|
|
|
EL CIELO QUE ME ESPERA
Es en la paz de los colores
- sacrosanto altar de los sentidos –
que la emoción, hilo de vida, se torna oración,
y el alma, nómada desconocida,
se reconcilia con la voz que siente
el soplo maravilloso
que besa las calladas nostalgias
aliviando los anhelos del adiós.
El instante donde el yo se hace eterno,
el tú mágico y uno y otro mueren
de nuevo a la indiferencia;
como aquél primer día
donde el beso y la mirada, amantes inseparables,
quisieron hablar.
Aquí, aprendiz de todo,
y sobrecogido por tanta belleza,
quiero sentir la grandeza
del azul de los poetas;
quiero seguir la estela,
guiar mi sombra,
y morir allá, donde el cielo,
sueño que grandioso me espera.
(jpellicer)
|
Poeta
|
|
|
ENTRE MAREJADA IMPÁVIDA
Por el sobresalto de la hidra, el sobresalto de la hidra que al ángel deja helado, que se mofa de los trombones, la hidra, fuma del jardín melones, por las más numerosas, migraciones, sobresaltada.
En Tre Mar Impávida, marejada.
La Hidra...¡Con hidrofobia de hielo seco!. Entronizada. Muestra. Los brazos de las abejas. Los dedos de las diademas. Pétalos, metales, sílabas pálidas, y magnéticas plumas rotas.
La Hidra por los campos duerme con los afanes terrible. La Piedra impura aspira de las bestias el surco infértil.
La Fibra tiene un ritmo imantado muy raro y multiplicado. En La hidra terrible, piedra infértil, vibra en lo que duerme. En Lo que impuro aspira. En Lo que imanta raro.
¡Con los afanes de las bestias multiplicando!.
Sobre un alacrán en gotas, quemadas por los años, entre inagotables lavanderas como enredaderas, siglo aterrado como una fruta seca, por el que fue ignorada copa, por el que fue tierra fragante.
Entre Marejada Impávida
La muerte polvorienta del superficial pantano que triunfaba, que carcomía, que relucía, es aquélla voz de abismo, de verdugo.
La hidra de la piedra hierve Fervorosamente petrificada.
Como vil reptil de añil, sobresalto subterráneo, de hidra, de piedra porosa dulce, que al ángel hurtó las alas, y al habla dejó mudando, los retorcidos castillos, los agitados perfumes, los frágiles castaños, y de la tribu, perdió el sentido más puro, más edificio, más avenidas fatales. Sin Esperar En voz alta, audífonos ensordecidos, de patios abandonados, lo que anunciaron del bebido conjuro, del dinero resucitado, una sepultura.
De las cálidas pupilas una quimera teje la negra tarde mil mixturas miel con la piel de hiel en un innoble temblor audaz del mar salado, mar temido, mar herido, mar perdido por la espada, del pez, vela, buscado, perplejo símbolo en el último adiós hidrante.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Suite 17
Yo…
vívido lienzo
de exóticas esencias
Estancias satinadas
en raso
terciopelo
y nácar
Tú…
Eros de cinceles
y lúdicos colores
Tú…
manos de digitales pinceles
manos magas
lentas y certeras
de mimos exactos
y hábiles giros
Yo…
ritmo preciso
en la cadencia del beso
Yo…
luz
entre tu boca y mis ansias
Yo…
vida
corporizando
poesía y fuego
Yo…
Vocablos
Murmullos
asuspiradas delicias
en quejas leves
Tú…
Titán del deseo
Guerrero seguro
triunfal en el gozo
colmando de lirios
cataratas de mieles
Yo…
poesía de latidos
derrochando néctares
sobre azuladas olas
Tú…
vuelo
de litúrgicas caricias
sobre la llama de la tarde
Tú…
yo…
cósmica configuración
de mitos sagrados
Tú…
yo…
hierro fundido
en cristales celestes
Tú…
yo…
fuerzas capaces
- en un solo beso -
inventar milagros
Preludios del éxtasis ….
|
Poeta
|
|
|
A extrañas horas
Lo Comentan los relojes. ya serán viejos tanto minuto, segundo, en las manecillas de los jóvenes días pero ni a los meses ni a los años lo divulguemos, vagamente, que hasta, un fantasma amarga las paredes qué a lo lejos oyen.
¡Extraño los tiempos eternos!
Piensan, sienten, escriben. Las manecillas Enrelojadas En las paredes de vidrio, de arañas, móviles y dactilares...
Extrañas, extrañas...
Las horas fueron, escurridizas, jóvenes infancias corriendo, intrépidas, sonrientes pelotas en los viejos, embelesos, acordes al potente brazo, penetrante, pero sólo profunda e inefable, cortafuego, la vida, del instante inmenso, pródigo, se ha ido, quedando, rumor eterno, sagrado y espiritual, desgranando, paz nocturna, resplandeciente. En El en el espejo, triunfante, abrasador, afable, leal claridad, del razonar palpitante, del compartir real, del dar sin anunciarlo, commmo un reflejo luminoso. En el corazón del alma...
¡Sin importar lo extraño de estas horas!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Aroma de magnolia…
Hay una fruta para que se la coman los cuervos
Hay un tiempo para estar solos…
Creo que hay más estrellas… que pensamientos hermosos, pareciera que el cielo canta cuando veo caer las estrellas, parece que el río ríe, cuando se abre paso en su infinito caudal entre las rocas.
Hay veces que veo la luna en tus ojos…
Hay veces que escucho tu voz en el aire cuando pasa entre árboles y plantas… recuerdo que me dice: tu y yo por siempre y para siempre… como si fuera la primera vez… como si fuera el principio y el final de todas las cosas… como si los mismos cuervos hicieran de esto su banquete… como si el aroma de magnolia llenara mi mente... mi cuerpo…con tu fragancia…con tu esencia.
¿puedo invitarte a escuchar esto?, es algo que hice y me gustaria compartirlo, no es virus, soy yo, gracias ALEK666 http://youtu.be/CxV_4CXk6cI
Y más y más cosas sucederán y yo…y yo, ya no estaré ahí!!! ® ALEK666 ® TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS
® ALEK ® Puedo decirte mil formas de amarte… Pero ninguna se comparará con el estar realmente contigo.
© Copyright 2012 – All Right Reserverd © Todas las cosas cambian, y el amor hace cambiar a las personas!!!
h t t p : // a l e k 6 6 6 . e s . t l / H o m e . h t m
|
Poeta
|
|
|
POR AYER...
A Yer...¡Qué celebras la mañana!. En las preguntas solitarias. En las respuestas indulgentes. Las palabras de amaranto no son nueces.
El ayer pasó laurel del tiempo, en el pasado, consumada caricia, por el puente de hogueras impalpable, y se llevó los secretos sueños, con la libertad, derramando acero, por la noche, que molía y molía, un reloj cautivo, cambiando los siglos, por los años, en una década, en el silencio en carne viva, en el canto de un caballo, en el tren. Deeel humo, rosa, carbón, planta, invisible cúpula.
Por las leves redondeces, de los besos acinturado, de los labios afresados, de los tesoros debajo, de las alarmas, de inocentes palpitares.El ayer pasó, penas y abrojos, en el pasado laborioso, viento de madrugada, con la historia sin pudor olvidada, y la deshilachada fachada núbil, con toda la incertidumbre, con la turbia huella, del paraíso previo, de espanto azulado enlazado, de cordial colina inquieta, y de reproche vejez fugaz.
En las preguntas solitarias, las respuestas, indulgentes, de amaranto no son nueces. Las respuestas de los ayeres olvidados, en los futuros presentes. En la charca de los meses del cielo, perforado, hay brumas de enjambres. En la prisa del sendero rendido, de las caderas, céspedes reclamos, ardorosos. En la reconfortante casa, del frente arquitectónico, y armónico del enamorado.
Por Ayer. ¡Qué sentía subir al suelo!. El cielo de una mañana, la tarde de nuevos años, la noche voluptuosa.
Por Ayer. ¡En las manos resbalando!. El rubí resplandeciente, la núbil esmeralda, la grácil perla. Por Ayer. ¡Qué cada mañana teje al sol!. El amor fulgor, de la sencilla materia, de la tierra amante del cielo.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Magnánimo silencio
Por El Inédito...Unveröffentlicht, unknown, inédit. Insólito..Ungewöhnlich, unusual, insolite... Mag Ná Ni Mo...Silencio del fluir hostil.
Un sssilencio por la tierra repartía, esperanzas de aire, luz y cielo. A Las Pobres Marionetas del destino embriagadasss. En el silencio de viejos ataúdes, inquietantes, transparentes, por el día sin sol, que perdido reposaba, en la transparencia de la fiel geometría, desconocida, del espacio curvo, esférico, líquido y vaporoso, era la transparencia de las divinas memorias, del sssilencio, enamorado del sonido.
De La inmóvil luz, azucarada, melodía excepcional. Del excelso vivir humilde. Entre la sencillez, del cielo qué sosegaba cada estrella en su sitio, el crecimiento de nubes afiladas y nieblas duras, de las yerbas, adventicias, adversas al invernadero. Los nichos de la tierra, rezzaban, a donde íbamos, entre las piedras, escribiendo, unánimes, bajo la luz, rúbricas retrógradas, idénticas, al cíclope cuadrumano, eran piedras, elixir y utopía. El tiempo desssafío del sauco, por el minutooo se saciaba, linóleo de fútiles gránulos, por el rabo enlocionado. En el bostezo lleno, de infinita quietud absorta, el mundo hastiado se desangra, sexxxoide mercenario múltiple, dactilar placer fugazzztt, vampiro del suspiro, que se consume, al mediodía, crispados los papeles, en las marchitas impresoras, erotttóxicas y destintadas.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
AMARTILLADOS CLAVELES
Amar la nueva imagen. El validar, los claveles, del sistema. Ideal del plástico, claro y sencillo. ¡Del experto navegante!. Mal de muchas decisiones del vacío. Encarnado del jardín. En seca flor de arena. El encuentro, previo, del registro. ¡Convento del agradable traspaso!. ¡Maldito momento rápido!.
No, no, amartillados claveles, no, no. Solo claveles Azucenas, margaritas del consuelo. Flor del amor. Flor del agradable canto.
A lo lejos, esclavo, del reloj. Través de martillos obstinados. De los dientes impacientes. ¡Las goteantes vestiduras!. Rejas, en el pecho... Aterrado. De licores, de plácidas criaturas. La sepultura, torturada. ¡Obscuridad y balbuceo!. De íntimas fragancias. Jazmín, nardo, dalia. La muerte, igual, de inerte... Hela.
Hela aquí, allá, ó en cualquier parte. Amartillando. Clavos espinosos de diademas enamoradas. Coronas. ¡De la vida, de la fosa, ociosa!. A veces.
Símbolos, del metal mortal. ¡Sonoros!. Ingenuos imprevistos. De horizontes erectos. La fiebre, con la metálica, feroz, indiferencia, de repente. ¡Lenta!. Las hay, aún, muramos primero. Ultimas cabalgaduras. Palabras en éste mundo. ¡No de ternuras, ni de verduras, ausentes!. Escritas, están, por los campos, de la vida.
Cuando se desclaven los martillos. ¡Qué alguna vez será!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
Atrás del zaguán Por el cancel asoma la doncella Corcel del recto sentir Es región virtuosa La real figura En el doncel.
Al ver cabello castaño el rostro En la virtud asexuada En la proverbial noche Por el uso de la lengua Autóctona polifonía virtual ¡Cómo vitral virginal! ¡Dónde manan cataratas! Lácteas mieles apasionadas.
Por Dónde los pensamientos, y los pasos atajó...¡Recuerda!.
Las trenzas como veletas. Y a la memoria llegó pronto. El sonoro cosmos perfumado. Como un... Ven, adiós, ya. Danzando cada latido muy inferior, al interior del cielo respirado.
Y la doncella En el cancel El doncel... Incrustada... Enmemoriada.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
"EL DEBATE", DONDE LA MENTIRA Y LA VERDA SE COMBATE: Y DONDE EL INTELIGENTE Y EL INTELECTUAL, SE MIDEN POR IGUAL. DERECHO DEMOCRÁTICO; QUE DÁ VITAMINAS AL CRÍTICO Y AL IMPARCIAL!
|
Poeta
|
|