|
|
|
Nunca he estado más cerca, ee intentado entender esa cierta sensación, tallado por la mano de otra persona, pero es demasiado tarde vacilar. Mi alma cae en la tentacion, no se puede dar marcha atras, me tiene en su mirada, me tiene hipnotizado. Cerca de ti estoy, amada mia, tus labios me paralizan, tu piel me intriga. Tentaciones, tarde o temprano, caemos en ellas, no hay marcha atras. Cerca de mi estas, me miras fijamente, desatando tu lado oscuro, tu pasion prohibida, sale a flor de piel. Erick R. R. Torres (Angel Negro)
|
Poeta
|
|
|
CRONOS VIEJO
Estaba en la mismísima punta de la onda, no se sabía si era un corpúsculo o algo semejante. Había hecho, cuando joven, un collar, celeidoscópico, que parecía vigorizarlo, y centellear entre múltiples relojes, arena, soles, mecánicos y elec- trónicos impulsos, que flexibles corrían y detenían eones, millares de infinitos en una gota del océano cósmico.
Creía pensar en él, humo del presente que lo tenía atrapado, pleno y curvo, el es- pacio se expandía, con el pretexto del eterno retorno, embriagado licor de estrellas. Ahí, donde nada tenía que hacer, el vacío bebía su memoria y el eco crecía entre sus grietas, enorme masa de ruidos, vibraciones, líneas geométricas, pulsátiles y desiguales. Era en fin, un objeto, tallado en la piedra, muy grande, hablándose con dureza, en aquélla alucinación taciturna del escultor, de esa primera edad, evolución circular, de avance y retroceso, reinos mineral al vegetal, y el animal racional era al final su desastre.
Con un pensamiento claro, agudo y enérgico, el anciano, logró ubicarse en la pantalla panorámica y dar vuelta al exoplasma del espejo tridimensional de la gorgona invisible, y la estatua de Cronos inició su diálogo. Fue un monólogo petrificado, como él ahora estaba en esa estatua representado, Zeus era sólo una idea, atrás estaba el padre Caos, sonriendo, bien pintados en el pergamino en- capsulado y hermético. [center]El anciano, sordo ya, comprendió el mensaje grabado en sus minerales latidos esculpidos, hacía milenios, infinitos y desconocidos muchos. Comprendió solo aquéllo, que más o menos, puede ser transcrito en éstas palabras. ¡Aquí estoy, principio y fin, encadenado a la eternidad, mi madre!. Gota que envejece a diario, y rejuvenece sin remedio, en el océano cósmico, en el fondo de la materia, en la esencia de la forma, en la forma primordial, vacío y todo simultáneos.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
|
Poeta
|
|
|
|
Llegaste a mi fugas y sin permiso, te Instalaste en mi frente, reíste Y fue tuya mi alegría, de nadie Mi tristeza; que perdió su rumbo. Tu voz se deslizó frágil Entre mis gustos, tu risa Capturó mi corazón Haciéndolo reo De la esperanza, tus ojos Que miran desde abajo, penetra Sin piedad las noches de mis sueños Y son mías tus pupilas soñadoras, con Ellas imagino cómo se ve El mundo a tu lado. Metida bajo mí brazo Te veo pequeña y en mi mente Te veo gigante, como el Futuro de tu alegría vida. (y te quedaras allí todo el tiempo)
|
Poeta
|
|
|
|
Mujer insospechada, roba mi Vida, captura Mis noches Para que No se escapen en busca De recuerdos dolorosos.
Conquista mi mirada, Para no mirar Más el pasado ruin que me acompaña, haz tuya La sensibilidad de mi piel, para borrar El olor de otros roces, dale tu cabello A mis manos, para aprender a amarlo Con Juegos inocentes, pon tu boca Cerca de mí, para robar tus besos que serán míos, Y mátame De amor para vivir, pero a tu lado.
|
Poeta
|
|
|
|
Silenciosa y lenta camina por mi piel se mete por mis ojos El desgano a pedazos me consume, las calles son más largas El agua de la lluvia más fría, el hambre no va más allá del temblor de mis rodillas No veo a nadie, nadie está cerca Buscó pero no encuentro… Pienso y luego entiendo, cómo pretender felicidad Sí he dado desdicha, abandonó, soledad, llanto… La vida sólo me devuelve lo que di. Ahora tardes y noches enteras sólo, con el murmullo lejano de Andrés que me compaña Juntando margaritas del mantel o averiguando qué día es hoy… No pienso en ti, ni en ti, ni en ti, sólo en mí… En mi tiempo que pasa y veo cómo se aleja Tanto amor que tengo guardado, tantas ilusiones Tanto que dar y te oigo llorar a lo lejos y no puedo hacer nada Intentaría sacarte el corazón luego secar tu cerebro, borrar tus recuerdos, matar tus caprichos Pero sigué silenciosa y lenta caminando por mi piel metida entre mis ojos.
|
Poeta
|
|
|
|
En esta poesia voy a hablar de amor, de cariño, de amistad, de como algo no material puede dar luz a tu vida de forma tan natural. De como escucha uno a uno tus sentimientos, como te ayuda cuando expresas tus lamentos. Cuando lloras frente a un folio sin escribir, te da la inspiración que necesitas para sonreír, hoy narro que no sabrìa que hacer si no estuviese aquí, si no estuviese en mí. Es cada latido, cada poro de mi piel, me comunico con él escribiendo en un papel. Cada rima es como una cima que tengo que escalar, cuando llego respiro profundo y luego hecho a volar. Haces que dia a dia me supere, has hecho que entienda que no vales más por lo que tienes sino por lo que eres.
|
Poeta
|
|
|
|
Mil sonrisas efímeras, un millón de lágrimas petrificadas, momentos casi inigualables, que ahora no son nada. Un capricho del destino, que le maneja como le viene en gana, nada más que una triste mañana. Me regalaste besos y caricias sin saber lo que significaban, ¿ por qué cuando te lo pedía tu me ignorabas? Porque cada día sin ti, ha sido como quemarme a fuego lento, porque cuando te veo, no puedo evitar recordar cada momento. Recordar que para ti yo no fui nada, un capricho como otro cualquiera, algo insignificante, algo distante es lo que era. Pensar que hubiera dado todo por ti, que moriría por ti, me entristece pensar que me dejaste tirada, que yo sigo aquí, intentando no sentir, como extraño tu mirada.
|
Poeta
|
|
|
|
Gruñe el cielo e ilumina el horizonte, la nube que guardaba agua se rompe, y empieza a llover. Creo que esta noche no voy a dormir, pero por la emoción de verte, de sentirte cerca, por la ilusión de tenerte. O quizás no duerma porque este fenómeno me inspire tanto que no pare de escribir hasta el amanecer o hasta que el cielo se deje de romper. Como siempre despues de la tempestad viene la calma, como siempre te vas y contigo se va mi alma.
|
Poeta
|
|
|
|
Creo en los cuentos de hadas Y en final feliz. Creo en lo príncipe encantado con su caballo branco
Creo en la fuerza que tiene un sentimiento Creo en la inocência y en la bondad
Creo en la relación En la pasión, y por cierto Creo en el amor...
|
Poeta
|
|
|
|
Deus é tão bom, que deu-nos o livre arbítrio, e só se “intromete” em nossa vida se nós chamarmos por Ele, se nós entregarmos nossa vida a Ele. Fora isso, Ele fica observando o nosso comportamento. Não adianta nós apelarmos para Deus, para resolver a situação da política no Brasil. Para Ele resolver esta situação, Ele teria que ser chamado pelos políticos, e entrar no coração de cada um deles. Vocês já imaginaram um político pedindo a ajuda de Deus para governar com sabedoria e honestidade? Eu acho que não. Os políticos se sentem os deuses. Afinal eles mandam e desmandam aqui embaixo, sem medo de nada. Eles sabem que Deus não “castiga” ninguém, então jogam duro sem nenhum temor. Aliás, acho que eles nem se lembram que Deus existe. E se falam o nome Dele deve ser como um adjetivo: Deus queira que dê tudo certo! Ou como uma apelação para conseguir votos dos pobres coitados. Aí alguém diz: Mas tem vários políticos cristãos!. Eu pergunto: Eles estão fazendo o que o Mestre mandou? Eles estão “repartindo os pães”? Por quê que eles não fizeram (ou fazem) como o deputado federal José Antonio Reguffe (PDT-DF): abrem mão de todas as vantagens, de todas as mordomias?
Uma vez político, sempre político. Eles seguem os mandamentos do partido, não os de Deus. Eu não sei quantos são os políticos que “se dizem Cristãos”, mas se eles imitassem o deputado José Antonio Reguffe, já seria uma grande ajuda. Eles estão preocupados é com coisas que não vão melhorar em nada a vida desses pobres coitados. Ficam discutindo é a questão do aborto, o casamento entre homossexuais... estas bobagens que não” infloi nem contriboi” para o bem estar dos cidadãos. Eu digo e repito: Esses políticos que estão no Poder não querem ajudar a mudar nada... Não tem esquerda, não tem direita, não tem lado nenhum, que esteja pensando no povo. Se tivesse algum, estaria fazendo como este deputado: José Antonio Reguffe.
A. J. Cardiais
|
Poeta
|
|