Poemas románticos :  en tus besos
en tus besos encontre el alivio
a mi dolor
tu paramo de luz y tus ojos de luces nocturnas
te quiero
mas alla de todo
esta tu amor
de deseos compartidos
de sensaciones sempiternas
como una puerta
hacia el otro lado del amor
Poeta

Poemas de sombríos :  En silencio
En silencio
Despertó en medio de la oscuridad, encadenado a otro sueño sin cumplir, bajo la única luz de la habitación podía mirar el rostro de aquella a quien amaba desde hace tiempo, ella lo miraba a los ojos con decepción al tiempo que le reprochaba la rendición, de aquel sueño tan maravilloso, él intentaba hablar pero su garganta ardía y su voz se quebraba, la luz se atenuaba hasta desvanecerse al tiempo que una puerta se abría, él le gritaba con voz muda que se quedara, que de aquellas cadenas lo liberara para que lo intentara de nuevo, ella no dijo ninguna palabra, no hizo ni el más leve susurro, no volteaba a verlo si quiera, solo se fundía con la luz de la puerta para desaparecer de su vida, él hacía un esfuerzo por salir de la oscuridad, luchando contra la idea de no volver a verla, ponía todas sus fuerzas en destrozar cualquier eslabón de las cadenas que lo retenían, pero sus esfuerzos eran en vano, la oscuridad lo había engullido por completo, y no tenía el poder para liberar de sus ataduras, de momento había una cosa más fuerte que las cadenas reteniéndolo, era un silencio que se había instalado en su corazón, un silencio tan oscuro, tan rígido, tan frio y tan cruel que ni si quiera su voz podría quebrarlo, ni el sonido de la lluvia colándose por el techo y cayendo sobre él, ni si quiera el sonido de su alma quebrándose en mil pedazos, era un silencio que encerraba su fuerza interior y la llave, estaba escondida en la persona que acaba de atravesar la puerta dejándolo atrás.
Poeta

Poemas surrealistas :  Apesadillado
Apesadillado

Una vez volví del futuro,
debajo de una mañana,
iba y dejaba mil soles, mil muertes, mil vidas,
yo cargando solo desconocidos rostros,
por los dedos de cien estrellas,
la luna en el espejo,
como una pedregosa carretera,
iluminaba mínimos cometas,
cuando
espada en mano, nacía solo mi niebla,
y llegó
al cielo solitario
el Rey del soplo extraño,
en su carroza, sol del siempre y del nunca.
¡Me vendo!. Obscurecían deslumbrantes sinfonías, diciendo.

Antes del original principio,
antes del honor mausoleo,
antes regio de cualquier mañana.

La luz te vendo,
la misma risa.

Pero...
A la vida monstruosa suplica,
azules venas vanas, porqué así, así deber ser.


Y
Así cadavérica quedó,
la consciencia del barro barato, del aliento ajeno, del hoyo.
Nada gime,
igual,
y...
Grité...
¡Silencio, silencio, calla por piedad!.

Y en la cercana lejanía,
el Rey sol cogió de la mano nubes atormentadas
y me dijo: "Escucha, luz hay en la ceniza, luz de noche congelada "
y el astro con sus estertores mortales, volvió renacido fuego.


Pero sólo había enmedallado la negra noche del inconsciente humano,
de nada lleno, ni pleno, al ritmo del quinqué desahijado deshojando auroras,
de nada le valió todo celeste centelleo, de la frágil y temblorosa razón,
y su poderío yace mezclado dentro del vientre de la moneda sangrando,
y se volvió,
sin mí, sin rostro, ni rastro, mi muerte, tu vida.

Como
cualquier pesadilla
en su carroza.

Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas sensuales :  Del vino y las palabras
Del vino y las palabras

Hemos llegado a casa
estancia de gozos
sinfonías
arrebatos
en miel y lilas

Hemos llegado a casa
a repartir las huellas
del vino y las palabras

Hemos llegado a casa
a sembrar delicias
luceros de amor
ríos de esperanza

Hemos llegado a casa
desesperados por llegar
y encender llamaradas

Hemos llegado a casa
a salpicar de nostalgias
la distancia anticipada

Hemos llegado a casa
refugio sin fin
solo para amarnos
Poeta

Poemas :  Inválido desvelarse
Inválido desvelarse

¡Oh!... Nírico tormento
¡Oh!... Fídeo repugnante
¡Oh!... Dioso morboso.

El
Ayer
Será
Un
Futuro
Muerto
Un
Ninguno
Más
Entre
...Muchos...

El último desvelo tranquilo,
dijo soy, la jornada,
torpemente, fúnebre, siervo, madrugada,
madriguera,
en que despunta... El mármol medroso.

Los hombres que ladran,
de móvil sangre, mostrándose anubarrados,
pretendiendo sembrar y cosechar el mar,
pero no levantaron, ni las olas saladas,
ni las dulces espumas,
ni las brisas lentas,
las canicas
entre peces... Hilos íntimos caballos.

Junto al mar edificios del mutismo, sudador,
las linternas, el silencio, vertía sangriento,
y fue sudor salvaje, ordenado cómplice,
de los años, espectáculos, unánimes,
estela de puñales tropa primorosa,
de las naves, nieve de canteras insomnes,
y aroma de amores y muertes,
porque cualquier palabra
divina cabe
en
el silencio.

Y entonces nada era un gran misterio, solo estaba en el corazón
que no debe ser
del adiós
un
partirse... Encrucijada de cansadas escaleras.
El primero, del resto,
y el último conmigo,
está contigo,
pescando huracanes con anzuelos,
pescando fragancias con hueso,
pescando venenos cubrebocas.

Demencia es el nombre,
de la intemperie, el último,
y primordial callado,
y el primero,
que suena con los escribas gemelos.

En el día benévolos animales, pajas y guitarras,
sin lanzas, sin pedazos aciagos,
amasé toda camisa y pantalón, (soñando)
con un arco iris de flechas,
abajo del barro durable. (despertando)

Se habían los hemisferios entreabierto,
pronunciado las palabras:
“Todo candoroso candado,
es flama, fecha, flecha del destierro”.


Y en el día, las noches anidan,
ingenuamente sin lanzas,
límpidas tortuosidades
por encima
del aliento
del hombro
del mono
la mano
disparando las juventudes esqueléticas.

Fructificaba diccionarios
un reloj
en
el árbol con altura de árbol
grano a grano la arena
de sol
y al sol el buey mugía.


Entre sombras,
de las furias de minas y caimanes,
con altura, de minúsculos opúsculos,
de ley, de rey, de larva,
por la voz, feroz de hormiga.
¡Oh!. Duelo, suelo, traidor,
época, era la madriguera más alta, cada calvario y osario, un hermoso rosario.

La pálida sangre de piedra, lápida,
que con altura de hombre, el hambre deja profunda.

Y la muerte, invulnerable, rueda ruda,
racimos, del árbol, del infecto harapos.
¡Qué antes!.
Estaba más nítido del granítico abismo,
que distante, que poseso, que resinoso,
por la muerte de ley, inerte, peregrina,
constitución tímida de los escarabajos,
diestra corteza infame,
por las cenizas, del rostro sumergido,
muerto ya su olvido.

Con el año en que era un fuego vivo,
el pueblo es solo polvo,
un lugar en las espinas,
un celestial abandono.
¡Qué ha dejado cavernas al inframundo
mismo,
y nueva vana era de luz, y desencanto,
el humo de dulce muerte.

(Esta historia
tiene los espejos de reflejos
y el caparazón
del nombre perdido,
desnudo pie que gira puentes desnudo,
en el baile, compasivo pezón de la hoguera,
corazón del gusano,
que redobla, que atesora matanzas alegres,
en la danza, merodeadora del humo.)


¡Qué bien destaza
lo que pesaban los platos,
en la tierra lúcida
del árbol de la carroña
y el hombre pleno de gozo
con sus pacientes animales, implacables bestias!.

La longitud desencajada.
Temblores provocados.
Ciclones serenos.
Oriente.
Del Poniente, ente, sonriente culebra,
era casi cuadrado y puntiagudo,
en la latitud lacerante,
era cascarón de orugas.


Inválido quedó.
El recuerdo del constitucional abatimiento,
el incógnito del constitucional olvido,
el quimérico del constitucional aparente.
Inválido quedó.
El
Desvelado
Paisaje
Hecho, helecho,crin de ratas.
Inválido.
Dormirse y descabritarse sonámbulo.




Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta

Poemas sensuales :  Premonición
Premonición

Si por dudas o invocación
a mi llegaste
en medio del desatino
de relojes y calendarios

Si fue un error
si nunca debió ser
eso, lo dirá el destino

Si fue premonición
la certera caricia
que marcó mi alma

Si fue fuego
el fuego
que alimentó mi fuego

Si fue sosiego
la calma inesperada
en tu tranquila sonrisa

Si fue embriaguez
la pecadora sensación
en nuestras pieles

Si fueron tus manos
seguros depósitos
de mis anhelos

Si fue tu calor
encendiendo mi pasión
al filo de las brasas

Si fue una loca historia
o una historia de amor
eso...
eso, te contarán mis besos
Poeta

Poemas sensuales :  Provocación
Provocación

Loca provocación
la de tus besos
Almibar
inventando amor
en noches de soles
e inolvidables ríos

Palabras
paladiadas
en ternuras
manos repletas de avidez
sobre mi cuerpo

Simetrías
cóncavos
convexos
tu agitado respirar
sobre mi boca
Poeta

Poemas sensuales :  Pórtico
Pórtico ...

Amor
me rinde
el poderío de tu deseo

Me rinde
la convicción
de tu doctrina de Eros

Me rinde
tu lealtad
hiedra aferrada
al pórtico dorado
de mis piernas

Me rinde
tu descubrir
latido a pincelada
nuevos colores al fuego

Me rinde
tu morir
tu vivir
tu último respiro
tu júbilo perfecto
en manantiales y hogueras

Me rinde
tu reverencia
tu gozo
tu locura
tu extasiarte
en el hechizo
de azules cascadas

Me rinde
- sin remedio -
tu ansiedad
envuelta en tus lienzos

Me rinde
mi propio asombro
guardado en mi arrecife
Poeta

Poemas de amor :  Alforria
A difícil missão de esquecer-te ordenaste

a mim;sob punição pelo então meu agravo...

Porém não há nada na vida que me baste

a não ser cair aos teus pés como escravo...



Ao falar-te de amor,indiferente escutaste;

insistente repito,por mais que eu agravo

meu erro;por mais que ao desejo teu,contraste;

não me ordena,não pede o meu desagravo...



Cativo do teu amor fui;e assim então gravo

em mim minhas leis;nada há que mais baste...

Fazer-te feliz,é minha grande alegria...



Não precisas me amar...não ama seu escravo

um senhor;pois seria isto um grande contraste;

mas o impossível não pede:não me alforria...
Poeta

Poemas :  Desvivirse encancionado ...
DESVIVIRSE ENCANCIONADO

Goteando
La
Paz
Muerta
Vive dormida
En
Cada canción, con el orgullo de su desnudez, se ha quitado sus pieles somnolientas para tener solo letras trituradas. Porque ellas estorban, la unión, del manantial inclinado del tiempo y su campanilleo de intranquilos frutos ahogaría la vestidura de los suspiros.

-Pfad, sentiero, sentier, path, senda-
Sendero sólo a las súplicas precioso.

-Heilmittel, rimedio, remédio, reméde, remedy-
¡Perdidamente perspicuo, vacuo pertinaz!.

La vanidad de probeta vive de vergüenza ante toda infancia sacudida, soñar, pobre benignidad impía. Aquí endebles tienes a los gazmoños sentados a tus nefandos pies. Deja solo hacer al insensible audaz la recta vida y sencilla, como una calavera de caña, para que la llenes de los huérfanos vacíos, y mil plásticas consciencias.

Dicen que dijeron:
Los relámpagos arrinconados.
Embalsamando vitrinas.
Desviviéndose frenéticos.
Cantos que muerden ráfagas.
Del viento en guantes.
Del rojo cielo frío.

Encancionado
El
Corazón quemado dejó al camello inútiles corbatas,
desequilibrada confusión hogar deshabitado veraz,
minucia mezquina ignominia maligna carencia, contumaz intolerante libidinosa cadavérica, consciencia lenguaje reptil, amenazante. ¡Desvivirse!.


Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
Poeta