|
|
|
Tengo miedo, de no tener tiempo, tengo miedo del mañana, que sería de mi, si no tuviera salud, ni provenir, que harían conmigo, quizá llevarme a una casa, para mayores, lejos, para tener disculpa, para no visitarme. Soy corajosa, nada me mete miedo, ni ladrones, ni asaltos, ni que me roben el bolso, ni del oscuro, solo de la avidez de tener mi dinero, de querer quedar con todo, de mandar en mi, de que me quiten la salud, haciendo que me ponga nerviosa , con su hipocresía, como lobos con piel de cordero. Daria todo, para volver tres años atrás, todo sería distinto, pero tenía que saber, lo que hoy sé. Con mi manera de ser, de que tengo que dar todo y intentar no desconfiar de nadie, así la culpa es mía. Espero y deseo que lo que estoy sufriendo, pase pronto, mi fe en Dios es enorme, El me va ayudar y para que no se olvide de mí, hablo todos los días con El y pido su protección. Seguro que no me faltará. Sé que ni siempre fui un modelo de virtudes, sé que hice mal a alguien sin pensar, pero también sé que ya he pagado casi todo y a quien por casualidad perjudiqué, cuanto daría para remediarlo. Casada hacia dos años, bajo lluvia llorando, iba por la finca, desesperada, sin apoyo de nadie, una niña tenía para crear, sola he quedado con todo a mis espaldas, sin dinero, con una finca que daba mucho trabajo y se tenía que gastar para sembrar mis Padres se marcharan a Lisboa, había sido operada .Nueve horas en el quirófano, en aquellos tiempos, que era todo mas difícil en la salud. Veinte y dos años tenía, pero fui adelante, sobreviví, adelante fui y ahora lo haré igual. Seguro que sí. Escribo retalles de mi vida, si fuera seguido, no lo creerían. Juego con las palabras, pinto de colores lo que es negro, no quiero que tengan piedad, solo quiero dejar un testigo, blando de mi. Los que me conocieran y aun están vivos, saben que es verdad todo que cuento sobre mi vida. Delante del mundo desnudo mi alma, delante, de Dios no, El sabe todo. Si a alguien no le parece bien, problema de ellos, de mi vida hago lo que quiero, mientras la tenga prestada por Dios. El miedo pasará, como todo pasa, así es y así será siempre. Oporto 5 de Octubre de 2011 Carminha Nieves
|
Poeta
|
|
|
|
Mi cuerpo esta dolorido, sin fuerzas, siento que es mi mente que lo está aplastando, quiero reaccionar y no consigo. Sé que es mucho tiempo de espera, para ser libre, parece que todo ha parado, que me he quedado en mis ilusiones y que no se convierten en realidad. Siempre dije que tenía poco tiempo, para poder disfrutar, me está marchando la esperanza, sé que dije también, que nunca la perdería, que lucharía siempre, para alcanzar mis fines. Como todo, en la vida, desde el tiempo que hace, hasta la suerte o el azar, todo cambia de un día para otro. En este momento, quería estar lejos, muy lejos de aquí, quería estar sola, llorar hasta secar la fuente de mis lagrimas, quería sentir un grande amor, ya ni acuerdo lo que es, o por nunca lo haber tenido, o por pensar que lo tenía y en realidad no es completo. De ti no puedo decir nada, haces de todo, para me devolver mi alegría, pero a tu manera y no llega. Siento remordimiento, al sentir que me quieres y respectas, pero en este momento no te puedo pagar de la misma forma. Respecto sí, pero poco más. Mi cabeza no consigue alejarse de los problemas, como si agujas estuvieran clavadas y no me dejaran caminar por mi carretera contigo, al encuentro del sol. Hace calor, estoy fría, ¡pendiente de tantas cosas! La espera es terrible, interminable, cruda, sin piedad, me quita mi vida interior. Quería ser la de ayer, sonriente, alegre, con confianza, desear tenerte , oír tu voz, entrar en mi casa y sentirme confortable, sin desconfianzas, sin nadie a juzgar mis acciones, ni lo que quiero. Quizá esté casi dando la vuelta a todo, pues esta noche, he soñado con mi marido, que, siempre en momentos difíciles, me ayudó, mismo no siendo un matrimonio feliz por parte de los dos, me defendía siempre. Me gustó verlo en sueños. Es tan real, cuando pasa soñar con alguien que ya se fue, que despertamos con la sensación que están junto a mí, que me devuelve un poco de esperanza y pienso, que velan por mí. Que no me olvidaran y que entendieran como soy y que muchas veces se equivocaran, al hacer juicios. Quería salir ir a dar una vuelta, pero no tengo fuerza para sacudir este peso que siento. Aun que sea media hora lo tengo que intentar, reaccionar y empezar de nuevo a vivir lo que tanto deseo Ya fui, la noche estaba buenísima, ni en Agosto, ni viento ni humedad, veinte y uno grados, bastante gente paseando, terrazas llenas, tomando helados y zumos. Una hora, ha durado mi paseo, de mano dada con mi amigo, las espaldas ya mejores, no me incomodaran, venimos a cenar y volvimos a salir a tomar café. En realidad, mejoré, hoy después de una noche en que dormí como siempre seguida, estoy como nueva, solo tengo que entender lo que pasa con internet, no la tengo. Llame y me contesta una grabación, que me da otro número, tuve que hacer cuatro llamadas, para tomar nota, la asistenta habla tan deprisa que no hay manera de anotar. Volví a llamar al número que por fin conseguí, he quedado igual al principio, ¡me mandó llamar al primero! Así tendré que esperar hasta lunes y acercarme a la tienda de Movistar y saber lo que pasa. Modernidad, tecnología, de poner los niervos en pié. Así aprovecho para escribir una cosita más sobre mí día a día. De todo se hace la vida, desde una bombilla que no enciende hasta, matar una mosca incómoda que entra por la ventana. Es Domingo, intentaré saber a hora y donde es, tengo ganas de visitar la casa de Dios. Agradecer, haberme quitado el cansancio de mi cuerpo dolorido y limpiar mi pensamiento, Kin no merece que esté taciturna, el intenta exhaustivamente alegrarme, no me deja sola y si tiene que salir, vuelve rápido. Mejor amigo no podría tener y nadie de mi casa lo acepta. ¿Envidia por no ser como él? ¿Celos? ¿Miedo? Como quieran, para mí ya no importa. Me cansé de tanta falta de inteligencia, de tanto tomar el pelo, en tono jocoso, jugar con palabras, que hiere. Estoy casi acostumbrada, total, ¿Qué me importan? Nada, terminó mi hacer caso de tanta mala voluntad. Quiero y deseo, conseguir tener por mucho tiempo, mi amigo junto a mí y que tengamos la mano del Señor sujetando nuestra amistad. Así, más allá, de la suciedad de mentes, enfermas, estamos nosotros, viviendo y ayudándonos como queremos y merecemos. Sangenjo, 4 de octubre de 2011 Carminha Nieves
|
Poeta
|
|
|
|
Hablemos de la muerte como cosa que le pasa a otro pero que no nos toque a uno de los nuestros porque de solo pensarlo el cuerpo se me engrifa porque huele mal estar muerto.
Pero que canalla es la muerte llega sigilosa sin avisar pasa sin pedir permiso se mofa de todos como se le pega la gana y luego se va pero no se va sola, sino con el que le tocò el turno.
Ala señora nadie la ha visto la llaman la guadaña, la pelona, pero lo cierto es que se presenta como un fantasma hace velozmente su tarea y se lleva el pendejo del día.
Y cuando te das cuenta ya todo ha pasado llorases, velastes y sepultastes y ni siquiera tuviste tiempo de despedirte del que en cajòn de caoba pulida fueron a enterrar a la tierra de los acostados. delfin
|
Poeta
|
|
|
Siempre escapas de mis manos, Cuales peces huyen de la red; ¿Qué le pasa a su merced? Que ya no goza de mis besos cotidianos.
Yo sigo de esclavo a tus pies, Cubriendo de versos tu alma, Pidiéndote que me tengas calma; Por ti me impelo como milpiés.
¿Será el amor así de cruel? Si te doy miel, me das hiel, Si te soy fiel, me eres infiel; Caro es el amor, pago tributos y arancel.
Meditando he comprendido, Que me has sacado de tu corazón, Por consiguiente se te murió la pasión, Dejando mí ser abatido.
www.edwinyanes.com
|
Poeta
|
|
|
BRILLANTE NOCTURNO... El mensaje. Del destino corre suave. En el paterno hábito. En el camino, absorto y sublime. Una noche aquí y allá. Se ve, girar precoz, bajo el pájaro inmortal, acariciando las promesas y los meses, las mesas de miradas y manjares.
Lo sé, con un poco, de cobijo por la espera, que se.... ¡Qué se esfuma, bajo una tela de espejos en la hierba, que tiene un aire, extraño!. ¡Con la música espinosa, y el reino fértil!. Fértil, fértil.
Fértil. ¡Qué sueña. algodonoso despertar, de pronto leyendo!. La historia que late, bajo el polvo, dorado en la memoria, encrucijada, en la pulpa, transparente y solitaria, nube débil dentro, de las arenas, y los mensajes del futuro.
¡Qué regresa y corre suave, por el camino!. ¡Del destino, aquí y allá de noche!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
EN ÉSTOS DÍAS... En éstos días tan metálicos, como redondos, carnavales clavados, complacidos y embelesados, maderos... En éstos, colgados arbustos, vivimos, porque cuando era mayor, los domingos, eran en pocos lugares, sudor y fatiga, mal vistos.
Más, en estos días, hay indignos trabajos, luz, fuego, negrura, entre turbio silencio, desgastado, estruendoso, desaliento, ordinario, desconsuelo, revuelto, desorden lustroso y cuidado.
Cuidado ruido roto, cristal quejumbroso, ayer como hoy mañana seguirá, el domingo hecho un lunes, dispuesto a encontrar, un empleo útil del tiempo, del sueldo ausente caído, de la ventana en un grito.
En estos días al salir, me pregunto: ¿Será seguro el regreso, de la nieve, del frío suelo, cuando llega la noche, qué invade en una pesadilla, el miedo, espantando los sueños?.
Una vez atrás, un montón de años, en éstos días nunca hubiéremos, pensado, ni siquiera perder los detalles, acudiendo asustados, colchones impulsos de armario, en las hojas, de los diarios árboles secos, y decididos, en ponernos a salvo, de lo prohibido decirse, una vez en voz alta, pesadilla quizá, en el despertar.
De la muerte terrible, del pasado pueblo y carretera, en la puerta. Del mes entrante, en éstos. Días. ¡De fin de mes!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Recorro tu cara veo tus lágrimas caer y no volver.
En esos pequeños ojos castaños y marrones veo un mundo lleno de ilusiones.
La distancia se aferra y no se separa demasiado miedo para decirte adiós.
La noche es corta me quedo dormida pensando que es de tu vida.
Sueño contigo sueño con tu mano en mi mejilla. Creo recordar haber tenido una pesadilla en la que adiós me decías.
Y ya recorro tu imagen después de años que pasados están aún recuerdo tu sonrisa y tu forma de amar.
Recorro tu imagen en un triste final me gustaría ir un momento hacia atrás y verte una vez más.
Recorro tu imagen mi tiempo ya se acaba solo quiero decirte todo lo que te amaba.
|
Poeta
|
|
|
|
El Creador de Quimeras.
El Creador de Quimeras primero fue cazador. De la primera quimera muerta por sus manos obtuvo el alma de la quimera muerta. Era un alma contrahecha, deforme, tísica, brillaba como una débil luz anaranjada al final del sendero del bosque y olía a magnolias blancas, su sonido era un elemental río de campanillas de bronce, si se la colocaba extendida sobre la arena parecía una pequeña ventana hacia otro mundo, un mundo rojo y azul, lleno de diablos enanos, si se la enrollaba tenía el aspecto de una alfombra, si se la aplastaba y encogía emitía lágrimas verdes y se ponía muy azul, extendida sobre el suelo uno podía caer dentro de ella y ser devorado por los diablos enanos, una lenta crucifixión llena de oro y añil, con sabor a mandarinas agridulces y genuflexión violenta, el escorzo era en este caso un escorzo de cisne retorcido, de templo griego dórico, o de catedral gótica en ruinas, columnas salomónicas inclinadas y ladrillos rotos por la mitad. Enrollada como una alfombra y aplastada lloraba lágrimas verdes y su llanto tenía estrellitas negras, muy negras y muy insolentes, que crujían de manera amenazadora y tierna. Se podían recoger las lágrimas en un lacrimarium, y eran un licor exquisito, muy dulce y a la vez salado, que producía ensoñaciones violetas repletas de crímenes adolescentes. En cada crimen había un vencejo de nieve pura y una rama de olivo verde llena de aceitunas negras. El Creador de Quimera encerró el alma en una habitación oscura, para que no le diera el sol durante el verano, y el alma de la quimera se puso tan bella como un jarrón de ámbar con violetas. Ya tenía el alma de la quimera muerta y ahora tenía que construir su primera quimera. Colocó el jarrón de violetas en un recodo del balcón, y esperó a que el primer gorrión de septiembre se posara cerca. En cuanto se posó el pájaro sonó la primera corchea de un diabólico diapasón de plata y el jarrón se quebró. Sacó entonces el ingeniero quimeroartífice un trozo del cristal de ámbar y lo puso al sol. Mirando a través de el se veía el embrión de la quimera deseada, un embrión de ámbar dorado, muy dulce y empalagoso, como el zumo de sandía con azúcar, tenía unos dientecillos de leche muy pequeñitos que mordían su propia nuca, en una torsión imposible de los conceptos de izquierda derecha abajo y arriba, iba a ser una quimera perfecta. Recogió los cristales de ámbar del jarrón y las violetas y, el artista, mientras escuchaba el aria de los buscadores de perlas, machacó el conjunto en un mortero de oro. Todo se hizo una arenilla brillante. Polvo de quimera, con los conceptos alterados y revolucionados. Luego disolvió la arenilla en una infusión de fantasía celeste, y la calentó a cien grados hasta que hirvió. El creador de quimeras se puso a oler los vapores que destilaba el preparado y tuvo un sueño con cisnes rosas y lagartos de metal iridiscente, los lagartos chillaban enfurecidos como diamantes eclipsados y los cisnes rosas nadaban en la pupila de un payaso. Tenían los lagartos los ojos verdes, y eran de metal brillante, verde y azul, semejaban pavos reales, guardando las distancias, y estaban llenos de ira y relámpagos. El payaso no podía dejar de llorar al mismo tiempo que le sacaba los pétalos a una margarita, si no si no si no si no y en el nó final había un paraíso de caballitos de mar translucidos. Al despertar el Creador de quimeras de la magnifica ensoñación la quimera reciénnacida no sabía hablar pero tenía todos los idiomas del mundo en su cerebro, guardados como en una caja de música, y además la recién nacida sabía dividir esfuerzos y multiplicar laberintos. En uno de los laberintos se introdujo el quimeroartífice, las paredes del laberinto eran de color amarillo y había emboscados ángeles bellísimos de mirada oscura y azul, era soberbio el laberinto, brillaba como el oro de los pesos mejicanos antiguos, como los escudos y doblones de la América vieja. Y había un olor a jarabe de coco espeluznante. En un recodo del laberinto el creador de quimera mató su primer ángel, de una puñalada en el corazón, y el ángel se desangró en un chorro de lilas celestiales, pero no probó su corazón. Más adelante el Creador de quimeras, encerrado para siempre en ese laberinto, comería el corazón de todos los ángeles asesinados por su mano. Una luz al final del túnel nos avisó de la salida. …................................................. Francisco Antonio Ruiz Caballero.
|
Poeta
|
|
|
|
[img align=center]http://www.latinopoemas.com/uploads/img4e8befa17810d.gif[/img]
|
Poeta
|
|
|
Mañana de montaña
Ayer. Ayer la ventana. Ayer la ventana entró. Por la nube. De puertas. Sí, entró. ¡Por la nube de puertas!. Y... La risa... Del otoño. Una vez.
Una vez, nada más... ¡Una vez!. Luego. Mañana. Ya no quiso salir, de ninguna montaña. Montañas. Montañas de nubes, de males y neblina.
Con el mal de la montaña. En cada vena. En la vena de cada hueso. Con todos los huecos, ecos de los pasados. Esta mañana bajo del árbol. Árbol de agujas y ladrillos. Sí muchos ladrillos. Ladrillos, perrillos, gatillos de chivos y cebras. ¡Cómo el sueño de la tormenta!. Y la lluviosa noche. ¡Lluviosa noche de ausencias!.
Vida del bosque. Vida del bosque y pergamino lento. Una mañana de espejo y clavos. ¡Clavos en los espejos y las montañas!. La mañana, la mañana. ¡Oh, cada mañana!. La muerte decora los sueños. Muerte en la mesa. Muerte en el alma. Y muerta la consciencia por la lengua. La lengua de los sillones y los escritorios de corbatas.
Bosque désta nueva vida... Désta de testa falta. Ombligo bajo desiertos anochecidos. ¡Qué dejan las noches inquietas!. Congelados silencios, muerte sin ruido.
El sueño de montañas y mañanas. Sueños negros, de negro porvenir. Con la esencia de solitaria incertidumbre. Y el amor de las corbatas. Y los labios de alacranes y lagartos azulejos secos. Fuego... ¡Bajo los mares!. Fuego... ¡Apagado en el alma!. ¡De las almas huecas qué habitan las copas!.
Mañana. Mañana de Montaña... ¡Oh, pobreza de montaña!. Sueños, sueños, sueños. ¡Sueños tristes de la vida!. Los dolores en cada esquina. Los dolores de las cenizas. En las lápidas de lenguas dobles. En el corazón de alacranes, que vuelan entre huesos. ¡Mañanas de gris futuro. Ácidas!.
Lágrimas. Bostezos y lágrimas. ¡Pobres y solas lágrimas! En ésta breve vida. En la tierra que nos nace. La tierra que nos besa las entrañas. ¡Qué soñamos!. ¡Qué inquieta!. ¡La tierra que se asesina con sangre!. La sangre que las monedas beben. ¡Mañana sin su mañana!. ¡Mañana qué vibra ausente!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|