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Eu te amo... Basta ler nos meus olhos, e sentirás no teu coração.
Eu te amo, porque sinto uma forte vibração quando estou contigo.
Eu te amo, eu te amo, e minha vontade é de gritar para o mundo o quanto te amo.
Eu te amo, e virei criança novamente. Sou uma criança carente querendo teu abrigo e teu amor.
Eu te amo e estas palavras dizem tudo. O resto tu saberás, tu sentirás mesmo eu estando mudo.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Sólo el agua y la luz escriben en la naranja, donde tus ojos vuelan como una parvada de jabalinas vivas hacia el diván de mis acentos. Vuelves. Emigras al último claro del aire y el aire canta contigo un vendaval de guacamayas lejanas, cuando quiero beberte, así, casta junto a la aurora, llena de mí en la noche, libre de mí en la plaza. ¡Grítame mujer! ¡Piérdeme en el ósculo que duerme a lo lejos! Quiero ser un collar de gardenias en tus hombros, bajar, pervivir en la alcoba que habitas. Toda razón es vana fluorescencia y es flor este latido tuyo que impregnas en mi oído. ¡Duerme! Deja sentir el halo de tu entorno, de este primavera que te colma los ojos, que deja retoños nítidos en las palmas de las manos y en la voz de la cintura. ¡Llámame amor! Dame el otoño lleno de barcas, cuando el sol se devora los techos y en esos tejados de Agosto, yo quiero que lluevas sobre mi lengua y mi pelo. Porque he venido al contorno del mundo, a comprobar tu iridisada existencia.
Alberto Madariaga (2012)
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Poeta
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La dama se llama doris maite fuentes Aunque lejos de ti no estamos ausentes Madre te llevamos siempre en las mentes. Nos haces falta y estamos concientes de tus sufrimientos vividos por los antecedentes Te pido perdón si algún día te hize daño Te amo y no sabes cuanto a ti te extraño Tu nombre pongo en alto y no tropiezo en el peldaño soy un buen cristiano y mejoró en cada año Con estas palabras quiero describir mi gran amor que es puro y bello semejante a una flor papel y tinta no trasmiten mi dolor por dejarte solA allá en el salvador Con dificultades y muy lleno de valor Estoy trabajando y le sirvo a mi señor Nunca te olvidó y ser tu hijo es un honor [center][/center Este poema es dedicado a la mama de mi amigo
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Poeta
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Tú mirada La más tierna. La más dulce. La que incita. La que provoca. La que calma. La que llama. La que dice. La que calla. La que muestra. La que oculta. La que hace que me pierda en ella. La que hace que la extrañe más que nada en este mundo.
TU MIRADA La que me hace sentir en paz. Donde me refugio. Donde soy feliz. Donde te reflejas. La que al juntarse con tú sonrisa domina mis impulsos.
La que a la luz de la luna ilumina mi noche. La que me hace confiar. la que no logro leer la que me puede decir te quiero pero a la vez me puede dar un no rotundo muy únicos en ti!!
esa mirada que no puedo dejar de ver que pone bobo que me enloquece esa mirada que me roba el sueño esa mirada que esta al cerrar mis ojos tu mirada que me dice mil cosas que me contradice y es tan positiva y a la vez tan negativa
tan impredecible como tu!! Pero que me hace amarte de la J a la Y, de la B a N, Esa mirada que me hace soñar. Que es difícil olvidar. Esa mirada q le gusta ganar y los regalos no sabe cobrar , Que domina mi pensar. Que está en mi presente. Que la quiero en mi futuro. La que no puedo borrar. La que me permite imaginar. La que está arraigada en mi memoria y me deja volar, hacia ti, hacia allá, donde estas, donde te voy a encontrar.........
Estoy loco por tu mirada, loco por ti!! Buscando cada DIA mas llaves para abrir ese corazón y quedarme hay enseñarte que para amar no se necesita tiempo ni fecha
Que así se gane o se pierda, yo por ti corro todas las carreras y apuesto todas las apuestas yo por tu mirada y un te quiero de tu boca me lanzo hasta de boca..
Tu mirada, tu entender y tu manera de ser me tienen hoy acá esperando que demuestres lo que en ti esta cambiando y sueltes como tu dices el freno de mano y de nuevo caminemos juntos de la mano como cuando en tu planeta estábamos...
En fin con tu mirar yo me quiero quedar y hacer que tus ojos nunca dejen de brillar ni me dejen de enamorar..
Armando Romero @ramshady
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Poeta
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TUTELAR URDIMBRE
En La Urdimbre Tutelada Los escaparates se aglomeran Buscando las rendijas de la nada Como. Entre la desolación erosionada va la esperanza peregrina de los mundos
Por Lejanas llaves tras los candados Por Dónde se diluyen los días desconocidos
¡Sin hacer nada! ¡Ni en el mínimo detalle! En lo críptico asfixiante Escenográfico En lo hermético inocente Líquido y desfigurado Va qué va sin duda.
Deshojando los misérrimos hogares Desmembrando los murmullos tiernos En las gotas diminutas de los minutos En el tronco de los ecos irradiados En los muros latiendo acantilados En las mañanas incandescentes lunas
¡Medalla mediadora del mausoleo! Urdimbre Por el silencio transcurriendo El amanecer grisáceo El anochecer carnoso Por el musgo esperando Todo El Reemplazar al cementerio destemplado Con Los hilos de la encrucijada imposible Con Las jornadas reñidas en la mirada Todo Encima del infinito hermano [center]¡Donde la calavera se deslizara! Entre La ¡Tormenta feroz del pastizal!. Con La Embriagada música en la mano En el bosque emocionado de la rima La estrofa esquiva zanquilarga
¡Injuriando al inimitable inicuo! Al final de los aromas escuchados Tan bruscamente dormidos y olvidados ¡Drama y draga del dogal!
En la paz desenfrenada Urdimbre En el aliento cercenado Urdimbre
En la caverna gratuita ¡Tutelar gavilla del gatuperio! La misma esencia del corifeo...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Ya no más, la estela bastarda desatada, huía, yo, del estío de la prisa, gemían los nuevos vientos entre el matorral de la noche, y el ocaso moribundo danzaba en sed,
castraban las horas tus hombros féminos, y los últimos rayos hacían tu avaricia, cada silencio atrevido yacía certero en la penumbra de las sábanas,
las voces se apagaban, volando, y un verso en órbita pareció fallecer, ya no más, los colores de tu rostro si tu espalda se menea en la ceniza,
los árboles narraban pálidas leyendas mientras agitaban tus bordes llameantes, ya no más, promesas ni mentiras,
quizá la vida te devuelva esa fábula desnuda y la luz no observe mis ojos vehementes, cuando transcurran los labios iracundos en las horas del final,
que no haga, de mí, jirones, este día, y mi boca remendada no ensangriente estos instantes tersos,
zumbará el amor partiendo desde tus pies y la excusa gris nos dictará una nueva soledad,
ya no más, la piel tibia, agonizante, el nuevo cielo se habrá deshecho en sombras de lluvia como en aquella noche en que aullaron hasta las puertas.
Jorge Rosso
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Poeta
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Vienen y van mis pies describiendo sus cánticos, mientras el alba se pasea en la arena inyectada de horizonte,
el mar acredita sus secretos y me los cuenta con pudor,
la niebla digita una palabra y llora entre sus ruinas bajo la falda del alba, y un rostro me trae de la nada, en sus esferas, me fabrica una historia y quizá descrea de la mía,
un duende perezoso precipita en sus ojos que con gestos dramatiza la rompiente,
toda la magia se apodera de un principio, y en el umbral de las campanas hay un sueño que me arde,
luego riman los poemas, porque dicen lo que nunca y hacen lo de siempre,
cuan poca calma a la orilla de este mar desordenado con olas feroces y enigmáticas!,
cuanta fe embebida de viento va forjando fantasías!,
todo parece desaparecer en el movimiento de las dunas y celestialmente, me enervan,
las aves callan su grito ante el suspiro del mar, sembrando desolación bajo mis palmas, y esos ojos gimen un lamento despiadado,
hay un perro que se ahuyenta y su contorno se deshace, me late un precipicio que no está,
y esa mirada transmite y me transporta hasta la semilla de un destino fugaz,
yo soy mi dios y me hablo desde el desierto de mi boca callejera, soy esta palabra sencilla y me vuelvo vulnerable,
una melodía dormida sacude su cabeza y se delata, y el viento del sur corroe mis oídos,
mi soledad ya casi existe, se pronuncia a tientas, y se me rompe el pecho de preguntas entre el frío del invierno,
hay un fuego que no veo y un rayo al caer, hay un tiempo titilando bajo nubes de luciérnagas,
y una mano temblorosa y anónima a la orilla de un rostro, dibujando mi sonrisa, entre tanto su calma me devora con su mirada a cuestas, y la siento, y no sé por que la siento,
es el arte de las almas cuando la mañana se recuesta a morir con su garganta en el suelo,
... y las esferas esperan por ella.
Jorge Rosso
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Poeta
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leti por tu amor todo en tu beso y tu sentir en tu amor y deseo te quiero te pienso te tengo en la sed del deseo de tu mirada de tu pensamiento dos mentes dos corazones que hacen el sentir que nos lleva a lo alto de la capacidad de tenernos por amarte asi vuelo por tu amor
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Poeta
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En la intemperie...
El Licor De Las Autopsias autopistas asustarán a los disparos En el espectáculo monótono de mansión suntuosa Del hacedor de los cielos agusanados susurros
En La Intemperie
Entre las vertientes anónimas la pasión extraña inesperada el terreno esforzándose por ser vacío el tiempo hecho de hombres neutros el venerable asfixiar precursor ilustre
La Intemperie Fabrica excluyendo Las últimas porciones honorables La Intemperie Hecha esqueleto Los disparos desparramando exigentes
En Las Sombras solitarias del silencio En Las Paredes perdidas de la memoria De La Calma suspendida de las tumbas De La Imaginación enterrada del tacto
En La Intemperie llena de promesas y de engaños La culpa cómplice se arrastra El cascabel por un salario La consciencia vendiendo Los gusanos apretados Los nidos incinerados En El Tren De Los Engaños En los vagones de los sabores amargos los kilómetros de las alarmas blandas
emergen impasibles de los refugios
en el coche flotando blanco el pecho en el círculo inútil de los zapatos la marcha mueve a las ventanas aladas la estrecha cadera de una daga grácil
subiendo la velocidad y las alfombras ¡el fin eterno derrama brusca sangre! En El Metal empapelado del pasadizo...
En la intemperie del caballo vendedor ingrato. Los sepulcros lanzan los reproches acusadores. Los sucesos indeclinables de las nubes secas. Las palmeras encomiendas de las orugas tiernas. Las ausencias expertas en el plumaje incontable.
En la intemperie de los pesares incontenibles.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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