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ASÍ ALGUNA VEZ...
Dormida la noche el río rueda, la cama come la mesa mece, el cuento cuenta la rama rima. ¡Volviendo al espejo espuma!.
De cuando en cuando esperando, encontrar al anhelo perdido, en la esperanza del encuentro, por ninguno ninguneado, y menos, por alguna alga nada mala, y más, por algo donde dulce sabe.
Aunque eso, es disfrutar, que aún fruto, no sabrá sino a frutal.
En la dicha aquélla, y en ésta, mi dureza, penetrando, cual espada y escudo, sirven lo mismo, en la paz y en el combate.
Del temor temeroso, Del temblor tembloroso, Al saberse sabor compartido, Dale y dale la noche despierta. Y el río ríe raudo rodando.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Quedé medio interfecto por tu pesquis y me tornó tu frontispicio más estólido. Me puso almagre, sagita, tu requiebre y voluntario ilota me encadené al cipo de tu prosopopeya, ya sin más caletre.
¡Y qué mirífica tú! ¡Y qué retruécano! ¡Y qué protervo y cruel tu gatuperio! ¡Chasqueado fui, cual núbil o seráfico! ¡Qué alacridad y qué magín tramposo, maldita hurí que resultaste un grajo!
Helminto triste, te diviso de mi bálago con tu preterición, y ufano truchimán, (súcubo y zángano de interés estíptico que a sádico cilicio y a rústico dicterio, tu apóstata instinto deleita sicalíptico)
y afirmo laso y con intrínseca filípica, que relapso yo, por ti obraré nefando si a lúbrica praxis tratas mi quisicosa, si abres tu busilis a mi vigor cernícalo y a taumatúrgica gnosis, lo aleccionas.
Pero parvo en el sexo y en mi plectro, y por tu evicción, en absoluta inopia, (hasta berilos de mi abuela me sisaste) marfuz, quedo aquejado con tu efugio y sin alfaqueque que mitigue mi alifafe.
Si te da grima mi pingorotuda epístola, ¿con qué voquibles de sencilla coba, o zarandajas, no te abrumo en retahíla? ¡Ah, porque acémila insistiré a tute hasta que farragoso, te me rindas tifa!
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Pero como quizá, mi insólita verborrea castellana, no entendiste, quieras o no, me habrás de interpretar, pues clarifico:
CON QUÉ PALABRAS
Quedé medio muerto por tu ingenio y me tornó tu rostro más borrico. Me puso marca, saeta, tu requiebre y voluntario esclavo me encadené al poste de tu figura, ya sin más cerebro.
¡Y qué admirable tú! ¡Y qué agudeza! ¡Y qué perversa y cruel tu farsa! ¡Chasqueado fui, cual púber o inocente! ¡Qué rapidez y qué interior tramposo, maldita beldad que resultaste un cuervo!
Gusano triste, te diviso de mi tallo con tu desprecio, y ufano rufián, (invertido y zángano de interés avaro, que a sádico suplicio y a rústico agravio, tu desleal instinto deleita inmoral)
y admito deprimido y con íntima bronca, que reincidente yo, por ti obraré perverso si a lúbrica práctica tratas mi problema, si abres tu incógnita a mi vigor bruto y a prodigiosa sabiduría, lo aleccionas.
Pero corto en el sexo y en mi inspiración, y por tu despojo en absoluta miseria, (hasta gemas de mi abuela me robaste) desdeñado, quedo aquejado con tu evasiva y sin redentor que mitigue mi desazón.
Si te da enojo mi elevada epístola, ¿con qué palabras de sencilla lisonja, o bagatelas, no te abrumo en letanía? ¡Ah,porque, mulo, insistiré a trajín hasta que, tedioso, te me rindas harta!
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Poeta
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lety amor de siempre,amor de hoy en tus ojos y tu sonrisa deseo cumplido deseo por cumplir te amo te quiero en un beso en un abrazo que es amor y luz que es sentido de lo exahusto en tu mirada de amor en tus ganas de estar conmigo ahora ,aqui y siempre porque te quiero porque te siento mi novia que tanto anhele
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Poeta
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ENCENDIDA REPRESA
Por los tiempos de esta luna, en el lago un reloj se ahoga. ¡Se tiembla de sentirlo!. Porqué hubo uvas secas, angustiadas las tormentas elegíacas, quemando al sol quejumbrosos.
Lunares del río disfrutando, calidez, ingenua y serena. ¡Sireneándose!. Líquida locura infranqueable, desdibujó un pez enredando al anzuelo, que suele sembrar sombras, en las ondas enarenadas hondo.
Tan apresurado y sin moverse, nunca, fue miel ficción aquélla pena, ni pan de pana entre panales, en la piel velada embarcación, encerrando la espuma y el viento, en el espejo que late la brisa.
¡Qué obscuridad tan serena!. ¡Qué inquietud tan endulzada!. Llóranle todas las gotas saladas. Escucháronle todos los ruidos. Los sonámbulos sueños gemelos. Las escarchas del fuego preso.
Por Esa Represa Encendida Escarchada Del fuego presa.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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A pedra linda da rua Pura mente, nua Brincando de encantar Veio brilhando chuva Sorrindo se apresentar Queria me vender coisas Convencer Contar Mas preferi da chuva Ver brilhante teu olhar Notei até, a forma Cor e jeito de andar; Mas saí Logo, ligeiro Precisava te falar, Conferir tua existência, e humor, pois nos dias de chuva, sou terra sem capim jardim sem flor.
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Poeta
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quase madrugada, solo de pneus sobre o asfalto frio, buscando retorno, (canção sem eco), talvez para suas casas, talvez para dentro de si mesmos. Buscando paz e rima, talvez num abraço, num aperto de mão, ou numa voz amiga e sincera?
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Poeta
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Todo dia renovar recarregar a bateria, mesmo quando a noite, a moda ou jornal, insistem em ridicularizar desacreditar seu sonho, ou lhe mostrar estranho e inconsequente, ou quem sabe a lógica gargalhando, travestir-lhe de sonso, ou ingênuo. Segundo um critério ou mérito, Só seus Todo dia reiterar um voto, remendar um manto, confiar! em um sentimento cuja a única garantia a única certeza é jamais ser alcançado ou entendido por alguém, além de você
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Poeta
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Se marchito como la flor, Lentamente se le fue su color, Combatió y combatió, Con su espíritu y con su dolor, Su sonrisa se apago, Su mirada ya no destello, su corazón no renuncio, Siguió irradiando amor, El cáncer se la llevo, Dejándonos con rabia y dolor.
Sergio A Hincapié Arenas…Antar
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Poeta
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México y sus Aromas en Día de Muertos Que el aroma de la hermosa y tradicional Ciudad de los palacios Te permita admirarla y vivir esta experiencia Fúnebre Maravillosa Recordando a coatlicue madre de todos Los dioses aztecas y diosa de la tierra Madre de Huitzilopochtli El dios del sol y de la guerra Diosa de la fertilidad, de la vida y de la muerte Diosa hermosa y elocuente Que te hará sentir diferente En la ciudad de los palacios Podrás disfrutar de aromas Olor a dioses de la eternidad Y colores alucinantes Que llenaran tu cerebro De fantásticas sensaciones Y llenaran tu pecho de palpitaciones Mientras tus ojos ven al copal llenarse De fuego acabando su finita existencia Que nos hace recordar que debemos Disfrutar de esta vida que se consume en Seguida sin piedad y sin descanso Ven a la ciudad de los palacios a disfrutar Aromas que te harán sentir que sin tanatos No podría jamás existir la vida y su sufrir ECM 01112013
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Poeta
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