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El sol se vertía sobre el mar en el horizonte, las olas irradiaban su luz, la espuma me transmitía su calor, el ocaso había llegado, la marea había comenzado a subir y el agua ya acariciaba mis pies, pero, teniendo tal belleza ante mí, ¿Cómo podría alejarme? Sé que no soportaría darle la espalda ni un minuto, sé que no sería capaz de negarle a mi piel la calidez del agua, no podía romper con la calma que el universo había creado solo para mí, así que permanecí quieto, me quedé quieto mientras el océano se vaciaba en el océano hasta desaparecer frente a mis ojos, mientras duró este espectáculo no moví ni un musculo y no pensé en otra cosa que no fuera la maravilla que podía admirar, pero que por desgracia solo yo podría contemplarla, no tenía nada a la mano, no había nada al alcance para plasmarlo, solo pude plasmarlo en mi propia alma, solo fui capaz de plasmarlo en mis palabras, solo un pequeño poema y yo seríamos testigos de esto, solo mi pluma y yo. Seguí atento y el día dio paso a la noche, la luna apareció y continuó con la hipnosis, continuó con el hilo de sueños que el sol había tejido para mí, antes de que supiera darme cuenta el agua ya me cubría hasta las rodillas, y de no haber tenido un asiento sobre la arena, probablemente el mar ya me habría devorado, pero eso no me importaba, mi alma se encontraba tan conmovida que mi corazón se negaba a permitirme el movimiento, era como un encantamiento que me había atrapado por completo, pero una nube me susurro al oído que era tiempo, que debía mover, el viento me invitaba a levantarme, pero no lograron nada, no, no lograron nada hasta que trabajando unidos nublaron mi vista. En un segundo se rompió el hechizo, por un momento se perdió mi luna, y de repente todo era diferente, respirar era difícil y mi cuerpo sucumbía al hambre, y aquel paisaje de belleza que fuese tan efímero en mi vida pero tan duradero para mi alma, se fue, quedo perdido entre mis recuerdos en un segundo, y a mí solo me quedaba un poema nostálgico y una imagen melancólica en mi alma para recordarlo.
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Poeta
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De mí se había enamorado una amiga del vecindario, y yo escuchaba abismado las tristezas narradas a diario.
Ella me hablaba de amor, y casarse quería conmigo, pero yo sentí temor, y solo quise ser su amigo.
Muchos ratos compartimos en los que fuimos dichosos, pero nunca nos decidimos para que fuera su esposo.
Ella conoció a otro señor en el tiempo transcurrido, decidió darle su amor, y yo me quedé dolido.
Muchas noches he pensado del error a no atreverme, perdí al amor anhelado por miedo a comprometerme.
Julio Medina 28 de enero del 2012
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Poeta
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Acudes a mi pensamiento... Y mis labios pronuncian tu nombre, acompañado de un te quiero, mientras, del alma, me roba el viento un suspiro.
Acudes a mi pensamiento... Y mi corazón palpita con inusitada fuerza, despertando por ti, mi febril anhelo, deseando en mi lecho, tu presencia.
Acudes a mi pensamiento... Me abriga el negro tercipelo de la noche, y cuelgo un beso, del Cuarto Menguante de la Luna, para decorar tu cielo... mientras tu duermes tranquilo.
Acudes a mi pensamiento... Alborotando mi sangre, sacudiendo las fibras de mi pasión, y encendiendo la hoguera de mi amor.
Acudes a mi pensamiento... Ya las estrellas han cedido su brillo al Sol, y un ruiseñor, canta en mi ventana. Tu recuerdo esboza en mi rostro una sonrisa, porque se que tu amor, pintará para mí, el azul del Universo.
Claudia Alhelí Castillo 28-01-12
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Poeta
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Nostalgia
Cayó el aterciopelado manto, Multicolor de la noche sobre la ciudad. El aroma de tu recuerdo Penetraba mi alma
El recuerdo de tu fría mirada Carcomía mis entrañas. El fantasma de tus besos Tiritaba mis quijadas.
Trate de recordar en mi soledad, ¿Hace cuanto partiste? Una hora, un año, un siglo. Se me escapa el tiempo.
Hoy solo cargo lo puesto. Y el recuerdo de tus besos, Mi cuerpo y tu despedida. Mi soledad y mi tristeza.
La nostalgia de tu recuerdo Penetra tan profundo en mi alma Que en el manto aterciopelado De la noche.
Espero el sonoro timbre De tu llamada, Tu dulce voz, Espero la presencia de mi amada.
Nilo
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Poeta
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MAS ALLÁ DEL ODIO
Odio no poder amar más.
¡Con el amor del odio compasivo!. ¡Con el amor del creador por la creación!. ¡Con el amor del cielo por su espacio!.
Y no poder. Amar mas...Más al hombre, que al amor, que al dolor. ¡De no sentirlo!.
En El Odio el odio que no odia. ¡Ser lo qué es!. Y No amar al amor solo. ¡Sino también al odio justo!. Como. ¡Al pacífico guerrero sin fe!. ¡Qué no puede!. Con todos los odios juntos. Ni con el mal acabar. Un mínimo. Ni al desamor desatiende. Un máximo. ¡Con todas las ideas sin realidad!.
En El Odio del no saber. ¡Cómo hacerlo!. Y Saber Odiar bien la injusticia para. Que termine bien. ¡Más allá del odio!.
Y tan bien, que el bien, perdure. ¡En el mismo bien de odiar el mal!.
Sin pedir, a los dioses. ¡Uno, todos, verdaderos o falsos!. (Todos piensan que el suyo es el único). Solamente. (Pues todos piensan que sólo el suyo es verdadero). Quiero confiar en el hombre. (Pues también hay muchos que solo tienen cuerpo). ¡Verdadero y genuino!. En El hombre bueno y concreto. Aunque solo sepa que... No soy sueño y nadie me sueña. (Y qué también, que hay sueños no soñados).
¡Aún más allá del odio!. Aunque. ¡Antes de llegar al imposible!. Y Pensar si aún se puede. ¡Si es posible modificarlo después!. Y Sentir que no se puede. ¡Si, es posible, transformarlo tardíamente!.
En la hora que ora cada uno de sus minutos. En la hora que ora cada uno de sus segundos. ¡Como si fueran primeros en cada oración!. Más allá del odio. En el ahora. Más allá del odio. En el ayer. Más allá del odio. En el mañana.
¡Más allá del más allá al qué voy y del qué vengo!. Cuando dejo de ser el que soy. ¡En el fondo mismo de la ausencia!. Cuando sin ser nada, pienso que soy algo. Y que hay algo más allá del odio.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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¿EN DONDE ESTÁN LOS NIÑOS?
Esta es la historia de Martín, un señor de edad adulta, que vive en la provincia de México, en un Estado bonito y pintoresco, es padre de familia con responsabilidades, y compromisos que conlleva el mantener una esposa e hijos, Martín trabaja desde hace muchísimos años, en el parque principal de la ciudad, en ese lugar renta brincolinas, pelotas, bicicletas, caballetes para que los niños pinten dibujos infantiles, además tiene un estanquillo en donde vende dulces refrescos, chicles, renta libros de cuentos e historietas infantiles. Al otro extremo del parque está, el señor globero y el señor que vende algodones de colores de azúcar y las palomitas de maíz. Ellos al igual que Martín, tienen años vendiendo sus productos, en ese lindo parque, pero un día, se dan cuenta, de que ya no es visitado por los niños, ni siquiera los fines de semana, y se preguntan qué pasa!!! ¿En dónde están los niños? El problema es que los niños salen de la escuela, ansiosos por llegar a sus casas para pasar todo el resto del día, sentados frente a la computadora, visitando las redes sociales, o jugando con los videojuegos, o tal vez perdiendo el tiempo en la televisión, viendo programas bélicos. A los niños de hoy en día, ya no les interesa jugar sanamente al aire libre, disfrutando del sol y el verdor de los arboles, desgraciadamente ahora el padre y la madre necesitan trabajar, y digo desgraciadamente, porque dejan a sus hijos al cuidado de otras personas, ajenas completamente a su educación, o con los abuelitos que también ya están cansados, de haber cuidado tantos años a sus hijos; es una lástima que ya los niños no leen libros sanos, que les dejen alguna lección de vida, solo computadoras que ojalá entraran a ver artículos de enseñanza, pero no es así, y ya ni que decir de los video juegos, solo violencia. Ahora existen los niños humildes que no tienen esa clase de aparatos y diversiones, pero que trabajan en la calle, vendiendo flores, chucherías, o limpiando parabrisas en las avenidas, o tal vez algo peor, delinquiendo. Es una verdadera lástima, se están perdiendo las buenas maneras y la sana educación del futuro del mundo, que son nuestros niños. Y en cada lugar del mundo, existen personas como Martín, que se preguntan todos los días, ¿En dónde están los niños?
Papas inviten a sus hijos, aunque solo sea una vez por semana a los parques, convivan al aire libre, jueguen a la pelota, monten bicicleta con ellos, que no se pierdan las buenas costumbres y la enseñanza, que sus padres y abuelos, les heredaron.
Mónica Lourdes Avilés Sánchez. Derechos Reservados.
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Poeta
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El tiempo pasa inexorablemente y uno con él, pero nos hacemos a la idea de que todo permanece que nada cambia.
Pero es la falsedad más grande inventada por el hombre, el tiempo pasa y el que se queda eres tú en el tránsito hallamos personas que nos quieren deseandonos lo mejor pero hay otros que nos ocasionan dolor.
En ocasiones, tenemos el amor enfrente y estamos tan ciegos que no logramos verlo y terminamos enredandonos con aquella persona que no tiene nada en común con nosotros, terminando en un estruendoso fracaso.
Que lástima que haya persinas que viven porque no les queda de otra, de modo vanal, frívolo y causando dolor, asentando las bases de su vida en el dinero dejando de lado los lazos familiares y de amistad.
Pero cuando el infortunio aparece se dan cuenta muy tarde, que la amistad, la familia y el amor que no valoraron, ahora lo añoran pero ni todo el oro, ni todo el dinero del mundo, serán suficientes para comprarlos.
delfin
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Poeta
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Sueño electrizante
Era elemental elevación electrizante, bajo el lago, el mar alto.
Un sueño, un sílice, un soportal, por donde resbalaba, una luz, un sol.
Dentro de mi sonochar. De nieblas brillantes. De luz profunda dentro.
¡Sueño!...Traum, sogno, ¡Sueño!...Dream, sonho, ¡Subir!...Einsteigen, get on ¡Montando!...Monter, salire.
Y sobre una gota de cielo, las olas como luna. Tanto en la nieve, como en el olvido, y en la noche en una gota.
Del invierno aquél.
Rodando los tiempos están contentos los árboles pequeños por los otoños deshojados, como en los libros hay siglos de la flor helada... Sin aurora fugitiva los tiempos rodando.
Y con todo el ayer, el ahora y el mañana, sin el azul del cielo, sin el rojo, negro, gris, anaranjado informe, una sola transparencia. ¡Desindividualizado!. Con la sola nada Soledad sola Y con el poder. ¡Qué nadie tendrá nunca!. Cuando haya retornado al pasado, arrastrando todo. El peso del futuro, como soñaría del fuelle del sompopo sonámbulo del día previo.
Bajo el lago el mar saboreaba breve la cintura de otras flores llenas de perlas de rocío de otros siglos Y... Sonríe y sonríe, cantando.
Por la inquietud de la brisa. Por las antiguas batallas. Por los primeros instantes. Tan poco de prisa. Tan poco de marcha. Luz y sombra.
¡Cada vez más puras!. Por las playas, por las playas De Elec Tri Cidad...¡Elektrizität, elettricitá!. ¡Sí, sí, te digo que sí!. De Electricidad...Eletricidade, no más.
Arenas entre manos y pies.
La luz del cielo se refleja. Desde el principal final. En el mínimo comienzo. En el color de desnudez. Azul de los egoísmos. azules padres máculas. fortuitos ornitólogos.
Por el hondo múltiple frontispicio fraudulento eléctrica menudencia hay un mar, donde el sol se baña rojo, y se esconde.
Con el Cartapacio Efervescente En el resquicio. ¡Repugnante!.
Un...¡Caos ordenado!. ¡Donde todo cabe y nada sobra!.
Un...¡Rayo divino!. De Tonatiuh. De Temoctzin al espíritu. De Tonámetl.
Y En éste sueño electrizante. ¡Un porqué!. Electrizante. Sueño.
¡Porqué siempre debe haber un porqué!. incomprensible!. ¡Un porqué absoluto!. ¡Un porqué radical!. Con todo de lo poco. Un poco. Del. ¡Orden caótico de oscilación permanente!.
En el corazón de Tloque Nahuaque. El señor...Del cerca y del junto. El señor...Dios de los nombres infinitos. El señor...Como el mismo siempre. ¡Que lo da todo y nada pide!. Ni aún qué se le adore o se le crea. ¡Con la mínima omnipotencia ó la máxima insignificancia!. Uno, todos, cualquiera, el único ó el ninguno.
¡Más allá de todas las verdades!. ¡Más allá de todas las creencias!. En Sueño electrizante...¡Es el señor del cerca y junto!. Sueño. Electrizante, y al despertarse. Se sabe. ¡Que hay algo más allá de todo!. Se sabe. ¡Que hay algo menos que nada!. En ¡La punta más profunda del sueño electrizante que puedes soñar!. Antes o después. ¡De que otro lo sueñe por ti!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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En busca de la oscuridad, corriendo a la luz, y el manto negro de la noche, cuando todo el hielo se desgasta, disuelto el calor de un rayo abrasador
Si cierro los ojos, se abre en un tribunal, el profundo dolor que lleva a mi dom. Ver Mantenga el frío mismo espacio, o agotamiento piadoso, indefinible!
Oh, quiero algo nuevo! Pero quiero que la soledad, y la existencia en negro Búsquedas mis ojos, la flor de la inocencia! Simplicidad! El miedo llama que brilla
Se me perdió en mi pasado oscuro ... abrazar la esperanza en el tronco de la tumba vacía.
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Poeta
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Yo estaba todavía en la oscuridad y se hundió a su sensualidad y de pronto, triste, me sonríe desde el cielo, la luna, Y vino a mí mirándome con ojos brillantes Si ofrece, tan desnuda, mi oficina Donde mis labios aterrizó poesía en vivo que no es más que el amor de la vida misma. Esa lágrima en mis lágrimas y se ríen de mi risa ver mis alegrías y mis penas sufrir El miedo de mi ira, y nido en mi tiempo libre la quema de color rojo en el pecho blanco y finalmente se besan los labios con delicadeza y me afecto mucho en sus ojos, susurrando para mí, princesa!
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Poeta
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