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No me voy a vengar con verbo ni a levantar mi mano, el angel vengador que tengo se encargara de tus actos.
Te ensenara el dolor que tanto me has dado, te dara noches de lagrimas con el a tu lado, pensando en mis brazos.
Te ahogara en llanto cuando pienses en mi, en frente de los extranos, cuando te bese, vas a probarme a mi. y cuando regreses no tendre nada para ti...
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Poeta
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MÁS Y MÁS
Mas Grulla ¡Ciclópea!. Deja. ¡De ser!. Impreciso. ¡Anexo!. Más, sin saberse, un cóndor. Una Esperanza Al Doblar La Nada. ¡Haciendo!. Sí, si, sacrificándose, en todo el dentro.
Solo, sin trapatiesta. Sin ser zamborotudo. ¡Grácil espiga el alma!.
Más y más. ¡Qué una centella enamorada!. Es como el zenit centinela. ¡Qué clausura un clavicémbalo!. Es como el clavel clavicordio. Más y más. Acorde, sobrio suave, vértice. De labrantío, cúmulo palpitante. Más ápice sin lisonja. Más pináculo balsámico. Más y más.
Haciendo Solo Del Vuelo Toda La Esencia Del Viento. Más meridiano que bullanga. Y Más mansión transparente. ¡Qué un pastoforio dorando!. Menos Mangoneador. ¡Qué basto, zafio!. Menos ¡Derroche al desembaular!. Más en donde las invenciones doblan, los campanudos lanudos buques nadando, nudo a nudo al ingreso real de algodones, y motores tibios que de mano de obra una pequeña avalancha árida y metalúrgica la tormenta en las cuatro principales máquinas, veladoras, absorbentes, sin vínculos en la sombra impermeable de sombreros agotados al fondo, plásticos talleres desempleados.
Podría Un Más Ser Menos ¡Inevitable!. Un Más Elixir. ¡Qué embroca!. ¡Más qué opugnar!. La raquítica opulencia del alma.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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SERIJA SEROJA
No Es ninguna amenaza al zascandilear loable.
Maleta. Del maíz, no creo, eso, bien se puede decir. Trigo.Mercader, y estar dentro de una oruga clara. Desnudez.
A la que dejaron tejiendo gatos, siendo única. Disímil.Mochila derretida, muchas veces una sardina. Yuxtapuesta.
Otras veces, conversación licuada, al yuyuscar. Abrotoñar.La cual, dobla, inevitable al sonido encendiendo. Esmerado. Lleno de polvo, leyendo, bajo el océano corcoveos. Galiparias.De retratos, muertos dentro, entre apócope apócrifo. Viviendo. Cada vez más eternos, la zaragata del zarramplín. Atronador. En los menores rasgos luminosos, teje y teje pajas.
Serija. Seroja. Allá. Donde debutan los idiomas silencios, y los teatros invisibles crecen. ¡Con las flechas y los jacintos!. En un colegio de tortugas dulces, en contra de las pastillas libres, siendo el oso liso mucho menos, que peludo, más agricultura, seca. Serija. Sin sonsacar el sonsonete. Seroja. Sutil sacerdotisa y sacarina.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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No me digas que no haces las cosas bien, ni me cuentes todas esas cosas que te hacen llorar en cambio, mira en ti tus propios errores, y no actúes como si todo fuera tu culpa.
No te atormentes a ti misma, no fue tu error, que dejaras a aquel infeliz, si el no te hizo caso, no te escucho como yo lo hice.
Mira alrededor del mundo, ves cosas horribles suceder, hay muchos hombres buenos, Pregúntate si yo no soy uno de ellos.
Ves todo negativo, ves todo gris, se lo que sientes, yo si te cuidaré.
No temas, estoy aquí, a tu lado, tomando tu mano, para guiarte a la luz de la luna.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Mientras tus ojos se cierran, lentamente, sigues inmersa en tus sueños, profundos y abstractos.
Mi niña palida y oscura, eres la muerte y la vida en una sola entidad, eres todo lo que pense que eras, sigues dentro de tus sueños.
Mas alla de esta realidad, donde el prejuicio sigue, donde te ven indiferente, sin importar como sea este mundo, esperas que todo esto termine pronto.
Sigue soñando, mi niña palida y silenciosa, de vestido negro y encajes, de labios carmesi y mirada profunda.
Sigues aqui, sin despertar aun, duerme profundamente, mi bello angel de la oscuridad, mi ninfa enamorada y callada.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Verano va, llega el invierno, una estacion mas, que se retira.
El verdadero amor dura para siempre, te imagino en mil destellos, luz de luna que me mantiene a salvo, y se que estas aqui.
Amor de verano, inicio de otoño, las estaciones cambian, el amor durara por siempre.
El eterno resplandor de tus ojos, la luna brillando en la noche, el cielo lleno de estrellas, en una noche de verano.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Sincroniza el flujo de intersecciones, cataloga todo aquello que aún late, certifica las maquinaciones de las ensoñaciones burguesas, vanamente ornamentadas.
Destellando en extravagancia, renuncia al cromo sólido, la oposición óhmica es inútil, e impide las ideas que valen la pena.
Existencia alterna, realidad distorsionada, todo se cataloga, como algo clasificado.
El exilio comienza, la noche acaba, el tiempo sigue, nada se detiene.
Seminarios en escaleras mecánicas, enredadas reuniones con traductores silenciosos, un flashback de distopía, advirtiendo en sueños con un vestigio, recurrente todos los fragmentos y segmentos, de secuencias fluidas, la pretensión de una carrera universal, no hecha de metal es discutible.
Blanco y negro, vida y muerte, luz y oscuridad, el equilibro se agota, el tiempo no se detiene.
Ralidad alterna, mentes distorsionadas, dentro de una espiral, que conduce a un vacío existencial, a un profundo exilio a las sombras.
Erick R. R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Voy a tatuajes de mi cuerpo, no su nombre, pero el registro fue consciente de que mi actitud hacia esta empresa processo.Continuo y conectada a tierra.
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Poeta
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Siento tu ausencia como mismo me perturba tu llegada porque desembocas en mí verano ardiente temporada de ciclones y aguaceros revolviendo implacable los recuerdos renovando fantasioso mis desvelos Porque llegó contigo, en la mañana de tu séptimo día con mirada de impúber caprichosa que derrama travieso la alegría empuñaba un estetoscopio como espada y como escudo la mentira todavía. Porque no fue un día cualquiera, fue un veinticinco tuyo, septiembre, en que dejo que su cuerpo fuera mío y sentí por fin, los labios más ardientes. Porque quizás trajo tu olor para cedérmelo y eternizar en mí su anhelo porque quizás, también, pude quedármelo para darle todo lo que tengo Por eso y más, septiembre es que te siento.
NiNi, 25 de Septiembre de 2004.
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Poeta
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Trum, trum brum, trum . Sobre el oxidado cinc Saltan las gotas de lluvia Salpicando, a su alrededor
Trum, trum brum, trum Sobre mi oxidado corazón Salto tu alma de amor Salpicando dolor
Trum, trum brum, trum Poco a poco la lluvia desapareció Poco a poco tu amor se extinguió Lo salpicado perduró
En el oxidado corazón. Trum, trum brum, trum No llueve, lloro.
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Poeta
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