Poemas :  Esquizoide I
Te enferman de vida
y te curan de a poco.
Te escapas de la piel
y te vuelven a anclar en ella,
matándola, tumbándola.
Me imagino pobre y sin libros,
sin un plato de sopa en el sepulcro.
Mi mente es un mísero tragaluz
que no deja entrar a mi morada
más que el dolor de lo absoluto.
Es generosa la herida
en la oscuridad de la noche.
Y es lo único que quema.
Se deshace el tiempo igual
que se disuelve la existencia,
mientras se quiebra un espectro
entre mis parietales.
Los muros que derrumbé
son mis tesoros. Los abrazo.
Pero ya nadie los ve.
Lejos de la gente
siento más cerca sus voces.
Extrañando una mano
experimento más proximidad.
En mi ceguera, los toco.
El laberinto del que salgo
no tiene murallas,
ni césped, ni baldosas.
Sale del centro de la Tierra
donde deambulaba muerto.


©Gustavo Larsen, 23 de marzo de 2020
Poeta

Poemas :  Otario
OTARIO

Otario,
que en su pecho conociste
por vez primera el alpiste
de un gotán embriagador,
buena papusa que amaste
y por gil te le piantaste
como aquel naranjo en flor.

Otario,
que en el baile sos paquete
con berretín de purrete
y remos de mancarrón,
¡en tu zurdo hace un torniyo!
y la trucha de apoliyo
te bate Yoni y chauchón.

Te dio el dulce en la milonga
una gitanita rusa,
resultó la rantifusa
ser bagayo del montón.
En el riel ya te junamos,
¡pucha si sos mamarracho!,
sin buena mina ni escracho
por logi y por calentón.


Publicado ayer en mundopoesía.com

En estructura, el poema se inspira en el tango "Muchacho", con letra de Celedonio Flores, e intenta ser un humilde homenaje a su poesía popular.
Poeta

Poemas :  Los hombres huecos
Los hombres huecos
(“The Hollow Men”)


T. S. Eliot (1888-1965)

Somos los hombres huecos,
los hombres rellenos.
Apoyados el uno al otro,
aditamento cefálico lleno de paja.
¡Ay!
Nuestras voces secas,
cuando murmuramos juntos,
son tranquilas y carecen de sentido,
como el viento en el prado seco
o las patas de una rata
sobre el vidro roto
en nuestro seco sótano.

Figura sin forma, sombra sin color,
fuerza paralizada,
un gesto sin movimiento;
aquellos que cruzaron con ojos firmes
hacia el otro reino de la Muerte
nos recuerdan -si acaso-
no como almas violentas y perdidas,
sino simplemente
como los hombres huecos,
los hombres rellenos.



Traducido por: Gustavo Larsen, veintisiete de marzo de 2019.
Poeta

Poemas :  Déjà vu
Con su piel huyendo de sí misma
le sobrevolé una noche
cada indecible recámara de su historia.
Adoratriz de mazmorras ella,
buscando al prófugo que se las validara.
O al carcelero.
Pero ya eran musgos olvidados
cada hoyo suyo por donde repté,
coágulos secos sobre un hueso
en búsqueda de autocompasión.
A mi paso, erigió insignificantes templos
en las celdas oscuras,
con velas sencillas de derretir.

Al salir de su Maelstrom de barro
miré hacia atrás y ya no estaba.
Tal vez nunca existió.


© Gustavo Larsen, 03/03/2019
Poeta

Poemas :  Ensoñación
Siente la noche frágil, la textura
del lánguido lucero que se mece en tu lengua.
Oye los grillos, hartos de cordura
en su invernal cadena. Ve si su nervio mengua.

Imagínate el caos de un Sur sin Norte,
los hombres que escaparon de tus sueños,
y allá, allá bien lejos, el monte que es soporte
de una historia de pájaros pequeños.

No somos esas aves miserables,
aquellas de la fronda tan remota
lanzándole graznidos a los cables.
¡Vibra y restalla entonces, cual vela en sal ignota!

Y que no reinen, blandos e incoloros,
el musgo y el pudor en el tejado.
Suda todo el recato por tus poros,
porque el grillete es driza cuando se sabe alado.

Tómate el agua de una vida entera,
mejor aún, sus sorbos más hirvientes.
Verás que tu garganta seca espera
como el lecho de piedra aguarda a los torrentes.

Quisimos, desde ayer, estrellas sueltas,
con su galope franco en las auroras.
Hoy son, en febril paso, amazonas esbeltas
que en delirio nos miran, cazadoras.


©Gustavo Larsen, 11 de diciembre de 2018
Poeta

Poemas :  Anonadamiento anónimo...
ANONADAMIENTO ANÓNIMO

Sobre el nombre también la sangre hierve,
hierba escudo y nudo crudo, el tiempo.
¡Atrocidad feroz!... Boato y apoteosis.
Ya ni hocicar al pretérito ilumina.
Ya ni al oxidarse estropeado exalta.
Ya ni el vilipendio ignoto infama.

Restos del hombre sombras vierten.
Al ínfimo infinito el íntimo fracaso,
rudo ruido raudo roído ruin.
¡El aire al mismo grito gruñe!.
Tiranía brutal de la vanidad infame.
¡Vaya expoliador probo del vituperio exultante!.

La nota del dolor tan sólo informa,
informe la triste tarde embiste,
la estrofa rota, las ratas raudas.
¡Oh, espuma!... De la fúnebre belleza,
la aurora en duelo doble duele,
por el orondo indócil óbice soso.

Pérfido erebo
Cetro lesivo
Hasta en lo recóndito
Inepto cúmulo
De lo vil ruin
¡Ya, a la misma perplejidad, ofusca!
.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas :  Ven, ceguera
Ven, ceguera, que su lumbre
es el vaivén del solsticio.
Tictac carnal de una fiera.
Esa invencible costumbre
de bálsamos y suplicio,
viva, en un rostro cualquiera.

Ven, con tu grillete experto
que hay mucha prisa en la ojera
y se acerca una tormenta.
Ella disuelve el desierto
que en mi historia reverbera
cuando arremete, opulenta.

Que no se pose en mis ojos
como panteras esbeltas
sobre el temblor de una entraña.
¿No ves cómo en mis despojos
se agazapan riendas sueltas
que ríen cuando me engaña?


Publicado hace algunos instantes en el portal de mundopoesía.com
Poeta

Poemas :  Epitafio II
Casi las once y media de la noche
y un mundo de dolencias terminales,
de ojos efímeros como luciérnagas,
ve la comedia negra de tu escape.
Fue tu vida de invierno
el vuelo del papel en una calle.
Fuiste amigo del viejo terraplén,
ese al fondo del barrio miserable.
Lo que te vio y calló quién lo sabrá,
por esos códigos de pobres y hambre;
rotos amaneceres sucediéndose,
repletos de los sueños que asfixiaste
bajo el tren y las suelas en las vías.
Ni hornero ni zorzal de los barriales
fuiste (por más de ser de aquel San Telmo),
tan al revés de esa milonga errante
de Laurenz y Albertito Podestá.
Hoy, de esta esquina que con celo amaste
yo te pido perdón, por ser el rostro
de un asfalto con grietas incurables.
Tus días remolcaron
indecibles bagajes
que te confieso, son como los míos.
Absurdos. Terrenales.


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Gustavo Larsen, 16 de febrero de 2018
Poeta

Poemas :  Recuerdos
Todo renace al fin del día, cuando
la idea de lo sólido perece.
La noche no es misterio al que le ofrece
sus secretos desnudos, palpitando.

Torna un susurro en fiera voz de mando
y suicida, el pudor, se desvanece
en los tentáculos de un dios que ofrece
sus glorias a la carne celebrando.

El aire en los pulmones
aviva movimientos indecibles.
Le nace una pirómana centella​

de hambrientas conjunciones.
Y muere igual, en ríos combustibles
que en él, alguna vez, tatuara aquella.


Publicado hace unos instantes en el sitio de mundopoesía.com
Poeta

Poemas :  Sábado
Sábado
(Víctor Botas, 1945-1994)


Más de una hora inquieto,
tratando de encontrarla por las calles,
apostado en sitios estratégicos
esquinas en teoría casi inevitables,
húmedos bares de tres al cuarto,
paradas de autobuses
qué se yo.
Y ahora,
ahora estaba ahí,
tranquila,
tan campante, guapísima,
del otro lado del cristal.
La había visto de lejos,
de muy lejos diría,
para estos ojos miopes con que ando
Ahí está
ahí está, pensé,
y se agitó mi espíritu lo mismo
que se agitan las aguas tristes
de los lagos con la brisa de otoño.
Era el momento,
esa ocasión que ni pintiparada,
única: bastaría con empujar la puerta,
mentir un simple encuentro fortuito,
entrarle al quite,
buenos días caramba,
vaya una feliz casualidad, y todo hecho,
todo;
y luego, ya se sabe,
cada uno debe tener su arte de enrollarse,
su ars amandi, como ya dijo Ovidio.
Era el momento sí.
Pero pasé de largo
igual que un apestado,
como un perro con pulgas
y el rabo bien metido entre las patas,
jadeando,
sin osar tan siquiera
echarle una mirada de reojo:
apijotado, vamos.
Pasé de largo
como las aves pasan en los cielos
y el sol sobre los días
y las flores
que quieren reposar en sus cabellos
y morirse en sus manos,
y no saben.
Poeta