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Ele será feliz, enquanto a bebida estiver dando a ideia. Ele quer plateia, e o povo quer um bobo da corte.
O povo quer rir de graça. O povo quer fazer troça... Enquanto que esse joça, só está se degradando.
E amanhã, quando ele estiver chorando, o povo continuará gozando o palhaço que agora está lamentando.
A.J. Cardiais 23.10.2010
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Poeta
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Por favor Preste atenção em mim Esta camisa berrante, Tem um fim. Nela está escrito SOCORRO! Vim lhe ver. Preciso que me ouça Sei o quanto você é culto Atualizado Inteligente e prático, Em vários idiomas. Sua lógica e discernimento Me recortam em tiras Julgam e condenam. Sei o quanto tem a dizer. E quase tudo, já ouvi. Várias vezes, alguns. Mas hoje? Eu prefiro que silencie Relaxe os ombros, Olhe para mim, Abra os ouvidos e o coração Eu preciso falar.
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Poeta
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Sola aquí en tu ribera de placer que pequeña me siento ante tu bisturí de eterno dolor que turba mi corazón y ensordece mi cuerpo, cuanta fantasía en mis caderas anonadadas por una sola onda de tu recio movimiento para elevar por siempre el éxtasis de mi cuerpo, sin embargo no es necesario la sal y vinagre, puedo en un instante hacer mías tus inmensas soledades con mis heridas y caricias, provocar en ti tremendas tormentades sobre tu eterno movimiento al impulso de mi solo pensamiento, podrás cruzar mis eternas colinas en el charco de mis movedizas aguas y volar suspendido en las alas de tus sueños más nunca sabrás mi inmortal secreto.
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Poeta
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CONDESCENDIENTE
Tan poco verde como dulce es el mar, en el hilo del hielo al fuego salado, al recuerdo desnudando mariposas. En el silencio de la esquina. Oye al viento hijo.
Por ser tan gris donde se aferran, y se desviven las nuevas nubes, nieve naranja nave noble naipe. En el silencio de la esquina. Oye al viento hijo.
En el barro mirándole la espalda, en la blanda codicia hecha virtud, en la pérdida, en el llanto, en la noche. Deja al vestir la izquierda diestra, donde la música nace y muere...
En el silencio de la esquina. Oye al viento hijo. En el silencio de las hojas. Mira el último perfume hijo. Desnudando lágrimas al tiempo.
En el silencio de los hielos. Palpa la primera música hijo. En el silencio de las nubes. Teje los sueños olvidados hijo. Entre los ojos puros de tu vacío.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SÉQUITO DE PAÑOLETAS
Porque allá el cielo está rayendo, al rayo, que reía al desierto, cada raíz, absorto y acopado, opaco ópalo, bonanza y badajo, cuando alela y aviva y reprende, eso que decrece y perece.
Entre lo que habría raído al mismo viento, en aguas, sangres, arenas inocentes, como si rayese tejidos los sueños, con insomnios almendrados, sin vivir, ni lid justa, sólo áfono sonreír, barato ágrafo y barrancoso.
Aunque degüelle núbiles alientos, engargolando nieblas duras, rapaz atroz, cada tiempo infecto, como degollarían los huesos la muerte, yerta, más que eterna más que tierna dócil flama.
Donde riñó al reino la risa, condecorando infames, panteones, lápidas, plumas, agua, aire, incendios ceniza caminos zapatos gritos silencio amargo vinagre largo.
No es ajeno para la espalda, ni para el llanto del tejado, este amarillento intento, que atraviesa párpado y cabalgadura, ya que puede desnudar al hueco, que desayunan las ventanas, en la nieve incendiada del almidón, del cansancio al primer desfile, huracán con pingüinos y canguros, donde dolores duelen duelas, rauda rueda ruda ronda.
¡Si aquella orilla fuera timón!.
Me devolverían la ceguera los topos, con el pico de la noche, donde anidan los muslos del ojo, y acribillan los cristales.
Enjambres de manzanas, y serpientes bailan al corcho, dormido y empaquetado diluvio, de caimanes candados espinas espumas humo números pedazos incansables jardines tabernas muelles escaleras fusiles.
¡Celeste abismo y despeñadero empeñado empañado pañuelo!.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Recordarás hermosa mujer el nacimiento de mi primera lágrima en mi primer sollozo femenino, en tus horas de ardiente sombra y nuestra edad primera del amor nacido cantando amores que llegan al alma, ¿recordarás aquel beso que me robaste en la ya lejana playa? Yo si recuerdo esas pupilas de esmeraldas en nuestras horas de pasión y esperanza no vivo de esos recuerdos, vivo de nuestra pasión presente.
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Poeta
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Não tenho mais nada a perder... Uma desilusão me faz sofrer, mas não barra meu caminho. Eu sigo sempre sozinho. Aliás, sozinho não: meus invisíveis me acompanham.
O que tem que acontecer, acontece... Porém muita coisa a gente que tece. Somos aranha da alma.
Nem tudo que plantei, nasceu. Nem tudo que sonhei, aconteceu. Nem tudo por que lutei, valeu à pena...
Mas vivo tudo que quero e que dá para viver. Errei, errei, errei... Se me perguntarem o que foi que eu acertei, ainda não sei...
A.J. Cardiais
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Poeta
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Os livros de poesia, dormem tranquilos nas estantes...
Poetas, como amantes, ainda insistem em publicá-los.
Quem irá traçá-los, se as traças não chegarem antes?
A.J. Cardiais 13.04.2012
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Poeta
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Vivo pregando uma vida simples, porque vivo uma vida simples. Mas eu levo uma vantagem enorme sobre os outros mortais: A minha vida é cheia de poesia.
Então eu tenho o sol, tenho a lua, tenho o vento... Tenho esse céu imenso que me faz viajar.
Quando a coisa “está braba”, eu consigo sonhar. Quando quero respirar, sento-me para escrever.
É... A minha vida não é tão simples assim, não é mesmo? Vou parar de pregar esta “besteira”.
A.J. Cardiais imagem: a.j. cardiais
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Poeta
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Atisbo manojo de anacardos Cincelados en el crisol como antojo del trapecista imitando a la araña sin telaraña
Cubierta de agua de lluvia que resbala la luz de la farola para no sentir el susto nocturno del abismo entre su realidad y el perfume del sueño transportado por el viento
Mancillar el aplomo del cuerpo plomizo como galán encendido Revolotea y cae con el incandescente silbido
El frío acompaña la pendiente del tiempo Insaciable como el silencio después del atronador sonido que ahogo el lamento resiliente después del cementerio en aquel telonico saludo de invierno
Quejunbroso destello destilaba la chilaba teutonica del magistrado Acuñaba el descontento militar del guerrero religioso que chirriaba por los adentros
Presuntuoso intento de ocultar el misterio glorioso con caridad enmendaba su arrepentimiento y sufrimiento
Quebraderos de cabeza penetrantes oscilaban vaciando la hucha con luchas peregrinas del oscurantismo secreto
Pieles enrrollables en burros transportadas apilonadas en cavernas para apaciguar a señores lejanos de tierras ensoñadas y dibujadas pero nunca hermanadas
Sentenció con la equivocación La historia que no remienda la enmienda castiga el camino a su descendencia
Mala hierba crece después de luchas Fuegos y patrañas como colofon del usurpador Intransigente su fulgor de rabia y muerte sus aleteos trepando se alejaron de la región
Expolea al caballo raudo y rudo Más nada sirve pues no puedes huir de quien se asienta en él E hirviendo se abrasa en su desazón después de haber perdido la razón brindando al deshonor Blindado el corazón
Andante caballero sin aplomo ni dinero de que te sirvió tanto devaneo si en vano gastaste los cuartos y hoy no puedes con tus restos ni llevarlos al final aposento
Derechos reservados 20/10/2019
Dikia
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Poeta
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