Amante de tu vida entera de tus sueños, aun de tus quimeras de cada inhalación y exhalación que a tu interior desnuda ante mis ojos y mis pasiones ante ese sol que nos despierta.
Amante tuya, sin duda alguna de tus formas, de esa estela que vas dejando en cada verso de la noche, de tu luna llena amante de tus dudas, de tus miedos de esos besos de albas tiernos.
De esa inmensa locura que llevas en tu centro en tus manos, en tus ojos donde me reflejo encontrando la fuente del amor sincero amante, loca amante, de tu vida entera de tus desvaríos, de tu dulzura que atraviesa mi alma y la enmiela.
Amante de ese aroma que dejas en cada espacio en cada letra, con tus ausencias amante tuya, amante recia, amante eterna dorada como mañana fresca de alma alegre, de alma inquieta de ese largo silencio, hasta tu vuelta
Amante de tus desaciertos de tus imperfecciones como de tu certeza amante tierna, pasional y concreta incansable y adorable; amante loca, como nuestras metas.
El pasado imperturbable, hierático o emotivo, crucial y propositivo, definitivo o banal, esclavizante o brutal, esclarecedor, letal, a veces, extenuante, otras, tibio y sensorial.
La belleza se afianza, en su propia mortalidad, florece y luego marchita, en ello está su verdad. Muere, pero no termina, muda y de nuevo germina, hueco hacia otra realidad, no fenece lo que rima.
Pasado en una canción, acordes que se quedaron, a veces desafinados, otras rítmica emoción. Una ráfaga de viento, cálido a veces o helado, latidos acompasados, arrítmica desazón.
Verde rama, ocre hoja, valor del verso que vuela, una efímera quimera, que en un desliz se deshoja. Extraños en el jardín, donde el pálpito florece, la planta enferma fenece, cuando ha llegado su fin.
Peregrinos del pasado, que desandan el camino, sobre las huelas plasmadas, de cada errante destino. Como la arena resbalan, los años que ya vividos, sobre la faz agrietada, bañan los surcos heridos.
Belleza que te marchitas y en tu fenecer floreces, dando a lo bello su tiempo, hermosura a lo que nace y a lo que muere el momento. Riqueza de lo que yace, en si mismo puro y bello. Melodía entre sus arpegios.
Un cartonero -no es un piquetero- Pero ambos "compartan algo" La sospecha y ser sospechados "No por la función de cartonero Ni de piqueteros" Sino por ser cartoneros y piqueteros.
¿Cómo se puede ser cartonero y piquetero? ¿Qué significa tal forma de ser?
Tan distante, tan alejada De la "única forma del ser normal"
¿Cómo es el ser burgués?
Pero el hombre no se aferra A la pala, ni al fusil, ni tome las calles Por un mero porque si Sino que lo hace acompañado -de un ideal- "Que no está en las cosas mismas" Ni en los útiles aferrados Porque lo que trata en el fondo -Es transformar o mantener-.
Y si los ideales como las utopías Los sentidos y los destinos "se aprenden" Por los modelos que existen.
Entonces, ¡pobre del país que permitió El modelo burgués!
Por ello "salir a las rutas y a las calles" Como asistir ¡a esquinas y contenedores! Jamás será buscar basura ni alborotar lo vial Sino mutación resistente a eso normal -Que subyuga y asfixia-..........
La del ser Neoliberal, burgués Y una derecha globalizada Lejos de las patrias...................
Ay amor si supieras que estoy enamorado de ti Que te sueño a cada instante, que te necesito Ay amor anhelo tanto verte de nuevo Aunque sea por un instante, poder ver tus lindos ojos.
Ay amor nada hará cambiar mi amor por ti Aunque nuestro camino sea difícil Ay amor tu serás mi estrella Que me guiara de vuelta a ti.
Ay amor se que no soy el mejor Pero si me das la oportunidad de conocerme, te sorprenderás Ay amor eres la única de mi vida, la que me gusta a mi Y es que me gusta todo de ti, eres la dueña de mi corazón.
Ay amor si pudiera frente de ti, y poder hablar contigo Te diría todos mis versos, te cantaría como un canario Ay amor si pudiera estar frente de ti, te robaría un beso Te abrazaría, te tomaría de la mano y nunca te soltaría Porque tu eres mi mas grande amor, Nadia.
Mermelada de huesos y licor de sombra, manos de pan y bocadillos de ojos, pucheros de antojos, recetas de miedo. En caldero de cobre y de plomo fundido en la suerte pobre de animal herido... Huele a col podrida con polvos de helecho tuétanos de lo hecho con clavo y orín... Con ojos de mosca y sal de sudores subiendo en los olores de manteca hostil... Dos vueltas cucharas de la miel de viento de caldo servido en hostal de muertos... Al módico precio de sangre cuajada para cenar....
¿Quién te crees que eres tú, para Irrumpir así en mi vida? Para llegar y querer arrancar De un tirón, este pedazo de cielo, Que sin ti he conseguido?,
Mascullando mi dolor y mi tristeza Al borde de la agonía! He superado la desdicha de haberte Conocido: pero ahora tú, Vuelves cuando ya no te esperaba.
¿Acaso de cómo te busqué, tienes idea? ¡Cuántas veces hice el viaje Por ver si te encontraba! Dibujada en mis líneas te veía Pero tú, tú no estabas…
¿Sabes cuántas lágrimas por ti yo derramé? No había verano, no había invierno, Que de mis ojos no cayeran lágrimas Como el aguacero de un cielo roto ¡Esperando que volvieras tus ojos a mí!
¿Piensas que lo tuyo fue sufrir? ¡A mí Me condenaste a andar muerto por la vida! Extrañando como un loco tu sonrisa, morí. Pero volví, Porque muy lejos fui a apagar Ese fuego tuyo que me calcinaba.
¿Desnudando tu alma ahora vienes a que te Perdone?… Yo no soy Dios, él es quien Perdona o quien condena, yo solo soy Como tú me hiciste, un ser humano, Que aprendió a amar, pero no a perdonar.
Lejos queda el corazón, si la lágrima es de cera, mano que no agarra vuela, como alas de un halcón. Beso que en el aire queda, en pro de otros labios besa, vacío de aliento y amor, caricia que no se acerca.
Mil años en un segundo, cuando un instante es eterno, un momento que es pequeño, una fracción es un mundo, un latido una pasión, perder la vida un silbido, un suspiro una canción, amar un soplo infinito.
Pasa sin ruido, sin prisa, en su lento caminar, deshoja la margarita, piensa, razona y medita, en la calma se arrebuja, en su interior se cobija, dando al pensamiento cita, para volar y volar.
Risas con sabor a miel y sonrisas de amargura, como miradas de hiel, que no ven, pero torturan. Mente abierta a la locura, en un corazón infiel. El rostro como el papel, delgado y lleno de arrugas.
Lejos queda la razón, que en la mentira se olvida, fatigada singladura, que el corazón acelera, dolorosa la partida, que deja el alma abatida, sumida en la desazón, veloz se escapa la vida.
Unas luces al final, donde la verdad respira. Un suspiro se avecina, un destello cenital, que tenuemente ilumina, una lejana colina, henchida de claridad, de sensaciones ahíta.
Amor que vive y palpita, que renace entre las ruinas, cuando la brasa se aviva. Un susurro que cautiva, en un feroz vendaval.
Aunque tú no le sepas, Nadia, me invento mil historias junto a ti Me he imagino aquellos besos que no te he de dar Aunque tú no lo entiendas, me he enamorado de ti He imaginado despertar, cada mañana a tu lado.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, la realidad me golpeo tan fuerte Cuando despierto y tú no estás, a veces me gustaría seguir soñando Para seguir mirando aquellos lindos ojos que me enamoraron Pero al regresar a la realidad y no verte, me llena de tristeza.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, mi guitarra suena por ti Tu eres la nota mas hermosa para mi guitarra Aunque no lo comprendas, tu voz es la inspiración de mi guitarra Eres mi clave de sol, eres mi nota más hermosa.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, yo te busco sin encontrarte He visitado de nuevo aquel lugar, donde te conocí Aunque tú no me creas, volví a ver aquella escena, cuando te conocí Me lleno de nostalgia, ver aquel lugar, aunque esta vez no estabas tú.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, yo te decía tantas cosas Cada noche yo te escribo, una canción nueva Aunque tú nunca escuches mis canciones Cada noche mi guitarra suena, por ti.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, visite Toluca con la esperanza de encontrarte Aunque me perdí, por varias horas, visite muchos lugares, pero no te encontré Caminaba por la calle, con la esperanza de que nuestros caminos se encontrarán Pero el destino, no quiso que nos encontráramos, una vez más.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, escribo versos con tanta pasión por ti Palabras que después se convierten en canciones Aunque tú no me creas, me desvelo escribiéndote cada noche Si le preguntas a la luna, te dirá, aquel loco, no duerme por recordarte cada noche.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, yo te quiero sin a verte conocido No necesito conocerte para sentir que te quiero Aunque tú no me quieras, yo seguiré recordándote Te seguiré escribiendo lindas canciones, cada noche.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, las estrellas me hablan de ti Siempre escucho muy atento, lo que las estrellas me dicen de ti Aunque me digas loco, me paso las noches, mirando las estrellas pensando en ti Cada que miraba la noche, te veía en las estrellas, tan hermosa como siempre.
Aunque tú no lo sepas, Nadia, le he platicado al viento de ti El viento fue a conocerte y quedo enamorado de ti Aunque tú no lo creas, el viento nos quiere ver juntos El viento me dice, que te cante esta canción, Nadia.