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Ya no sé sobre que escribir El tiempo pasa tan rapido y tan lento Se me olvidó como es vivir Y todo lo que hago es un intento!
Entre que hago y que quiero hacer Hay un abiso enorme que no salto Un minuto de mi vida no quiero perder Sin empezar a hacer algo,sin embargo!
Sola,amargada y perdida en el camino Triste,con miedo y un corazón herido Con pensamientos que gritan impotentes Con una vida por delante,sin contenido!
Incapaz de hacer mis sueños realidad Bajo la cabeza,sin dar un paso más Por miedo a no fallar por la felicidad Yo misma me arranqué las alas!...
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Poeta
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Si la vida se detuviera un poco y acallara el bullicio de la gente empeñada en subsistir en estado de indolencia. Si se congelaran todos los motores y el silencio me dejara sólo con tu recuerdo, asumiría por fin que me dejaste con nuestros ruidos de vivir como consuelo y no me preocuparía tanto. Ruidos que ni ‘registraste’, lo sé.
Es que no tengo otra cosa… No guarezco tu recuerdo original, sino este de emergencia, que a veces se pierde porque también me pierdo entre el clamor de la premura ajena.
Si me quedara sordo al menos, para cavilar más profundamente sobre el destino artero que armó y desarmó tu amor por mí. Pero este ruido que te esconde y te muestra no me deja recapacitar.
Necesito inventarnos mundos afines porque de eso nos vanagloriábamos. Imaginarte como yo, indecisa entre las góndolas del mercado procurando abastecer la soledad que preferiste a tenernos, y a la vez preguntarme cuándo me libraré de la maya de tu recuerdo y volveré a vivir feliz de nada.
Sin embargo, si te viese volver por esa esquina, no por desquite ni rencorsino más bien, celoso de mi corazón (relicario que te guarda) y convencido que voy rumbo a ser de nuevo yo, no podría resistirme al placentero desgarro de decirte adiós para siempre y morirme de viejo rehaciendo tu ser.
No sé, impidiendo de algún modo qué tu gran sentimiento dedicado, por más que ya no lo es, termine en la nebulosa de mi incertidumbre rescatándolo mío de entre el diario fragor de mis ruidos de vivir.
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Poeta
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Não tenho mais nada a perder... Uma desilusão me faz sofrer, mas não barra meu caminho. Eu sigo sempre sozinho. Aliás, sozinho não, meus invisíveis me acompanham.
O que tem que acontecer, acontece... Porém muita coisa é a gente que tece. Somos aranha de alma.
Nem tudo que plantei, nasceu. Nem tudo que sonhei, aconteceu. Nem tudo por que lutei, valeu à pena...
Mas vivo tudo que quero e que dá pra viver. Errei, errei, errei... Se me perguntarem o que foi que eu acertei, ainda não sei...
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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El silencio se presenta, es hora de dormir, decir buenas noches, la luna brilla.
Una noche en soledad total, solo quiero estar en tus brazos querida mía, solos esta noche, no molesten con su ruido.
Solo queremos dormir, solo privacidad, noches íntimas, ella y yo, queremos paz.
Una noche en solitario, una noche quieta, la hora de dormir, llegó para quedarse, las estrellas fugaces nos acompañan.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Oh dulce invierno, cubres este mundo con tu manto blanco, ya se acerca esa estación, ya se aproxima.
Es la noche mas fría, es el momento indicado, la hora de las sombras errantes, el frío infernal me castiga.
Dulce manto blanco, dulce dolor invernal, mis venas sufren este castigo, este destino no lo esperaba.
La luna brilla esta noche, donde este frío, condena mi alma, a un vacío invernal.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Las hojas caen, lentamente, el otoño se marcha, llega el frío invierno.
Mejor me preparo, para una fría bienvenida, para sobrevivir a este infierno blanco, del cual nadie podrá escapar.
Se acerca el invierno, la sombra del ángel de la muerte fría, se acerca ya, este frío será fatal.
Invierno, oh dulce infierno congelante, esto no me lo esperaba, pero ya te aproximas, rápidamente, sin avisar llegarás.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Una vez mas, aquí estamos, en las noches de silencio, en las noches mas profundas, arrullas mi alma perturbada.
Una noche a tu lado, una noche fugitiva, que a la vez se vuelve amanecer, cuando el sol vuelve a salir, y la luna se duerme.
Un beso de buenas noches me das, un beso de despedida recibo, es la hora de dormir, es la noche perfecta, para seguir enamorado de tu belleza.
Estamos aquí, solo en este mar de estrellas, juntos vemos el firmamento, donde la luna nos da las buenas noches, donde el amanecer vuelve a presentarse.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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La luna en su omnipresencia, en su resplandor mas puro, ella es una musa divina, es la mujer que he estado buscando.
En mis noches de soledad, en mis desvelos, sin poder dormir, he buscado hasta no poder mas.
Esa belleza en la luna, esa divina presencia tuya, mi fiel doncella de la luna, eres bienvenida y recibida.
Estoy en tus brazos, estoy sobre tu regazo, arrulla esta alma perturbada, que no ha podido dormir, que ha sido castigada, por un destino cruel.
Erick R. R. Torres (Ángel Negro)
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Poeta
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Ineptitudes Inescrutables (Neosurrealista)
Por los anhelos añialar, entre almohadas, donde no es lo mismo labiear que moviear. ¡Cuándo al loar se roe!.
Como la ley de los volúmenes de combinación, de ignorancias redondeadas, a su peso tipo hoy. De acuerdo con las preguntas que no nos hacen, ni de las cuatro suposiciones, donde solo las dos últimas, se han mantenido vigentes hasta las tres funciones de la presión, que las moscas fingen, y el amor metálico es seda, de vil pasión traidora.
Pues en el seno atigrado, la principal protección contra los canguros, y ranas potentes en exceso, es la campana que alimenta el luto amarillo.
Pero el sistema no es seguro, a veces los silencios cruzan el espejo al dormir sus reflejos. Sus penas. Y escapan a la nada. Y el tiempo se deshace ligero.
Donde el calor es una forma de amor en tránsito, por tener muy en cuenta las estructuras metálicas, y el eco se produce, cuando un después desaparece, pues la energía cinética que posee, agita la ternura, en las posiciones más satisfactorias, que se basan en los principios de generalidad, y profundidad húmeda, por el alambre o la barra prismática ilusionada.
¡Más que si yaciésemos olvidados!. Entre los sueños alfombrados. ¡O qué yacieres entre nubes yertas!.
Por el desprestigio de asesinar la muerte, arrestando los caminos que caminan sentados, en las trabas, imposibilitando el acceso.
Porqué la luz es un agente físico, capaz de impresionar cualquier obscuridad descuidada, y los cuerpos ligeros tienen un punto común en el suelo, porque los motores mecánicos son invisibles, y producen energía prohibida de colchones, que no necesitan un soporte material, y si recogen gustosos, el núcleo del hierro dulce, generador de corriente continua, reduciéndolo al momento sublime.
Mientras tanto, el perfeccionamiento huye, reclamando un aumento de montañas rentable, con la importancia agrícola del aliento.
Por ser la vertiente. ¡Hirviente con aquéllo!. Saliente y caliente.
En primer lugar, la transformación es lograr un retroceso, que investigue las causas de la transparencia del agua en polvo, y el tibio desarrollo de las nubes en cuarentena, que están en peligro de extinción, por el calentamiento global de los alfileres con cefalea, donde hay un excesivo alarde de la honestidad de las sillas, entre las corbatas que aplauden, y los fantasmas que cobran agotados por el trabajo.Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Cerca de la orilla, de mi campo de sueños, escondí mi tesoro, que en el tiempo he olvidado. Y dejé el corazón en la casa de empeños.
Salí a buscar la llama de la luz de la gloria. Encontré la fortuna más allá de aquel valle, y nadé en las ciudades embriagado de euforia.
Dominé los sentidos y enfrié las pasiones. Y compré los deseos que quisieron venderme. Busqué los sentimientos con meras transacciones.
Más allá de los días tan cargados de horas, ya no sé lo que quiero, ya no sé que me mueve. Que mi vida está escrita con notas previsoras.
Y entonces de su vientre, como nacen las flores de una tierra fecunda, que fecunda la vida, brota un ser que te muestra pasados esplendores.
Que trae en su sonrisa el cofre que enterraste, porque su primer camino fue llegar a la tienda, y poner en su pecho aquello que empeñaste
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Poeta
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