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“Préstamo-fideicomiso . . . premio.”
López compra voluntades, paga muy bien las lealtades, da préstamo-fideicomiso a periodista sumiso.
De nombre Epigmenio Ibarra, la corrupción se descara, ciento cincuenta millones de pesos, van las razones:
Son cuatísimos y ñeros, es quien le hace sus videos en Palacio Nacional, casi casi es su carnal.
Hace algunos meses, varios, “no habrá rescate a empresarios” dijo en conferencia Andrés, por su boca muere el pez.
El peje le da buen premio al lambiscón de Epigmenio, por hablar bien y elogiarlo, por ensalzarlo, alabarlo.
Mi argumento no es falsario, a cualquier otro empresario, cual limosnero apestado, tan solo se le han prestado.
Veinticinco mil pesitos, por no reunir requisitos de ser amigos de López, aunque nos demos de topes.
Así, éstos que se frieguen, aunque lloren, manque quiebren, a Amlo “le vale madre”, solo ve por su compadre.
Deshonestidad salpican, son peor de lo que critican, de la transa un nuevo brote, se le llama “neochayote”.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 23 de marzo del 2021 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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Que estudie literatura morena legislatura sesenta y cinco, sin luz, de mi lindo Veracruz.
Ya que al finado Gabriel García Márquez, Gabo, fiel, ha osado cambiarle el nombre por Francisco, pobre hombre.
También nacionalidad, pero, qué barbaridad, convertir en mexicano al escritor colombiano.
En cartel falto de oficio, al recordar natalicio del nobel tan renombrado, ha quedado registrado.
El hecho tan vergonzoso, deleznable, bochornoso, que exhibe a los diputados como muy impreparados.
La incultura es cosa seria, hoy, enseña su miseria, desconocimiento grueso, Cámara Baja, Congreso.
Y se burlaban de Peña del que hicieron mucha “leña”, fueron duros, nada tibios, pues, no recordó tres libros.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Ciudad de México, a 20 de marzo del 2019 Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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Poeta
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Otrora sano recinto de peces, por hoy, extintos, los pocos que sobreviven son los que el poema escriben.
Qué . . ., ¿no oyen llorar al lago?, ¿a las olas que se quejan?, ¿se merece tan mal pago?, ¿de su amor por que se alejan?
¡Viento y montañas, testigos!, ¿quieren del cielo castigos?, ¡pobre la naturaleza!, ¿por qué a nadie le interesa?
¿El lodo de sus entrañas hoy les corre por las venas?, ¿no recuerdan sus hazañas?, ¿no ven cómo hace señas?
Agónico se lamenta, ¿qué, su alma no escarmienta?, hay que recapacitar “japhonda” merece altar.
Sobre el lago poco llueve no hay nube que lo consuele, global contaminación desgracia de mi Nación.
¿Qué fue de aguas cristalinas que, del sol, fueron vitrinas?, ¿dónde está el líquido dulce, no hay manantial que lo impulse?
¿Qué pasó con el Achoque?, ¿qué no es justo este reproche?, ¿qué decir de la sardina que tenía tan fina espina?
Recordemos al pez tiro y a Kurucha Urápiti, lo digo con un suspiro, ¿qué solución hay aquí?
¿Dónde andarán esos patos que anidaban en los juncos?, ¿sintieron tan malos tratos y vieron sus sueños truncos.
Que se fueron a otros lares a fincar nuevos hogares?; y, no hablemos de otras aves, hay implicaciones graves.
Que ese lirio, plaga infame, su maldad ya no derrame, pobre flora, tul, chuspata, ¿no será lo que los mata?
El gran puño de Morelos ya no se alza vencedor, enfangados sus anhelos se declara perdedor.
Ecológica tragedia quedará en la enciclopedia, parece que el ser humano no quiere a su lago hermano.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Pátzcuaro, Michoacán, México, a 01 de junio del 2012 Dedicado al Profesor y colega, Licenciado en Derecho, Taurino Campos Campos. Reg. SEP Indautor No. 03-2012-083012362100-14
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Poeta
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Dos amores y un destino
Dos amores, dos mujeres, que me llevan a pensar en mi destino Dos quereres, dos afectos, que arrastran mi fervoroso camino Lo bueno, lo malo y del pecado, lo mejor y lo divino Un amor verdadero y duradero y el otro fervoroso y clandestino El uno un remanso de aguas cristalinas y el otro un peligroso remolino Un amor de fogosidades matutino y el otro placer de arrebatos vespertino Un cariño de veneración y el otro querer de fogosidades libertino Una bella mujer en casa propia y la otra maravillosa, en alcoba de inquilino La una con pasión de fuego, la otra con vela encendida, la emoción termino La una tranquila y amorosa, la otra ímpetu y frenesí repentino Dos amores, dos mujeres, que me llevan por un camino, de precipicios serpentinos
Dos amores y un destino, que hace latir a rabiar los tres corazones La una moderada en las situaciones, la otra acelera el fervor de las sensaciones La una siempre parece estar en primavera, la otra es seducción en todas las estaciones La una es un ramillete de orquídeas florecidas en las habitaciones, la otra es un jardín de rosas, que ondea en los balcones La una hacendosa, llena de imaginaciones, la otra no pide aclaraciones, ni explicaciones Dos amores y dos quereres, que me tienen el espíritu volando de fervientes amores Dos hogares que mantener, dos salarios y dos preocupaciones No hay dinero que aguante, ni de aquellas altas remuneraciones, ni pensiones La una llena de reclamos y confusiones, la otra de andares y calores de seducciones Dos mujeres, dos pasiones, hacen de sus gritos las temibles revoluciones La una de paz y felicidad, la otra de playas y vacaciones La una de alegrías y bendiciones, la otra de risas y carcajadas por montones
Dos amores y un destino, una llanura y una selva, llenas de verdores y espesuras Un amor lleno de caricias y ternuras, la otra de emociones de aventuras La una con corazón de dulzura, la otra resplandece con su hermosura La una a veces con chapa y cerradura, la otra sin candados, en sus enaguas y vestiduras Un amor con placeres en miniatura, la otra con fulgores ardientes de sus travesuras La una unida en matrimonio, la otra de satisfacciones, sin pelos, ni ataduras
Dos amores y un destino, el camino incierto de mis súplicas y clamores Dos mujeres, dos deseos, el fragor intenso de mis amores Dos veneraciones, dos adoraciones, dos lechos, dos cuerpos hermosos en sus interiores Dos melodías, dos canciones, que retumban en el eco de mis temores Dos versos, dos poesías, dos cuadernos, dos escritos de mis rumores Dos batas transparentes, dos alcobas nupciales y dos excitaciones de mis sudores Dos pecados, dos paraísos y dos infiernos encantadores Un sol canicular abrasador y una luna llena, de rayos y esplendores Dos gritos de júbilo y dos luchas sin perdedores, ni vencedores Dos amores y un destino, que me llenan de angustia con señales amenazadores Dos sombras y dos penumbras en las noches con sus miedos y pavores Dos ilusiones, dos espejismos, dos alucinaciones de espantos aterradores Perdóname Dios, por querer a dos mujeres a la vez, no las quiero despertar de mi soñar Me prodigaron cariño y amor y no me quisiera hoy, ni nunca marchar Late apresurado mi débil corazón y ha empezado por la herida a sangrar Quisiera dejarles en sus bocas, mi último aliento y de sus lechos por siempre recordar No quiero ver derramar mis lágrimas y de sus sueños, mi partida abandonar
Dos amores y un destino, que me llenaron de emociones y generosidades No aguantó mi cuerpo el fragor de la furtiva emoción, que andaba a miles de velocidades Se debilitó mi alma y acrecentó el dolor de mis horribles enfermedades No aguantó el corazón, la presión y el acelere de mis luchas y debilidades Dos llantos y un velorio, dos mujeres hermosas, hasta el fin de las oscuridades Dos rosas y un féretro, dos silencios sepulcrales en las intimidades Dos rezos y dos bendiciones, el clamor de mis vendavales y tempestades Dos visitas al cementerio, mientras me olvidan con arrebatos y vitalidades Dos amores y un destino, la pasión ardiente de mis calamidades Una tumba fría, lóbrega y enmohecida, mi alma voló a las inmensidades de las eternidades
“Joreman” Jorge Enrique Mantilla – Bucaramanga marzo 22-2021
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Poeta
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El gemido de la nada, se convierte sin apenas desearlo, en un sonido constante en la mente. Los anhelos, son como una paloma sin alas que intenta levantar el vuelo... Juntos, siempre juntos,, en ocasiones se convierte en una letanía...¡qué recuerdos se lleva el viento!!. ¡Acaso puede resultar más difícil querer, que contar los granos de arena del mar!!. Somos muchos, los que tenemos las manos vacías de promesas, pero ávidas de sentir de nuevo la caricia de una piel cálida y nacarada... ¿Puede acaso el sauce vivir alejado del agua que lo nutre?. ¿Puede disiparse el aire para evitar ser inhalado?. ¿Puede el río, cambiar su curso natural, o debe seguir su camino hacia el mar?. Existe un cielo natural, la tierra gira en su danza eterna, y la armonía es vital para que todo siga funcionando.
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Nadia si leyeras este libro que es mi vida En cada párrafo, leerás lo que le da sentido a mi vida Sabrás porque me desvelo cada madrugada Comprenderás porque mis canciones hablan de ti, Nadia.
Si leyeras estos párrafos, llenos de versos, que hablan de ti Te enterarías de todas las historias, que escribo de ti Leerías las letras de mis canciones, que son para ti Entenderías porque le hablo a la luna y las estrellas de ti.
Cada día escribo una nueva pagina de este hermoso libro Una nueva pagina donde, describo tu recuerdo Donde le cuento al mundo, sobre tus lindos ojos En cada pagina escribo un futuro, contigo.
Mi lápiz viejo y cansado, sigue esperando, una señal de ti Mis versos siguen esperando, a que los leas, para que no mueran en el olvido Mis canciones llenas de esperanza, de que las escuches algún día Mis poemas llenos de amor, solo por ti.
Nadia si leyeras este libro, que es mi vida Entenderás que este aprendiz de cantautor, se enamoró de ti Si leyeras este libro, entenderías que cada noche sufro por ti Te darías cuenta, que eres mi sueño más hermoso Simplemente eres lo más importante para mí, Nadia.
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“La mente, . . . libre piragua.”
¿Qué pensarán las montañas de sus marchitas entrañas?, ¿qué colegirá su bosque de la erosión, cruel estoque?
¿Qué meditará la flora cuando la aridez aflora?, ¿qué discurrirá la cuenca de la humanidad mostrenca?
¿Qué cavilará mi lago por futuro tan aciago?, ¿qué supondrá la ribera de esa lluvia pordiosera?
¿Qué imaginará el caudal cuando decrece humedal?, ¿qué siente profundidad cuando ve su nimiedad?
¿Qué dirán las tristes olas cuando se han quedado solas?, ¿qué rumiarán las espumas por lo negro de sus brumas?
¿Qué opinarán las burbujas cuando su oxigeno estrujas?, ¿qué gozoso estará el lirio por su plaga, que es martirio?
¿Qué tanto se mece el agua cuando en el dolor se fragua?, ¿qué tanto se mece el agua cuando su vida naufraga?
Pues, se mece . . . porque sufre, porque percibe el azufre de la muerte que la acosa, de tal desgracia . . . ¿quién goza?
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Lago de Pátzcuaro, Michoacán, México, a 10 de agosto del 2013 Dedicado al Profesor Everardo Hernández Campos Reg. SEP Indautor No. 03-2013-111212464200-14
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Hoy día, sigo guardando con suma ilusión, aquellos gratos recuerdos y agradables sensaciones de vuestra presencia. Sois vosotros, olivos centenarios, los que pobláis las dehesas andaluzas, los que con vuestros verdes frutos, dais vitalidad a la serranía. Con el vaivén de vuestras hojas, proporcionáis sueños, penas y alegrías, y alguna que otra quimera de amor temprano... La nostalgia, hace acto de presencia, desde el mismo momento de mi ausencia indeseada... Aún recuerdo, aquellos besos regalados unos, y robados los más, dados al cobijo de tu sombra verde y fresca. ¡Cuanta grandeza has ejercido con tu papel de testigo mudo!!.
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Poeta
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Escalar una montaña o llegar hasta donde de pueda y bajarla contentos El pico esta brindado Decidir seguir o bajar en cada paso Decldo subir Un precipio esta a tus pies Doy unos pasos Pero me quedo agarrada de pies y manos Sin donde asirme en el siguiente paso Griro y uno cruza el muro para lenantrame Yo le grito no Nos caeremos juntos Grito sujetarle desde dentro del muro los pies, No puedo desde aqui asi angustiado responde Dos jovenes cruzan el muro y me agarran los brazos Alzandome un poco El me agarra desde los hombros y tira elevandone Cruzo el muro a volandas Dentro en la cima me halló Me abrazo con fuerza y nos besamos Los demás aplauden y la felicidad cubre el dia Pues gracias a todos ha sido posible que acabase en alegria El encuetro del amor en la cima de la vida
21/03/2021 ©Dikia
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Poeta
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Tengo poco que decir, por eso, no debo mentir, no fui su hermano, su amigo, pero eso sí . . . fui testigo.
De su entierro doloroso, juventud cayendo a un pozo, culpa de la enfermedad, pa´ fallecer no hay edad.
En este mundo fue Isidro como un árbol, como un cedro, yo diría como un poliedro, en su memoria me pierdo.
Miré como le lloraron, su tumba de llanto ahogaron, el cielo se puso gris, de la existencia desliz.
Muchas lágrimas por “Chilo”, ¿qué es la vida sino un hilo que se rompe?, eterna muerte, mortales amen la suerte.
De estar vivos, ¡qué paisaje! morirse no es sólo un viaje, ni ataúd vistoso traje, tierra, gusanos, que ultraje.
Vi palada tras palada sumergiéndolo en la nada, polvo que llegó a los ojos, iris cansados . . . muy rojos.
El sentimiento brotó, el alma se alborotó, se pone china mi piel, adiós al “Chilo” más fiel.
Autor: Lic. Gonzalo Ramos Aranda Pátzcuaro, Apúpato, San Pedrito, Huecorio, Michoacán, México, a 18 de marzo del 2012 Dedicado al joven Isidro Becerra (QEPD) Reg. SEP Indautor No. (en trámite)
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