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[size=large]Y que les puedo decir de esta noche tenebrosa, que voy sintiendo como me hostiga la soledad que va andando por mi lado a paso lento y percibo como se detiene el tiempo apresado entre mis recuerdos, voy exponiendo mis penas entre mis tristes letras y me preguntarán ¿ Porque le escribo tanto a mis recuerdos? y les diré; Es que tengo miedo de esta soledad, de este frio de muerte y de este gran silencio.
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Poeta
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La generalidad de las veces aquellas personas que le hacen ver a otros que viven en un mar de riquezas, es pura apariencia, y de aqui arranca la siguiente historia: una zorra pasò junto a la estatua de un personaje cincelado a la perfección. el animal detiene su paso y dijò: que bella estatua pero vacìa. La zorra se alejó pensando en el gran número de personas que sólo son estatuas vivientes, pero espiritualmente y moralmente, estàn completamente vacios. MORALEJA: NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO. Delfin
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Poeta
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Entre la brisa y yo Cuando la brisa, acaricia tu cuerpo Me pongo celoso de no poderte, Acariciar, pues mi locura tengo Que saciar, para algundia poderte, Acariciar, y cuando lo haga entre Mis brazos, caerás, y mía serás Eternamente enamorada y de Amor embrujada, que no habrá Nada, que te quite el conjuro, Pues yo te quiero eternamente, Te lo juro, te amo con el corazón, En la mano que palpita diciendo, Tequiero, te amo y te deseo. [youtube=425,350]http://www.youtube.com/watch?v=M2Sj-Zc7HV0[/youtube]
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Poeta
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Entrelazados
Al paso de los elementos… un grano de arena, una piedra, una montaña, se someten a su voluntad, ¿perdurar?, ¿para siempre?, no es más que un sueño; ilusión de enamorado, pero existen los imponderables de la vida; te recuerdan, en una conjugación de tiempos, de vida; sin ti…, cuando más queremos olvidar.
Dos manos entrelazadas esperando que la naturaleza no las vea, que se olvide de ellas.
Entrelazados quedaron nuestros corazones murmurándole al silencio… ojalá fuera ayer; presente;mañana, para seguir viviendo inmutable en nuestro amor eterno.
Y más y más cosas sucederán y yo…y yo, ya no estaré ahí!!! ® ALEK666 ® TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
® ALEK ® Puedo decirte mil formas de amarte… Pero ninguna se comparará con el estar realmente contigo.
© Copyright 2011 – All Right Reserverd © Todas las cosas cambian, y el amor hace cambiar a las personas!!!
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Poeta
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La luna y tú
No sé que combinación consiguen tú y la luna o ella y tú, solo sé que siento que inundan mis emociones y cada sueño, que llenan de compañía y calidez todos los suspiros y cada deseo.
No importa si son montañas, muchos árboles, arena o agua, quienes complementen el paisaje, no importa, si hace frío o calor, o si la noche es tierna o no, no importan los extras, no.
Importa nada más su presencia luminosa, acogedora, sugerente, que sea la que me lleve al infinito, levitando con todas mis emociones multiplicando ilusiones y latidos extasiando todos los sentidos.
Que si viajamos hacia Andrómeda o a cualquier agujero negro tampoco importa, la vida seguirá siendo la capacidad de disfrutar este presente fugaz y único, este lunático instante contigo.
Que tiene la tenue y exacta luz de tus profundos ojos y tu sonrisa, que amalgama la candidez de tu hermoso rostro y tus cabellos en fuga desordenando el viento y las caricias.
Que tiene la solidez de tu silueta mágica, inquietante, delirante, sortilegio en movimiento que acrecienta mi sed de tus labios, que desboca mi espíritu artístico por moldearte, por pintarte, por sentirte.
No interesa tampoco la combinación de la luna y tú o de tú y ella, importa el frenesí que provocan en mí, esta locura hermosa de sentirme vivo, de desear cuidarte y velar la noche para embriagarme de su compañía.
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Poeta
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Un beso más
Tan sólo dame un beso más, deja que calme esta sed que me incendia, que con tus labios llegue derramándose la ambrosía y la vida, una vez más, que en esa exquisita boquita pequeña puedan fugar mis ansias, angustias y deseos.
Solo deja que te bese mucho más y en cada beso exorcices mis demonios que en tus labios comulguen los míos, navegando juntos a los cielos que inventamos, explosionando las innumeras galaxias que se reflejan en el fondo de tus hermosos ojos.
Deja que al menos respire un beso tuyo deja que mis sentidos se extasíen y se pierdan con la forma y contextura de tus labios, que me embriague con el aire que expiran, que intente encontrar allí, cómo describir, por qué me cautivan tanto tus besos.
O al menos permite que continúe soñando que te beso, que en cada pasaje de mis sueños, sean siempre tus labios, tu boca, bálsamo fresco que sosiega esta sed loca de besarte que al despertar sienta que el sueño continua que mis labios otra vez, sellan los tuyos.
O si tú quieres estalla la cordura que aun quede y dame todos los besos de una vez, para que no exista mortal más feliz que este que quiere cantar su exquisitez, que quiere confundir sueño y realidad que quiere fundir todas estas ganas de amarte más, en un beso más.
O, tan solo cerremos los ojos y atrevámonos como la primera vez a abandonar el tiempo, la distancia, la gente y unamos nuestros mundos en un solo universo que empieza, crece y jamás termina en nuestras bocas unidas, en un beso más
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Poeta
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No estoy loco No quiero asustarte si mi manera de amarte pareciera extraña, sólo quiero que te asombres por el huracán de cosas lindas que tu existencia provoca, por cada línea, aroma y color que percibo por donde camino y me recuerda que te amo y es que así siente todo mi ser, la frescura y textura del oleaje de tus formas, el cobijo cimbreante de tu reír sonoro, el embrujo irrenunciable de tus profundos ojos.
No existe obsesión en mí, sólo quiero que sepas cuánto y cómo disfruto de vivir mis días por ti, de tratar de inundar como tsunami tus sentidos y ojalá tu alma, con mis cuidados y toda la ternura, para hacerte feliz, para sentir tu alegría para decirte con mis palabras chuecas, que desde el pecho se vuelcan que vivo para adorarte así, muñequita mía.
No te espantes mientras duermes, si quiero acechar el compás de tu respiración, para quitártelo luego mientras te beso o si quiero capturar tan solo un sueño tuyo y empeñar toda mi vida para que lo vivas feliz.
Vamos mi vida, tranquila, todo está bien, es sólo que la razón, no concuerda bien, con los que aman sin medida y al hacerlo empeñan como yo todas sus fuerzas y pensamientos; conocerte fue un sueño y amarte con toda la intensidad es lo más cuerdo que puedo hacer, si esto parece locura, bienvenida sea la demencia, para seguir abrazando con delirio esta pasión de vivir por ti.
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Poeta
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Los Cisnes.
El nácar brilla bajo los reflectores. Tiene matices de perla y rosa. Y hay un logaritmo en una espiral de carey, que serpentea entre los lirios. Una orquídea muestra su vulva rosa, su lengua de golosa flor salvaje, incitando a la copula con una mariposa. Y un hibisco amarillo desprende su polen suavemente. En el cielo, azul y solemne, las nubes pasan. Son galeones piratas o grandes dinosaurios, lentamente ejecutan un baile de dragones de algodón y lana. Grandes nebulosas cuajadas de nieve, a las que el viento aleja hacia el horizonte. Son cabezas de ángeles canosos o cuerpos de maddonnas gordas, bien alimentadas, enormes ubres de vacas celestiales. Los cuellos tienen la flexibilidad de la rama del almendro florecida. Serpentea una anaconda entre las verdes lentejas de agua, y el cauce de los ríos se tuerce en cien meandros barrocos. Los cisnes moran en el agua dulce, y una libélula roja se posa en un junco. Pasan los suaves guerreros de nieve, danzarines sobre un esmalte azul, que brilla como un relámpago, y es un espejo verde lleno de transparencias cristalinas, hay como una visión de plata y el brillo es dorado y de cristal. Y es un espejismo la orilla bajo el sol de la tarde, que da sobre los cisnes su corona de fuego despiadado. O en un jardín oculto, en la umbría interrumpida, en un estanque negro, al que el sol, colándose entre la bóveda arbórea, llega como un cazador furtivo, se descubren las aves, estatuas de plumas de nieve perfecta, que nadan sobre el azogue líquido, al lado del palacete rococó, erizado de conchas marinas, próximos de un solitario nenúfar rosa, con una avispa negra y amarilla como guardián de la cripta sagrada de su cáliz. Son conchas vivas de nácar suave, estos guerreros de nieve y seda, que en escorzo sublime contonean sus cuellos, casi como serpientes y cobras de la India. Y hay un perfume a jazmín desprendido que pasa por la atmósfera como un fantasma enigmático. En una casa de putas la meretriz delgada, que era toda una curva y una ese sublime, se quita los guantes que llevaba en la Opera. Y los muchachos desnudos que se masturbaban frente a un TBO, eyaculan millones de niños y abortos. Tiene la Esbeltez el sonido barroco, de los pianos dulces azules y amarillos, de las notas de rosa, de púrpura y de fucsia, que acompañan los orgasmos de la sed indecente. Y frente a las bellas gacelas de los cisnes de azúcar se encuentra, como un eral de muerte en medio de la plaza, la majestad y el enigma, y la antítesis extásica, del cisne negro. Como un contrapunto en el nácar furioso, o un agudo insolente entre graves dulcísimos. Son débiles genuflexiones del mármol, los pétalos de una rosa blanca o los pétalos de una orquídea negra. Los muchachos más bellos del mundo, los atletas increíbles de los saltos de pértiga, de los diez mil metros lisos, o la puta insolente que se quita los guantes que llevaba en la Ópera con desvergüenza y lascivia. Son, los cisnes. Los ángeles delgados, las modelos de alta costura, desfilando despaciosas sobre la tarima, o proyectando de si mismos el cuerpo hacia la nada. Como un nenúfar rosa, como una solitaria orquídea. Los Cisnes. Claveles reventones blancos, exhalantes, de ungüento vaporoso, erizados pétalos de los capullos, plumaje de armiño para el lánguido cuello. Nardo y azucenas voluptuosos, flexible alambre en espiral nívea, barroca plumación de la serpiente. Cuando dos cisnes entran en batalla parecen orgiásticos atletas que se entretienen en un pugilato de armonía. Muchachos que, como narcisos albinos, tocan el arpa de su propio cuerpo desnudos y transidos, reclinados sobre un sofá de terciopelo, con la lentitud de la gota de clepsidra que se desprende. Gota de aguanieve sobre la espaldad desnuda, arista del escalofrío. Muchachas, muchachas de cintura estrecha y largo cuello, claveles reventones blancos cubiertos de rocío, con erizadas cabelleras de bucles rubios, danzarinas sobre una fuente de violetas. Armiños valiosísimos, blancos felinos apanterados, nieve y mármol sobre praderas de lilas, Laoocontes de plumas, hermanos dulcísimos de las garzas. Palomas. Majestuosos e hieráticos arcángeles. Corredores de atletismo, nadadores en busca de perlas. El Sátrapa de Samarcanda tenía un jardín con un estanque. En el estanque había una fuente de plata, con tres muchachas de colas de sirena. Se aburría el sultán con los cisnes de nieve, que nadaban desnudos en su estanque de oro. Y una noche de insomnio no quiso más jazmines y ordenó a sus esclavos que tiñeran los cisnes. Todo su harén contempló al mediodía, la bizarra armonía de los cisnes rosados. Corales níveos, cuando dos cisnes combaten, y cruzan sus cuellos, es como si dos ramas de almendro se golpeasen, y es el pugilato de una belleza serena, la entrega de dos guerreros de perfectas proporciones. Son los cisnes. Nimbados volúmenes de delicada armonía, flexibles lianas sobre troncos que se curvan. Muchachos que experimentan el sabor del placer, con la lentitud de las horas sin prisa. Exuberantes putas dionisíacas, que acuden a una Ópera de Verdi, que se miran en siete espejos negros, o que marchan esbeltas sobre la pasarela. Los Cisnes.
................................................................................ Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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Poeta
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Cabuliwallah
Tagore hablaba un día de un mendigo en Calcuta con un saco nostálgico y un recuerdo sombrío, la pesadez del hambre colgaba en su atavío como la escarcha sórdida al final de la ruta.
De porcelana el hombro y los pies de recluta probó a ser transparente como el agua del río y en la conciencia clara de un puerto sin navío acabó siendo el reo detrás de una disputa.
Somos el papamoscas que busca en el sendero, mas allá del instinto de la burla o la risa, montañas de coraje con la esperanza en vano.
Hambre que azuza el vientre no tocará el pandero en las transpuestas sombras del agobio o la prisa. Mendigos de Tagore sin su samaritano.
Max
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Fantasía Blasfema (ojo, lo que sigue a continuación es un poco blasfemia).
Jesús ensangrentado, recién resucitado, con su corona de espinas clavada en la frente, se le presenta a Poncio Pilatos y lo estrangula. Una Pesadilla de Poncio Pilatos.
Jesus resucitado, coronado de espinas en la frente, doradas espinas de plata y de diamante, aún la frente ensangrentada, Ecce Homo todavía, ante Poncio Pilatos se presenta de noche.
Es el Resucitado, aún con sangre en las manos, aún con sangre en la espalda, aún un Ecce Homo, bellísimo en su figura de humano torturado, divino con la corona de espinas y diamantes.
Poncio Pilatos, la toga regia de embajador de Roma en torno del cuerpo, su corona dorada en la que hay un águila y una loba parida,
ve con pavor a Cristo recién resucitado que le pone las manos en el cuello y lo estrangula. Poncio, Poncio, ¿por qué gritas?, ¡¡¡despierta¡¡¡¡. ….................................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
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