Arrebatos para sellar el asfalto En trincheras yace el cuerpo herido Sangre de lobos sus chorros bañan el camino Asusta el precipicio desde lo alto de la presa se ve el caudal retenido con ganas de cambiar de nido
En herida abierta rabia asoma cuando agarra la vena aorta la muerte brinca sola Subsanar errores alegra los corazones tapona los incubos maléficos
Los muertos deben tener vela en los entierros desenrredando la madeja que curtieron
El amor atraveso desfiladeros con la esperanza de descansar en el valle florecido
El desquite escrupuloso hará callar los tambores diabólicos
La alegria reflexión reflejada en la paz Sedosa seducción melosa que engatusa al meandro celoso
Burla despreciativa la mofa se mofa Desaparece el cuadrilátero dejando los guantes ensangrentados
Los pianos creados por los ventosos pinos Perplejas canas refieren secretas cábalas
Basura ingenua clarividente Terrorífico ensayo de un beiicoso visualuzado encuentro entre gansos y galgos
Línguas cadavéricas sussuram em idiomas perdidos, o hebraico Antigo, o ciríaco, o babilônio e farsi só se ouvem nas medidas Mortuárias estranhas, confusas, a cada passo mortuário Línguas escondidas movem-se nos caixões falantes...
Vórtices azulados, negros, purpúreos sussuram em linguagens Metafísicas, acaso vais aos países dos mortos em que toda A vida não é mais que um sono distante e pesado? Acaso procuras um sentido metafísico ou inteligível?
Nos pensamentos executados por caixões ébrios, teu espírito Conclama aos Altos Céus que nunca o deixem falar, e que toda Voz seja apenas mudo secretismo de antigos mistérios...
Sobre o céu estrelado, ouve-se litanias murmurosas... Estações despreendidas de sacrilégios removem A vida, a morte, a fecundidade para o abismo deletério, E o cetro de Hades decreta toda a Vida finda amargamente.
Linguagens de caixões serão ouvidas nos absconsos Poços aquáticos, e cada murmúrio é uma nova fecundação Que leva a um novo corpo a decompor-se nas imagens Vermelha, negra, marrom de verões e outonos olvidados!
El impulso de los guijarros salteadores de caminos Entrecortada hierba estaba escondido el mirlo Achuchaba el trueno el relampago crispaba el cielo alimentando el heno
Pulsamine el envierno de cabalgatas austeras por los tiempos venideros con costosos encierros Encasilladas ausencias de pretroyanos piromanos En ciernes de su piel pagana encienden incienso al alba Descendientes de centollos descendiendo por el agua
Cruel nada nada en la nave del posible Inmaculado destino Precoz disimulo del alguacil del inframundo Chismorreaba de como mostrar la daga alejando tesoros de la ambicionada inmortalidad Hiel sin hiel Aguaceros de miel en espera de un crujir parpadeante del vivir ajeno
Acuestate niño con ajo y pereguil en las nalgas Auyentando corvos y corzos que maizales desean Tonos embriagadores claman tu quehacer No les escuches por tu bien que solo envidian tus pies como un ciempiés con puas para introducir en tu piel para arrebatarte tu sien con el elixir de un mentor ciego de poder
Ardientes lanzas como clavos se agarran en el corazón muriente Traspasa la realidad viviente al crujir en mil piezas el muro transparente
La blanca paloma acorta sus alas al mirar la tierra ardiente por un fuego truculento como el rojo sol La desidia implementa la masacre con despiadadas espadas
Una ola de polvo se extiende al galope de los jinetes Los eslabones convertidos en escombros Las flechas envenenan las almas rotas azotadas al crepúsculo
Gloria mezquindad arrasa el juicio La herradura del caballo gira imponiendose la locura Cara y cruz tan similar a teoria y practica
Gigante soledad Enorme desconsuelo El eje de la rueda cede La cúpula cae Las canas surgen en consecución del propio dominio
Vulnerables brechas Necesitan sacrificios con osidiana para recuperar la herencia Depositada en lagos pantanosos sobrevivir a tigres de bengala y construir arcos de acacia
Guardianes del arca Rastreadores del desconocimiento del sentir humano en insondables dimensiones Parar su enesima destrucción por manipulaciones inimaginables
En la orilla de un cenote Se bañaba una mestiza De repente sintió una punzada Como cuando clava sus aguijones el pesar Rodó entonces una lágrima Encerrado en ella un trocito de corazón La sintió tan ligero el agua Que desde el fondo la corriente lo arrastró Oh milagro de los cielos! Al pedacito salieron aletas y por océanos viajó Quedó varado luego en un río El río de la Plata habrá sido Y como para Dios no hay imposibles Las aletas transformó en alas Y así las pampas sobrevoló Hasta el hogar de cierto gaucho Dónde en versos su historia le narró Lo escuchó muy atento el noble gaucho Y en su mismo pecho preparó Un rinconcito que fuera solamente para él Y soñó desde entonces con aluxes y con selva Soñó tambores y pirámides Y con una mestiza que sin verla cautivaba Ella meciéndose en su hamaca se imaginaba Al galope abrazando la cintura De un vaquero de las pampas Se sorprendía en las mañanas Sosteniendo en sus manos boleadoras Y en las brumas de sus sueños repetía: Argentina, Argentina
En tus labios rojos pecadores, mis sueños Aprendieron a volar, Y sus alas alzaron al viento, A que los llevara por éste mundo incierto.
Entre primavera y primavera Solo hojas verdes Y flores de lozanos pétalos, ellos, En llovizna diurna solían acercarse a acariciar.
Y volaron cuan alto y lejos los llevara el viento, Todo aquello que pudieron, Vieron y tocaron, Mas nada extranjero para sí guardaron.
Verdes océanos cruzaron divisando en su larga Travesía, a sirenas y tritones, Quienes en alegre vergel de risas y canciones, Disfrutaban de su ignota vida.
Ascendieron a los azules cielos, más allá de las Más altas montañas de la tierra Y, oh… sorpresa…!!! Pudieron mis sueños ver Y oír cantar a Dios…!!!
Ardorosas melodías se esparcían por el cielo, en Cadenciosas notas envolvían el espacio Su voz como una espada, Cortaba las maldades de los corazones.
El Dios de los cantares celestiales Ensayaba una obra con seres de luz espiritual, Fue hermoso escuchar a éste gran señor Del cielo: Dimash Kudaibergen.