Poemas de amor :  Amar é Assim
Não adianta você querer
botar-me numa redoma,
pois você sabe
que não é minha dona.
E ninguém é dono de ninguém...

Quem quer ser amado,
não doma.
Quem domina é sempre o "senhor".
E quer ter um escravo,
não um amor.

Quem quer amor,
tem mais é que se entregar...
Ser um escravo, sem se escravizar.
Ser livre para o amor e para amar...

Esperar que a outra pessoa
se encante
e venha lhe procurar.
Isto sim que é amar.

A.J. Cardiais
Poeta

Poemas sociales :  Sofrer e Escrever
Sofrer e Escrever
Não posso reclamar
(de barriga cheia)
dos poemas que me correm
nas veias
transformando minha visão.

Eu tenho um só coração,
mas poderia ter muitos
diante dos assuntos
que reinam nesta Nação.

Vejam lá: cada um quer
um pedacinho de terra.
Cada um quer
um pedaço de pão...

Quer uma roupa pra lavar,
uma casa pra arrumar
uma criança pra olhar...
Cada um quer, honestamente,
receber seu "quinhão".

Eu sei...
Mas o que posso fazer,
além de sofrer e escrever?

A.J. Cardiais
imagem: google
Poeta

Poemas de amor :  NECESIDADES ESPECIALES
Recuérdame cuando seas la única,
que estés en mi mente,
recuerdame cuando estés conmigo,
cuando la luna al fin brille.

Cuando seas la única,
que siempre has soñado conmigo,
cuando la noche llegue,
recuerdame con todo tu corazón.

Esas necesidades especiales,
que tanto deseabas,
se están haciendo realidad,
estas sintiendo ese placer en tu interior.

Eres mi musa,
mi corazón late agitado,
por todo los momentos que vivimos juntos,
recuerdame por esos sentimientos ocultos en tu alma.

Erick R. R. Torres
(Angel Negro)
Poeta

Poemas góticos :  OFELIA
Eres mi angel,
estas tan desilusionada,
aun asi finjes compasion,
ocultando tus problemas.

Pero nunca fuiste capaz,
de seguir respirando,
antes de que me vaya,
la noche sigue en pie.

Estas dispuesta a atacar,
pero no quieres herirme,
que nade o que me hunda,
esa es tu decision.

Sabes los juegos que juego,
y las palabras que digo,
inocente y desilusionada,
sabes las promesas que hago,
eres la unica persona que he amado,
ahora ya te has marchado.


Erick R. R. Torres
(Angel Negro)
Poeta

Poemas de amor :  EN EL ALTAR
La boda comienza,
mi fiel amante y devota esposa,
mi fiel compañera,
en las buenas y en las malas.

En todo momento,
en salud y en la enfermedad,
hasta que la muerte nos separe,
hasta el fin estaremos juntos.

En el altar
nuestros votos nupciales,
nuestros corazones,
se veran unidos.

La novia de la oscuridad,
por fin se casara,
con el angel de la noche,
tu y yo,
fieles hasta el final.


Erick R. R. Torres
(Angel Negro)
Poeta

Poemas de amor :  INSPIRADO EN TI
Estos poemas,
los escribo solo para ti,
uno tras otro,
me inspira tu belleza.

Cada luna llena,
escribo hermosos versos,
nostalgicos y romanticos a la ves,
encantadores y silenciosos.

Inspirado en ti estoy,
me inspira tu amor,
me inspira tu encanto,
me inspira tu presencia.

Escribo estos poemas,
dedicados para ti,
con toda el alma,
gentilmente quiero decirte que te amo,
hasta el final de los tiempos.

Erick R. R. Torres
(Angel Negro)
Poeta

Poemas :  EL SÉPTIMO VERANO
El vapor en mi mente,
hace dificil encontrar las cosas,
que en vida perdí en el pasado,
y el carril de mi corazón,
ha vuelto los caminos en oscuros rieles.

En mis memorias permanecen tu recuerdos,
en mi corazon permanece tu amor,
espero que esta noche sea inolvidable,
no quisiera que esto termine.

El vapor de mi corazón,
hace dificil amar las cosas,
en vida que amaba,
y el carril de mi alma me ha hecho sentir tan frío,
tan perdido tan solo en la vida.

A veces se torna dificil este asunto,
lo que mas pido en este mundo,
es que te quedes conmigo,
que nada se acabe,
no quiero perderte,
ni un solo segundo de mi vida.

Erick R. R. Torres
(Angel Negro)
Poeta

Poemas :  Prototipos ancestrales
Prototipos ancestrales

En esa hora recostada estaba empolvada
La ribera de las cuevas en un bejuco
Tímida la noche porcelana gutural
En el curso del silencio bambú
El joven frío antes de nevar
El lento hielo paz salada
En el año luz raquítico
Intimidándolos gritos
Sepultando alaridos
Cautelosamente
Petrificados
Caminantes
Destellos
Apagados
Opacos
Rotos
Ojos
Fin
Ya

En los ancestrales hilos de los tejados alientos
¡Sin ser de ampulosidad flamígera!
En los misteriosos cobertizos de los principios
¡Sin ser de la estulticia robusto Titan!
Estaban los destellos de la vida en las candelas
¡Más allá del ruin atalayar encorvado!
Estaban sacrificando las esquinas de los finales
¡Más que demarcando la exigüidad!
Entre
Los prototipos independientes
¡Sin ser incorruptible bandolero!
Los ancestrales finalizándose
¡En la trivialidad expedita!
Por
La
Degeneración
De
La
Consciencia

¡Ancestralmente prototípica!
Embelesada
Confusión
Insalubre
Pureza
Simple
Inicio
Quedó
Hoy
¡Enrevesada venia manumitida!

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  A mis soledades vengo
A mis soledades voy.
De mi soledades vengo,
Porque para andar conmigo
Me bastan mis pensamientos.

¡No sé qué, tiene la aldea
Donde vivo y donde muero,
Que con venir de mí mismo
No puedo venir más lejos!

Ni estoy bien ni mal conmigo;
Mas dice mi entendimiento
Que un hombre que todo es alma
Está cautivo en su cuerpo.

Entiendo lo que me basta,
Y solamente no entiendo
Cómo se sufre a sí mismo
Un ignorante soberbio.

De cuantas cosas me cansan,
Fácilmente me defiendo;
Pero no puedo guardarme
De los peligros de un necio.

Él dirá que yo lo soy,
Pero con falso argumento;
Que humildad y necedad
No caben en un sujeto.

La diferencia conozco,
Porque en él y en mí contemplo,
Su locura en su arrogancia,
Mi humildad en su desprecio.

O sabe naturaleza
Más que supo en otro tiempo,
O tantos que nacen sabios
Es porque lo dicen ellos.

«Sólo sé que no sé nada»,
Dijo un filósofo, haciendo
La cuenta con su humildad,
Adonde lo más es menos.

No me precio de entendido,
De desdichado me precio;
Que los que no son dichosos,
¿Cómo pueden ser discretos?

No puede durar el mundo,
Porque dicen, y lo creo,
Que suena a vidrio quebrado
Y que ha de romperse presto.

Señales son del juicio
Ver que todos le perdemos,
Unos por carta de más,
Otros por carta de menos.

Dijeron que antiguamente
Se fue la verdad al cielo:
Tal la pusieron los hombres
Que desde entonces no ha vuelto.

En dos edades vivimos
Los propios y los ajenos,
La de plata los extraños,
Y la de cobre los nuestros.

¿A quién no dará cuidado,
Si es español verdadero,
Ver los hombres a lo antiguo
Y el valor a lo moderno?

Todos andan bien vestidos
Y quejánse de los precios;
De medio arriba, romano,
De medio abajo, romeros.

Dijo Dios que comería
Su pan el hombre primero
Con el sudor de su cara,
Por quebrar su mandamiento;

Y algunos inobedientes
A la vergüenza y al miedo,
Con las prendas de su honor
Han trocado los efectos.

Virtud y filosofía
Peregrinan como ciegos:
El uno se lleva al otro,
Llorando van y pidiendo.

Dos polos tiene la tierra,
Universal movimiento,
La mejor vida el favor,
La mejor sangre el dinero.

Oigo tañer las campanas,
Y no me espanto, aunque puedo,
Que en lugar de tantas cruces
Haya tantos hombres muertos.

Mirando estoy los sepulcros
Cuyos mármoles eternos
Están diciendo sin lengua
Que no lo fueron sus dueños.

¡Oh, bien haya quien los hizo,
Porque solamente en ellos
De los poderosos grandes
Se vengaron los pequeños!

Fea pintan a la envidia:
Yo confieso que la tengo
De unos hombres que no saben
Quién vive pared en medio.

Sin libros y sin papeles,
Sin tratos, cuentas ni cuentos,
Cuando quieren escribir
Piden prestado el tintero.

Sin ser pobres ni ser ricos,
Tienen chimenea y huerto;
No los despiertan cuidados,
Ni pretensiones, ni pleitos.

Ni murmuraron del grande,
Ni ofendieron al pequeño;
Nunca, como yo, firmaron
Parabién, ni pascua dieron.

Con esta envidia que digo,
Y lo que paso en silencio,
A mis soledades voy,
De mis soledades vengo.
Poeta

Poemas :  La sombra de mi alma
La sombra de mi alma
huye por un ocaso de alfabetos,
niebla de libros
y palabras.

¡La sombra de mi alma!

He llegado a la línea donde cesa
la nostalgia,
y la gota de llanto se transforma
alabastro de espíritu.

(¡La sombra de mi alma!)

El copo del dolor
se acaba,
pero queda la razón y la sustancia
de mi viejo mediodía de labios,
de mi viejo mediodía
de miradas.

Un turbio laberinto
de estrellas ahumadas
enreda mi ilusión
casi marchita.

¡La sombra de mi alma!

Y una alucinación
me ordeña las miradas.
Veo la palabra amor
desmoronada.

¡Ruiseñor mío!
¡Ruiseñor!
¿Aún cantas?.
Poeta