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Sweet love
Huésped rabioso en mi pecho huye de este funeral que traígo en los huesos
arrastro sentires muertos como una limpia fotografía de tu espalda y recuerdos desnudos de la ausencia no persigas esta carne que bien lo sabes presa soy desfigurada en devoción de tu hambre
déjame palpar el mundo andar hombro a hombro con mi solitaria condición y estrujar la cursilería de tus palabras
es decir sacude tus ropas lleva los harapos de miel a otro cordero
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Poeta
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Es la palabra.......
Todo el silencio de mi voz…
Habrá que buscarte como el gemir de los abismos, donde mariposas tragan girasoles del enigma. Donde fondo y forma son el dúo perdido y ciego en este verso.
Sí eres, amor, igual a mil codornices muertas en el sudor de mi padre. Eres entonces, los panes y los peces de su hambre multiplicada.
Estampidas en renuncia, Pues el olvido, es hojarasca frente al amor. La imagen. La leve sustancia del recuerdo. Lo increado. Lo no palpable ni percibido. La poesía de piernas abiertas y corazón despeinado. La botánica de mis pupilas. Lo liquido, lo condensado. Todo lo inmaterial. Lo que aún revolotea en las venas. Insisto, nada es suficiente aún, para que tu soplo acune la tristeza.
Es la palabra el intento de existir amando. De ser aglomeración de sollozos. El privilegio de mil codornices dispuestas a morir nuevamente en acrobacias, para encontrar el aullido: Ese muerto mar de aves que se rompe en el papel.
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Poeta
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PESTAÑAS ROJAS
Las pestañas de la sangre... ¡Lloran, lloran, lloran!. Abismos y vidrio. ¡Luz del miedo!. Luz de los cobardes. Arena. Muerte. ¡Luz de la infancia!. Enemigos del mundo. Un reloj. Estrellas enrejadas. Duermen sus alientos. Un día de mil cobardes, entre las infinitas nubes y polvo. Un noche asesina de tinieblas. ¡Estrellas que devoran luces!. Una burbuja de tinieblas. En la eternidad cercana. ¡Qué huyó!.
Mar del alma. Piel de la consciencia. La consciencia humana muere día con día. Y muere más la muerte, haciéndola más muerte cada día.
La lengua de las armas, de los reptiles, de las timadoras corbatas Sepultan las tiernas infancias. Con el truhán aplauso barato. ¡Con el más respetable desfalco del pueblo y su sangre!. Haciendo negocios con el miedo, y las almas del hombre. ¡Ya corroen, la esquelética razón perdida, con monedas honorables!. Y cobarde el espíritu del sueño, solo es suelo, cielo infame, dios falso.
Roja es la muerte ahora. Sangre de inocentes, sangre de indefensos, sangre de silencios. ¡Sangre de la humanidad qué deja de serlo poco a poco poco más y más!. Con la lengua de las armas, del engaño, del abuso, de injusticia con licencia. Sepulta las tierna infancias, y al futuro hace fiesta cultivando olvidos. ¡Asesinos de libertades!. (Si alguna vez existieron). Buen negocio es éste. No hay palabras que puedan decirlo todo, sus letras serían acribilladas, y urnificadas en venerables cenizas. ¡Qué sólo corroen los huesos del alma!. (De los que aún la tengan). Por eso ahora son... Ahora son... las... ¡Pestañas rojas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Tu espabilado egocentrismo, enfría: Vives luchando: ingeniosa la metáfora, y cuanto más extravagante: la utopía. Y ni te digo, si depuras transportada por vaya uno a saber qué paradigma, la brillante concepción que te devana, que si te rozo, posesa me abominas.
Como pequeño, mi nariz en tu vitrina, te deseo, bombón que me engatusas con un: “después, amor”, de cortesía. Y me gritas que me amas si tus uñas resuelven en mi espalda... tu poesía. Pero acabo, entre tú y tu grácil musa, cálido estorbo enamorado que retiras.
Con tan magnánimo acto, te emancipas ¡y a tu pluma! Y yo, a deshojar aguardos con “me quiere y no me quiere” sin valía entre tu culta preferencia y mi desánimo (que merodeando tu atención día tras día, ya me parezco de mi huerta al espantajo que iluso intenta subyugar la golondrina).
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Poeta
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Sueños de un zapato
Caminos gastados por el tiempo Infancia dormida en los cabellos de plata Otoños amarillos... Hojas verdes de noche Un sueño. Una sonrisa. Una lágrima. ¡Niños de esperanza!... Sueños rosas. Un zapato... Sueños nuevos... ¡A veces!.
¡Un día como un siglo de sueños!.¡Sueños del suelo y del cielo!. Noches dormidas bajo la cama. Días de piedras y polvos. A veces. Una dulce bota... Grasa y tinta. Húmedas grietas por la vida... ¡Olor a talco... Otras veces!.
¡Un día como un año de dolores! Algodones dormidos en el suelo. Las noches prolongadas. Días rápidos. Frescos perfumes de flores. Brillantes pieles... Serenos pies... Lentos. Un camino plano. Cielos en cada suela. Un niño feliz. Hombre. Trabajo. Descanso.
Un zapato. Como un hombre libre... (Absoluta fantasía) Sueña caminos ¡Vive gastando tiempos! Una vez si, si, sííí... Otras muy poco, poco muy poco. Vive un pequeño mes, un enorme momento. Un día pesado, perdido, perdurable... ¡Periférico perífono! Un año eterno... ¡Mil muertes diarias, ocultadas, provocadas! ¡Sueños dulces y extraños!... Del olvido increíble. De los labios Por el camino del zapato... ¡Que ahora camina solo! La consciencia del cuerpo que lo habitaba se ha esfumado... ¡Cómo sus sueños!... Como sus... Como... Co... C...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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10 Maneras de recordarte
Recojo escombros de la memoria Para ser yo nuevamente Fuera de mi nostalgia De mi dolor De todo lo que seré cuando no sea yo
Lejos del Toros de Falaris... del Aplasta pulgares....(canto) o del potro que atropella mis ausencias (canto y bailo) o de La rueda donde circulas herrumbre mío..... o La estaca y hoguera.. (ya no bailo ni canto ahora balbuceo y sigo empujando mi delirio a rodar) o la Picota que cacarea en los sesos y las manos que no son más tuertas que el sentir que nos despoja...... o tú Doncella de hierro que me oxidas la palabra ¨tenerte¨ oh Hija carroñera del maldito desprecio...... (voy cayendo mientras juro nunca nombrarte) oh Araña metálica donde tus pechos son incendios y madrugadas rojas.. para no poseerte ni menguar cuando no estas( estoy caído sin tu nombre) oh Pera de la angustia que ya no muerdo ni beso...... (soy lo más hondo y no encuentro exilio para tanta queja)
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Poeta
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El mar de mi llanto
Voy mar adentro de tus aguas y evoco el fino eco de las olas Suspira un árbol de soledades extrañas tocas la ventana de aves heridas donde las heridas vuelan y cantan el golpeteo de un trueno
Voy mar adentro siendo náufrago de tu cuello Y cabellos breves del pausado sereno me tocan me hunden Soy presa de tu colmillo pantera cuando se me cae el aliento cuando el que se cae es el poema verbal que llevas en tus alas
Este nombre que llevo por sombrero lo quito en tus arenas Y voy a Ti para reventar en flor la soledad que moja
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Poeta
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Taciturna catarsis (Texto Neosurrealista)
Por atrapar los mañanas en un recuerdo de párpados nocturnos en los dulces labios del silencio en las manos cálidas del sueño donde el eco ansioso merienda un plácido silencio como hirviente cascada que desgarra.
Entre las noches un fuerte huracán que asoló islas, como la negación, la culpa, y todas las etapas del duelo, alimentado por cálidas aguas, junto a una zona arrasada por el fuego de la muerte, la ignorancia, y la indiferencia de las rocas impacientes, por los riesgos de la autopista, mientras caminaba sonriendo, trabajosamente hasta el buzón sepultado por la nieve. Encontrando una razón más para disfrutar del fracaso, que enriquece, la insensibilidad, del despojar al semejante de sus bienes, con todas las comodidades modernas, y el perdón a la vuelta de la esquina, decorado con monedas, como un terópodo depredador, pequeño y ágil, y el hábito de incubar polémicas suculentas, y controversias apetitosas.
En la virtud encendida y derramada la carne del fuego forja vientos en el íntimo fulgor del momento prematuro por el roce inadvertido que rosa y goza el clavel por las orquídeas.
Cavando en el pasado, con las pestañas que resuelven las incógnitas, hasta las mismas raíces de lo increíble, como animales mesozoicos jamás descubiertos, por un dátil codificado como tomate, ni por las siluetas de las nuevas nubes, con techo de paja y pequeños pastizales, preocupados por el propio cabello, que flota cuando las campanas dejan de sonar bajo el acantilado de acacias. Expulsar de raíz a las corbatas y camisas infames, es el canto, es la clave, es el tesoro ataviado con saco negro, como el cinodonte del Pérmico tardío, con patas torpes y sangre fría, por las cordilleras montañosas y los riscos agrupados... Sigilosa la noche serpentea bajo una almohada...
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¡ Oh !, libres luchas, libres causas que nos matan, llaves que son sargazos en la hogaza de la vida. Soy ya sólo el bagazo de anteayer, del niño tierno. ¿ Y ayer ? Latigazo, ¡ lonjazo de estropajos ! cabizbajos cascajos, pintarrajos de las calles que quisieron vez alguna ser un héroe del color de unos mendajos.
¿ Hoy ? Campeón,¡ sí, sí ! Pero de andrajos de las letras. Bombazos, ¡ combazos de versos en el football de mis días ! Destinos todos ellos de gradería, ¡ Ay, secas descargas las mías ! ¡ Judá, padre, dadme tú tu puntería ! [img align=center width=460]http://www.melocom.es/uploads/img/ec3d4b40c8d31d1451af430700daefd5.jpg[/img]
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Poeta
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A….
siempre a Ti
Cómo no sentirte mujer de céfiro si eres lirio en precipicio si estribo tu icono sobre este pellejo insensible que no es mío ni de Dios
respiro tu cuerpo y es el viento un recuerdo del despojo del mimo que interpreto del ensueño que es el remolino donde derrumbo mis encierros
si coincidir es plomo que recorre el débil existir en tristes espejismos de ti
seré entonces viento y olores y bordes y en todo lo indoloro seré incoloro y otro viento repetido que se desvive sobre tu sien
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Poeta
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