sepultada con torcidas palabras mil.
Indignante. Escaparate. Prontuario. Cementerio. Donde las mesas han muerto en sillas tiernas malas. Al abrigo de la humedad quimérica cofradía cadalso. Entre la obscuridad nueva del desnudo empobrecido. Dónde mañana será enterrado gusanoso por ingenuo.
Cianótica. Franquicia. Del colosal. ¡Exterminio!. ¿Acaso recordarán las épocas del vivir sin miedo?. _En la desconfianza estupenda etiquetada_ Con todas las palomas equivocadas de guantes. escamosas son las lunas de náuseas prolongadas. Borrascoso. Pletórico. Enervamiento. Repugnante.La Perfidia Voraz Camina. Por donde el manto se impone energúmeno, al carnicero del alba próximo, al desquiciado amor de urnas. El ingenuo innúmero fosilizado.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Expoliación oceánica
Por El Borne Borroso
Van los velos pálidos despiertos, en la melena de los lamentos, que surgen trasponiendo, la nieve azul del viento.
Terráquea Caminata Encarnada Camarilla
Expoliación___Frente al espejo estrellado.
Oceánico___Abanico de inútil maculatura.
Perendengue. Tremedal.
En las toallas caracoles giratorios se verán igual. Después de humana dulzura del corazón teñido hueco. Entre abetos y campanarios tunantes turbamultas. ¡Con la filigrana del acero sembrando hematíes!.
Oceánico. Es el festín de las cornetas, hambrientas, crudas. Por el apetito del fango lujurioso, flagrante.
¡En los ojos de las llanuras curvas!.
Expoliación. ¿Qué reclaman a los collares?. El candado del paquidermo, cesáreo cenefa celda. Oceánica masacre, inaudible, entretejida, mañana. En las perlas de monolitos, y venenos piadosos.
Así son sin sangre, las puntas profundas. Así son en la desnudez de la ceniza. Así son en la desnudez del pantano. Expoliación oceánica en el amor.
Amor deliberado truculento. Del poder ignoto en descenso. ¡Vertiginoso!. Del... Falso... Velamen...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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