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No coquetees, mujer, es riesgo virtual
Apareces musitante, te saludan mis silencios
Cantos gregorianos disparan tus mensajes apasionados
Del fragor de tu voz, esclavo
Dejarás de ser mi fantasía azul
Pensaba que el insomnio sería alternativa
Cultivaré pétalos de ensueño para regalártelos
Sé que en alguna esquina, estarás
Entonces, los preámbulos morirán en fuego
Maldeciré el instante de tu adiós.
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Poeta
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Orquídea negra pediste como espejo de tus penas. Ni orquídea, ni amor, ni nada, olvidarme es tu quimera.
Apenas supo mi piel distraerse por tus llantos, Apenas, quizás, si hurté pasiones a tu quebranto.
Ni orquídea negra, ni nada, despechos acumulados, como negrura de vino mi desamor fue llagando.
A solas con tu rencor, con el pecho deshojado, morena sangras, orquídea. No habrá perdón, no habrá nada.
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Poeta
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En la piel siento vergüenza En los ojos desconfianza En mis manos escondidas sólo siento la distancia.
Soy espejo del decenio, disfrazado de formal Voy mostrando la sonrisa, maniquí de bulevar
Evitando invitaciones, con temores de invitar, restringiendo confidencias, un espécimen normal
Deambulo en mis ciudades al redoble del terror, rehuyendo las miradas oscuro depredador
Encogido en mis pretinas, enclaustrado caracol, disimulo mis espantos, amable componedor
Y me alergian los bullicios Y le escapo a su canción, han logrado transformarme en gentil consumidor
Y al pensar lo hago despacio, me censuro imaginar… ¡Cuánto cuesta sacudirse la doblez espiritual!
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Poeta
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¡Oh, mis impuntualidades! Las llevo como cencerro, siempre anuncian mi visita. Desde mis idilios me consagré impuntual por doquier. A muchas novias sorprendí recapacitando citas anheladas e increpándome tras sus telarañas.
En mi matrimonio lucí mi impuntualidad más destacada. Mi mujer la colgó en un marco de ira sobre nuestra cabecera y la archivó solemne en su enciclopedia del rencor.
No podía yo ser menos si mi abuelo bucanero perdió su bergantín allá en Papudo, ancló en Salamanca sus amores, sedujo brujas y lució por Aconcagua su impuntual prestancia de corsario galo.
Como él me consagré impuntual por doquier, perdí aviones, en las misas con gran suerte alcancé los ofertorios.
Rechacé con alergia el reloj control. Decidí ser poeta independiente. En el ciclo del aura orbité de contramano.
Mi impuntualidad vistió sus acuarelas. Descifró auroras a mediodía y fue crepuscular rayo de sol en madrugadas.
Mis atrasos me anticiparon a cada minuto, hasta que le hurté al planeta un circuito vital.
Desde entonces me congratularon las gaviotas por mi reencarnación aventurera.
Yo venía del ayer con mis apuros, priorizando lo simple, jerarquizando los besos escondidos. Ellas me pensaron –pobrecitas- portero secular de la mañana.
¡Oh, mis impuntualidades! Tintineantes certificaciones de mi corta burocracia, de mis insensateces blancas, de la cartomancia que distrajo mis deberes.
¿Cómo les explico ahora a los rectores que si llego a tiempo es por traslación de un siglo entero?
¿Cómo convencerlos de mi acierto, si impuntualidad mediante, hoy llegué primero?
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Poeta
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Sentada frente al ordenador, la tele enchufada, para mirar la boda del príncipe Williams y Kate, pienso, en el porqué de tanto ruido, alrededor de una cosa tan natural, que pasa todos los días. Si estamos en crisis, delante de lo que veo, no sé qué pensar, mejor, pienso en todas las novias, que de blanco y llenas de ilusiones, oyen las promesas de amor eterno de juramentos, que nunca serán cumplidos. Se que para la mujer es un momento lleno de ilusión, que poco tiempo dura. Para transmitir este invento, cuanto a pagado nuestra televisión? Si estamos a pagar los salarios de sus trabajadores, y el prejuicio que la estación tiene, que sale de nuestros bolsillos porque gastan horas y horas en su transmisión, no hablando en el montón de periodistas, más su estadía en hoteles y los técnicos, no hablando en viajes etc. etc. Un teatro para distraer la gente? Si viven ya juntos, solo puede ser. Lo que miro, es la vida que tenemos, un haz de cuenta, una farsa, una mentira, aun no apareció la novia, seguro que vendrá de blanco, que contraste! Me acuerdo de mí tiempo en que el blanco significaba virginidad, que contando los cuartos, comprábamos el ajuar, invitábamos lo estrictamente necesario, familia y poco más. Otros tiempos, otra manera de vivir. Esto me duele, pues en este momento aquí en este país donde vivo está el FMI, haciendo cuentas, para que nosotros paguemos las deudas que los políticos hicieran. Donde mataran o casi la clase media, donde las personas están vendiendo, las platas y cosas que heredaran de sus abuelos y Padres. Soy a favor de la monarquía, le tengo el mayor respecto, critico este evento, sin discriminación, así como las cenas y las visitas, que quedan por millones, los viajes de los políticos, pero lo que más me da revuelta es la mentira que es la Unión Europea, segura estoy que ya sabían en lo que iba a dar. Pero nos han engañado, nos llevaran como corderos inocentes y creyentes al altar del sacrificio. En este momento en asilos, en casas llenas de incertidumbres, de miedo del mañana, de hipotecas de sus casa por pagar, sin saber cómo arreglar dinero para no perderlas, de niños que salen de casa sin desayuno, para la escuela, me revuelta, este desperdicio, sea de príncipes, de políticos o de privados. Un poco de respeto y buen sentido, no quedaría mal. El ejemplo tiene que venir de arriba, conozco a personas, que han vendido ganado, para hacer una boda en que la novia llevaba un traje parecido con un de una famosa, por eso hablo, ejemplos hacen falta, para no lastimar los que casi están si nada, por la mala gestión de la Unión europea. Nada más, solo lo que pienso, sin segundo sentido, como ya está hecho, lo que puedo es solo desear que los novios sean felices. Oporto,29 de Mayo de 2011-04-29 Carminha Nieves
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Poeta
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Ritmos de septiembre, las cuecas aún retumban... Quizás sea efecto del sol del desierto, quizás sea la provocación de la primavera; el asunto es que amanezco como arrebatado, trepando himalayas al trote, persiguiendo tu mirada coqueta, escondida pícara detrás de un pañuelo. Será por eso que calzo espuelas para domar la pasión que irradias. Será por eso que ando con el indio a flor de piel, irritable como si la menopausia se hubiera metido por mis orejas, buscando excusas para ganarme a tu lado, intentando morder tus hombros que son la llave que sólo yo conozco para desmantelar tus cabildeos que me inflaman. Así transito por tu cuerpo, soñando despierto, con deseos de apretar tus labios carnosos con mi boca de naufrago sediento. Así te quedas en mi piel, con ritmo de tonadas, haciendo hervir mi sangre con esa promesa muda de tus ojos seductores. Son los ritmos arremolinados de septiembre.
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Poeta
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Revienta los escrúpulos, sacude el raciocinio Olvida la majadera presión de calendarios Canta conmigo un susurro rojo Emborráchate en el remolino de un merengue Fúgate conmigo a volar un vallenato Saborea la nocturnidad del sudor Embarazadas de viento, las nubes van pariendo el arco iris Cabalguemos las auroras Sigamos los trinos desordenados de gorriones Nada quiero con la lógica Deja seducir tus muslos en el roce de mis labios Nademos en las espumas de un cometa verde Fluya el magma de la vida a borbotones Déjate llevar por el placer oculto Plasmemos fantasías en el tacto que explora Fusionemos nuestros cuerpos de milongas Libres de prejuicios, las vertientes rompen rocas Desconecta ya tu inteligencia Suficiente lumbre sugiere tu mirada Ascendamos entrelazados a la cima Violines gitanos serán nuestra antesala
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Poeta
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Mujer
Han hablado de tu invisibilidad y se equivocan. Eres el planeta que orbita a Dios Marmita roja donde fulgura la vida Te yergues hasta el cielo, vertiente enmarañada, Perfumas horizontes, traspasas socavones,
Mujer, Pleamar que inunda mi camino Abrigas en ternura los pies de las ciudades Eres suavidad y fuerza, volcán irreverente Mujer, Cabalgas en mis insomnios Te desean mis manos y mi boca Susurras pasión en tu mirada
Han hablado de tu invisibilidad y se equivocan Las playas que acariciaron tus pies La luna que ilumina tus caderas La flor que perfumó tu pelo acreditan tu presencia poderosa Eres paradigma de fuego fuente primaria de locuras
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Poeta
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Aprieta, Carpintero, con tus clavos etéreos el madero húmedo que quiere desmembrarse Átalo bien, sostenlo a ese otro madero recortado que puebla en viento el pináculo del mundo… Carpintero, obrero de la civilización, símbolo permanente del trabajo limpio. te prestaré hoy mi fuerza, enclenque fuerza de quien no tuvo nunca la devoción azul de tu martillo y tu esperanza pero déjame ayudarte igual a unir esos maderos Que no tiemble tu mano al martillar certero con tu frente sudando el impecable canto de tu esfuerzo ¡Une muy bien esos maderos! Son el faro que enfrentó mil sirenas, mil arrecifes de ojillos camuflados, dos mil capítulos que casi hoy lo desmembraron… Anda, ¡Vamos ahora! tiremos los dos juntos para levantar estos maderos ¡Así! con rabia y tiempo retrasado ¡tira! Que falta hacía reforzar algo esta cruz sobre el camino… ¡Gracias, gracias a ti, Carpintero amigo!
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Poeta
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PATRIMONIO Enfrentando a la isla de ojos múltiples, azorado ante mi imagen desambulada, vengo vendiendo los colores, desnudando los huesos asombrados, tiritando un verso humilde para correr y no llegar tarde. Quiero –no sé si quiero- Es necesidad –sí, eso- de levantar mi labio imberbe y ofrendarte mi único regalo que es racimo. La propiedad única que llevo: este amor, carne, fuego, sensaciones, un sueño común, mi verso. Entregarte lo que soy, tan sólo eso, aquí, extendido. Con el grito humedecido, con mi juventud tan breve, con esta tortura larga persiguiéndome cuando lejos de ti presiento el hijo. Todo lo que tengo eres tú, yo mismo y ese hijo que vendrá para el invierno. Casi siempre al decir algo, me lo encontré ya escrito. Tan sólo frente a ti se cuelan albos la página y el cielo Por eso, así, humilde peregrino mi verso llegue a ti llevándote esto: : ajuares tejidos en luna y rosas, todo lo que no pude callar y aquí te he escrito… Es mi patrimonio ínfimo. Te lo dejo… Para que en el grito primero de nuestro primogénito, mi tacto agradecido te acaricie en la brisa. Y si de algo estoy seguro es que ahora sí llegaré a tiempo.
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Poeta
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