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Dragones Pequeñitos en mi Jardín.
En mi jardín tengo siete dragones pequeñitos. Los veo jugar entre ellos a echarse fuego. Se echan fuego y se queman levemente y luego Saltan, y se persiguen, y dan volteretas, y se muerden las alas.
Son unos dragones muy bonitos. Uno es azul irisado y brilla al sol. Otro es verde, como un escarabajo. Otro es fucsia. Otro de plata, y hay uno que es transparente. Hay uno que es enteramente de oro. Y echa un fuego muy rojo por la boca.
El transparente es surrealista y mágico, y echa fuego transparente, Vomita un fuego transparente que quema como el orujo de uva. Y hay uno negro que se recubre de electricidad.
Las tapias de mi jardín son muy altas para que nadie me los robe. Beben de una fuente un agua muy fría que está llena de libélulas. Surgieron todos de mi corazón apasionado. ............................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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YO SOLO SOY UN MONO.
YO SÓLO SOY UN MONO ESTÚPIDO E IRRACIONAL QUE TIENE LA BOMBA ATÓMICA. ............................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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Enturbiarse Solo
Allá por donde el azul tiñe de rojo, el ápice de grises apáticos, al desazonar el fastidio, los botes responsables de las piernas, del pertinaz crapuloso, en el dorso de los cobres laberintos, en las escaleras que suben los luceros, en el último ramaje despejado.
Siendo Un intachable equívoco Solo Se Enturbia En la estratagema del emberrenchinar. En la estolidez rimbombante con protocolo. En el mismo garrapatear empapelado. Solo Se Enturbia.
Por el halo dubitativo que ya no tiembla, Ni en la desnudez golpea al vestido, Ni palpa los extremos del imposible, Ni con desdén dibuja sueños...
¡Que a la montaña duele un valle sereno!. ¡Que a la ceniza teje un fértil vacío!. ¡Que a la historia deja un sol verde!.
Arrinconando al aborrecimiento con su enjundia. Creyendo hacer del estantalar un sustentáculo. Solo se enturbia solo.
Porque Azulado Quema el cielo Su silencio de nieve En la dócil pausa que inventó el olvido De la espina uniformada de peldaños ¡Con ese imán carcomido del futuro!.
Porque Está la caricia vertical refrigerante En los primores del artificio largamente inclinado al menor ocaso de los nudos gratos de la sombra que lo esconde en la mueca de los puertos que prefieren un débil abolengo del excelso arte de mostrar las ruinas en la brisa de corceles de un sucio pontón ruin raudo y artero en los cardos arteriales de las brumas con la proa del rutilante vaivén de la yerba rumorosa de un aura, en el furor marmóreo de su pobre mente, en la rama, del pájaro de blandos giros, y la espléndida altivez de rabiosa negrura en las mismas letras del cuello alabastrino.
Del Enturbiarse Solo Un lento relámpago obscurece Una solitaria muchedumbre instantánea Un conglomerado de ambiciones prolongadas Una compañía de soledades procesadas.
Por La burda burla... Por La burla burda...
¡Que presume su lúgubre ignorancia grácil!. ¡Que ostenta sus defectos con orgullo!. Una copia falsa. Que. Encandila solo al pasmo. ¡Husmeador rastrero del mismo escarabajear!. Por enturbiarse solo... Ennnturbiarssse Sooolo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Y de la tierra mítica la ayuda es flor aquí nacimos y somos lo mejor entre estos montes esmeraldas lucidos y hermosos recibir cada día el paisaje primaveral.- Aquí las mariposas danzan al amanecer dan lustre a este valle y vuelan abriendo los aromas de la flor haciendo gala al laborioso don.- Pueblo proyectado en el cielo que hasta el mismo cielo agradeció es que este pueblo es morada de Dios.- Aquí no hay quejas esto tan hermoso, es un premio que el mismo sol galantea y atraviesa cada doce horas haciendo primaveras.- Ya no hay secreto y los que no sabían, ya lo sabrán que hasta en nombre cifrado figura EDEM al revés.- Si, su nombre es Medellin “paisas” es su gentilicio todo un honor a mi tierra gracias, si gracias por ser mi paraíso.-
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Poeta
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¿ Y si nos roban estelas plateadas de cenizas sobre las magmas espúreas y calcáreas de tus dioses ?
IN
TRAN
SI
GEN
TO
RIO
Con el ardid del genio de los tiempos biselados, miro, ¡escudriño! entre tus retazos de alfarera del escarnio. Encuentro salvos del vacío de un ancestro en ese, tu talle de los zumos acaecidos ¡ mas prohibidos ! Como tigre desguazando las fronteras de la lánguida esmeralda, me deslizo sin acentos matinales, ¡ todo es noche ! cuando se encienden las flamas guturales de un Odín con alforjas vencidas por mi pluma de nervaduras de hierro. ¡ Emerges entre tañidos del orozuz reverdecido ! Letanías de débiles perfumes, álgidos como tegumentos del mosto de un ENERO platónico.
IN
TRAN
SI
GEN
TO
RIO
Crepita el polvillo de atardeceres perentorios, de frazadas leves como pétalos del acero templado y de la espada fecunda de mis manos, ¡ helando el viento de las migajas somnolientas !
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Poeta
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LO QUE HABRÁ TENIDO QUE AGUANTAR MI PADRE.
LO QUE HABRÁ TENIDO QUE AGUANTAR MI PADRE. POR CULPA DE MI PRESUNTA HOMOSEXUALIDAD DE PARTE DE SUS VECINOS DEL BARRIO. LAS FRASES HECHAS, LOS CHISTES DE MAL GUSTO, LAS IRONÍAS, LAS VERDADES A MEDIAS, LAS MENTIRAS, LAS CALUMNIAS, LAS INDIRECTAS, LAS DIRECTAS, LAS ALUSIONES, LAS PARÁBOLAS, LAS METÁFORAS, LAS FRASES EN VOZ BAJA, LAS RISAS SIN MOTIVO, LOS CHANTAJES, LOS COMENTARIOS. TODO SOBRE LOS HOMBROS DE MI VIEJO QUE NUNCA ME CONTÓ NADA.
NO ME EXTRAÑA QUE SE MURIERA DIEZ AÑOS ANTES DE TIEMPO. ACOSADO POR LAS BESTIAS POR DEFENDERME A MI.
ME ALEGRO DE NO TENER HIJOS: AUNQUE ESO PRECISAMENTE ES LO QUE QUERÍAN LOS ENEMIGOS DE MI PADRE, QUE SE MURIERA ÉL Y TODA SU PROGENIE. ...................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero. UNA MIERDA BIEN GORDA PA RUBALCABA Y TOA SU PUTA FAMILIA.
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SERA VERDAD? Por kin. Me lo dijo una chica endemoniada, que los hombres pasamos varias fases, de los quince a los veinte somos ases, vivimos exhibiendo nuestra espada.
De veinte a veinticinco como arbustos, siempre estamos tan duros y dispuestos, nos creemos tan bellos tan apuestos, todo nos lo comemos sin disgusto.
De los treinta a cuarenta muy confiados, miramos que se puede o no comer, se piensa que escoger es un deber, no en vano nos sabemos bien armados.
De cincuenta a sesenta puros lobos, soñamos con comer caperucita, terminamos comiendo a la abuelita, y seguimos haciéndonos los bobos.
De ahí para adelante que desplome, vivimos en estado muy precario, quedamos igualitos al canario, que solo canta y canta y jamás come.
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Poeta
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Hoy estoy feliz, pues estas junto a mí, eran mis días llenos de dudas pues no sabía si también me querías, trate de enamorarte mostrándote lo mejor de mí, pero me perdía en tus ojos y no sabía que decir.
El tiempo pasaba y nada salía como quería, me desesperaba y me entristecía, pero princesa hoy me hablas de amor y me haces tan feliz, me sonríes sin razón y casi sé lo que quieres decir, pues me miras y me queda claro que me quieres tanto como yo a ti.
Hoy estas junto a mí y me haces tan feliz, te veo en el día, te veo en mis sueños, que alguien me diga si existe algo mejor, estoy enamorado, Te amo y cada segundo se que todos mis sentidos me quieren junto a vos.
-R-R-G-
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No fue tan fácil acomodar en el olvido tu recuerdo, arrancarle a mi pensamiento el deseo de buscarte en el más recóndito lugar, no fue tan fácil, nada de fácil, pero al final del día lo pude lograr.
Todas esas huellas con signos tuyos, las que mostraban a mi rostro quebrantado devorado por un dolor incontenible han quedado atrás… Y no volverán adolecer en mi vida, no seguirán lastimándome la herida cicatrizada en un corazón que no duele más.
No fue nada de fácil librarme del sacrificio de tu amor enloquecido, sacarte de adentro de mí y dejarte en el olvido hasta lograr suturar aquel dolor. No fue tan fácil, nada de fácil evitar caer contigo en un abismo.
Julio Medina 5 de septiembre del 2013
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LUISA. Luisa, es la hija mayor de Pedro y Amalia, ellos viven en una humilde casita hecha, de ramas y madera, que construyo Pedro que se dedica a labrar la tierra y cuidar de sus animales, Amalia como toda ama de casa, esta al cuidado de su vivienda, y de sus otros tres hijos que son más pequeños que Luisa. La casita que habitan se encuentra a orillas de un rio, el lugar se ve agradable lleno de árboles y flores silvestres, aunque es un gran peligro en temporada de lluvias, afortunadamente nunca les ha pasado nada. Esta muchacha, como toda adolescente tiene sueños, pero está segura que nunca serán cumplidos, pues hay tantas carencias en su vida familiar, ella va a la escuela secundaria, la cual queda a kilómetros de su casa, se va caminado todo los días, llora porque le pide ropa y calzado a sus padres y ellos se preocupan porque no pueden dársela, dada la situación tan precaria. Luisa les dice, –– siempre me pongo la misma falda zurcida y las mismas sandalias viejas y rotas, en la escuela todos se burlan de mí, porque mis pies están cenizos y agrietados, si ya de por sí, le da sueño en la clase por la falta de alimento; Luisa sueña con ser algún día maestra de primaria. Cuando va camino a la escuela, va pensando y hablando en soliloquio, diciendo– ojala tuviera un hermoso carro con un chofer, así, no tendría que caminar hora y media y no llegaría tan cansada. Y cuando regresa a su casa, se fastidia y piensa mirando fijo a su derredor, –ojala tuviera una casa preciosa con servidumbre, con una gran recamara para mi sola, con una cocina llena de comida y frutas dulces, con una enorme alberca, y no este rio maloliente y lleno de basura. Cuanto dolor y amargura alberga en el alma de Luisa, tan joven y tan bonita; porque además de soñadora es muy bonita, de facciones finitas, de ojos cafés claros y grandes, cabello oscuro, su figura es grácil, su piel morena aunque descuida; ¡Ah!, pobre Luisa, ¿qué irá, a ser de su vida, con tanta inconformidad? Un día cuando regresaba de la escuela, camino a su casita, desde lejos, pero muy lejos, avisto un gran resplandor que encandilaba, y entre más se acercaba, era más intenso, cuando llego al lugar, vio como el brillo subía al cielo, era una moneda, y junto a ella una gran roca, entonces Luisa se preguntó, ¿cómo puede ser, que de esta moneda emane tanta luz? Ella se inclinó para tomarla en sus manos, y de pronto se sintió un extraño viento, pero no era cualquier viento, porque traía consigo una dulce voz que le dijo, – cuidado Luisa, si recoges esta moneda, te dará todo lo que has soñado, pero a cambio, te quitara algo de lo más preciado que tienes; y está inquieta adolescente, no le importo; porque pensó que nada, de lo que poseía, era de valor para ella. Al tomarla en sus manos sintió sueño, sus ojos se le cerraban involuntariamente, entonces, se sentó en el suelo recargando su cabeza en la roca, y poniendo sus manos con la moneda en su pecho, se quedó profundamente dormida. Cuando de pronto, empezó a llover a cantaros, el rio empezó a desbordarse, las casitas que estaban en las faldas del rio se las llevo la corriente, y la vivienda de Luisa, no fue la excepción, Pedro, que se encontraba, pastoreando a sus animales, vio como irremediablemente el agua se llevaba, la casita con su esposa Amalia y sus tres hijos, y sin poder hacer nada, sus animales también los arrastraba el rio, el padre de Luisa, gritaba su desgracias a los cuatro vientos, arrancándose el alma de tanto llorar por la pérdida de lo que más amaba, el fruto de su esfuerzo y trabajo, pero sobre todo su familia, a la que no recuperaría más. De pronto Luisa, despertó abriendo sus ojos sobresaltada, ignorando, por cuanto tiempo había estado dormida, abrió sus manos y se sorprendió al ver, que ya no era la moneda que recogería sin importarle nada, sino que era una tapa de lata oxidada, la arrojo de lado, se sacudió la ropa y se fue corriendo, hasta llegar con su familia, se paró en la puerta, mirando a su derredor, pidiéndoles perdón a Dios y dándole las infinitas gracias, porque toda su familia se encontraba bien, que solo había sido un mal sueño, y comprendió, que esa era su vida y que jamás la cambiaría por nada, ni por nadie. Al poco tiempo, el gobierno reubico a todos los habitantes de dicho lugar, porque si, era un peligro latente, en caso de que llegará a desbordarse el rio. Les dieron facilidades para obtener viviendas dignas, para una vida mejor, cerca de escuelas y la ciudad, en donde Luisa con los años, alcanzó su logro; el de ser maestra de primaria y ayudar a su querida familia, la cual, después de aquel espantoso sueño, pero que gracias a él, supo entonces apreciar lo que Dios le había dado en la vida. Autora: Mónica Lourdes Avilés Sánchez. SEP-INDAUTOR Registro de Obra No. 03-2013-062812453200-01
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