|
|
|
Ligeros nubarrones de agua cubren el cerro, sus laderas hermosas cubiertas de aroma, esperan el roció de unas fértiles gotas, y un lecho de flores adorna el sendero.
A lo lejos un arriero bonachón con la agudeza de su mirada, busca en la inmensidad del cerro, la casucha y su manantial, donde se embriagara con el elixir de su amada.
Apea de su mular con respiración entrecortada, excitado por su amante que en su lecho espera su llegada.
Su ferviente deseo de amor extrae el ardiente liquido de sus entrañas... Manantiales brotan de la roca creando un riachuelo de pasiones que corren por la montaña.
Sergio Antonio Marzo 28/2018
|
Poeta
|
|
|
|
Por un tiempo nos fue imposible vernos, y las opciones se reducían cada vez más, limitándonos a pláticas sencillas y de poca duración a través del teléfono, fue difícil, pero jamás deje de esperar con ansia un mensaje suyo, ni deje de alegrarme al recibir alguno. “Te quiero”, me dijo por primera vez a través de un mensaje, y la distancia que nos separaba en ese momento se esfumo, la sentí tan cerca que casi pude saciar mis ganas de abrazarla, me deje caer sobre la cama y volé, volé alto, dejando atrás el miedo que hasta ese día había guardado en mi corazón.
Desperté ilusionado, con la esperanza de que la distancia desapareciera de la misma manera en que aquel “Te quiero” había hecho desaparecer los miedos que me habían cegado tiempo atrás, desperté y vi todo de una manera diferente, mágica, casi perfecta, mostrándome cada amanecer un rayo de luz distinto, donde el tiempo y la distancia me hicieron quererla y extrañarla cada vez más.
Las noches sin su sonrisa al principio fueron imposibles, pero aprendí a admirarla con paciencia en los momentos en que lográbamos estar juntos, tomando con mis manos la fotografía perfecta, grabando en mi mente cada uno de sus lunares, sus ojos eternos, y su perfecta sonrisa, que me entregaba la inspiración y la calma que me hacían ver una luz distinta en cada despertar.
|
Poeta
|
|
|
Desde que superamos las distancias entre bocas y aquellas otras que se alzan desde los hábitos, intento no dejar sin besar, ni un poro de tu piel y esto cada día de mi vida, porque como colibrí, reventaría mi corazón, para incesante succionar todo el néctar, que atesora cada recodo tuyo…
De explorar, degustar y asociar al besarte toda, paso a declarar mi total demencia por esta sed, manía, obsesión, vehemencia… lo que quieras, por venerar a besos todo lo tuyo, por perderme y nunca intentar volver, de la mágica exuberancia de tus parajes, de tu roja boca, por la que deliro.
Y por supuesto, jamás podre cansarme de catar, tanta exquisitez en cada nuevo beso, amada mía, por ello, busco y acojo el insomnio con júbilo, para entre más queditos besos, velar tu sueño, ojalá consiguiera vencer mi sueño, que me impide besarte más y aun sonámbulo no cesar de hacerlo.
Que soy besucón, besador, lo que sea, ¡sí! cierto, besaría el aire que expiras, tus miradas felices y hasta la risa, que de tu boca brota cantarina… besarte, es el alimento que nutre mi espíritu y aviva las ansias de verte feliz, que vibres, vueles y que entre besos, nos fuguemos al mismo infinito.
|
Poeta
|
|
|
|
Sei que tenho minha cruz e meu fardo para carregar... Mas quando estou ficando cansado, para me sentir conformado, preciso olhar para o lado, e ver alguém carregando um fardo mais pesado.
A.J. Cardiais 12.07.2016
|
Poeta
|
|
|
|
Não coloco hora no poema, porque hora não é problema para quem gosta de poetar. Então só procuro datar.
A data serve para mostrar a evolução (ou não) do poeta, e também que a inspiração não segue uma linha reta.
Os altos e baixos nas criações, devem-se às várias razões. É como o pulsar do coração:
Hora sim, hora não... Algumas vezes me inspiro. Outras vezes respiro.
A.J. Cardiais 03.08.2016
|
Poeta
|
|
|
|
O que sai de mim são respostas que não perguntei. O que penso que sei, são fumaças aos olhos da multidão.
A minha espada é a palavra. Com ela eu corto as ideias em pedaços de poemas.
O que penso que sei, está embutido na ignorância. O que ganhei com minha andança, foram calos nos pés da imaginação.
A.J. Cardiais 24.08.2016
|
Poeta
|
|
|
|
A minha riqueza quase ninguém vê, pois não aparece na TV, nem em qualquer meio de comunicação; não cabe em minha mão, nem se guarda...
A minha riqueza é volátil, é fértil, é fácil e difícil de alguém crer... Ela está no prazer e no sabor de viver.
A minha riqueza, com toda pureza, está na natureza. Rima com beleza e com saber.
A.J. Cardiais 18.01.2018
|
Poeta
|
|
|
Palavras coloridas Em letras floridas Te peço versos de amor.
Em papel rosa-rose. Descreve a magnitude, Do sentido chamado Amor.
Versos, prosas e rimas. Surge em traços marcantes. Promessas e juras sussurrantes.
Ao som da música suave.
12/01/11 Cllara dos Anjos
https://recantodasletras.com.br/poesias/2914310
|
Poeta
|
|