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Me divierte, parece que me quieres, pero se reservará, antes de que me marche.
Una noche mas, paso contigo, contemplo esa belleza tuya, sintiendo tus caricias, besando aquellos labios carmesí.
Un cielo estrellado, de color negro y plata, es mi principal inspiración, mi último adiós, hace que te quiera aún más.
Para mi la plata es mi fama, el negro de tus encajes es mi deleite, eres mi sirena, bella y seductora.
El color negro de tus prendas íntimas, revelan la tentación que hay en ti, al no poder resistirme a tus encantos, a tus caderas y belleza radiantes, hacen que te ame aún mas.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Un pensamiento llega a mi cabeza, una pregunta sin respuesta alguna, una y otra vez, se hace mas complicada.
Busco en mi cabeza, ideas y respuestas lógicas, pero aún así, no las encuentro.
¿A donde van las almas, después de abandonar este mundo? Una pregunta muy profunda, dentro de un mundo avanzado, del cual no hay marcha atrás.
Un pensamiento profundo, ha invadido mi mente por completo, que no deja ninguna respuesta, hasta descubrirla por mi mismo.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Me enamoré de ti, quiero sentir esos labios, quiero sentir esas caricias, las veces que me haces feliz, son esos momentos inolvidables.
No quiero perderte de vista, no quiero perderte mi amada sirena, las noches de lluvia siguen, la luna brilla hoy, pero las nubes la esconden.
No bastan las palabras, para demostrar lo que siento por ti, al momento de abrazarte, quererte y besarte.
Quisiera detener el tiempo, para volver a amarte, para corregir lo que hice mal, empezar desde el principio.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
leti con migo en tu deseo en tu sensacion besos que unen boca que embeleza vos y yo una pareja del amor una sensacion que es ayer y hoy amor que sentimos alestar juntos te siento te preciso te necesito
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Poeta
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Hoje eu penso assim: desse modo. Amanhã não sei como pensarei.
Nunca me programei, nunca me projetei. Na verdade, nunca rimei minha vida com nada...
Se eu tivesse me preocupado em rimar, talvez hoje eu fosse “alguma coisa melhor".
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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...E você passa pela rua sem graça...
O desemprego, o medo lhe abraça e você segue vivendo na raça...
Tem de correr e se esquivar, pra não morrer, pra não matar...
É a violência no seu encalço no seu enlace no seu roteiro.
A.J. Cardiais 21.03.1984
imagem: google
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Poeta
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Fantasía en Rojo y Negro.
La armadura del Emperador era roja y negra. Las armaduras de sus subordinados también. En el amplio salón del palacio había una jaula con cuervos y una jaula con cardenalitos. Alimentaban a los cuervos con carne humana. Y un gran acuario con peces rojos y negros se veía al fondo del trono de hierro del emperador. La emperatriz acompañaba a su esposo en los actos importantes. Llevaba siempre un Kimono negro y rojo, y unas adelfas rojas en el cabello recogido con una gran peineta negra en forma de mariposa. Había un biombo con un dragón negro de uñas rojas, devoraba marineros negros de esbeltísimas figuras y tenía los ojos amarillos con las pupilas rojas. Y varias orquídeas negras y amarillas adornaban jarrones rojos. Los músicos del emperador también vestían de rojo y de negro, tocaban flautas, cítaras, arpas y armonios de color rojo, y la música se asomaba a laberintos y a negras profundidades acrisoladas. El campesino llegó hasta la estancia del emperador y expuso su caso, pedía justicia, el emperador lo escuchó mientras sonaba el címbalo negro de un músico, cuando terminó de hablar se hizo un silencio profundamente rojo. Un cardenalito gorjeó una débil musiquilla indiscretamente y un cuervo hambriento graznó con violencia escarlata. El emperador dejó caer un pañuelo negro al suelo y el címbalo arpegió una nota de cuerda punzante, y varios samuráis, de vestidos rojos y negros, se abalanzaron sobre el campesino, el campesino intentó defenderse pero el rojinegro cangrejo lo tenía bien sujeto en el suelo, el emperador dejó caer un pañuelo rojo sobre su trono de hierro negro, una vela se apagó y otro cardenalito rojo pió con insolencia, graznó otro cuervo hambriento, un samurai arrancó un ojo del campesino. El ojo rodó por el suelo en una raya de sangre roja, y otro samurai lo recogió en un vaso de cristal. El címbalo arpegió una nueva nota de azúcar bellísima. Se había hecho justicia. El chambelán del emperador, vestido de negro y rojo, agitó una banderita pequeña y los samuráis arrastraron al campesino herido fuera del salón del palacio. La sangre del ojo arrancado manchaba una loseta negra, una limpiadora que se arrastraba por el suelo para no tener la cabeza más alta que la del Emperador la limpió, el cubo de agua fresca llevaba grabado en el cinc un dragón con los ojos de rubíes. Un samurai dió de comer el ojo del campesino a los grajos, los cuervos lo devoraron rápidamente, revoloteaban los cardenalitos rojos en su jaula de oro, y los cuervos también se agitaban con rencor y hambre, los peces negros y rojos en su acuario se ahogaban dando besos y más besos redondos con sus labios glotones. Los músicos tocaban extasiados, surgían mariposas negras y rojas que volaban sobre profundidades llenas de llamaradas negras. El chambelán agitó su banderita triangular y el embajador de Persia llegó al salón del palacio. Iba con tres soldados árabes negrísimos. Y los músicos dejaron de tocar. Llevaba el persa un gran cofre portado por cuatro esclavos rubios, lo abrió y estaba el cofre lleno de rubíes que brillaban como carbones encendidos, lo vació sobre la estancia. Los cardenalitos se agitaban y los cuervos graznaron con desagrado. El emperador dejó caer un pañuelo rojo al suelo, y los guerreros samuráis se abalanzaron sobre los emisarios, el embajador persa gritó “guerra” y alzó su alfanje curvo, pero los samuráis lo apuñalaron. Llevaba el embajador persa un traje de plata blanco que se tiñó de amapolas irritadas. Cuando caía al suelo un músico espantado arañó una cuerda de su címbalo y otro cuervo graznó. La Emperatriz suspiró y derramó una lagrimilla por la belleza del Persa muerto. ................................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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ODA A LA INOCENCIA
Desmembrada multiplicándose por esta tierra imperceptible llegas de la raíz a las hojas del tiempo de pies desnudos cayendo sepultados en todas las nieblas evidente mil tambores. ¡Sangran sagrados!.
Silencios sin remordimientos en la miel desordenada de las campanas de las corbatas del veneno acumulado. ¡Desbocado manantial!.
En la ignorancia del ramaje de las calles pueblos, edificios en trozos.
¡Oh, inocencia!. Del reloj entrecortado bajo el infortunio decorando la impotencia de las aguas qué oyen lágrimas de nubes y tormentas. ¡Agitando sus olvidos!.
Sus campanas en la selva del cemento en la espina del suelo volcanes mordiendo la sed en una sola mirada desnudando los sillones hambrientos las cúpulas podridas los valores extintos las llamas congeladas.
¡Inocencia, oh, bella inocencia!. Vestida de intemperie aquí el océano teje los caminos de nieve riendo de las puertas de los hogares. ¡Hechos añicos!. ¡Inocentes olvidos permanentes!.
Busca, diamantina inocencia penetrar la destrucción negada del tormento del cabello en los techos qué crepitan en todas las calles los vientos con rabia levantando las manos ciegos en cada esquina menos que gusanos insoportables envueltos de basura sentados en la hediondez saludan sonríen haciendo. ¡Cadáveres a diario!.
Y sonríen... Sonríen, negándolo...Tapándolo, con circo y fiesta de pájaros en la madera con la saña del silencio provocado con las uñas de los dientes en la misma piel del agua y del aire.
¡Búscate inocencia... las carnes en otras tierras!.
Encuéntrate serena bajo las tumbas como aquí se venden los cielos sangrantes los escombros que hablan y dirigen los alfileres los papeles al temor de cascabeles con traje en la peor cara de la imagen perversa que se vende por las esquinas las palomas y los peces perdonados por el hambre del enjambre agrio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Precisar de amor é normal... Não faz mal ser banal e dizer: eu te amo!
Sentimentos à flor da pele... Para que ser duro, e levantar um muro?
As barreiras são besteiras do orgulho...
Se entregue, dê um mergulho! Sinta as maravilhas e as asperezas do amor...
A.J. Cardiais 10.03.1984 imagem: google
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Poeta
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Una hermosa y tierna mujer cautiva mi vida y necesito que sepa todo lo que aquí dentro, ha cambiado en mi existencia… pero, quisiera decírselo con esas palabras tuyas, con esa musiquita y las comparaciones lindas, que le hagan soñar y vibrar como a mí, es que son tantos los detalles, los cambios, que parece una vida nueva, la que ahora tengo…
Entonces poeta, por favor cuéntale que hoy, hace poco nomás una garza volando cerca, demostraba la majestuosidad de las pausas, del ritmo acompasado, de su vuelo esplendoroso y se me ocurrió que había que compararlo, con esas palabras tuyas bien dichas, que así, es como queda mi alma después que la beso… volando sin alas, disfrutando de todo el espacio…
Dile poeta, que sus sonrisas llenan de alegría mis caminos, mis jornadas de trabajo, en medio de las multitudes y todo el ruido, y hasta en los insomnios cuando no estoy con ella, es que hasta a mí me hace sonreír de solo recordar lo bonita que se ve, sus ojazos alegres también y su boquita, perfecta, así entreabierta como murmurando que me quiere y es feliz…
Ayúdame poeta, es que me trastorna tanto todo que me pongo nervioso y no alcanzo a decir nada y de veras que hasta me gustaría cantarle… me pierdo bobito y todo mientras me habla y sonríe siempre, sonríe otra vez y yo feliz, pero sin poder hablarle de todo esto tan especial que me emociona, que me redime y me llena, que me alienta a ser mejor a ser bueno…
Amigo poeta, dile por favor, que amar así no sabía y que quiero aprender cada día, porque esto tan bonito tiene que cuidarse como a la vida, es que soy muy afortunado -dile eso también-, debe ser como bendición, algo hice bien… y, mis sueños encontraron el abrigo más dulce y acogedor que podría jamás haber imaginado, creo que ella es mi sueño más ansiado, que me hace soñar más y sueña conmigo…
¿Sabes?, me gustaría que sepa ella cuánto y cómo la amo, que sienta sin decírselo que voy a esforzarme siempre por cuidarla, por hacerla feliz, que tenga motivos para… sonreír siempre, para repetir siempre también, que me ama, que vamos a seguir juntando ilusiones y todos los sueños para vivir juntos felices y alegres, poeta, dile por favor…
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Poeta
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