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En la fábrica de mis sueños Aún esta ese niño pequeño Que vivía con tocar el cielo Que creía que no existía el infierno
En la fábrica de mis sueños Esta todo lo que perdí en el tiempo Que al crecer se alejo de mi camino Y el recuerdo hace que este conmigo
En la fábrica de mis sueños Hay un mundo tan grande y tan pequeño Donde guardo todo lo que yo he sido Donde no extraño todo lo que he querido
En la fábrica de mis sueños Me dan consejo aún mis abuelos Que no me pierda y que sea bueno Que lo que importa es lo que llevo dentro
En la fábrica de mis sueños Aún sigue luchando mi empeño No se ha rendido ni tira la toalla Y ha aprendido después de tantas batallas
En la fábrica de mis sueños Aún sigo siendo yo mi propio dueño No hay personas que me hayan engañado No hay personas por las que haya llorado
En la fábrica de mis sueños Nunca perdí tu amor sincero Por una vez luché por lo que quiero No deje que me engañaran con cuentos
En la fábrica de mis sueños Lo fugaz se convierte en eterno Queda todo arropado en el fuego Ese calor que me quema por dentro
En la fábrica de mis sueños No he perdido ni el sudor ni el aliento Aún sigo aprendiendo del viento Que ser feliz es cuestión de momentos
En la fábrica de mis sueños Están anclados todos mis sentimientos Que no salieron por miedo al desprecio Y fui cobarde y lo guarde en silencio
En la fábrica de mis sueños Nunca he sentido ni un instante de miedo Nunca pierdo y siempre aprendo Que la vida es elegir los momentos
Si me hubiera sonreído la suerte Si no hubiera aparecido la muerte Si hubiera elegido correcto No existiría la fábrica de mis sueños
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Poeta
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SUS DOS MESAS
De soltera
En los tallados frascos guardados los olores de las esencias diáfanas, dignas de alguna hurí, un vaso raro y frágil do expiran unas flores, el iris de un diamante la sangre de un rubí cuyas facetas tiemblan con vivos resplandores entre el lujoso estuche de seda carmesí, y frente al espejo la epístola de amores que al irse para el baile dejó olvidada allí...
De casada
Un biberón que guarda mezcladas dos terceras partes de leche hervida y una de agua de cal, la vela que reclama las despabiladeras desde la palmatoria verdosa de metal; en rotulado frasco, cerca de las tijeras, doscientos gramos de una loción medicinal; un libro de oraciones, dos cucharadas dulceras, un reverbero viejo y un chupo y un papel.
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Poeta
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DECID CUANDO YO MUERA...
Decid cuando yo muera... ¡y el día esté lejano! soberbio y desdeñoso, pródigo y turbulento en el vital deliquio por siempre insaciado era una llama al viento...
Vago sensual y triste, por islas de su América en un pinar de Honduras vigorizó el aliento; la tierra mexicana le dio su rebeldía su libertad...su fuerza..y era una llama al viento
De simas no sondadas subía a las estrellas un gran dolor incógnito vibra por su acento; fue sabio en sus abismos.y humilde,humilde,humilde porque no es nada una llamita al viento.
Y supo cosas lúgubres, tan hondas y letales, que nunca humana lira jamás esclareció y nadie ha comprendido su trágico lamento... Era una llama al viento y el viento la apagó...
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Poeta
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Chat Nilo Ramos Rojas (derechos reservados, 22112012) Tu me miras, Yo te miro, Tu escribes, Lo yo escribo.
En el laberinto infinito, De metales y fibra, Viaja mi mensaje, A tu vista.
Lo miras. Lo miramos. Lo guardas, lo olvidamos.
Si me respondes, Charlamos. Y en el etéreo nos observamos.
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Poeta
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HIMNO A LA LUNA ___Poema Asirio (c. 668-633 a.C.)
Para los asirios como en muchas otras culturas la luna era la diosa de lo oculto, del misterio, y los secretos. Este se repetía los decimoterceros días de cada lunación. Procede de la biblioteca de Asurbanipal, Texto y traducción de L. W. King/Ángel M. Garibay K.
¡Sin, Nanna gloriosa, Sin, sin igual que haces lucir las cosas; que al mundo le otorgas tu luz, y vas guiando a los hombres en las tinieblas, luces radiante en el cielo; luces cual luciente antorcha. Cuando te miran los hombres, se inundan de gozo y brío. Anu, gloriosa, cuyos intentos nadie sabe: igualas en esplendor al reverbero de Shamash, que es tu hermano mayor. Ante ti se rinden todas las deidades; ante ti se formulan todos los secretos. Se reúnen en asamblea los dioses ante tu luz y esperan en la calma nocturna hallar paz y verdad... Cuando te oscurece el eclipse es la hora más favorable para el oráculo. Y cuando mueres al fin de tu mensual jornada, yo ante ti me arrodillo; yo ante ti me postro. Concede lo qué ansío, que es de tu justicia.
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Poeta
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VASCULITIS EMPEDERNIDA
Callejear Del pulso En la piedra Desnuda Pierna Parda Antena El vidrio ¡Antesala del maquinismo disecada!. Del entregar Al vidrio La vista No en la tumba El cerebro Entrega ¡Antes del fósil!. Colección de mil moluscos. Al circo fragmentar retrospectivo. ¡En las plásticas vitrinas pensativas!. Ahora herrumbre. Mi propia sombra. Desconoce sus arrugas. ¡Capitular sincopado insoluble biombo!. Declamar de máscaras al espejo. ¡Al ritmo telar del ismo!. En la pierna Desnuda Piedra Arbitraria nube del jugo. ¡Ingenuo mineral en tanto vegetal!. Erecta___La esponja esperanza. Ceniza del tiempo. El reloj cultiva golondrinas. ¡Qué por el lago en desbandadas huye al baúl!. Del espasmo, incapaz___¡Piedra ladrona!. En la bufanda de las agujas. En la espuela de las flautas. ¡Porqué el alfabeto se nubla duro!. Instante. ¡Acocodrilado!...¡Datilesco!...¡Aduraznado!. Con Los tatuajes de la guitarra escondida. Con El hueso de la noche torturada lactosa. ¡Camina y despierta claudica!.
¡Oh, claudicación, intermitente, venosamente!. Circular del paquidermo. Edematoso. Pastizal de los gestos indigestos gastos. ¡Por la risa del arco iris inaudito corre!. Acocodrilarse campanilleo del martillar. ¡Qué muerde y duermo!... Empedernido el pozo. Reposa el vidrio en su cueva. ¡Ese respirar de arterias en vainilla!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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En el barrio de los pobres, siempre sopla un viento frio, siempre sopla un viento oscuro, siempre sopla un viento fuerte.
En el barrio de los pobres, las nubes son color de cobre, y las calles son cartas blancas, que llegan vacias, sin sobres.
En el barrio de los pobres, siempre sopla un viento frio, siempre sopla un viento oscuro; siempre sopla un viento fuerte.
En el barrio de los pobres, siempre se estas de corre, corre. En los dias menos pensados, en los días menos hablados, la muerte, desnuda, se aparece, a hacer que se llore.
En el barrio de los pobres siempre soplas un viento triste, siempre sopla un viento sucio, siempre sopla un viento oscuro, siempre soplas un viento frío, siempre soplas un viento fuerte.
Y el sol no quieres ver, no brillas para no ver, esconde su ojo lubio, siempre huyéndole a la muerte. En el barrio de los pobres, Se vive con valentia.
Se pasa hambre, pero la gente vives su vida; se enamoran, y se levantan a luchar, sin rendirse, luchando contra la corriente, luchando vive la gente en esos barrios tristes, en esos barrios pobres, todos los días, pero son gentes decentes. En el barrio de los pobres siempre soplas un viento frio, siempre soplas un viento oscuro, siempre soplas un viento fuerte.
En el barrio de los pobres se ves, mas claro que el dia, que por nacer, todos, sin falta, somo hijos de la vida, esclavos del trabajo, prisioneros de la muerte.
En el barrio de los pobres siempre sopla un viento triste, siempre sopla un viento oscuro, siempre sopla un viento sucio, siempre sopla un viento frío, siempre sopla un viento fuerte, siempre sopla un viento a muerte. )))))))))) ((((((((((
©Rafael Pérez Derechos Reservados
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Poeta
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HOJARASCA HOMINAL
Por la hierba Del acero brilla Pertinaz aminorado Del peligro sin retorno ¡Dónde estaban los lazos del telúrico carácter! Al tiempo del curtir metales...¡Sombras vuelan ya! Compañeros de las vivencias incesantes hojarascas Con el licor al hipócrita sembrando ¡En todo el paralelo tajante! Los climas del vientre Los calmos dientes
Intención de mangas largas... ¡Hominal fracaso! Polvo de rayos... ¡Nube pasiva!...Hojarasca, el dibujo al escuchar el timbre, tiembla fascinado, arrastrando al porvenir un pájaro demorado infante libre, la llave dulce, recorría un pabellón de dudas
¡Esclava sal del pasillo!___Endeudando la voluntad del baño, el pavo, ron, paja sin tierra prórroga ¡Enmascarando una tarde anciana!__Consustancial ¡De servida tonalidad creciente!__Aromatizada Hojarasca...La calle distraída muele lagunas
Luz típica entre velas, hormiguero y hornacina ¡Al extremo qué habló de esquinas! Por la camisa vestido al fuego... ¡Más hominal! En las dobles lenguas qué rugen riendo ¡El arrogante incapaz de llanto! Bajo la piel, herido, un arco iris payaso entibia Por el bien qué se quiere menos... ¡Sólo hojoso!
¡De las ausencias que nacen!...¡Grácil sincrónico! Por esa inundada oportunidad girando El presente de prisa Se desvanece escritor al principio de la muerte ¡Porqué muy pronto la promesa pasa!... Fresa sal Del ciruelo trepando las guadañas... Sólo arañas Caídas en tierra en pié curvado redoblar hojoso Por el durazno mañana de menos...¡Más gime!
La pluma de largos metros ¡Ultima agrupación de orugas! ¡Tan alusivas como al póstumo íntimo! Compilatoria hojarasca Versión hominal
Del acero, del pretexto, del tiempo ¡Desenfadado solar del humus!... Esencia del otoño
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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ELEGIA DE LAS PALABRAS
Nos siguen voces mustias, inconexas, lejanas, del color de los cirios sin la flor de la llama. Ocultamente viven en la tez escarlata de los labios aéreos, inmóviles como alas de lentas mariposas. De pronto se abren rápidas, para cerrarse en climas de misteriosa calma. Vuelven a abrirse súbitas, y son como parásitas de selvas guturales, audífonas y mágicas. Y vuelven a cerrarse sumisas; y traspasan libidental orilla de nieves y de granas.
Se alejan de los tímpanos, envueltas en las gasas de acentos y de músicas y espíritus que vagan. Sedientas de silencio, perforan las murallas; se van como espirales; se desintegran, pasan girando en las elípticas; se tiñen de invioladas auroras superiores; sus números enlazan con todo lo absoluto de cifras y distancias. Tal vez alumbran solas por siglos, como brasas de estrellas abolidas, o púrpuras precarias, hasta que al fin sintiéndose remotas, inhumanas, recuerdan longitudes, descienden y reclaman calor para su hielo; raíz para su savia; salud para el estrago que albergan enigmáticas. Y asedian los oídos, insisten y taladran; circulan como vientos; aturden como ráfagas; y oscuras y furtivas y agónicas, se abrazan a las dormidas lenguas, y nuestros labios hablan sin saberlo, un idioma de vidas apagadas; de abecedarios grises y exangües consonancias; de muertos que regresan, de sombras y de nada.
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Poeta
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