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Eu estou bem, apesar de poucos entenderem o meu “estar bem”...
Não tenho um vintém, mas também não devo a ninguém.
(Será que não? Não lembro bem)
Vou levando minha vida na base das rimas pobres: pobres e nobres amor e flor paixão e coração estrela e vê-la...
E por aí vou, e por aí sigo, perseguido um sonho, sem ficar um segundo se quer acordado para ver se é possível acontecer.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Zombis de Oro contra Astronautas Violetas en el Planeta Marte. (dedicado a Sevilla).
Corrían los zombis de oro por la planicie marciana persiguiendo a los astronautas violetas. Marte era un ascua llameante de carbones encendidos granates que desollaban pies desnudos como cuchillas de acero finísimo. Eran bellos los astronautas como delgadísimas sombras violetas, finísimas figuras de una porcelana maravillosa, suaves formas de goriliana o simiesca cintura y hombro, cadera de un Praxíteles sublime, los trajes estilizaban aún más las figuras, las hacían más bellas si cabe, más fuertes, más poderosas. Eran soberbios guerreros perseguidos por los asquerosos y repugnantes zombis de oro, con sus llagas en la boca y la carne arrancada del hueso, dorados y brillantes bajo un sol de justicia vengativo, criminal en todo su espectro lumínico, sin piedad, que asesinaba las sombras con una voracidad de hidra demente. Tenían camisas de oro los zombis, camisas manchadas de sangre negra y dorada que refulgía cegadóramente asesinando la pupila, irritando un ojo deslumbrado que necesitaría diez mil gotas de colirio para recuperarse. Brillaba Marte, rojo, y carmín, y naranja, y parecía el quirófano de un puesto de combate, lo bermellón marcaba el paso con la audacia de los dientes de lobo. No había ni una sola gota de agua y los zombis de oro se movían epilépticos mostrando sus desgarradas carnes doradas, sus llagas siniestras de relámpago y crímen, persiguiendo de lejos a los astronautas violetas, que huían como enloquecidos de un fantasmagórico perro infernal que los zombis de oro representaban a la perfección. Las hormigas rojas de Marte se peleaban entre sí por un fragmento de dedo mutilado, áureos y rojos espejismos confundían a los astronautas violetas que miraban hacia atrás con miedo de vez en cuando sin poderse secar las gotas de sudor sobre la frente, perseguidos por sus propias sombras alargadas, negras y rojas, tintura de un yodo o una mercromina infernal y lasciva. Corrían, corrían, corrían, tropezaban, se caían, y volvían a levantarse, eléctricos, poseídos de un miedo que tenía la cara con bubas doradas, con granos y verrugas demenciales de oro y pus y oro, asquerosa en toda su deslumbrante deformidad y colorido, relampagueante de enfermedad y lepra. Marte era una madre que no quiere a sus hijos y los estrangula en la cuna, y apretaba el calor hiriente como un escorpión muy rojo y muy venenoso, arsenicado, cianúrico, mujer histérica que grita violador violador violador a un inocente sorprendido en medio de la calle mientras otros viandantes confusos no saben lo que hacer, tigre rojo en celo que acabara de despellejar un viejo buey esquelético. Quemaba el naranja desierto igual que un brasero lleno de carbones encendidos, los astronautas necesitaban descansar para tomar aire, pero los zombis de oro no descansaban, los muertos vivientes no descansaban , sus camisas doradas fulgían como llamas carísimas, deslumbraban la vista, eran bellísimos en toda su gloria de mierda y porquería, y querían morder a los astronautas violetas, que huían sobre las rojas dunas, sudando hasta sangre a veces, en sus trajes de caucho y neopreno lila, con la bandera de la ONU cosida en el antebrazo. Las perfectas botas de los guerreros tropezaban con rubíes sagrados y con escorpiones marcianos, frenéticos de veneno, y los zombis seguían las huellas vomitando sobre ellas con el ferviente deseo de llevarse a la boca la carne y la piel de un hermoso muchacho. No había lugar sino las rocas en donde esconderse, pero los zombis olían de lejos el caucho violeta. A mitad de camino de la muerte estaba la ciudad marciana, último refugio posible donde pelear o esconderse de la implacable deformidad de oro que los perseguía con saña. Y la Ciudad, negra y brillante les decía : VENID, aquí estaréis a salvo, mis héroes, mis niños, mi bien amados. He hecho para vosotros un tálamo de dulzura en el que podréis libar un nepente extraordinario. ......................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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Zombis de Oro contra Policías Nacionales.
Repugnante y perfecto era el Zombi de oro. Y en medio de la plaza asco daba y relumbre. Y estaba lleno de oro y lleno de podredumbre. Era el mágico cofre de perlas de un tesoro.
Se alzaron ignominiosos los Zombis en el foro, Iban con sus camisas doradas, de fantasía, Y las llagas de oro, de pús y de porquería, Brillaban como las voces de los niños de un coro.
Los Zombis se enfrentaron a los guapos policías, Estos empezaron a dar caña con las porras, Y la sangre dorada surgió de las cabezas
De los zombis de oro, de mierda, y porquería. Y era hermoso de ver golpear a las porras Sobre la llaga de oro y los cráneos con vileza. ............................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero. (Este soneto es defectuoso y está mal medido, solo os tenéis que quedar con la imagen, unos hermosos y bellos policías nacionales antidisturbios disolviendo a palos una manifestación de zombis de oro).
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Poeta
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Para fazer um poema de amor,
é preciso viver de amor...
É preciso morrer de amor...
Para ser um poema de amor.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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La ciega profecía
Soy la que guarda las puertas del Infierno Soy la que sentada a la siniestra del poderoso vigila la Palabra Soy la escapada de la Luz Señora de las Sombras
Soy la que gime en el Desierto ardida en las tinieblas por los siglos Soy la que encenderá el fuego último Yo soy la ciega profecía
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Poeta
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"O PELÉ CALADO É UM POETA".
Pele estigmatizou a todos nós dizendo que “o povo brasileiro não sabe votar”.
Ele já deu muitos exemplos confirmando o que Romário disse, com muito mais assertividade, “que calado Pelé é um poeta”.
Eu ouço esta frase “que o povo não sabe votar” ao longo da minha vida e ela sempre bateu na trave do meu tirocínio.
“O povo não sabe votar”, como se fosse possível votar certo nesta bagunça que é o nosso sistema politico.
Eu votei num vereador que dois anos depois virou um deputado estadual. Quem ocupou o lugar dele como novo vereador? Para onde foi o meu voto? Eu não queria “este novo vereador”.
Votei num senador que virou ministro, quem ocupou a vaga dele? Já não sei, só sei que entrou um suplente sem nenhuma expressão no meu estado.
O Tiririca teve centenas de milhares de votos, tudo bem se ocupasse só uma vaga no legislativo, estaria correto, é um direito dele, mas o erro esta em, devido ao seu elevado número de votos, levar mais quatro ou cinco “raposas” que tiveram quinhentos votos.
No caso do falecido Enéias ele levou para o congresso deputados (+- uns seis) que não tiveram nem quinhentos votos.
Mesmo que eu, você ou aquele outro tenha votado bem, com mais discernimento, este voto fica anulado perante estes quatro ou cinco que entraram pela porta dos fundos.
A voz deste nosso “bom” deputado vai se perder no meio destes que se elegem por meios tão contraditórios.
Pelé faça o que disse Romário: Se torne um poeta.
www.hserpa.prosaeverso.net "Não é o lugar em que nos encontramos nem as exterioridades que tornam as pessoas felizes; a felicidade provém do íntimo, daquilo que o ser humano sente dentro de si mesmo' Roselis von Sass – www.graal.org.br
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Poeta
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Não escrevo por vaidade... É como se fosse uma necessidade de libertação.
Isso faz bem para meu coração.
Não uso nenhuma técnica. E minha linguagem poética é a emoção.
Eu sigo a intuição.
A.J. Cardiais imagem: a.j. cardiais
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Poeta
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CRIMEN Y CASTIGO ( primera parte)
Hace un par de meses, podría decir que a comienzos del otoño, comencé a participar de las tertulias, por llamar de alguna forma, a las reuniones de borrachos, mal entretenidos y habitué de "El Piringundín", un bar a un par de cuadras de mi casa. Había pasado ciento de veces por esa esquina y nunca lo había registrado. Tal vez el olor a café que me golpeó como un antojo me invitó a entrar, sumado a la calidez del lugar, de esos que quedan pocos, con sillas y mesas de madera y un mostrador de estaño, separando a una estantería colmada de botellas y telas de araña, quizás porque sus clientes me resultaron familiares, no por conocerlos sino porque me sentí del mismo palo y a gusto, el hecho es que, como te cuento, desde entonces, cada vez con más frecuencia, esta visita se volvió imperativa. La diferencia con aquellos cafés de mi juventud es que ya no participan jóvenes, sino jovatos, y que el disparador de los temas de conversación es un televisor de treinta pulgadas bajo el control del patrón del boliche. Por lo demás los personajes son los mismos. Aveces, solo aveces, la charla se anarquiza cuando entra a tallar la nostalgia; ahí si se pudre todo, de futboll, política y tango, en lo único que estamos de acuerdo, es que todo tiempo pasado fue mejor. Pero en realidad, todo este prologo, no tiene otra motivo, que contar sobre el tema que surgió ayer, a partir de la cobertura periódística televísiva del crimen de Angeles. Todos coincidímos en no recordar ningún hecho que haya tenido la permanencia mediática de este, es como si en nuestro país y en el mundo no hubiera sucedido nada digno de de difusión a una semana de producido. De pronto todos tenemos hipótesis y certezas, culpables e inocentes, móviles y hechos, sin ninguna prueba ni conocimiento del caso, más allá de la existencia del cadáver de la joven asesinada. .- Para mí, la mató la familia, vieron la cara de padrastro y la madre ?...-El portero no tiene nada que ver, al tipo lo apretaron y como es un pobre tipo, se asustó y se declaró culpable.....- No, no se declaró culpable, responsable dijo... - A la piba la mató un sicópata, como la quiso violar y no se le paró se puso loco...-Puede ser, pero para mi el portero es cómplice, porque eso no lo hizo un solo tipo...Yo creo que lo primero que hay que tener el perfil del asesino y después compararlo con la personalidad de los sospechosos...Estas opiniones y todas las que vos tenés y escuchaste durante estos días se tiraron a la marchanta, hasta que desde una mesa, una voz cascada y baja dijo. .-Yo de esto no entiendo nada, pero les voy a contar una historia de un crimen que se cometió hace muchos años cerca de Puente Alsina... Era la voz de Don Anselmo, un viejo, hombre de pocas palabras pero con fama de sabias, quien continuó diciendo. - Fue por lo años veinte, cuando el honor de los hombres se defendía con el cuchillo, las historias se volcaban en los tangos y se volvían leyendas, por esos años había dos mozos que tenían fama, bien ganada, de valientes. De pinta maleva y andar compadrón, de la noble estirpe del tigre Millán, derechos sin dobleces, fieles a los códigos del viejo arrabal...Siempre juntos como hermanos, donde había una injusticia, ahí estaban los dos para pa´remediarla, cuchillo en mano, espalda contra espalda, se jugaban la vida en la parada. Juancho y el Moncho, los mentaos, tenían sus altares en Alsina...Y asegún cuentan, un día, el Moncho aparece muerto, sobre un gran charco de sangre en el piso de su rancho, con una herida mortal que le dieron en la espalda. El barrio conmocionado no tenía la respuesta, y ante el asombro de todos, el Juancho que se presenta, tira la daga en la mesa y le dice al juez de turno.- Vengo a pagar una muerte, diga nomás la sentencia... Fue declarado culpable, sin enjuiciarlo siquiera; le dieron cuarenta años y dos meses, de condena.
CONTINUARÁ
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Poeta
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CONFESIÓN GRAMÍNEA
El suelo es hondo y húmedo, tendrá que alimentarme y vestirme, aunque por ahora no sé si es de noche o de mañana, ni si soy un sueño de un futuro inexistente, insisto, e insisto en la orilla de la sequía que corta el agua en el cautiverio de la vida, con empeño admirable, y más duro de esta cáscara, abrigo sin tregua, en una metamorfosis continua que recupera mis caras anteriores, ignoradas en la corrupción confusa de los lugares dónde caduca. Es como la voz del paisaje subterráneo donde la vida y la muerte se hermanan, dónde se adelgazan los trinos a contraluz de una fuerza comprimida.
El cosmos aparece como un inmenso árbol, infinito, entre los promontorios de luz y sombras fusionadas, como el... divino ideograma vertical que crece y decrece de la raíz a la hoja inagotable...¡Vida qué se regenera al infinito!.
Siento, de eso estoy seguro, pienso, creo ser el receptáculo de la ignorancia fértil, alguna vez, astro, pájaro, serpiente arcaica, sin tener la pretensión de agotar todo el acto esencial de la renovación del universo en su actualización creativa, yo, ¡Sí, yo!. Un simple germen en el corazón de una semilla.
Me lo han dicho unos acuáticos recuerdos abrigados por el viento. Pues he perdido la memoria de mis muertes dónde ardientes bajaron los otoños en los cómplices inviernos, viajeros agitados por los siglos. Y ahí por dónde el desierto abrasador espera la frescura de la soledad obscura.
El hecho que ahora lo cuente (de alguna forma es confesión), me lacera, me deforma la insignificancia en el curso privilegiado de intuir tantas mutaciones y estragos dónde anida la última realidad... Aunque estando ausente haya buscado callado la intimidad de las ilusiones presentes, el pecho virginal del decoro honroso de la humanidad preocupada de sí misma...Pero el suelo aquí es árido, cemento, metal, granito, ambiciones injustas, desmedidas muecas de los huecos abundantes, nada puede germinar ni cultivarse, la misma sangre enramada tiene el corazón de plomo y mete toda consciencia en un molino que taladra el cielo.
Es el misterio que evidencia mi más absoluta ignorancia, el insigne fracaso ignoto. Es... Es... La misma síntesis del misterio agrario y funerario de Odín. Es... El espacio-tiempo dónde nos reunimos vivos y difuntos. Extremos dónde la hierogamia se verifica, en el gesto primordial. ¡En el acto genésico ilimitado!. El suelo aún ahora, conserva el color de un sol forastero dónde fluyen bifurcándose corredores más angostos, y sin duda escribe al margen más páginas que fueron rotas, acribilladas, acuchilladas, y ocultadas en la red de las serpientes horrorizadas en los extravagantes edificios del engaño, en todo ese vacuo majo con la fruslería de los micrófonos, por encamisar pasmadas a las calles, desvaído el colapso atribulado. Las campanas lo confirman, los féretros los resguardan, y el olvido está en las cosechas del desconsuelo desnudo, en el claro testimonio del fracaso. ¿Qué hacer, cómo, cuándo?.
Lo confiesa el aire, el fuego, el agua, y ahora este suelo no aligera el paso, ni en el camino más peregrino de las pupilas perdidas, ni en los fúlgidos reflejos sin atavío en la pulpa hechida de las pesadillas de dulces venenos que beben la brisa de sombras como un licor suave. ¿Qué hacer, cómo, cuándo?. Repiten los cristales fugitivos, la túnica sin fe ni flores despiadadas, plásticos vasallajes vehementes con la frescura inmóvil dirigiendo el vuelo del nido en ruinas, y repiten y repiten. Las mismas preguntas hasta el cansancio. Siento, pienso, creo hacerlo, aunque lo dude... Y me digo... Imposible saberlo a partir de un sólo grano, y mucho menos si andamos perdidos por el mundo, más qué anónimos, y mucho menos ignorando los altos designios qué deben ser cumplidos por alguien, y haciendo mofa de los árboles abundando en analogías inservibles, y en escrúpulos versátiles intactos.
Mi propósito no ha sido contarles todo lo qué después será ignorado, olvidado, cercado en una fracción del campo, cómo el árbol qué a destiempo debió considerarse feliz. ¡Porqué no es cierto!. Aunque hay cuentos que no son prisiones obscuras al entendimiento, que tienen su verdad de porcelana que invade la ilusión más verosímil. ¡Vaya si no!. En todas partes se sabe qué ninguna semilla fructifica sin el suelo idóneo. Mucho menos, yo. ¡Yo qué aún no he sido!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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TORMENTO
Cuando tu cabeza se llene de dolores, es porque simplemente no has dejado salir ese pensamiento, que se vuelve en tormento.
Autor: José A. Monnin Limpio-Paraguay https://twitter.com/JoseMonnin Derechos reservados. 22/06/2013
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Poeta
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