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Não vivo cantando horrores, nem vivo lamentando os dissabores desta vida.
Levo uma vida contida, se comparada aos “valores’ que as pessoas dão. Não quero viver em vão...
Não quero nesta vida um NÃO. Quero nesta vida um SIM.
Um sinal de algum crescimento espiritual.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Al sol pica el pajarito entre su plumaje un piojito, un gato estirado se da un montón de vueltas en el césped. Para mirando una mariposa blanca que baila cerca. Un perro acostado de vientre hacía bajo con las patas delanteras estiradas para delante, ojos medios cerrados, respirando con la lengua roja de fuera, quizá con sed pero con pereza de ir a beber. Un anciano en su mecedora, mira e reflexiona, como está agradable bajo el toldo, sin preocupaciones, rodeado de murmurios, que a lo lejos oye. No piensa en nada, al mismo tiempo en todo, pero su paz interior es tan grande que ni se da cuenta. Un calor agradable, sin viento, una claridad luminosa, envuelve todo. Es verano, por fin sus huesos están descansando del frio agreste del invierno. Un vecino está regando, se oye el agua saliendo de la manguera e dando en las plantas. La empleada salió por la puerta de la cocina con una palangana con ropa para poner a secar al fondo del patio. Comentó “ que bello día, verdad!? ¿Sr. Antonio? Él dijo, “sí” está buenísimo. Hacía muchos años que la conocía, más de veinte, era parte de la familia. Pensó que al final de la tarde, iba a dar una vuelta por la urbanización, junto a un riachuelo que era agradable con sus márgenes verdes e iba hasta la playa. Su semblante cambió repentinamente, se acordó de un amigo que estaba en una residencia de ancianos, la hija vivía en un piso e no tenía o no quería tener sitio para él. Se enfadó una revuelta sorda lo cogió, no era justo, su amigo debía estar con la familia e esta quererlo como él los había querido siempre. Como si el sol marchase, quedó cabruñado, pensando en la injusticia de los hijos. Él había tenido suerte. Era querido por todos, por eso nunca se metía en las conversaciones, evitaba que su presencia fuera notada. Por veces lo quería hacer, pero, solo por el beso que sus nietos le daban sacrificaba un poco las ganas que tenía en entrar en las conversaciones. El recuerdo de su mujer por instantes afloró al pensamiento, no sabía decir si la había amado, o se había casado para salir de casa de su Padre, pues era huérfano e tenia madrasta, mismo siendo buena persona, no era su Madre. Sin querer pidió perdón a su compañera que el sabia no había sido feliz, por culpa de él. Y tan poco si lo supiera dar la hubiera hecho feliz. Ahora era tarde, no estaría solo sentado, ella estaría junto a él. No hay nada que ocupe el lugar de compañeros de una vida. Es distinto, por mucho que nos quieran no es la misma cosa. Despertó con la voz de la empleada que volvía ya con la palangana vacía, al fondo del patio una mancha de varios colores, bailaba al sabor de la brisa, como si la ropa estuviera feliz acariciada por el sol. Miró para el vaso de zumo que estaba en la mesita y tomó un trago, estaba bueno y fresco. Le gustaba melocotón, se resbaló un poco hacía atrás y cerró los ojos, dos lagrimas cayeran por su cara, tenía todo lo que le hacía falta era bien tratado, pero ya era alguien esperando el nada de un futuro sin tiempo. El gatito cambió de posición, el perro se levantó, andando de espacio y fue a beber agua. El pajarito hacía tiempo que se había marchado. En los murmurios del silencio, quedó el anciano reviviendo su vida pasada, con recuerdos tristes y alegres, con ganas de volver atrás y vivir de manera distinta. La vida había pasado, ahora mejor dormir un poco despierto, pero con los ojos cerrados. Con su vida pasada, llevaba mejor su quietud del presente. Oporto,28 de Junio de 2013 Carminha Nieves
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Poeta
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¡Y yo enamorado de ella, y ella enamorada de él; yo le daba a ella la flor más bella, y ella se iba con él para dejarse querer!
Colgué una escalera del cielo para llevarla hasta la luna, pero ella le entregó a él su desvelo y él le amó como a ninguna.
¡Qué cosa más grande tiene la vida, yo solo intentaba que ella en mí se fijara; mientras ella quería sentirse querida por quien a su corazón ilusionaba!
Y yo seguía enamorándola, aún sabiendo de que era tiempo perdido; y él continuó con ella amándola, y yo tuve que acallar aquella imagen que se había ido.
Julio Medina 5 de julio del 2013
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Poeta
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ESPUMAS MUSICALES
Entre los pájaros que encienden, al sol naciente, sus lejanos muros, y a las vegetales nubes de sus alas, solo la memoria acude, cual infernal serpiente, donde el vuelo aguarda, el cansancio prematuro de las cosas, por el abanico de su brisa. Al mundo infiel cual preciosas piedras. Del núbil fuego al fondo. Del día enervante de ráfagas brumosas. Al último adiós de una mirada. Al camino de lúgubres cortejos. ¡Espumas, espumas, musicales son!. Cuerdas sin trino ni voz desnuda, por la sombra que se agrieta, en los precipicios de la soledad marmórea. Por los versos que acompañan.
Las estrofas con el rostro De cometas, en las tintas, de los pálidos papeles, en el alma de un anhelo. ¡Son las dichas altas en el suelo!. ¡Son los sinsabores sus corrientes!. Ya espumas de florida primavera. Ya burbujas con la suerte del otoño. ¡Musicales, musicales!.
¡Oh, espumas de la pluma prófugas!. Vuelan, vuelan como llaves, los cantos tristes, por los espejos que renacen, en las mástiles del agua, en los desnudos mañanas, abriendo las hojas, de los frutos deseados, de las noches del tiempo, espumas de una amarga sonrisa, espumas del tedio y del clamor insano, son musicales por la senda tortuosa, son musicales del delirio entusiasta.
Son lo que son por el ámbito del mundo dónde sueños y pesadillas despliegan sus alas por igual en el seno bizarro del seno que brotan notas de pasiones derramando el desencanto notas de ilusiones cultivando el espejismo.
Son lo que son ¡Sólo espumas moribundas en la esencia genuina del claustro, en flor del halago dulce, del corazón mendigo, una manzana del cielo hirsuto, una mano que aclama la dulzura acariciar, la virtud germinadora, palpitante y trémula, del crepúsculo que entona su ritmo en las ánforas de arcilla!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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A fé me faz ser livre demais ou prisioneiro demais. A fé me leva a fé me traz...
A fé é o ar, é o vento; é um acontecimento; é um pensamento; é o acreditar...
“A fá não costuma falhar...” *¹ Vou, e vou chegar. Estou, mas vou melhorar... “A fé num custuma faiá” *¹
A fé está em nossa natureza: no amor, na beleza, no pão que chega à mesa, na correnteza do mar.
A.J. Cardiais imagem: Google
*¹ Em: Andar Com Fé Musica de Gilberto Gil
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Esperanza hay, cuando realmente queremos llegar a lo establecido.
Autor: José A. Monnin Limpio-Paraguay
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La felicidad no está ni en el pasado ni en el futuro, es hoy. La cosa más fácil, equivocarse.
El obstáculo más grande, el miedo. El error mayor, abandonarse.
La raíz de todos los males, el egoísmo. La distracción más bella, el trabajo.
La peor derrota, el desaliento. Los mejores profesores, los niños.
La primer necesidad, comunicarse. Lo que nos hace más feliz, ser útiles a los demás.
El misterio más grande, la muerte. El peor defecto, el malhumor.
La persona más peligrosa, la mentirosa. La mayor satisfacción, el deber cumplido.
El sentimiento más ruin, el rencor. El mejor remedio, el optimismo.
El regalo más bello, el perdón. El resguardo más eficaz, la sonrisa.
Lo imprescindible, el hogar.
La ruta más rápida, el camino correcto. La sensación más grata, la paz interior.
La fuerza más potente del mundo, la fe. Las personas más necesarias, los padres.
La cosa más bella de todas, el amor.
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Poeta
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Enseñarás a volar...pero no volarán tu vuelo.
Enseñarás a soñar...pero no soñarán tus sueños.
Enseñarás a vivir...pero no vivirán tu vida.
Enseñarás a cantar...pero no cantarán tu canción.
Enseñarás a pensar...pero no pensarán como tú.
Pero sabrás que cada vez que ellos vuelen, sueñen,vivan, canten y piensen...
¡Estará en ellos la semilla del camino enseñado y aprendido!
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Poeta
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Como en el fondo de la vieja gruta, perdida en el riñón de la montaña, desde hace siglos, silenciosamente, cae una gota de agua, aquí, en mi corazón oscuro y solo, en lo más escondido de la entraña, oigo caer, desde hace mucho tiempo, lentamente, una lágrima. ¿Por qué resquicio oculto se me filtra? ¿De cuáles fuentes misteriosas mana? ¿De qué raudal fecundo se desprende? ¿Qué remoto venero me la manda? ¡Quién sabe... ! Cuando niño, fue mi lloro rocío celestial de la mañana; cuando joven, fue nube de tormenta, tempestad de pasión, lluvia de ansias. Más tarde, en un anochecer de invierno, mi llanto fue nevasca... Hoy no lloro... Ya está seca mi vida y serena mi alma. Sin embargo... ¿Por qué siento que cae así, lágrima a lágrima, tal fuente inagotable de ternura, tal vena de dolor que no se acaba? ¡Quién sabe...! Yo no soy yo: son los que fueron; mis genitores tristes; es mi raza; los espíritus apesadumbrados, las carnes flageladas; milenarios anhelos imposibles, místicas esperanzas, melancolías bruscas y salvajes, cóleras impotentes y selváticas. Al engendrarme el sufrimiento humano, en mí dejó sus marcas, sus desesperaciones, sus angustias, sus gritos, sus blasfemias, sus plegarias.
Es mi herencia, mi herencia la que llora en el fondo del ánima; mi corazón recoge, como un cáliz, el dolor ancestral, lágrima a lágrima. Así lo entregaré, cuando en su día, del seno pudoroso de la amada, corporizados besos, otros seres, transformaciones de mi vida, salgan.
* * *
Estoy frente a mi mesa de trabajo. La tarde es linda. Alumbra el sol mi estancia. Afuera, en el jardín, oigo las voces de los niños que ríen y que cantan. y pienso: acaso, ¡pobres criaturas!, sin daros cuenta, en medio a la algazara, ya en vuestro corazón se filtra, silenciosa y tenaz, la vieja lágrima...
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Poeta
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Más, apóyate más, que sienta el peso de tu brazo en el mío; estás cansada, y se durmió en tu boca el postrer beso y en tus pupilas la última mirada.
¡Qué fatiga tan dulce, la fatiga que precede a los éxtasis; pereza del cuerpo y del espíritu, que obliga a mezclar el amor con la tristeza!
Se ve la luz. Y la Naturaleza parece que nos dice: Soy amiga de todos los que se aman; soy amparo. Ya os di alcobas de flores, ya os di asilos misteriosos, descansad tranquilos en la estrellada sombra que os preparo.
¡Oh, buena amiga! --el alma de las cosas sigue de nuestro espíritu las huellas--: primero para amar nos diste rosas; después, para soñar, nos das estrellas.
La luz se duerme en el zafir, lo mismo que en los profundos ojos de mi amada; pero queda un fulgor en el abismo y un toque de pasión en la mirada. ¡Sutil y misterioso panteísmo! ...Más, apóyate más; vienes cansada...
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Poeta
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