|
|
|
Sanación proviene del interior. Permitir el paso a su luz!
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Más Barroco Todavía. Hermosos Chavales de Dieciséis Años, Delgados y Desnudos, Algunos con Alas de Murciélago como Demonios, Otros con Alas de Plumas como Arcángeles, y Otros con Alas de Mariposa, entre Modelos Moleculares de Bolas de la Doble Hélice del ADN, ácido Desoxirribonocluéico, o entre Frascos de Formol con Cerebros Humanos. En un Salón con Grandes Pantallas de Televisión en las Paredes Proyectando Imágenes de Enfermos de Cáncer de un Pabellón de Cancerosos.
Delicados Demonios de ojos verdes, malignos dioses de menta. Exquisitos Arcángeles de Luna. De ojos lilas feroces, de labios de limón. Aristocráticos Insectos Mariposas de un extraño y hermoso Planeta. ¡¡¡¡¡Estupendos Chavales para un Cáncer o un Sida¡¡¡¡¡¡¡.
Soberbios demonios de ojos azules, de labios sonrosados y granates, Con alas de quiróptero, Maquiavélicos príncipes de la Hermosura, Arcángeles de un cielo de resplandores dorados y azules, violetas, púrpuras, Muchachos mariposas de alas fucsias o verdes, extraterrestres bellísimos.
Entre las Dobles Hélices del ADN, modelos moleculares bioquímicos, Señalando las Adeninas y las Timinas, las Guaninas y las Citocinas, las desoxirribosas, Señalando la mutación en la que se encuentra el Oncogén furibundo.
Mostrando el esqueleto maravilloso y tremendo del SIDA, entre Cerebros Humanos, Entre Cerebros de un Frankenstein gay, poeta, y bioquímico, con muchachos verdes, Con chavales de oro o de nata, con chavales de caramelo, entre cancerosos
O heridos de muerte por la lepra o el SIDA, con el oncogén mutado, A los que les duele la belleza como una rosa de agujas ardientes. Y a los que sólo besa el Papa Francisco. ................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Barroco Absoluto. Hermosos Chavales de Dieciséis Años, Delgados y Desnudos, con Alas de Murciélagos como si fueran Demonios, entre Estatuas y Bustos de Emperadores Romanos de Cristal Azul, Entre Grandes Copas de Cristal llenas de Absenta sobre finísimos Pedestales, Entre Grandes Peceras o Acuarios sobre Pedestales, llenos de Peces, En un Salón con Grandes Pantallas de Televisión Proyectando Algunas Paramecios e Infusorios existentes en una Gota de Agua y Proyectando Otras Fractales de Colores hechos Mediante Ordenador. Entre Guacamayos Verdes sobre finos Pedestales.
Púberes Demonitos, procaces Diablitos, sensuales muchachos De labios verdes, rojos, de cintura delgada, de esbeltez exquisita, Delgados y estilizados como palmas de Arabia, excelsos Luzcrueles, Diabólicos chavales de menta agria y néctar.
Entre Calígulas de un Horizonte sevillano que anochece, entre Heliogábalos De un anochecer lila, cuajado de diamantes y luceros, entre copas de absenta, Entre policromados seres de cristal prisioneros, entre loros brasileños, En un palacio de infusorios, paramecios, y arcoiris. Profundamente lindos.
Dañinos como venenos dulces, malos como espinas de rosas, benditos, malditos, enormes, Para un arabesco de toques del clave, para un Scarlatti esquizofrénico, majara, Deicidas muchachos, nenúfares entre Dioses de cristal azul o Lapislázuli.
Los Guacamayos verdes y azules agitan sus sublimes alas, los chavales, Ocultan o muestran sus largos penes delicados, son malos y son bellos, Arcángeles terroríficos, hechos de luna y plata, para un Infierno verde.
Entre infusorios y paramecios veloces, que copulan y se dividen En una gota de agua con perejil podrido, bajo Fractales hermosísimos. Alas de quiróptero y ojos como lilas, e Inaudita Soberbia.
Chillan los Augustos Caracallas azules, Socorro, Auxilio, Socorro, Mierda. .......................................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|
|
¡Otra vez me dormí! No apagué la Luna ni encendí el Sol. No descorrí la Cordillera ni cardé las Nubes ni repinté el Prado ni regué la Flora. No nutrí la Fauna, no orienté los Vientos ni tallé el Desierto ni frisé los Polos ni sacudí el Mar... ¡No sembré la Tierra!
Y sabiendo yo que el Magnánimo todo lo perdona, ese minúsculo destello decepcionado que brillará en su mirada cuando, afligido, todo lo vea y solucione y nada en absoluto me reproche, es justamente lo que me atormenta. Será entonces mi conciencia mi único castigo, ¡el peor!
¡Qué desgracia le he resultado!
|
Poeta
|
|
|
TE INVITO (Texto Surrealista)
¡Ven!... Vamos a escribir con el trueno ligero que flota con la sombra de la miel en la punta del cabello. Sobre el caballo inexplicablemente menos caballo que el camello del agua, y del agua suspendida detrás del arado que huye, que anuda nubes desnudándose, y apaga un arco iris que ha descubierto los cachorros de las calles, y semáforos angustiados hasta cien kilómetros cuadrados. Tal vez no lo sepas, ya pueden ser feroces en las frutas de seis meses, y calculando como pueden ser las moscas, cuando se instalan nuevos focos, que permiten apreciar los días desconocidos, en la evolución de un mes.
Escribamos de la falla geológica más certeramente circulando cerca del camino antiguo por la debatida irritación de una eventual parada brusca. ¡Sí!... Escenas como ésta, dejan el terreno agreste, y escurridizo, y la calle vertiginosa de los libros que mejor guardan el dinero escondiendo la consciencia que es reemplazada en caso de pérdida o robo.
Mira, esta cueva ha servido para los rituales de los grillos y los sapos. Incluso ilustra sobre las siluetas de las mantarrayas del desierto que nunca más volvió a sufrir con la misma fascinación de las épicas blandas, ni con las expediciones del vaso y la cuchara que son tan vidriosamente plásticas, que ignoran la sed y el hambre, a pesar de las circunstancias adversas en el papel y la tinta de las cascadas calcáreas.
Bueno, sabemos que sólo había algunas abrasiones por la noche antes de acostarse deteniendo la caída del cepillo que revierte el proceso de la miniaturización y sobre todo de la ética boca arriba, en particular en un panteón inexplorado, y de forma gratuita con los mejores resultados.
Escribamos que no a todos nos invade el reluciente edificio independiente y permanente en compañía de toboganes y remolinos, que la mayoría de la gente evita como vertedero de basura disfrutando del viaje dónde los cocodrilos atacan con las preguntas de la escuela como la vieja máquina de coser para protegerlas del sol. Acuérdate como crece un centímetro al año pasando por los deportes extremos, afirmando que es posible admirar los parajes de cadáveres y herramientas, las viviendas sin trabajo, y la blusa que viste de piel dos pares de cuernos de antílope postrado ante un sencillo ladrillo, una taza, cartuchos de balas y un silbato.
¡Piénsalo!. A medida que la humedad crece por el rescate de los platos, y de estar cara a cara con los osos perezosos, las termitas hacen huelga independientemente de las lagartijas, más la demora, capital e intereses, en nada dejan de alterarse derramando la fuerza del turbión, y el drama eléctrico, justo al deshojar las entrañas de mil ausencias.
Mira, te invito a escribir por lo que está ocurriendo al azar, y por la diversificación del miedo y la tristeza, en las montañas entre los remotos latidos color malaria, y en respuesta a las preguntas que se funden una con la otra, llegando a preguntarme el porqué te invito de esta manera. Pues bien, no lo sé, pero creo que debo hacerlo, y sólo sé que te invito, te invito y te invito.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
cami tu amor me salva en tu amor y nuestra razon de quererte tanto de amarte tanto vos sabes como te quiero vos sabes como te amo vos no sos amor de compra y venta vos sos puro amor te amo te siento te necesito porque me haces feliz me basta con tu presencia cami dulce,cami linda te amo porque te amo sin pedirte mas que tu amor
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Barroco Absoluto. Hermosos Chavales de Dieciséis Años, Delgados y Desnudos, con Alas de Murciélagos como si fueran Demonios, entre Estatuas y Bustos de Emperadores Romanos de Cristal Azul, Entre Grandes Copas de Cristal llenas de Absenta sobre finísimos Pedestales, Entre Grandes Peceras o Acuarios sobre Pedestales, llenos de Peces, En un Salón con Grandes Pantallas de Televisión Proyectando Algunas Paramecios e Infusorios existentes en una Gota de Agua y Proyectando Otras Fractales de Colores hechos Mediante Ordenador. Entre Guacamayos Verdes sobre finos Pedestales.
Púberes Demonitos, procaces Diablitos, sensuales muchachos De labios verdes, rojos, de cintura delgada, de esbeltez exquisita, Delgados y estilizados como palmas de Arabia, excelsos Luzcrueles, Diabólicos chavales de menta agria y néctar.
Entre Calígulas de un Horizonte sevillano que anochece, entre Heliogábalos De un anochecer lila, cuajado de diamantes y luceros, entre copas de absenta, Entre policromados seres de cristal prisioneros, entre loros brasileños, En un palacio de infusorios, paramecios, y arcoiris. Profundamente lindos.
Dañinos como venenos dulces, malos como espinas de rosas, benditos, malditos, enormes, Para un arabesco de toques del clave, para un Scarlatti esquizofrénico, majara, Deicidas muchachos, nenúfares entre Dioses de cristal azul o Lapislázuli.
Los Guacamayos verdes y azules agitan sus sublimes alas, los chavales, Ocultan o muestran sus largos penes delicados, son malos y son bellos, Arcángeles terroríficos, hechos de luna y plata, para un Infierno verde.
Entre infusorios y paramecios veloces, que copulan y se dividen En una gota de agua con perejil podrido, bajo Fractales hermosísimos. Alas de quiróptero y ojos como lilas, e Inaudita Soberbia.
Chillan los Augustos Caracallas azules, Socorro, Auxilio, Socorro, Mierda. .......................................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|
|
Mía, dime que eres mía, solamente mía… En la plácida luz de la alborada te siento mía, únicamente mía.
Mía son tus sombras silenciosas desnudándose la piel alborotada, en la lluvia pretenciosa humedeciendo las mañanas.
Mía en las noches de nostalgia aprisionando tu alma dentro de mi alma, donde el fuego de la vida nos consume la intimidad detrás del velo romántico…
Mía, únicamente mía es tu pasión, tu deseo idílico de vivir el amor.
Mía es la brisa de tu aliento cada vez sofocando mis labios con esos besos enardecidos de tanto amar.
Mía, dime que eres mía, dímelo al oído tantas veces como yo te repito una y otra vez que soy tuyo, solo tuyo.
Julio Medina 3 de noviembre del 2013
|
Poeta
|
|
|
|
Revolviendo viejas fotos te encuentro, como un gato que salta sobre un ave, así mi corazón salto la foto la tomo mi hermana, estabas sentado en tu moto sonriendo con desparpajo y burlón
Esa noche a la Kawa la colgaste más de una cuadra al otro día de mañana, en el campo, me entero por un conocido de los dos que en la Kawa, regresando a tu casa, a oscuras te atropello un camión
Luego vino el cementerio, las lágrimas, la bronca y el dolor, ahora solo queda esta foto, que poco a poco pierde su color, Ya pasaron treinta años, yo sigo viajando en moto, Vos siempre a mi lado en la Kawa sonriéndome con desparpajo y burlón
Creado 14 de Marzo 2010 Catriel Cuestas Acosta
|
Poeta
|
|
|
ES EL ACABÓSE (Texto Surrealista)
Ayer el mundo se agotó en esa botella de la esquina acompañada. Es la sombra que se mira cuando nada queda ya, y sobre ella se desnuda el humo con el hielo quedando entre las hojas, metálicas, líquidas como nunca antes, y los árboles metálicos solo esperan.
Algo sucedió de repente, todo era más lento, y específicamente en las maniobras de ataque al descubierto jardín sin mérito. Una nube quebradiza danzaba entre las columnas engañadas por el piso rojo, estupefacto, con la sorpresa de haber dibujado una sonrisa al techo. Se le atribuyó el mérito al aire, que nada acariciaba del bosque bajo el vientre multicolor y adolorido del viejo lago. Pues el objetivo es conservar las áreas dulces del principal impulso. Volverse como un apoyo cauteloso con el último ingrediente. Ser como el aire y el color tal vez, pues se había perdido el perfume del capullo, doblado del si y del no, de un silencio agudo entre las sillas. Cualquier clase de ruego y respeto era ya incompatible con la vida. Las calles hacían espirales, obstinadas en destruir los insectos inconformes, las piedras ruines, y el piso que trabajaba entre las ventanas menos baratas. ¡Ésto se acabó!. El agua gastada solo es una esperanza de los peces, de la tierra que se aferra en su agonía, las fibras del instinto solo se han fortalecido por el manantial de los puñales, de los culpables inventados, y del olvido que se advierte por el apetito de los huertos. No obstante, el ruido colgaba la vegetación sacudiendo una pared insensata, pero con el espíritu fuerte se habían hecho tibios círculos.
Pero el fracaso solo significó morir sin descendencia, en los suelos pobres de nutrientes, y cerca una estructura ósea de cuatro dedos, sin adaptarse al pequeño color café de la actividad constante, y por la garganta de los misterios masticando las respuestas perdidas. Por eso la luna dejó de ser azul al otro lado de la puerta, un poco más delante del pasto, y las asustadas espinas castigadas por el tiempo.
Si bien, muchos ya lo saben, ese tiempo quedó sepultado entre un espacio espeso, y una lluvia de polvo con el rostro de un zumbido. Con el dolor de cabeza y la dificultad de entender el nuevo sabor del mapamundi de los arrecifes, con la observación de los vidrios y en el antebrazo que se parece al radio de los medicamentos ligeros. Todo es ahora una ventaja submarina, con la rapidez de los riñones lo difícil es lograr no estrellarse al reconocer los arbustos.
Bien puede ser apreciado por los buques de larga distancia que no dejan que nadie decida por ti. ¡Ni tu mismo si así lo deseas!. En estas tierras que se esfuman, con el rostro de un zumbido agudo y atemorizado, los mínimos rumores son suavemente aplastados, ni más ni menos, de lo que nadie necesita para ser olvidado luego. Así que, nadie querrá perderse la oportunidad de nadar con las águilas, y tomar buenas imágenes de los consejos más radicales de algunos movimientos del hambre rehén de la última ocasión. Como verán, hay mucho que agregar, de las especies salvajes y sus variedades domésticas, en el sentido de las manecillas del reloj. ¡Manco!.
Muchas aves de ceniza están extintas y amarradas a los perros del orgullo y arrogancia, especializados en las condiciones del ojo y destino de la exposición comparativa que representan toda la gráfica del abandono, la mentira y el asesinato piadoso de los ríos, de los libros, y de las simples cronologías antes de ser reemplazados entre los corales que duros florecen lejos del calor donde flotan. En fin. ¡Ésto es el acabóse!. Y peor aún, la botella ya no existe, ni la gota que derramó al mundo, en la esquina de las sombras.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
YO SOY VICTIMA DEL BULLYING
No crean que yo no sé que muchos piensan que soy un viejo ridículo, que me ando haciendo el pendejo, con mi ralo pelo largo. Inclusive, no falta el que me lo grita en plena calle, amparado en la impunidad que le da el anonimato. Claro que lo sé, pero peor fue sufrir las burlas en mi infancia y adolescencia. En esa época sí que me dolía, esa permanente agresión, esa violencia psicológica a la que me sometían, y que me fue convirtiendo, para sobrevivir, en lo que soy. Entonces se decía, le tomaron de punto, está para la cargada. Hoy los medios descubrieron un termino inglés, “bullying”, para denominar esas crueles burlas sistemáticas. Entonces no se tenía conciencia del daño que causaba en la victima, se aceptaba como un hecho natural entre los niños y adolescentes, inclusive entre los adultos. Porque este no se aplicaba sobre características modificables, por ejemplo, yo puedo cortarme el pelo y si bien estoy realizando un acto contra mi voluntad, pero no puedo modificar un aspecto físico, o si puedo, en algunos casos, mediante cirugía u otro medio externo, pero es posible que no esté al alcance de todos. Resumiendo, yo puedo decidir cortarme el pelo, pero no me animo a cortarme las orejas
|
Poeta
|
|