Fue tu amor el que me hizo pensar en que ya no existía la soledad. Fue tu amor que hizo el cielo temblar e hizo quebrar la verdad. Fue tu amor el que pudo pasar una triste mentira así sin más Fue tu amor que por la puerta quiso pasar que acabó anclado a tu forma de amar. Fue tu amor que me hizo pensar si tú me querías de verdad. Fue tu amor que pude al final dañar no pudo pasar. Fue así como conseguí librarme de tu amor. Fue así como al final te quise de verdad aunque lo quisiera este dañar
Dedicado a todos vosotros que tenéis la gentileza de publicar, aquí, en Latino-Poemas
Voy caminando con el corazón roto por las sendas de la vida y siento que me falta el aire para sentirme viva. Con mis lágrimas, dejo huellas de dolor en cada paso, en cada sueño y siento que me desmayo entre los arroyos de mi sombra. Busco un nuevo amanecer sin espinas que me hagan sangrar, ni gritos acuchillantes que traspasen mi memoria. ¿Dónde está ese amanecer? ¿Cuándo llegará? Esperándolo, se descuelga la luna en mi cintura y siento frío, un frío que me carcome, esperando la llegada de un ¡Te quiero! Sin engaños de promesas infintas.
Horrible lacrimarium de vileza. Bellísima clepsidra de veneno. Artropodiana corrupción demente. Máquina brutal. Bicho asqueroso.
Perfecto en tus tenazas alicates. Bellísimo al andar sobre las piedras proclamando la gloria del cianuro y suicida si los fuegos te rodean.
Tan lleno de cicutas ambicioso. Mortal en tus dantescas catapultas. Eléctrica felonía escorpiónida.
Fobos y Deimos te contemplan, bicho. Artefacto de bilis ponzoñosa. Sublime deidad del asesino. …........................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
Quisiera embaucar al tiempo Desorientar sus lianas Envolver sus herbarios Destornillar sus letreros de destino Congelar los celofanes de beso
Hilar una red de vuelos libres y, en mariposas reconquistadas, destilar mi cansancio reduciéndolo a grumos
Inventar de nuevo el trompo en banderas azules, en el pestañear rizado de los vinos
Insistente en mi pausa de cariño quisiera embaucar al tiempo
Canjearle un decenio por tres lirios Uno de trabajo para alumbrar la lápida del que murió cesante; otro de luz filial para la oscura mesa de la ausencia, y el último, perenne y solitario, como sólido bastión del canto libre
Quisiera embaucar al tiempo Hurtarle su rastrillo de otoños cimbrarme en el columpio de los nardos Trepar la costanera en temporales Quemar cual sábana amarilla el lastre rutinario del decenio
Que entre en nuestros huesos el sur bravío Que despierte el suburbio su hidalguía Que languidezca el acróstico del miedo
No quiero ser más un monosílabo Quisiera embaucar al tiempo rescatar de sus alforjas grises la impaciencia adolescente, la lección rocosa en las rodillas, la claridad del grito solidario, la esperanza de joven sin candados
Quisiera embaucar al tiempo, pero dicen que sabe más por diablo que por viejo…
Cangrejo infernal, y vaso de ortigas, muestrario delicioso de malicia, soberbio en plenitud de su avaricia, orco brutal, devorador de hormigas.
Ente mefistofélico de muerte, clepsidra de maldad, jarrón de cieno, acumulas belleza a tu veneno, aborto brutal, ¿podrán vencerte?.
Tu gancho llenas de cicuta fiera, fuertes son tus tenazas traicioneras, y entre granates la virtud ofendes.
Con cianuro mortal te desperezas. No hay pluma en ti, que todo es aspereza. Suicida sepulcral si te defiendes. …................................................................... Francisco Antonio Ruiz Caballero.
te sigo amando en el deseo y la pasion de tu boca junto a la mia sensacion de tu corazon que late nubes de sentidos abstracto sentimiento te quiero sin saberlo como vos me supiste amar como tu camino fue desear en tus ojos y en tu piel