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Aun pienso en ti, en las noches que pasamos juntos, en las caricias gelidas de tu cuerpo, en tus labios.
Un amor que se fue, como el viento, que se llevo mis recuerdos, mi amor por ti se ha ido.
Un amor pasajero, un romance que duro poco, en verdad te marchaste, te llevaste mi alma.
Los recuerdos, los momentos que estuve a tu lado, se fueron como el viento, sin dejar nada a su paso.
Fue algo hermoso, pero duro muy poco, tu amor por mi se fue, dejandome una carta de despedida.
Erick R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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No tengo el poder De bajarte de la luna De traerte de mis suenos
No tengo el poder De cambiarte en realidade No tengo…
Nadie puede traerte de mis suenos De mi inconsciente De mi mundo secreto Nadie…
No tengo el poder para eso No soy quien debe hacer esto.
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Poeta
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Quem faz amor só por fazer, mal acaba o “prazer”, logo quer esquecer.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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Está começando o dia, e meus olhos estão passeando em busca de poesia.
A.J. Cardiais imagem: google
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Poeta
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É de manhã... Mal acordei mulheres que amei desfilam em meu pensamento convocadas por uma canção.
Meus ex-amores... Como estarão?
A.J. Cardiais
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Poeta
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EN LA DIMENSIÓN CATATÍMICA
Solo el aire suprimía la discordancia de los tiempos, lógicas contradictorias de infancias añejas pero válidas en su espacio, y las fluctuantes, periódicamente, al ritmo de las tendencias existenciales, en la investigación empírica, en la soledad más teórica qué pura. Cruzó a ésa dimensión. Entre la ficción helicoidal el corpúsculo giraba, grácil, auténtico, sin periodicidad, tan alegre como infructuoso, dónde los dígitos irregulares dejaron de verse, en la trayectoria del lápiz...
¡El espacio se doblaba, la luz perdía velocidad, y una obscuridad brillaba bajo la cama!.
Y tanto, más especulativo qué espectacular, la tarde cobijaba el solo arrullo del parque cercano, por el aire, mientras reflexionaba, ondulando los ruidos de las hojas secas.
Se decía, y algunos despistados lo llegaron a creer, la iniciativa audiovisual logró editar virtualmente, el interior de aquélla época, imaginaria de un desequilibrio ligero de acordeones, en los últimos años luz, según la teoría de las cuerdas de la nueva guitarra, con una regularidad notable, y sobre todo, por el efecto ámbar, y la sirena incontenible atrás de la ventana.
¡El ánimo cambia, el pensamiento brilla y nubla, el sentimiento deja de ser hielo y vuela!.
Pensaba en el efecto, ámbar del techo al piso,
vibrando en la catatimia transparente, en la dimensión a la vuelta de la esquina, redondeando los agudos planes de plenas planicies en escarpados bosques matemáticos y un sabor a geometrías nuevas...
Leía en pausas la nueva revista y la pantalla penetraba su ser imaginando, en papel y lápiz... Ahí... Sentía cansados los párpados en las ondas frías de la playa, últimamente descrita en Urano, de la que se había enterado en su viejo trabajo. ¡Sí, ahora estaba seguro!... Era una especie de curioso efecto, qué a mayor velocidad le restaba energía... (Sonreía al pensar en una tableta azul de rara forma). Y en unos momentos, volvía seriamente a pensarlo. Tal vez sería la taquicardia última fantasía del corazón biomagnético colocado en su hombro derecho en aquel microchip subdérmico...
___Se decía, tranquilizándose.
No así, en la profundidad encefálicamente noble.
Dónde parecía ser tan débil la señal del axoplasma, movido con una voluntad suave y tenaz. ¡Debía controlar, bueno, más bien regular razonablemente los taquiones, y éstos a su vez, uno que otro latido, extemporáneo se salía del oscilómetro!. Sin bien, la cabeza dolía con frecuencia y el mar mecía olas entre sus cejas como un barco sin velas, le velaba la visión cegando lunas y estrellas fijas, al limpiar el telescopio cercano.
Pero, he aquí, lo de importancia suprema. ¡Ya no era el mismo, dentro de sí mismo, en esa dimensión, espiral, pulsátil, agridulce, ácida! Sin embargo... En el fondo, al reposar, la energía de su vacío no era mínima, y podía fabricar, y lo hacía... Un nuevo espacio-tiempo, propio, individual, compartible a voluntad... En distantes y paralizados campos, con un pequeño impulso sin causar su decadencia... Luego, ¡zaz! y el campo energético relucía de sueño a sueño en realidades materializadas...
___De pequeño, dejó de creer en espectros, pero ahora, en el espacio electromagnético, en las geometrías No-Euclidianas, en el interior adolorido y enfermo de su vieja alma enferma. ¡No había logrado gran cosa!. ¡Le quedaban aún otros recursos, lápiz, papel, plumas, y treinta toneladas deseosas de cambiar la realidad adversa!.
Cerró lo ojos, y la condensación de los taquiones por fín había logrado. Y después, todo fue tan diferente. Entraba y salía, en la dimensión catatímica, a voluntad, regulada, autoconsciente, como lo hacía con las realidades fragmentarias qué chocaban a su alrededor en las personas que lo conocieron.
Autor: Joel Fortunato Reyes Pérez
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Poeta
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Duerme, duerme tranquila, quizás algún día lo entiendas.
Condena entre cadenas, hoy page mi destino en cálido abrazo, pero finito.
Palabras por juegos, juegos por palabras, forman un buen juego de palabras.
Espacios, comas y puntos. Silencios que me dominan.
Quisiera decirlo: quiero un beso tuyo y congelarnos en un abrazo infinito.
Duerme, duerme tranquila, quizás algún día lo entiendas. Que ahora y siempre fui el vencido y sin perderte ya te he perdido.
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Poeta
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Aún te sigo amando (L.G.)
Cuando recibas el calor del sol en tu piel, son mis manos que acarician tu cuerpo dándote ternura.
Cuando escuches el sonido del viento, es mi voz que te susurra quedito al oído, diciéndote cuanto aún te amo.
Cuando percibas la suave brisa en tus labios, son los míos que te besan a pesar de estar muy lejos, en la inmensidad del mundo, al otro lado del mar.
Cuando sientas la lluvia mojándote el rostro, son mis lágrimas que no han dejado de brotar por tu ausencia.
Cuando experimentes la soledad, así comprenderás que ya no estaré a tu lado, que ya me habré marchado de tus sueños y que sólo existiré en tu pasado.
© Ligia Rafaela Gómez Deroy
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Poeta
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Cada luna llena, bajo las estrellas, bajo las sombras, estas ahi. Recordando los momentos, en los que estuve a tu lado, tomados de las manos, observando la luna llena. Aquella noche, fue inolvidable, fue lo mas hermoso, que nunca he visto. Luna vagabunda, timida y callada, quedate una noche mas, para seguir besando esos labios, esos labios de seda. Erick R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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Algunas noches, no puedo dejar de pensar en ti, sentir esa caricia fría de tu piel, sentir ese veneno de tus labios. Cada luna llena, salgo a buscarte, a sentir nuevamente tu esencia, sentir ese gelido abrazo de tu cuerpo. Un amor verdadero, un corazon eterno, en busca de una amante, en busca de tu corazon. La noche aun presente, el canto de tu melodica voz, el veneno de tus labios, me hacen suspirar. Erick R. Torres (Angel Negro)
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Poeta
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