|
|
|
Incomoda. Tiempos sin alegría, sin esperanza de que vuelvan tiempos de ayer, cuando con ganas de quedar acostada, me tenía que levantar para ir a trabajar, el día pasado a intentar vender cosas maravillosas, de ropa, en la boutique, ir corriendo a la aduana para levantar paquetes que venían de Italia, Francia, Inglaterra España y de países como Tailandia, llegar y hacer cuentas, marcar las prendas, ir al sastre, a la modista de alta costura, con lo que era para arreglos. Ir a comer, mesa grande, éramos muchos, mi compañera y amigos, una juerga, lo pasábamos de maravilla, tiempos de vivencia, de amistad. Por la tarde en momentos libres hacer, con flores artificiales, preciosas cosas bellas, desde centros de mesa hasta encargos que tenia de clientes. Meterme en el coche y marchar para lejos a mirar un trabajo, para una boda, un bautismo o una comunión. Volver con los apuntes en mi agenda, empezar a hacer los presupuestos. Siempre, ocupada, idealizando, la carpa y lo que tenía que encargar, en realidad cosas bellas hice, en palacios, en fincas, en las iglesias y monasterios. Siempre corriendo, siempre pensando, estaba ocupada, con una responsabilidad tremenda, pero lo hacía, más por gusto, que por dinero. Llegaba a casa y aun tenía que dejar mi vida ordenada, para el día siguiente. Tiempos, que no volverán, ahora, solo pensamos que malo trago nos traerá el día siguiente, hambre en todas partes, atentados, muertes, desempleo, mentiras, pobres, nada es nuestro, todo es prohibido. Viajar, tenemos miedo, ir a una verbena no hay, a un cine, estamos incómodos, el olor a palomitas es tremendo, parece más un mercadillo, solo faltan los churros! Dar un paseo hasta una ciudad, a los fines de semana, cansa, con lo que vemos en las carreteras, locos a conducir. En casa, mirar la televisión ni hablar, solo se oye que hay crisis, que estamos sin dinero, que estamos perdiendo la identidad, un chorrillo de desgracias. Y lo que me hace confusión, es que hacen rasca cielos, carísimos, que los coches, cuanto más caros mas se venden, en las revistas del corazon, solo fotos de fiestas, políticos aparecen a montones, grandes banquetes, todos en traje de ceremonia, buena comida y bebida, nosotros, rezando para tener la seguridad social y que lo poco que aforramos no lo quiten de las cuentas del banco. Cómo fue posible este descalabro tremendo en tan poco tiempo? Mejor tener carreteras, por el monte, como antes, no tener casas de vidrio lujosas, Vivirnos con sencillos y ser millonarios en sentimientos y paz. COMO LA CANCIÓN, PIDO: O TIEMPO VUELVE ATRÁS, DAME TODO LO QUE PERDÍ. Un milagro, pido, a Dios, en salud, poder vivir el bello que la vida contiene y que nos han quitado, los que saben todo y todo pueden. Oporto, 25de Agosto de 2011 Carminha Nieves
|
Poeta
|
|
|
EN EL SOLO TODO
En todo el horizonte no solo estás. ¡Sin estarlo, estás!. Como el mar de los pobres. Espejos, aquí también el agua. ¡Luce inquietos los colores!. Inquietos. Los. Colores...
En los fondos mundanales. Del paso ingrávido sensible. ¡Puente, andén, camino en fes!. De faz de paz de pez. De paz. De pez. ¡En el solo todo!. ¡Todo solo él!.
De faz de paz de pez. ¡Qué a los temblores nada quita!. En los fuegos hondos y los viajes. Viejos inviernos otoñales. ¡Otoñales primaveras!. Únicos puntos cardinales. ¡Luces movimientos perpetuos!. Hacia los verdes fruteados palpitares.
Todo En El Solo, todo en él.
Joven repetido acompasado de timones. ¡Solo soledad!. Una vez, mano fresca. ¡Confín sabiéndolo!. Hoy solo. Solo hueco de promesas. Todo en él, solo, soledad.
Collar de noches sin descanso. Suficientes nieblas meciendo espinas. ¡Solo soledad!. Abiertas órbitas regazo del vaivén. ¡Solo soledad!. Por debajo... ¡Mareados cometas!. ¡Perdidos qué no salen de sí!. Espumas. De. Burbuja. ¡Imprevista!.
Islastrodeshilado... Y cegador. ¡En él, solo todo!. Como uno de siempre suyo. ¡Amor de hojalata!. Amor, amor, de olvido... En el solo amor vacío. En la solidez plácida del todo interno. ¡Solo soledad!.
Amor al solo todo. ¡Firme mármol amarfilado!. En la entraña mediodía resplandor. Y escondrijo. ¡Melodía sin paraíso!. Con el absoluto insuficiente. ¡Del quién sabe simultáneo!. En El Horizonte. Todo. ¡Solo soledad, amor!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Escafandra frágil
Ave de toda una vida Viajera Fugaz clamaba caprichosa Irreprochable... ... ¡Un escueto batiscafo!...
Poderosa pócima preciosa Franqueza Es el alma navegante nocturna Es el tiempo pasado descolorido..
¡Frágil, frágil, escafandra!
Cuando despierta densa y grave Viajera submarina Con el ritmo de hipocampos Con el rito de gladiolas ... ¡Un escueto batiscafo!...
Viaja clara luz Cuando duerme ligera y goza Esa pócima preciosa Franqueza... ¡En recia mano! Frágil, frágil, sólo frágil.
Del monte la cumbre clama vida Del ave viajera Del capricho fugaz ¡Un escueto batiscafo! Poderosa pócima preciosa Deshoja las nieves En el fondo borrascoso de los cielos. En el duro palpitar de los escombros.
Ave Viajera Fugaz franqueza ¡Por la vida submarina!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
No me digas si no sientes ni lo sabes, no me llenes de ilusión. Obligarte a que me ames sería fatal al corazón.
Si mientes, en tu descuido no digas lo que no quieres hacer, no sigas diciendo cosas sin sentido, el amor no lo entiendes ni lo vas a comprender.
No me busques, no me llames, de mí no te dejes ver, solo de pensar que ya no me ames es algo difícil de entender.
Ya sabía que algún día la triste verdad iba aparecer, a ese mundo de fantasías no quiero pertenecer.
No te siento, es infame todo lo sufrido por tu querer, si te complace ver de mis lágrimas el derrame eso no volverá a suceder. No me hables para decirme lo que no va a acontecer….
Julio Medina 23 de agosto del 2011
|
Poeta
|
|
|
|
Te fuiste, para tan lejos, que no te puedo alcanzar. Como palomita, saliste del nido, volando a tropezones, cogiste fuerza. Volaste y nunca más te vi. No sé el color de tu plumaje, eres una entre muchas, cuando en mi tejado las veo, pienso si serás una de ellas. La paloma de mi ser, de lo que he sido, de lo que he vivido, anda volando por cielos desconocidos, en mi nido continuo, sola sin palomas pequeñitas, ya no tengo ninguna para enseñar a volar. Me quedó el recuerdo, de una que era rubia, con su melenita, con una mecha muy clara, al frente de sus ojos. Yo llené el mundo, con mi presencia, mi mundo. No deje a nadie descansar con mi inquietud de aventurera, morados momentos pasaran por mi culpa, no sabía volar, pero correr sí, siempre en movimiento, fui perdiendo plumas, hoy ya solo vuelo casi rasando el suelo, mis alas están cansadas, tienen fuerza, pero no tienen las plumas de la juventud. Esa, se fue, para lejos, tan lejos, que ya no puedo alcanzar. Solo me queda, hacer de cuenta que está en mi tejado. La puedo oír, verla no. Tengo luz, a mí alrededor, la reparto con los demás, tengo alas cansadas, casi sin plumas, para volar, pero hago con que los otros vuelen. Quiero que se acuerden de mí, con una sonrisa, quiero que mis fotos, puedan hacer soñar, a alguien, que aun tiene vida y que la quiera vivir. No quiero molestar, solo dar esperanza, que sus sueños, pueden ser realidad. La vida se va, el recuerdo queda, quiero ser, para vuestra vida, como algo, que fue bueno y que nunca se olvidará. Soy paloma, sin volar, sin color, en mi nido, en una montaña, donde rompe el sol, vos pueda mirar y amar, para siempre. Si un día, alguien la sube y va a mi nido, allí lo recibiré y lo dejaré que me coja en sus manos y me traiga al valle. Lo bueno que deseo para mí, sea de todas las palomas que ya están, con pocas plumas y no puedan volar. Oporto,24 de Agosto de 2011 Carminha Nieves
|
Poeta
|
|
|
Diluvio armado
En la tempestad de párpados tiranos El pozo escucha frente a frente En la pequeñez del instante inmenso El reclinarse sereno fresno En la cotidiana médula dispersa En la tempestad el pozo En la pequeñez el reclinarse Un espejo tiembla tímido Un encuentro niega abismos En un sonámbulo molusco.
Con el fúnebre sosiego en conchas Exterminan despedazada cada esperanza Los paupérrimos concéntricos perímetros Las trisílabas brújulas coníferas Con el imposible agudizado del cincel
Entre los entusiasmos fugitivos Entre sístoles algodonosas Cruzan los dinásticos fracasos Cruzan los acústicos colores ¡Entrecruzan vidrios bosques!
Las infancias enresinadas navegan Congeladas barcas de silencios rojos El brutal tumulto de metálicos sonidos Los obsidiánicos fragores homicidas ¡Del hombre desalmada tempestad!. Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
|
Poeta
|
|
|
Con cada así
Así es la vida eterna ignorancia ¡Crecida fatiga labriega!Soledad dónde todo llega y todo pasa Las palabras con muletas El olor dolor del humo ¡Porqué puede ser rumor del cielo!Del veneno falso teatro. Muerto qué duerme inextinguible. Que duerme... Que duerme... Inextinguible, distinguible, extensible
Así llora y lloraAsí llora porqué no sabe del polvo ser. Así qué muere. ¡Muere en exceso! Rumor de afiladas distancias Rumor de previstos finales Así de prisa, abejan las ovejas Hormigan los higos.
Con cada así. Con cada así. ¡Estrujan punzantes almohadas!. ¡Rompen los esfuerzos apretando!. Cuando el misterio espiga. En el hoy de cada instante. En el rostro de intimidades lleno. En el disfraz de lirios.
Y todo pasa, un día y otro Nada sin cesar el eco Hora trás hora... Avena el trigal paja Así es el dolor del humo ahora Un ahora corrosivo, un ahora mordiente ¡Con las muletas del cielo! ¡Con el así se viven mil muertes!
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
En algún final Cuando las inválidas ausencias acarician, los fragmentos caóticos escuchan, las manos hundidas en la muerte, cuando las inválidas ausencias acarician.
Amargan. Los estigmas enterrados. Los dígitos agónicos. Amargan.
Sed de los océanos-----------Por azúcar Amor de los latidos----------Por pasión Olor de los párpados---------Por frutos Sed de los océanos-----------Por azúcar
Todo termina, barro intranquilo imperecedero, en un tal vez, mañana del quién sabe, profunda cúspide purificada. La vertical recrucificada, otro comienzo, en la luz de la nada, cuando aparece. Fragmento en mano. ¡Caóticos hundirse!. Cuando escuchan de la muerte, las ausencias acariciando, los inválidos estigmas, todo termina. Cuando las inválidas ausencias acarician, los fragmentos caóticos escuchan, las manos hundidas en la muerte. Cuando las inválidas ausencias acarician.
Amargan Los estigmas enterrados Los dígitos agónicos Amargan
Sed de los océanos-----------Por azúcar Amor de los latidos----------Por pasión Olor de los párpados---------Por frutos Sed de los océanos-----------Por azúcar
Todo termina Barro intranquilo imperecedero En un tal vez Mañana del quién sabe Profunda cúspide purificada La vertical recrucificada Otro comienzo En la luz de la nada Cuándo aparece Fragmento en mano ¡Caóticos hundirse! Cuándo escuchan de la muerte Las ausencias acariciando Los inválidos estigmas Todo termina.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
EL NIDO SILENCIO
Como oír recuerdos solitarios ríos. Contemplar ardientes escaleras. Comunicando orillas astilladas. Corola alada arbusto hosco.
El Nido ido oscuro. En la propia primavera atormentada. Perplejos párpados patéticos.
El Silencio oí infame. Herméticos icosaedros solitarios. Ríos oscuros hoscos.
El lugar arborescente. Paja árida acordonada. Nada alucinante ante él elude. Silencio oír redondo hondo.
El Nido Silencio, nido él. ¡ Silencio!. ¡Silencio dentro del silencio!.
Como contemplar comunicando. ¡Corola alada ola!---- Oír recuerdos. ¡Arbustos solitarios!---- Ríos hoscos. ¡Orillas astilladas!----- Ardiente ente.
Silencio Oír recuerdo El Nido. Silencio dentro del silencio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Este artículo o categoría puede incluir contenido sensible. ¿Seguro que quieres leer?
Muchacho que se Masturba y Jarrón con Lirios.
Tan bello era el muchacho que allí no se sabía si era el muchacho el lirio o el lirio era el muchacho, exóticos y rojos gallos ingleses machos su escorzo de ala y pluma su esfuerzo describía.
A un mar de zargazos exótico se hundía, y al lado de su cuerpo un jarrón florecido ponía el lirio lila al sexo prohibido que el muchacho indecente tocaba y exprimía.
El era una guitarra que a si misma se toca, él era una paloma encima de una roca, tenía mil motivos para amarse y herirse.
Y al tocar el muchacho el sexo de si mismo se asomara a las fuentes secretas del abismo, tuvo ocasión el hielo de brillar y fundirse. …........................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Muchacho que se Masturba y Jarrón con Lirios.
Elegante y exótico el muchacho desnudo abusa de su cuerpo y se extrae a si mismo por la insondable curva del borde del abismo llena de sierpes vivas y de centauros mudos.
Era un arpa implorante a si misma implorada se extrajo de si mismo la música perfecta, estaban altas, verdes, las zarzas bien erectas, arañando el espacio de llamas desatadas.
Era el muchacho un lirio, y el lirio era el muchacho, combatían los cisnes gallos ingleses machos, y lanzado hacia el mar se entregaba a los vicios.
Y al brotar de su sexo la música asquerosa ¡¡¡¡qué derroche de olor tuvo el lirio y la rosa amarga de su sexo, qué luz, qué desperdicio¡¡¡¡¡¡¡. …................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|