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Parafimosis y Circuncisión.
Era aquel orificio demasiado pequeño Para aquella cabeza de glande o de capullo, Levantaba el muchacho su polla con orgullo, Pero era terrible y espantoso aquel sueño.
Mientras no deslizaba la piel era perfecto El placer que buscaba el chaval increíble, Pero el amante imbécil que buscaba su afecto La piel le deslizaba y el dolor era horrible.
En su casa el muchacho prueba a abrirse la polla, Y desliza el prepucio hacia atrás con los dedos, Pero después no puede ni orinar el muchacho.
La piel no retrocede, y el chaval siente miedo, No metáis la polla donde tengáis la olla. No saben las mujeres lo que pasan los machos. ............................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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REAL BETIS BALOMPIÉ. ES MUY DÍFICIL JUGAR CONTRA LAS PISTOLAS.
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Poeta
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COLORIDOS ARGUMENTOS
Porqué ese día los ángulos eran azules y sensibles caminando en la fuerte penumbra de la pirámide escondida en un saco, en la concha del silencio, y la esquina de cabeza contra un muro. Nadie veía. No, nadie estaba, solo las llaves viendo un viejo candado, inmenso en la pulsera del brasero café suspendido de un cuchillo. Colorido, contrariado, confiando en la consciencia confidente del convoy. Pero el camino ahora solo habla por las ventanas taladrando las tardes con sombrero y vestido rojo.
No es tan transparente en la táctica taciturna del tarro al tallo, doliente y duplicado por el barro del perro. Pues así, el musgo recordará la infancia atrapada en los nombres subterráneos cercanos al velo del aroma de los corchos asustados. Y que no se mueren del todo sorprendidos alargando el cuello al día menos pensado con la dulce pereza amante de la hoguera entre las sombras que suspiran como mustias áureas de amargas azucenas padeciendo el misterio amarillo.
Además, en la tierra de los cuervos se desnuda un tren junto a la vía florecida por los pétalos que duermen, y buscan destempladas las orillas y escaleras del jacinto bajo el espejo del jabón atrapado en las burbujas.
No obstante, los párpados del bosque construyeron el olvido de los lobos tan azules, que parecían hacer signos, y siglos al reloj del gato cercana la medianoche. Pero...¿Porqué ese día?. Pues el eucalipto lo ha dejado olvidado en el lago presuroso de las hojas entre horas y neblina que nada entiende de la nieve por el heno rendido en las calderas, casi indefinidas, mordiendo al sol el amarillo que despliega el ancla con los peces traficando con los techos por las casas abandonadas y el vuelo de las calles huyendo en desbandadas.
Así, como verás, hay algunas cosas que leyéndolas nadie comprende, las razones verticales en su alto rebaño de místicos cristales, de hábito maligno. ¡Sí!. Sabes ya de la porcelana pensativa y de los riscos tiernos en la intimidad de los agravios, pues los dardos torturan los marfiles y al abismo tenaz. Siendo todo al final más que flexibles, las razones del caramelo en el martirio de la edad temprana.
Por tanto, la sed de saberlo es un colorido quebranto.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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TRASHUMANTE
El instante ha tocado las alas del violín, que llena el aire de alfombras en los frutos, de las miradas saladas perennes flores, abriendo el vientre efímero del pasado, en las manos invisibles del pecado.
Trashumante. ¡Oh!. Trashumante.
En los portales imposibles del pescado. Está la ventana murmurando soñada. En cada vela en cada esquina encalada. Viento de acero bicicletero, mientras, enrojecen, los deseos saltando las paredes.
¡Oh, trashumante!. Trashumante.
Escondido entre los sillones bajo un zapato. En el techo que se bebe al tiempo. Donde el mar es apresado con un dedo, de dulce lamento, en perdido pañuelo, hecho entre la sábana un sábado.
¡Sí!... Trashumante, trashumante.
Empeñado en ser algodón, carguero ligero, de trenes desesperados con los bosques, al desayunar venados, las mismas letras. ¡Que toman las palabras y las borran!. De los últimos delfines que las escriben.
Trashumante. ¡Sí!. Trashumante.
Bajo el rojo del cabello azul del caballo, amarillo del negro colibrí, con la blanca, sonrisa del perfume, al correr las grises, cortinas del sol, al bañarse las alfombras. ¡Con la voluntad de las nubes desnudas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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A la sombra de un sauce ...
A la sombra de un sauce en la meseta, mi corazón que aún no cicatriza se desfigura en lívida ceniza, esperando que el viento la arremeta.
Mi alma se siente sola e incompleta, mi cuerpo sólo es piedra quebradiza, el llanto por mis ojos se desliza y se abate en el suelo mi silueta.
El canto de los grillos me estremece, las sombras con su mórbida dulzura me llevan hacia el limbo con horror.
¡La luna entre las nubes palidece y me percato, lleno de amargura, cuánto duele la ausencia de tu amor!
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Poeta
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CLAROSCURO Un silencio de llanto chorrea en mi ventana, el viento hace más fría la noche del invierno, Mi perro se acurruca lamiéndome el zapato mientras yo intento versos para pasar el rato. Enciendo un cigarrillo por complacer al vicio y pretendo que el humo me caliente las manos Un tango nostalgioso se me pega al oído haciendo más pesada la sordidez del cuarto. Solo me fañta el hambre para enmarcar el cuadro, de tanta mishiadura, se me borró el ombligo
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Poeta
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lety,deseo de tu amor que es amor y razon en tu pensamiento y en tu sentimiento te amo te deseo te necesito por tu amor por tu deseo a flor de piel por tu voluptuosa necesidad de amar sos esa chica hecha para mi en el limite de la razon en tu sentimiento que no se termina porque somos uno los dos tu mente ,tus besos y tu amor te quiero que mas puedo pedir si vos y yo hacemos el amor si vos y yo somos deseo y realidad te quiero siempre aqui y agora
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Poeta
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Enamorado de la vida, y al final, xenófobo sentimental por desengaños, difunta a deslealtad mucha neurona y reincidente para mal en la ilusión, herido a filo de colmillos de la saña, optó cerrar su corazón y su interés.
Se dio a la forja de un espíritu de acero, y hoy, por hábiles caricias, paga y listo. Y manejada la ambición ajena y propia, y al afianzar, ya sin soñar, su dividendo, reconoció que la impostura es lucrativa y el egoísmo es desarrollo personal.
Duro por dentro y carismático por fuera, de rebotar contra su hermético criterio, falacia y fe sufren chasqueadas su ironía. Y si en cotejo de valores, nada más, admira a veces la luna de los crédulos, si rememora la alegría de su candor…
…contiene lágrimas que puedan oxidar. Pues ya que sabe transar con la codicia y hasta escurrirle unas moléculas demás, no puede ahora permitirse filtraciones de su pasado de infortunio y desamor, de un patetismo que porfía en subsistir.
En fin, sensiblerías que le brotan todavía por hendiduras que le falta remachar.
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Poeta
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Nunca me he apercibido, si lo que sentías por mí alguna vez fue amor, como pienso que será. Calor de cariño, besos sentidos, no los me has dado. Nuestra relación lo sé ahora, no era lo normal. Como ingenua que era, nunca me apercibí. Lloraba tantas veces, creo que empecé al día siguiente de casar hasta que he secado mi llanto. Pero vivimos, algunas carcajadas, momentos raros de alegría y me gustabas mucho. Nunca dijiste que me amabas, nunca me acariciaste, por dos veces quise separarme, por cobardía y pena por ti no lo hice. Eras solitario, eras solo tú. Tu mundo, era tu empresa, tu trabajo y poco más. Hoy, siento tu falta, mismo con la vida que tuve, por lo menos no demostrabas lo que no sentías. Sola, andando por la calle, sin gusto por nada, ando por andar, la vida es el suelo que piso, el camino casi terminando. Donde está aquella chica, aquella mujer que solo quería ser amada, no lo se. Al marcharte, algo de mí ha ido contigo, lo menos que soy, la triste que a todos sonríe, solo ha quedado eso. Cierto que podía ser un poco oh bastante más feliz, pero no me dejan y las lágrimas volvieran, tanto mal me hacen, que no lo entiendo. Lo poco que me queda para vivir me lo están robando, por nada. Mi vientre fue morada de alguien, en su calor la he guardado hasta que nasció. Hoy no sé para donde ha ido. Ni solo se muere cuando dejamos de respirar, lo hacemos veces sin cuenta mientras vivimos. Parece que vivo sin la luz del día, solo con bombillas encendidas, como si fuera siempre noche. Por veces la oscuridad me envuelve, pues las lámparas se apagan. Durante tres semanas trabajando como no es normal, con mucho costo, he cambiado de casa. Los talones parecían que tenían herraduras, de tanto andar. Cervicales quejándose de tanto esfuerzo. Pero lo hice, a mil penas. Toda mi vida fue trabajar, con gusto lo hice, no me gusta estar parada. Lo único que falta es mi interior aceptar la indiferencia con que me tratan. No hay ni vislumbre de conseguir que la razón los coja y los haga hacer para su bien lo que deben. En este piso veo sin fin el cielo, las casas, puentes, es agradable, poder tener el paisaje enorme que mis ojos no distinguen bien lo que es, por la distancia. Y pienso,” tanta gente, tantos edificios y yo sola.” Como perrita abandonada, en medio de nada, desorientada, ya no sé lo que busco. Quizá el olvido de saber que todas las personas que me metían en el corazón era solo por interés. Tengo un compañero, pero no puedo quejarme a el de mis desilusiones, no lo merece y lo sabe. No quise meterme en medio de la voluntad de mi familia, por nada estropearía, su vivir. Lástima que no lo hagan conmigo. Mi amigo, no ha quitado el lugar a nadie, no sé por qué tanto rechazo hacía él. El poder de Dios es infinito, tarda un poco en venir, pero viene. Lo espero y todos los días, mi primero pensamiento es para Él. Lo necesito como el aire que respiro, para ayudarme a solucionar lo que es tan fácil y se vuelve casi imposible por mala voluntad de quien solo se perjudica con sus acciones. Unos tiempos sin escribir, por falta de tiempo. Ahora con la casa ya limpia, perfumada, confortable, volveré a hacerlo. Mi diario terminará cuando yo termine. Así como tanta gente que he puesto en mi lugar para contar sus historias. Saborear la vida, es bueno, sin especiarías, con su sabor natural, siempre desde que me conozco lo hice. He aprendido mucho, he alimentado mi saber, he entrado en rincones ocultos de mi sentir, en realidad me conozco muy bien y sé cómo soy. Mezcla de sentimientos, de ternuras y desventuras, de saber sin mirar lo que me tocará mañana. Nunca me engaño. Sin mucha inteligencia, pero con una sensibilidad extrema, siento y antes de que las cosas pasen ya lo sé. Cambiar mentalidades, no puedo, pero tampoco cambiaré la mía. Extraña es la vida, extraña es la amistad, extraño es el amor y desamor. Extraño es el ser humano. Lo único que no lo es son las lágrimas que sin permiso resbalan por tu cara sin permiso. Pero secan y te dan paz y la sonrisa en tu boca. Que entre estas paredes, nunca me falte el pan, cariño y fe que mañana será mejor. Con poco me alimento, con poco vivo, con mucho amor nunca sentiré hambre ni deseo de tener lo que ya tuve. Porto 28 de Octubre de 2013 Carminha Nieves
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Poeta
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No importa cuánto vivas, irás insatisfecho. Andarás por la vida interpolando roles posesivos y ególatras, como eludiéndolos. Fraguando, tus deparadas condiciones. Querrás esquivo amor obviando el cierto, desairados, tus íntimos anhelos y fervores.
Y como Dios, repletas tus manos de caricias, por ambiciosas, sin tener a quien darlas, vivirás sólo de semblanzas afectivas. Con lo injusto, satisfarás tu ansia truncada. Al decir ‘te amo’, sabrás que son mentiras, por no ser tal, el probo amor de tu demanda.
Vivirás pobre nadando en la fortuna. Siendo infeliz entre provechos materiales. Y a tu ‘cuore’, desguarnecido de esa luna que se dedican arrobados los amantes, tu reflector vigía tentará inventarle una, de luz e influjo álgidamente artificiales.
Y vivirás, vivirás, receloso y desconfiado de cada amor, cada amistad y cada socio. Concretarás tu idilio afín, cual negociado, con guardaespaldas de lo fiel-dudoso que hasta tu sombra palparán de arriba-abajo. Y tu Ser, tu Ser pagando siempre su decoro.
Solo en tu torre, falseada tu conciencia con la entelequia falaz de tus chanchullos, ya subsanado el desamor con opulencia y auto engañado el sentimiento con ser puro: ¡Qué nunca se te acabe la incoherencia ni el Juez Supremo te agarre sin seguro!
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Poeta
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