|
|
|
Una suave brisa, pasa dentro de mi casa, fuera hace calor, nunca he dejado de dormir por sentirlo,, es muy fresca, junto a la cocina en la sala de desayunos, oigo los pagaros cantando, tengo gente en casa, pero duerme. Estoy sola en el piso de abajo, por compañía mi ordenador, tengo que regar mis plantas, pero lo haré al final del día, Estará más fresco, con el sol más flaco, ahora voy a limpiar el polvo, el suelo, a poner la ropa en ordene, a inventar una cosa para comer, que sea agradable. Oiré los buenos días de mi nieta, recogeré su beso en mi cara, charlaremos un poco de todo y se pondrá a estudiar, hoy tiene examen en la universidad, al final del día. Mientras tanto, pienso como es corto el verano! Junio ya se fue, julio pasa rápido y Agosto ya es el final. Con tan malas noticias, sobre la economía, con cortes en nuestro sueldo, con el futuro hipotecado, no hay ganas de nada, es triste, pero la verdad, es cruda, la democracia, por lo menos la que conozco, me ha dado la mayor dictadura que alguna vez conocí, Ella me ha quitado mi privacidad, nada es mío, nada tengo, ella es la dueña de todo. Tengo que pagar la salud, impuestos cada vez mayores, no tiene piedad, por los más viejos, ni un triste cigarrillo puedo fumar, porque se preocuparan tanto con estos, sin mirar, al desgaste y depresión que nos matan un poco cada día, con miedo del mañana? Siento, la gente triste, sin ganas de luchar, nos cogieran, nos han metido en la Unión Europea, cambiaran nuestra moneda, no tenemos identidad, somos pasto para los tiburones, cuando ya nada nos quede que harán? Vendrá un virus mortal? Una epidemia que mate millones? Ando preocupada, muy tensa, la mitad de la población solo se queja, que la vida está mala. No habrá manera de obligar a quien nos ha robado el provenir de que se marchen? Y nos devuelva lo que era nuestro? Tanto nuestros Padres trabajaran! Tanto trabajamos nosotros! Y ahora? Donde está el trabajo? La justicia? Nuestros derechos de vivir? Así junto a la cocina, miro alrededor y doy gracias, por tener esta casa, con todo el sacrificio, que implica, trabajo, gastos y mucha infelicidad, pues no vivo feliz, no me deja mi familia. Si fuera sola, Seria bueno, un paraíso, pero así como se comportan hacia mí, está igual que el ambiente fuera, con miles de tristes, sin mañana. En grandeza anularan los europeos, en amuestra me anularan a mí, igual. Por la boca muere el pez, tanto mal hablaran de franco, de Salazar etc. y hicieran peor. Hay hambre, hay desespero, familias sin nada, ricos que son casi miserables, No va a terminar nunca? Porque no empiezan a cortar en los diputados? En el hormiguero de gente que anda por los pasillos, gastando las alfombras en sede de EU? Parece el jardín en Grecia«, que tenía cuatro arboles y tenían cuarenta y tres jardineros! Bueno, me voy a trabajar, sin sueldo, claro, pero lo voy hacer, para no pensar más. Oporto, 2 de Julio de 2011 Carminha Nieves
|
Poeta
|
|
|
Bello viaje
Dedicado a LATONA.
Llegó a su hora, con el latir tirante. De la música precursora del salterio. ¡Cristalino linternal!. ¡Tapiz de brisa!. En el vaivén de diáfanas hamacas. Resucitando con encantado cincelar. La mano deslumbrante del camino.
Llegó collar de soles. Fluvial flota de nubes. Espejo con lenguaje confortable..
Serena la ventura suena. Diadema musical en miniatura. Manteles blancos a ritmo de campana.
Llegó plantando sonrisas. En el alma de la sorprendida. Alfombra desvestida de memorias impregnada.
Fueron las horas corchetescas. Índigas perlas y bermejas. ¡Pedrería cariñosa de paciencia!. Luz disuelta de la ausencia. ¡Arquitectura y fragante delicia!. La historia del clavel acuoso. Terciopelo distante de cortinas.
Sublime llegada. Laurel. ¡De sonajas intactas!. Alegórica. Ribera. ¡Del espacio!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
|
Poeta
|
|
|
Oda a un cerillo
Yo no sé. ¡Cerillo! Si llevo Enroscada una serpiente, un Ángel caído... ¡Qué tú cerillo... Enciendes! En el fuego Perdido de una llama. Por la mañana, una montaña. Yo no sé.
Caído han los ángeles. ¡Del cielo!. Azul, dolor, muerte, sangre, abundante, ser, infinito... ¿Y yo?. No sé, nada, cerillo, nada, junto al pez, de tu paz. De tu llama, perdido. ¡A la izquierda!. Es como un cero, siempre. Nada, nada. En el océano de mortales. ¡Derechas chuecas siempre!.
Número Sin valor ¡Para luchar! ¿Con ésa, retorcida, cruel, curva de círculos derechos? ¡Qué ciegos, ojos, no ven! ¿Dónde? El valor ha volado ¿Vuela, acaso, muerto ya? Justo, alado Y en el fuego Perdido La llama, muere, ser, infinito.
¿Y yo?. Amo, cada serpiente, cada pluma Con la Justa sangre... ¿Qué me muere?. Sí, no vivo, justamente, por el fuego. ¡Verdadero!. De ti, flama.
Y... ¡Cerillo! ¿O, eres, unillo... Unido? Unillo, simple fantasía Incomprensible, absurdo. Injusto, solo soledad. Unida entre infinitos. ¡Unido!. Sólo. ¡Como yo!. Enroscado... ¡A mí, cerillo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
VIVIENTE AMADA
Vestido he, de púrpuras, la memoria. De besos tu piel dorada. Del bosque tu Venus. De nubes y claveles.
Monte y monte, de púrpuras.
Desnuda. Y desvestida la memoria. Palpitar. Lagos, ríos, mármol y columna. Dura. ¡Blanda y ondulante flama!. Prolongada.
Antes de partir al cielo. En dos. Recuerdos de púrpuras, desnudos. Navegantes. ¡Besos de tu piel dorada!. Venus que montas. ¡Y sueño!. Clavel, en la memoria.
Después del sabor de las nubes. ¡Qué encendido hayas!. Lámparas. Perennes del ayer. ¡Sin pasado!.
Del Ayer amor, amor de siempre. ¡Del ayer qué vive!. Vestida. La memoria. ¡De la gloria viviente!. Tú... Tú... Y... Tú.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
PREGUNTA DE UN ANHELO
Tu mar me bajas de los cielos. ¡Convertido en olas y esferas!. Cuando bebo. La miel. ¡Qué cubre cada poro!.
Cada bello, caballo al cielo. Cada latido, ido al infinito. Cuando bebo. ¡Lo qué debo... De ti, mío!.
Porque... Tú. Me lo brindas. ¡Verdadera!. Entrega.
Y recibo. De tu cielo. De tu piel del alma. Del tiempo, frágil, burbujas. ¡Somos!.
Somos, sí, si, si. Solitarios. No, no, no. ¡Nos compartimos!.
Tu, mar. En, mi, naufragio. Si algún día. No me dejas. ¡Beberte pureza!. Del alma. Lo que deba. Y pueda.
De ti, tomar. De mí, darte. ¡De todos, compartir!. Y... De la nada. ¡Dar lo, útil!. ¡Nada, qué nos nada!. En el vacío. ¡Qué somos, solos!.
Amor. Amor. ¡Sin ti, morimos!. Bajo, el cielo. Burbuja. ¡En una ola!. Hola. ¿Me das, de tu mar, un poco?.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Velando flamas
La paz en dónde se destilan velan. Las flamas nómadas que tiemblan. ¡Engendrando dulces pesadillas!. Despacio latiendo cada gusano. ¡Cada temerosa criatura desamparada!. ¡Cada día, demolido, dolido, sepultado!.
Entre vientre. Y pasadizo plomo. Respiran, tinieblas, vomitan, veneno. Habitando.¡Cuerpos y cavernas!.
Parecen hombres. ¡Escarabajos vestidos de piel humana!. ¡Reptiles, corbata y lentes!. ¡Hiel, hielo y ambición en cada vena!. Adulando caminos y gusanos imperios. ¡Las velas cadavéricas... Alimentando!.
El óseo lucro del escombro. ¡La cruel embriaguez sangrienta!. Sembrar la real infancia y... La miseria. ¡La paz, velada, vejada, vitoreada!.
Las Flamas y los plomos... ¡Pasadizos!.
En la regeneración sumaria mítica. Profanan las crisálidas maléficas. ¡Vestigios del post mortem!.
Ellos Velándose--Vegetalmente Ellos Inflamado--Avestruz Ellos Amorfos----Informes
Las flamas inmovilizan. En catastróficos escándalos. Envileciendo toda humanidad. ¡Adulterando la misma falsedad!. Amor al subterráneo. Sótanos que vuelan. ¡Velan, alegorías, fantasmagóricas!. Así Vamos hermanos ¡En sangre!.
Con un sarcófago destino. En cada sandalia. ¡Velando flamas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
No, no fue extravagancia el beso dado, ni desvarío por robarte el tino, quizás solo fue un poco libertino culpa mi corazón, de haberte amado.
No sufras por haber sido robado, lo sentí por mi boca tan divino, y, aunque si disfruté el sabor del vino, ¡que dolor de cabeza me ha causado!
Yo que tanto soñé con este beso, nunca pensé que para ser logrado, todo un descuido y ¡zaz!, beso robado.
Y he de seguir robando lo confieso, aunque por ello me juzgues avieso, yo, pillo que jamás seré tu amado.
|
Poeta
|
|
|
RUEDA NÉMESIS RUEDA
Fuerza divina del orden invisible, Sí. Sí. Némesis, la madre. El verdugo ha cortado el cuello. Del Yugo... ¡Qué lo aprisiona!. ¡Verdura... Fulminante!.
De Calle A Calle... ¡Némesis, madre de Helena!. Y de Erecteón también. Obra... ¡Obra ya el equilibrio!.
Fuerza divina. Del orden invisible. Los zapatos. Aún. Moribundos. ¡Claman!.
El cuello entre los dedos. El canto entre las plumas. El ciervo entre las dunas. Alto y bajo. Allá y aquí. Ya, ya. ¡Qué laten dientes nuevos!.
Rueda. Némesis. Rueda. ¡Divina Némesis!. Justa y sagrada. Y que todo. ¡Todo se equilibre por ti y todos!. ¡Y los volcanes rueden redondos!. ¡Obra!. ¡Obra, ya el equilibrio!.
Fuerza divina del orden invisible. Recuerda, recuerda a... ¡Océano, tu padre!. Rueda divina, rueda el equilibrio.
Las olas. Vienen y van. Los cantos. Inician y terminan. Las olas, como los gansos. Los cantos como zenzontles.
Los dedos. Los dados. ¡Moribundos y huellas!. Cortadas y alargadas. Unos mucho. Del yugo por las calles y casas. Daño... Daño... ¡Reciba su justo pago!.
Del yugo. Por las calles. Por el aire y las casas. En toda familia hay dolor. ¡Cuidado el pez pasa con gusanos!. ¡Obra!. Obra ya el equilibrio.
Fuerza divina del orden invisible. No, no... Némesis recuérdanos. Los lazos del verdugo. Los huracanes del búho. Los colores del clamor. ¡Padres, hijos, hermanos y amigos!.
Los nobles. ¡Escorpiones verán danzar!. ¡Perlas justas y diamantes!. ¡Obra!... Obra ya el equilibrio.
Fuerza divina del orden invisible. Una espada... ¡Vuela melodiosa!. En dulces anhelos... ¡Cumplidos!. Van. ¡Jaguares y tigres!. En. La. Miel. ¡Del enjambre!.
No lo olvidemos. No, no lo olvidemos. ¡Compañero!. ¡Grazna el ganso verdura!. Alado el tiempo circular. ¡Dónde. Brilla. El grillo!. ¡Obra!. Obra, ya el equilibrio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
ODA A UN MANANTIAL
Vemos todos Ese azul, en un porqué Se Asoma El... Manantial Por La ventana Del alma. Por tus ojos. Yo quiero. ¡Confesarte!. Amo tu todo. ¿Porqué, porqué?. Es Un manantial Entre. Mis venas... ¡Qué!.
¡Qué, de ala en ola!. Hola es. El Océano. Sagrado, de verdades. Rosadas, violetas, margaritas. Del Perfume. ¡Manantial!. En La ventana De Tus ojos, profundos De rocío. ¡En el mañana soberano!.
Manantial, oh, manantial. Del Turbado Cielo, del rostro. ¡Cubierto!. Por las entrañas, duras, desvarío. Y no me veo.¡Amor, amor, amor!. Mentira Vana, es el amor. ¡Hoy!.
Eterno Egoísta. ¡Ciego, hielo, dulce!. Pura planta. ¡Amarillando, oros negros!. Manantial de vacíos. En la fuente. ¡De pestañas años!.
¡Ah, divino El Manantial. ¡Por tus ojos!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
ODA A UNA MANSIÓN DE PAJA
Si Pudiese... De las nubes. Haría Una ¡Gran mansión!. De la paja. ¡Qué son!. Son de lágrimas, los ojos. ¡Del tiempo!. Donde moriremos. Todos, dónde y dónde. ¡Duende!. ¿Duende?. Están las risas.
Sólidas, de piedras. ¡Dulces!. Y la paja. Huye con la boca. Seca y dura. ¡Dónde ya nadie, no puede, ni acostarse, ni soñar!. Ni Dormir. ¡La noche!. ¡Qué despierta, con el sol!.
Si pudiese. Ésa... ¡Mansión haría!. Como sueño. Y río, y lago, y las nubes. ¡Usaría!. Secando, cada vez. ¡Cada lágrima!. Que por el tiempo, de los ojos... ¡Han llorado!. Gotas. ¡Como nubes!.
Donde. ¡Son dulces, las piedras!. ¿Dónde la paja ríe?. Con la boca seca. De la noche, nubes empedradas. ¡Muriendo todos!.
Todos, y... Donde ninguno. ¡Dónde ninguno, puede huir!. Ni soñar. Al sol, siquiera, una sola. ¡Noche!. De lágrimas mansión.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|