Poemas surrealistas :  POEMA DESCONTROLADO
POEMA DESCONTROLADO


Hoy amanecí con furias en mi corazón,
he sentido la ira de todo el universo
en mi piel.
Así, levantándome con la cara de dolor,
sentí lo que todos llaman descontrol.
Sin ganas de escribir, sin ganas de escupir,
sin ganas de vivir, sin ganas de esculpir
los versos para ti…

La naturaleza arremata mi alma,
provocando el terremoto en mí ser.
Lo sádico vuelve a comer la carne de
mi corazón, convirtiéndolo en gusanos
para tu razón.
El techo arma lo psicótico del clepsidra
de que vuelvas a ver.
Todos, caen sobre mí, todos, desean
morir, todos callan en mí, y los huesos
desean vivir…

La guitarra dormía, la cama sufría.
Los sueños caían, la realidad reía.
El techo despertaba el destello de la
vida pasada, y tú, volvías como si nada.
Solo mis ojos te veían. Creyendo ser
loco, mis hermanos en la jaula me
tenían.


Autor: José A. Monnin
Limpio-Paraguay
Derechos reservados.
31/01/2013
13: 25hs
Poeta

Poemas surrealistas :  ESTIRPE ROTO
ESTIRPE ROTO


En la psicosis del alma,
anidan esperanzas tratando
de romper lo sádico del
corazón.
Invulnerable el rostro de
ojos cargados de sueños,
en su mirada se nota el terror
de sus jaquecas.
Hombre de estirpe roto,
que vio los días en sus hombros.
En la trampa de la depresión,
cabe la coraza de la muerte.
Eterno galardón, su corona
eres tú.
Romper el silencio en la oscuridad,
y llamar a los del más allá, y así
tomar del clepsidra la vanidad.


Autor: José A. Monnin
Derechos reservados.
Limpio-Paraguay
26/01/2013
Poeta

Poemas surrealistas :  Prosopopeia desvairada
Prosopopeia desvairada
Prosopopeia desvairada:
o inteligível é inteligente,
e o que é solvente
é marmelada.

Absorventes absorvem tudo,
menos minha fé imaculada.
Santa Mãe de Deus dos ignorantes,
que ignoram a verdadeira felicidade,
e acumulam coisas nas estantes
e nos cabides da nossa vã filosofia.

Prosopopeia desvairada,
não quer dizer nada.
É só um Dadaísmo
nesta nossa hierarquia
“devocionada”.

A.J. Cardiais
imagem: a.j. cardiais
Poeta

Poemas surrealistas :  Noctóleos
Noctóleos

Una noche pidió sombra a la nieve lejana
¡Oleos de la noche transitoria cumbre!
entre las plumas de arista cercana
la esquina de la tarde qué no canta
ni cristales ni alfileres noctámbulos.


¡Óleos, óleos!
Por el desnudo hueco sin gente
la ceniza fresca devora
la sed sin sufrimiento
el rincón de los cangrejos
el ratón de los canguros


¡Noctóleos, piensa, sí, en esos noctóleos!.
Porqué en la sed inútil de la vieja nube viaja,
la cuchara del harapo, sin rodillas riendo,
al hambre de la cerca, y el ganado fuera,
perdida voz de cisne, derretido el plomo,
en el ruido enredado, que se esconde ya,
cambiando al huevo de rituales maduros,
al trote de los gases, y los cactus ya,
en el mundo de los cascos, y las larvas,
hilos tibios, al extraño gemido de la lana,
en la tropa de los lagos sin el nido.

¡Sí, sí, en esos óleos de la noche dura!

Una noche incansable cera caliente,
que nada sabe del engaño del piloto,
en la flama de nobles nubes,
en la rama de robles rudos,
nocturnísticamente empoenado.

Por el desnudo sueño de las piedras,
que la mañana rala dibuja,
en el agujero de las aguas,
en el sumidero de los ecos,
oleaginoso doliente.


¡En la noche oleosa pesadilla!.

Del algodón que vigila, el arco silencio,
en la calle insatisfecha, del fantasma,
con la escarcha, de veinte años,
en el rostro sin cansancio,
con la espuma hundida del zapato,
en el vidrio enflaquecido, del oleaje,
del níquel nervioso, hasta el cuello,
que busca la llave del llanto,
por la llama obligatoria, de las verduras,
del llano que muerde sueños a la luna.

¡Noctóleos, noctóleos otra vez!.


Por ese canto rojo, del perfume frío soñar,
de las caderas en los pétalos de tigres,
alimentando al mismo vidrio sereno roto,
de la blanca tierra, sudorosa la madera,
recuerda al muñeco desnudar, del gran camello,
alegre del frotar invernaderos, al calor doblando,
huellas ámbar de ratones, y latones, oleaginosos,
brillantes torrentes, al abanico tendidos en la voz,
violeta de la mirada, imantada donde la fidelidad,
desespera, entre la felicidad despistada, haciendo,
cielos del destino, en las estampas estepas,
de los resortes del océano, del umbral erguido,
en la noche de aceite en aceite. ¡Otra vez!.


Porqué
Al
Final
Una noche dejó al desnudo sol, entre muchos.
Cielos exhalando golondrinas, sin azúcar,
por los enjambres despoblados,
por los alambres aceitados.
¡La última noche en el fondo de la luna!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Ajardinadas ajaspajas... (Neosurrealista)
AJARDINADAS AJASPAJAS

Son
En los cabellos de sonrisas enroscadas.
Flores.
¡Qué corren iluminados los clanes!.
Clareando zoomórficos,
emblemas fonéticos. Amores baladí,
de los años pasión olvidada, en la mirada soñada,
en las islas escarlatas, en el palacio de versos.
Son
Ajaspajas. ¡Por el viento pintado de verde!.
Un horizonte salvaje.
Un lenguaje perdido.
Una perla virginal.
Una caricia diferente.
Ajardinada.
Del sol.
Recuerdos en las lunas sin sus noches vigilantes.

Ajaspajas.
En las fuerzas híbridas de los mágicos plumajes,
que corren sorpresivos rituales al encuentro de los confines cafés, en la interpretación primitiva de las aves fluidos sarcófagos gráciles, blandos, construyendo sueños con la noche, en la tapa de los planes sucesivos, en las huellas de las palabras invisibles dejando el secreto evidente lejano en las cumbres del aroma indistinto, por el sueño del último cuervo curvo calvo, en los cisnes unánimes del mármol por la maldad cobijados al contemplar escaso cualquier cielo, en las entrañas abrasadas brumas del empeño inútil prendido a una ventanilla
en los ojos del ocaso del viento lastimero en el panorama inenarrable de la mente esclava implacable y redentora de la razón perdida
por el hambre del bolsillo y el negocio del abuso.

Ajardinadas.
¡Plásticas!.
Son
Ajaspajas pétalos secos del eco perdido.

Cuando las paredes corren,
por la sombra del silencio,
que cada mariposa sueña,
en los milímetros que vuelan,
los débiles regalos del asombro,
cuando corren al conjuro gris,
del recuerdo sepultar boscoso,
de la música que duerme,
al mudar minúsculos los pasos,
y reparar el tiempo doble,
donde quedan ganas triples,
en la voz de los arbustos.
¡Una vez nuez!.
¡Otra vez cruz!.
Cada vez más. Más. Se oye al suspiro volar donde, corren y corren las paredes en la sombra,
silencios los jardines verdaderos del vivir amando. Los mayúsculos detalles del sentir.

Autor: Joel Fortunato Reyes Përez
Poeta

Poemas surrealistas :  Apoteósico apotegma
APOTEÓSICO APOTEGMA

Porqué pensaron los ojos en el hambre
de la casa que llueve
de la cuchara sed
en pared el techo
en el zapato
roto
del
sueño gastado
del insomnio perenne.


Al fondo de la vida en el vientre.
Ajeno a la frente del cabello.
De las uñas que muerden.
Al dormir de la silla.
De la familia hecha añicos en cada casa.
Del hogar desprendido de todo polvo.
Y el alado preguntar espeso ahogado.
¡Mirando extasiado afrodisíacos ataúdes!.

En buscar añejo al olvido férreo,
de los féretros dorados,
del amor en cada urna.
En la terapia de lápidas y cementerios.
Y en la cocina el humo, ahora, es gratis.
En la cuna de los fantasmas.
Por el oculto caracol que huyó.
¡Enroscado elefante tétrico!.


En la espuma añeja del vinagre bajo el pecho.
En los mismos ojos de la maldición bendita.
¡Creída bajo las piedras y los gusanos!.
Apotegma esencial de la tragedia.
Apoteósico de la injusticia misma.
¡Rodando obscura árboles espadas!.
¡Asando ortigas sahumando olivo!.
Es
En su escondite el gusano que trae tragedias.
En el mismo aire que respira y al piso pisa.
¡Ya verán los qué lo ignoren!. ¡Ya verán!.
Porqué
En
Los mismos ojos el veneno pestañea.
Del pié al piso.
Y el mismo cielo tiembla.


En la mesa sola, en los miles de hogares acribillados.
En la memoria que jamás estará a salvo.
¡Apoteósico y catastrófico sonríe!.
El apotegma.
Del infinito perdón a los miles de atroces actos transitorios.
Apoteósico embriagado inconsciente.
¡En la eterna amnesia del pasado a crédito!. Espera, espera, apoteósico, el olvido.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Ven y nutre mi fuego
Ven y nutre mi fuego
quemando mis labios
Ven que necesito tu cuerpo
para aliviar a mi alma
que atormentada
espera a mi ruego
Ven y consume mi fuego
que está quemando la espera
para seguirte adorando
Ven y toca mis receptores
con tus hermosos botones
para aliviar mis dolores
Ven y despierta
mis locas pasiones
recorriendo con tus labios
mis eróticas ilusiones

ECM 090113
Poeta

Poemas surrealistas :  D.E.S.C.O.L.O.R.I.D.O.S.
D.E.S.C.O.L.O.R.I.D.O.S.

Al dormir verde la tarde rosa,
porqué al margen del tono impregna,
la espuma naranja del patio,
en las curvas del agravante hecho,
rojo soñar la noche amarilla,
en las retinas fuera,
en los trances pálidos,
en los desengaños dentro,
¡Una moneda extraña hogaño!.
Solo colorea el aire.


Descoloridos todos los verdes rosas anaranjados,
amarillean en las cejas del licor gris, descoloridos.

Al dormir los transparentes soñares opacos.
¡Son de los epígonos ardor turbio!.
Como la caricia que envuelve al molde blando.
Del amor en la irrealidad profunda.
Entre los muslos presumiendo ser impune.
Sobre la misión disuelta infame fuga.
¡En la sorpresa!...Del qué la tierra escarba.
¡Anhelante!... Una hormiga temeraria canta.
Del girar al mecanismo sobrio la balanza solo.


Descoloridos, íntegros encandilan las texturas,
de la transgresión acuarelas escuálido desmigajar,
descoloridos.

Por el rigor, desenfrenado, un gusano pregona,
la materia del sentido perdido al final siempre,
acusando al Caos en su defensa y a los párpados de piedras, donde todos saben que no hay formas que exculpen ni arropen en la monumental desvergüenza
los colores en la inmovilidad expresiva luctuosa.
¡Del pez luego veloz pluma!...En la intemporal instancia...¡Cuándo la llegada sale en contra!.

Descoloridos más que putrefacción en toda la consciencia han pluralizado menesteroso al cielo
descoloridos.

En el gris más profundo, de lágrimas innúmeras.
De la pobre tela del aliento.
Ondean las colmenas sedientas.
De la madera tallada añorante.
Dejando moribundos los pañuelos.
De la vieja porcelana orando.
De los colores vacíos miles.
De la cerámica inflamable. ¡Color de tragedia!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  Homúnculopático
HOMÚNCULOPÁTICO

Por la resurrección de la escalera
dónde un escarabajo engendra el
sol negror de las mil noches solo
protegido por la escoba sacrílega
es... slippery-schlüpfrig-glissat...

Resbaladizo antropoide amorfo

Siendo que fue el escorpión de la silla
infame, huyendo ahora, se encontrará
las más bellas Erinias en las noches
nubladas de añejas uvas bebiéndose
ya... steep-raide-erto-steil-íngreme...


Escarpado humanoide ambigüo

De las escuadras torcido tormento
dónde vuelan los montes muertos
con las mantas en las manos
en las cadenas cansadas
de la suerte del rastrojo.


Homúnculopático

En la mujer de nieve hecha brecha
El sol profundo engendra
Los acordes del lento hielo
El cielo postrado precipicio
Con las escaleras del naufragio.


¡De atmósfera tauromorfo!

Por el miedo de las piedras blando
el aire renace empujando
al eco de las nubes dolientes
en la cuna del exilio
en el astro de lluvia oculto.


Homúnculopático

Por el rincón, maldito, gota a gota
cultiva campanas inmóvil
la sonrisa hecha ceniza
al ritmo del panteón
la voz de inocentes miles.


Megalopático fúnebre

Por todos los teñidos de ausencia
permanente al extremo insigne
de la piedad tremendo teatro
de la luz acribillada humeante
en la herrumbre color de tiempo.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas surrealistas :  ENTRE NINFAS Y ELFOS
ENTRE NINFAS Y ELFOS

Al no hallarte sobre la tierra
Y sabiendo que mi amor buscabas
En un mundo mágico te busqué
Abriendo camino entre ninfas y elfos…
Cabalgando sobre un unicornio
En un inmenso llano, allí te divisé…

Tus cabellos de oro echados al viento
Tu mirada profunda como el cielo
Tu cuerpo perfecto cual Venus del Olimpo,
Llenaron el espacio de magia…
De luz y color, desaparecieron mis penas
Y de ti me enamoré.

Se esfumaron los cenagales
Y todo fue verde como mis esperanzas.
bajó el trote el mitológico unicornio
Y al acercarte… ¡sólo tu sonrisa brillaba!
Iluminando este mí extraño mundo
Donde ahora moramos los dos.


¿Hasta dónde el querer es tormento?
Porque este tormento de querer, ya me pesaba.
Cuando me hablaste, oí cantar al zenzontle
Sus asombrosos cantares al alba,
Y a tu lado fui, un turpial enjaulado
Trocando un amargo llanto, en alegre canto.

Delalma
30/12/2012 11:01:09 p.m.
Poeta