Poemas :  La Ciudad
LA CIUDAD
Autor : Saint-John Perse
Francia 1887-1975

Pseudónimo de Alexis Saint-Léger Léger, Fué Doctorado en Ciencias Políticas, diplomático y poeta. Premio Nobel de Literatura 1960.
De Imágenes para Crusoe. Este es versión de Jorge Zalamea Borda
.



3.-La ciudad

La pizarra cubre sus techos, o bien la teja en que vegetan los musgos.
Su aliento se vierte por el tiro de las chimeneas.
¡Grasas!
¡Olor de los hombres urgidos, como de un soso matadero!,
¡agrios cuerpos de las mujeres bajo las faldas!
¡Oh ciudad contra el cielol
Grasas, aspirados alientos, y el vaho de un pueblo contaminado
-pues toda ciudad se ciñe de inmundicia.
Sobre la lumbrera del tenderete -sobre los cubos de basura del hospicio
-sobre el olor de vino azul del barrio de los marineros
-sobre la fuente que solloza en los patios de la policía
-sobre las estatuas de piedra mohosa y sobre los perros vagabundos
-sobre el chiquillo que silba, y el mendigo cuyas mejillas tiemblan
en la cavidad de las mandíbulas,
sobre la gata enferma que tiene tres pliegues en la frente,
la noche desciende, entre el vaho de los hombres...
-La Ciudad por el río mana hacia el mar como un absceso...
¡Crusoe! Esta noche, cerca de tu Isla, el cielo que se aproxima loará al mar,
y el silencio multiplicará la exclamación de los astros solitarios.
Corre las cortinas; no enciendas:

Es la noche sobre tu Isla y en su contorno, aquí y allá,
dondequiera se curva el impecable vaso del mar;
es la noche color de párpados, sobre los caminos entretejidos del cielo y del mar.
Todo es salado, todo es viscoso y pesado como la vida de los plasmas.
El pájaro se arrulla en su pluma, bajo un sueño aceitoso;
el fruto vano, sordo de insectos cae en el agua de las caletas, cavando su ruido.
La isla se adormece entre el circo de vastas aguas,
lavada por cálidas corrientes y grasas lechadas,
en la frecuentación de légamos suntuosos.
Bajo los manglares que lo fecundan, lentos peces entre el cieno
han descargado burbujas de su cabeza chata; y otros que son lentos,
manchados como reptiles, velan. -Los légamos son fecundados.
-Oye chasquear a las huecas bestias en sus conchas.
-Sobre un trozo del cielo verde hay un humo apresurado
que es el enmarañado vuelo de los mosquitos.
-Los grillos bajo las hojas se llaman dulcemente.- Y otras bestias que son dulces,
atentas a la noche, cantan un canto más puro que el anuncio de las lluvias:
es la deglutición de dos perlas hinchendo su gollete amarillo...
¡Vagido de las aguas girantes y luminosas!
¡Corolas, bocas de moaré: el duelo que apunta y se ensancha!
Son grandes flores móviles en viaje, flores vivientes para siempre,
y que no cesarán de crecer por el mundo...
¡Oh el color de las brisas circulando sobre las aguas calmas,
las palmas de las palmeras que se menean!
Y ni un lejano ladrido de perro que signifique la choza;
que signifique la choza y el humo de la tarde
y las tres piedras negras bajo el olor de pimiento.
Pero los murciélagos cortan la noche blanda con pequeños gritos.

¡Alegría!. ¡oh alegría desatada en las alturas del cielo!

...¡Crusoe!, ¡estás ahí! y tu rostro se ofrece a los signos de la noche,
como una invertida palma de la mano.
Poeta

Poemas :  CANCION DE LA VIDA PROFUNDA
CANCIÓN DE LA VIDA PROFUNDA
___Porfirio Barba Jacob. Poeta Colombia.
1883-1942


CANCION DE LA VIDA PROFUNDA

Hay días en que somos tan móviles, tan móviles,
como las leves briznas al viento y al azar...

Tal vez bajo otro cielo la Gloria nos sonría...
La vida es clara, undívaga, y abierta como un mar...

Y hay días en que somos tan fértiles, tan fértiles,
como en Abril el campo, que tiembla de pasión;

bajo el influjo próvido de espirituales lluvias,
el alma está brotando florestas de ilusión.

Y hay días en que somos tan sórdidos, tan sórdidos,
como la entraña obscura de obscuro pedernal;

la noche nos sorprende, con sus profusas lámparas,
en rútilas monedas tasando el Bien y el Mal.

Y hay días en que somos tan plácidos, tan plácidos...
-¡niñez en el crepúsculo! ¡lagunas de zafir!-

que un verso, un trino, un monte, un pájaro que cruza,
¡y hasta las propias penas! nos hacen sonreír...

Y hay días en que somos tan lúbricos, tan lúbricos,
que nos depara en vano su carne la mujer;
tras de ceñir un talle y acariciar un seno,
la redondez de un fruto nos vuelve a estremecer.

Y hay días en que somos tan lúgubres, tan lúgubres,
como en las noches lúgubres el llanto del pinar:

el alma gime entonces bajo el dolor del mundo,
y acaso ni Dios mismo nos pueda consolar.

Mas hay también ¡oh Tierra! un día... un día... un día
en que levamos anclas para jamás volver;

un día en que discurren vientos ineluctables...
¡Un día en que ya nadie nos puede retener!
Poeta

Poemas :  Fugaz color coral
FUGAZ-COLOR-CORAL

Cinco letras móviles hay volando
Sobre los campanarios
Confinados
En la cara esbelta del charco
¡Los nidos suspendidos entre limones!
Con el puente del corcel qué cruza...
¡La herida imponderable, mil fantasmas!

*Fugazcoral___(Color)

De tantas cosas
Enterradas, aterrados, los cabellos
¡Son elásticos del coral, vivo, en tropel!
Cielo al acecho____Escritura del polvo
¡Al estar la brisa temblando!
____Del hierro pelirrojo nunca visto___
¡Al graznar vegetal encaramado!

*Fugazcolor___(Coral)

Los brazos agitando, cargan, dromedarios,
Entre los gramáticos almendros, héticozzz
Las montañas anónimas
Las ánimas del disco duro
Las horas cambiantes luces
Campanas de las generaciones, oscilaciones,
¡Ahí, junto a la muerte, fugaz doliente!

*Colorcoral___(Fugaz)

Hay langostas de incertidumbres
¡Lejanos amigos de un barquero!
En el fruto agonizante del olvido
¡Más sombra qué nunca!
¡Más calor qué color!
Los hijos del exilio escuchan
Las fuentes, de media voz___¡Seca!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas de reflexíon :  Un magisterio elogiable
UN MAGISTERIO ELOGIABLE

En él.
El ser.
¡Querer que es!.
Un auténtico, ir, hasta el final.

Es
Al final el maestro
De sí mismo. ¡De los mil artes!.
En sí mismo. Al mismo... ¡Tiempo!.
¡Qué lleva dentro!.
El
Blanco. ¡Fuego!.

En la dulcedumbre cumbre. ¡Alumbra!.
En
El

Mismo.
¡Combustión, bastión!.

La transformadora
Operación.
¡De configuraciones móviles!.
En el escrito mañana
No en el ser
En blanco fuego
¡Un auténtico ausente!.

¡Qué no llegue!.
Espiritoso, espiriforme, espiritado.

Sólo.
En sí mismo.
El ser qué es.
¡Sileeencio!.

Agridulce tal vez,
dulcedumbre.
Sea...
Hasta siempre.
El
Mismo
Auténtico, cántico.
¡Libremente!.

Libre del pensamiento.
Y con la red atrapando.
A los dioses cadavéricos.
De la consciencia humana.
¡Qué tejen con la usura basura!.

¡Quebrantamiento, enrarecimiento!.
Todo ensombrecido, enmohecido.
Y
Con la infinidad,
de ínfimas. Inferencias.

Solamente maestro de sí mismo.
Elogiable.
El encuentro con el si mismo.
Y de ahí.
Bajo la piel.
¡El mismo siempre!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  A extrañas horas
A extrañas horas

Lo
Comentan los relojes.
ya serán
viejos tanto minuto, segundo,
en las manecillas de los jóvenes
días
pero ni a los meses ni a los años
lo
divulguemos, vagamente,
que hasta, un fantasma amarga
las paredes
qué a lo lejos oyen.

¡Extraño los tiempos eternos!

Piensan, sienten, escriben.
Las manecillas
Enrelojadas
En las paredes de vidrio, de arañas, móviles y dactilares...

Extrañas, extrañas...

Las horas fueron,
escurridizas,
jóvenes infancias corriendo,
intrépidas,
sonrientes pelotas en los viejos,
embelesos,
acordes al potente brazo,
penetrante,
pero sólo profunda e inefable,
cortafuego,
la vida, del instante inmenso,
pródigo,
se ha ido, quedando, rumor eterno,
sagrado y espiritual,
desgranando, paz nocturna,
resplandeciente.
En
El
en el espejo, triunfante,
abrasador, afable, leal claridad,
del razonar palpitante,
del compartir real,
del dar sin anunciarlo,
commmo un reflejo luminoso. En el corazón del alma...

¡Sin importar lo extraño de estas horas!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta