|
|
La nieve de hoy cae lenta cubriendo el espacio tan grande que dejaste en el corazón donde la ausencia frecuenta
Es tan fina que solo siento el frio acuoso mojarme la piel, en este blanquizal desolado labrado de espontanea nostalgia.
De momento tengo la necesidad de tenerte conmigo, de acurrucarme a tu cuerpo, de sentir el calor de tu abrigo.
Pero esa imagen es un espejismo asomándose en la tristeza, un reflejo de fugaz oportunismo metido en mi loca cabeza.
En este dificultoso escenario donde el recuerdo me aqueja, he vuelto a leer el diario que de tu amor no me aleja.
Julio Medina 27 de noviembre del 2013
|
Poeta
|
|
|
FRANCO TERNASCO (Neosurrealista)
Calla el lago seco al sapo por el espejo que duerme donde el peine queda calvo Porque...
En el fondo se encontró la punta que había supuesto un territorio yermo, y un evidente desvío de las nubes por los acordeones, lo que dista un poco del desaliño de los pepinos posteriores a los ensayos realistas. Por leer los renglones de frases complicadas, que pensaban que lo cierto era lo contrario. Y nada más, por eludir herir la sensibilidad de las botas, con la palabra paciencia, y los métodos de pescador en sus descansos más cortos.
El caso es que la fruta, es el peor enemigo del metal más implacable, para dar cuenta de las nuevas lunas con las mínimas exigencias creativas, y que hubieran podido causar algún inconveniente a la tímida hora de la vanidad, que tiene por costumbre llamar a los gatos como un gorrión se sorprende frente al espejo. Siendo notable la capacidad para pintar verde al aire, verde al perfume, y verde la pronunciación sincera.
Aunque no se tome muy en serio el asunto de las galerías que forman el subsuelo, y se ensanchen a su vez los conceptos de los cebos y las coles, sin complicaciones y en un estilo llano, con el uso de los recursos formales más alambicados después de correr tras una liebre, y llamar en alta voz al sofá que regresa del trabajo de una manera afectuosa, con la solemne explicación de los bizcochos. Pues claro que hay esperanza, estos son unos ésteres de fósforo que suelen decir que sí, cuando en realidad es un no, y al imprimir las cartas sobre la mesa, los corresponsales afirman recibir señales del teleférico más cercano, especialmente si el olvido se paga con algún sostén para la glándulas ansiosas.
Francamente, la verdura anida en la lectura que ahora realizan sus retinas, intentando comprender la estructura de algunos cuantos disparates vertidos previamente. Pues bien, la situación se muestra cada vez más invisible, y esto lleva necesariamente a reflexionar mucho sobre las diferentes manifestaciones estéticas, y en el depósito de la imaginación que está en huelga, y ha presentado su renuncia por la injuria que los libros le dispensan, y la sarta de mentiras copiando y nombrando personajes de quienes ni tiene la menor idea. Sin embargo, siendo sinceramente joven, es útil recordar que los jugos envasados y esterilizados tienen preocupados a los camarones con treinta gramos de queso añejo, y el producto pasterizado en ángulo recto, por esos sueños de poemas comestibles sobre los factores que modifican la gramática cuando el régimen de lectura es deficiente, y evitan el ácido láctico de estudiar historia con el nombre más comercial obtenido del arroz con mantequilla.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
LABERINTO
Si crees que ese camino que tu soberbia elije te lleva hacia tu meta, estás equivocado. Andás un laberinto de cruces infinitos, y en cada encrucijada cualquier hecho fortuito, te cambia el horizonte, te aparta de tu rumbo, y vas a la deriva como una hoja al viento. Cuando hayas salido Recién sabrás adonde están tus pies cansados, y verás que el destino no estaba señalado, que el azar se hizo dueño de tu andar por la vida, que vos nunca supiste cual era la salida.
|
Poeta
|
|
|
|
Acabo de hacer una Maldad de las que hacen Historia.
He donado sangre. Pero me ha preguntado el médico antes de donar si yo estaba en tratamiento con algún fármaco y le he dicho que no. Y resulta que soy esquizofrénico y estoy en tratamiento con Risperidona. Es decir que en mi sangre hay Risperidona. Si mi sangre se la inyectan a un niño chico lo mismo me lo cargo. Si se la Transfunden a una persona alérgica la mato. O sea que he hecho un pacto con el Diablo y lo he firmado con mi sangre. Soy El Doctor Fausto ahora mismo, esclavo de Mefistófeles. He vendido mi alma al diablo, vamos a ver lo que me da a cambio.
Por cierto, antes, hace nueve años, cuando donabas sangre te daban un vale para el bar y tomarte un pincho de tortilla, y actualmente nada más que te dan unas galletas de mierda que saben a perros muertos. Y los pinchos de tortilla que te comías antes te sabían a gloria. Y ahora nada más que te dan cuatro galletas baratas, malas, e indigestas.
Y además, antes podías donar sangre en todos los Hospitales de Sevilla y actualmente sólo se puede donar sangre en el Virgen del Rocío, y he tenido que coger tres autobuses, o sea que hacer el mal cuesta encima dinero. Empieza bien Mefistófeles, da menos que la Junta de Abastos.
Por cierto, qué pinta de sucios y asquerosos tenían todos los tíos que estaban allí donando sangre.
Lo mismo analizan mi sangre por HPLC y la arrojan a la basura. ................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|
|
ODA AL ESPEJO (I)
Ahí al frente con tu mirada transparente el tiempo de perfil con la camisa y la sonrisa vistes la ropa nueva el reflejo goteando arrugas estremeciendo hasta el fondo la luz perforando la esperanza que sigue buscando la cabeza el cuello las mejillas con blusa blanca la corbata descifrando el nudo.
¡Oh, lindo espejito!. Muchas veces implacable el cabello cae cantando por el peine invisible haciendo gestos roto y empañado entre la luz labios de cristal espalda intacta a veces buscándome siguiéndome. En los ojos abriendo con agua tibia la espuma entre los dientes. ¡Vagos recuerdos!. Envejeciendo matutinas noches vespertinas nieves en la cabeza. ¡Fogatas!.
¿Qué puedo hacer?. Me seguirás viendo inclemente desnudándome la misma cara herida por el tiempo habitación distinta. ¡Cambiando siempre!. Haciendo lo mismo. ¡Qué yo!. He olvidado de mí pensando. ¡Qué nada cambia!. De la apariencia el fondo con la imagen. ¡Qué nos mira!. y desconoce objetivamente. ¡Solo por fuera!.
Mi reflejo solo un rato en el baño solitario en la sala acompañada sonriendo como sombra con luto ajeno resbalando los dolores. ¡Qué llevamos!. Reflejados en otras lágrimas muchas veces ocultando por los años en ese peinador.
¡Qué cambia!. El tiempo a nuestra imagen y semejanza. ¡Reflejándonos solamente!. Gracias, gracias, gracias.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
DE LA TRADUCCIÓN POÉTICA Autor : Zbigniew Herbert Polonia 1924-1998 Estudió Derecho, Filosofía y Economía, fué poeta, ensayista y dramaturgo. Uno de los más importantes poetas polacos del siglo XX. Esta es traducción de Xaverio Ballester. Madrid, Ed. Hiperión 1993, En 2da. Edición 2008.
De la traducción poética
Como un abejorro zompón que se posó sobre la flor hasta que se encorvó el flexible tallo y ahora se abre paso entre filas de pétalos parecidos a hojas de diccionario y se dirige hacia el centro donde están el aroma y el dulzor y aunque pescó un catarro y ha perdido el sabor aún persiste hasta que su cabeza golpea contra el pistilo amarillo
y aquí ya el fin difícil es penetrar por los cálices de las flores hasta la raíz así el abejorro se aleja muy ufano y zumbando con vigor: dentro me metí y a quienes no acaban de creerle su nariz enseña amarilla de polen.
|
Poeta
|
|
|
AGALBANADO ZAMBOMBO (Texto Neosurrealista)
Aquí dormía la noche por la tarde enamorada de un guante con el frío sublime liso altivo en la ceniza de un sí rastrero honesto.
Un sí con el poder de robar. Un no al engaño ausente. Un nunca al honor viejo.
Y en consonancia con la eliminación manual de las moscas, y los productos importados para el descortezado de árboles, entre los que se cuentan las novelas que han seguido sentadas en cada silla y el miedo a las ovejas, que han hecho un cosa gris a la espada maltratada con toda la calamidad de ver crecer las papas y los rábanos desde abajo...
Destacan por otra parte, los vestidos musculosos en los juegos con sal de uvas, los teléfonos solitarios organizando conmovedores mensajes a los gusanos que no se dejan de mover como el tocino en su auto, con los marsupiales aplaudiendo al campo magnético templado en el ambiente del acarreo de los aerosoles, sin olvidar los marcadores fluorescentes, dónde es posible encontrar las diferencias con las arañas rojas en las erupciones de aranceles amenos, y los primeros primates de níquel, con las más modernas técnicas de cultivo del azufre con plomo, entre casas y chozas que sacan la lengua a los pisos de basalto, y sedimentos del clima al fallecer las capas tectónicas, por no tener saber del cuidado del aire, y dejar que se elevara la toxicidad de los cubos puntiagudos con el magma endurecido...
¡Vaya encorbatados! Son el conjunto de la vocación iconoclasta que está fabricando pasta, pastel y plástico en el mismo nivel temático que resta importancia al agua tibia, lejos del determinismo y la teoría del reflejo, por el culturalismo desbordante de los dedos incomprensivos en una tarde de comitiva menos elitista que cualquier mañana vana, anulando la vieja certidumbre más exigente de trapos, si bien, menos instrumental cuando se cambia el suelo y el tapete al márgen del nombre que alcanzó la primera madurez del escarabajo con la gracia displicente, y la claridad de las uñas de suaves colmillos embusteros.
Bueno, sentadas las bases en la punta de los patrones enigmáticos de los terremotos, es necesario pensar en el arrastre atmosférico sobre las naves espaciales que solucionan sin preocupación la mínimas injusticias de los satélites en órbita, en tanto se enfrían los huevos del desayuno, por las corrientes de convección causadas por el calor ascendente que impulsa el dinamo de la más pura consciencia humana encargada del cuidado micótico. Aunque, desde luego, cualquier lágrima puede haber sido causada por el polvo en el aire, sospechoso de los datos en el laboratorio de los rábanos, y las reducciones drásticas en los paneles solares y las turbinas de algodón.
Así que, por este simbólico zambombo, hay esperanza para la cera... Así como, para las mesas que optaron por dar un paseo e identificar los focos fundidos sin prenderlos, y con la manada de elogios de las granjas y el ganado, y el mayor sombrero de los ácaros en la población de aviadores , y la matanza de cadáveres con luces intermitentes ruidosas. Para eso es el soporte matemático, que pone en duda el rojo de la sangre, el dolor por la muerte infame y la buena voluntad del apropiarse de los bienes ajenos, dentro de la mayor legalidad estadísticamente menos improbable.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Hoy escribo a mis poemas noctámbulos y manchados: Estrellas les pintó el vino como gotas o chispazos. Y en afán de darme rumbo, un mapamundi el tabaco. Torpe trazado de anhelos sellado a culo de vaso.
Porque así me los encuentro despierto de mi naufragio, mientras espero buen viento en la resaca encallado con el alma padeciendo desguace de maremagno. Pobrecito cada niño, de mis poemas manchados; tabaco, vino y pesar y sus versos enredados.
Los asisto como puedo: Rebeldes, peino sus trazos, desenredo su mensaje, les abrocho lo sensato, les acordono el sentido y el motivo les desato. Palpo sus caritas fieles, y humildemente arropados en tímidas hojas blancas y a criterio mejorados de filosófico temple, los engaño que son aptos.
Todo valen para mí. Lo digo altivo y a cargo, aunque los echen del aula de los escritos aseados. Y no abandono a ninguno, siquiera al más descarriado: Yo no consiento hijos míos, parias ni desamparados. Porque: serán mis poemas, grises, malos y manchados, pero mis hijos del alma y dependo de su abrazo.
|
Poeta
|
|
|
|
HOY HE COBRADO MI PENSIÓN. DOS PAGAS, la normal y la Extra, de 827 EUROS CADA UNA.
LE HE DADO 50 euros a un Niño bético que tiene Paralisis Cerebral. 50 EUROS a LA FUNDACIÓN JOSEP CARRERAS DE LUCHA CONTRA LA LEUCEMIA. Y 50 EUROS A MÉDICOS SIN FRONTERAS DE AYUDA A FILIPINAS.
LUEGO ME HE COMPRADO TRES CUPONES DE LOS CIEGOS, CINCO BOLETOS DE LA LOTERÍA PRIMITIVA. Y HE PAGADO 12 EUROS QUE DEBÍA EN EL LOCUTORIO.
Y HE SACADO CIEN EUROS PARA GASTARMELO EN TODA LA SEMANA Y QUE MI HERMANO JOSE, que está parado, TENGA PARA TABACO.
O SEA QUE HE SACADO DEL BANCO 250 EUROS. TENGO QUE TENER MUCHO CUIDADO PORQUE NO VOY A TENER NI UN DURO A ESTE RITMO EN ABRIL Y VOY A TENER EN ABRIL UNA SEMANA SANTA DE MIERDA. QUE TENGO FUEGO EN LAS MANOS.
Y HE DADO dos euros a la Virgen Macarena, al cepillo de la Iglesia, y un Euro a una Vieja que pedía Frente a la Basilica
Y ESTE MES TENGO QUE PAGAR LA ELECTRICIDAD, que serán unos ciento cincuenta euros. El Teléfono, 60 euros, el agua, cien euros, la contribución urbana, otros cien euros, el gas, veinte euros, un reloj que me he comprado 20 euros, y la tele digital, otros sesenta euros. Hacerle un regalo a mi hermana por el dia de la Inmaculada, unos cincuenta euros, y comprar los langostinos de navidad y de año nuevo. Menos mal que tengo tres mil euros ahorrados en el banco, pero para el verano me tengo que comprar un aire acondicionado nuevo, que serán setecientos euros supongo. O sea que si me muero le voy a dejar a mis sobrinitos una mierda. Ozu qué desastre.
EL DIA QUE SE MUERA MI MADRE, QUE ES LA QUE PAGA LA COMIDA VOY A PASAR MAS HAMBRE QUE CARPANTA.
|
Poeta
|
|
|
SENTIR INCORPÓREO
Al sobresalir. Más allá. De la piel. Del amor. Están dos vitrales tejiendo talleres, en la paz, en el aire, del urbano personaje perdido, ardiente inclemente. ¡Fantasía y tragedia!.
Sentir incorpóreo el color del viento.
Donde los óleos alumbran. El martirio que es caricia. Al balcón en crisis. ¡Más tarde que la pobreza del silencio!. Menos a la deriva que la invasión. Donde es abstracto el resorte, y dulce cada sonrisa.
Incorpóreo sentir el dolor del agua.
Entre las amarguras. En el cementerio madurando, teje sueños hermosos, la efervescencia desecando. Con cada hora sagrada, las cualidades de las conchas, que en sus dichas llora, los prestigiosos exteriores.
Porque ama las plegarias, las enormidades interiores, de cada latido, que al yugo no se somete, en los negros rincones del olvido, en los grises vuelos sin nombre. ¡Qué sacuden al viento transparencias!. ¡Qué estremecen las olas al océano!.
Sentir incorpóreo.
Donde el suspiro, es absoluto, arquitectónico.
Del privado mundo, del emocional desconocer, que respira virginal. ¡Rodeado de lírica al acrílico!. Con los oleajes. Del sofisticado valorar, tranquilos, beatíficos, radiantes, al regreso insubstancial, cuando la vida oscila. Del todo, en todo.
Incorpóreo. Sentir.
Que crece. Y crece, con el tiempo. Aún vivo. ¡Qué la vida engendra!. Y nada le impide construir sobre la bruma.
La esperanza en la certeza yerta, bruma. En la soledad arenosa, que grave lucha. Que aroma el pasado, si el amor no desea, si el dolor no enseña.
Incorpóreo. Sentir.
Siente, su desnuda carga. Siente Su canto sombrío. Incorpóreo.
Y busca la paz, tan fresca y sedosa, en los dignos vestigios, del amor, disperso, en la verdad. ¡Qué nadie quiere enfrentar!.
Siempre, sabiendo, del espacio esquivo. ¡Incorpóreo sentir infame!.
Del engañoso servil del tiempo, tugurio tácito, techumbre trepidante, de la vida transitoria. Del siempre atrapado. Por la lisonja deslumbrante. Por el halago rastrero. Por la rústica zalema. Por el agreste requiebro.
¡Del intemperante temporero!.
Autor Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|